REVISTA BLOCKCHAIN INTELIGENCIA ARTIFICIAL -nº 3 – 2021 pág. 27
economía mundial abierta basada en los principios de mercado; una regulación eficaz e
instituciones globales fuertes, que, además, se reestablezcan la confianza, el crecimiento y el
empleo y, como así también, se repare el sistema financiero para restaurar el crédito; reforzar la
regulación financiera para reconstruir la confianza; financiar y reformar nuestras instituciones
financieras internacionales para superar esta crisis y evitar crisis futuras; fomentar el comercio y
las inversiones globales y rechazar el proteccionismo para apuntalar la prosperidad humana; y
construir una recuperación inclusiva, ecológica y sostenible. Pues bien, hasta ese entonces, el
Estado no interfería normativamente en el control del Mercado -bajo la dogmática de que los
mercados se autorregulan y se corrigen por sí solos-; no supervisaba el sistema económico-
financiero de manera objetiva, vulnerándoles la prosperidad humana.
Consecuentemente, con el surgimiento del Acuerdo del G-20 en Londres, se sostiene que
“la caracterización del Estado inerte, en materia económica y financiera, vira
completamente para convertirse en un “nuevo Estado regulador”, que supervisa y controla al el
sistema económico-financiero en su faz interna; como así también (…) el sistema económico-
financiero global” (Negrini Themtham, Juan Manuel, 2020, p.10). Conjuntamente, se sustenta
que el Estado “debe promover el crecimiento económico interno por medio de regulaciones
económicas eficientes, que incentiven la creación del empleo privado, el fomento del comercio
internacional y la inversión; bajo los lineamientos de una economía mundial abierta, libre de
proteccionismos irrazonables…” (Negrini Themtham, Juan Manuel, 2020, p.10).
Por su parte, en este orden de ideas, con la última reunión del G-20 en el año 2019, en
Osaka, en el documento “G-20 Osaka Leaders' Declaration” (la Declaración de los Líderes del G-
20 en Osaka), se estableció -en su preámbulo-: que para abordar los principales retos económicos
mundiales hay que mantenerse unidos y trabajar juntos para fomentar el crecimiento económico
global, aprovechando el poder de la innovación tecnológica, en particular la digitalización, y su
aplicación en beneficio de todos. También, se estableció la necesidad de construir una sociedad
capaz de aprovechar las oportunidades, que pueda abordar los problemas económicos, sociales
y ambientales. Asimismo, se mantuvo la idea de reutilizar el trabajo realizado por presidencias