fruta, aceitunas, ciruelas, higos y dátiles”.
Igualmente contribuía Oriente pues, desde Asia Menor, se exportaba: “vino, las uvas
pasas, los higos secos, la miel, madera”, entre otras variedades de drogas, metales, mármoles
y piedras preciosas. “Grecia aún exportaba aceite (del Atica) y vino (de Chíos y Lesbos),
además de ganado y mil y mármoles de Himeto.”
Lo que sí se constituyó en zona de prosperidad sorprendente fue la Galia Narbonesa
- Provenza y Languedoc-, con sus industrias textiles, alfarería, producción de metal, pero
también con su intensivo cultivo de viña y olivo, además de sembradíos de trigo, productos
de ganadería y, sobre todo, “la madera” pues, refiere Walbank, “Los madereros que
trabajaban los bosques que todavía cubrían una gran parte del país, construían balsas, y los
troncos flotaban por los anchos ríos de Francia, para llegar finalmente a Italia y Roma,
donde servían de leña para calentar entre 800 y 900 baños público”.
Del Norte, la Britania anexada por Claudio fue gran productora de materias primas,
a cambio de productos manufacturados y, por su parte, Hispania, exportaba una variedad de
productos agrícolas e industriales y, así, desde Andalucía se traía: trigo, vino, aceite de oliva,
cera, miel, telas de lino, etc., “pero de todos estos bienes, el aceite de oliva y el vino ocupaban
el lugar preeminente”.
Sicilia y Africa también eran productoras de trigo, además de aceite de oliva, frutas,
dátiles, higos, granadas, viñas y leguminosas; específicamente de Mauritania, provenía la
madera de cidro (citrus), entre otros productos. También nos explica este autor cómo el
intenso progreso de la periferia, sobre todo de Galia y Germania, trajo como consecuencia
que disminuyeran los viñedos y olivares italianos y se transformaran en latifundios para
cultivo de trigo bajo trabajo de esclavos.
Obras de agricultura y la consideración de los árboles y bosques:
Como podemos observar, fue tan importante la agricultura desde los tiempos arcaicos
que numerosos escritores acompañaron con sus obras dicho proceso: desde Catón
(postrimerías S. III y principios S. II a. C.) hasta el medieval Paladio (s. IV). Hay, también,
numerosas referencias agrarias y forestales en la Historia Naturalis de Plinio El Viejo. Todas