
Padre Jorge Camargo
obra de erigir la UCC. En el año 1956 co
mienzan las actividades del Instituto Pro
Universidad Católica de Córdoba. Camargo
será el primer rector, hasta el año 1965.
Innumerables anécdotas se conservan
de esos tiempos fundacionales en los que el
rector barría los pisos del patio, luego de
las clases, junto con los docentes. Tiempos
en los que, según él mismo contaba, tuvo
que comenzar pidiendo plata para comprar
estampillas para enviar cartas pidiendo plata
para la edificación de la Universidad.
Algunos lo recuerdan disfrazado de
vendedor de golosinas en medio de un acto
por la Libertad de enseñanza, en las me
morables luchas entre los defensores de la
enseñanza libre y la enseñanza laica.
Luego de su rectorado, fue enviado
como formador al Colegio Máximo de San
José, en San Miguel. Eran las épocas del
post concilio y había mucha confusión y des
concierto. Camargo fue enviado a intentar
guiar a los jesuítas en formación. Se dedica
a esta tarea hasta que es enviado a comien
zo de los años 70 a trabajar a la Universi
dad del Salvador, que había comenzado casi
contemporáneamente con la UCC y también
era una universidad confiada a la Compa
ñía de Jesús. Las dificultades económicas
eran serias y Camargo fue enviado con la
misión de saldar deudas y entregarla a
manos de una grupo de laicos. Así lo hace.
En 1975 la USAL pasa a ser propiedad de
una asociación civil desligada de la Compa
ñía de Jesús. Bromeando Camargo solía
decir que él "fundó una universidad y fun
dió otra".
A partir de ahí comienza la última y tal
vez más fecunda etapa de su vida: la del
Maestro espiritual itinerante. Se le enco
mienda la tarea de promover las vocacio
nes a la Compañía de Jesús. Él decide en
tonces recorrer el país dando Ejercidos Es
pirituales para jóvenes. Las Lomitas
(Formosa), La Caldera (Salta), Posadas,
Corrientes, Córdoba, Santa Fe, Mendoza...
son algunos de los lugares a donde
Camargo iba a dar Ejercicios y a suscitar
en innumerables jóvenes la pregunta por
el sentido de sus vidas, ante el testimonio
de un Dios que entregó a Su Hijo por Amor
a los hombres.
Incansable como era, siempre estaba
creando nuevos recursos: audiovisuales,
videos, grabaciones, comics; todo era usa
do y recreado por él para llegar a los jóve
nes y hablarles de Jesucristo, su verdade
ra pasión. "¿Qué he hecho por Cristo?, ¿qué
hago por Cristo?, ¿qué debo hacer por Cris
to?" era la pregunta ignaciana que queda
ba flotando en el aire luego de sus retiros
y de su palabra firme, convencida, apasio
nada.
A pesar de los problemas cardíacos que
lo acompañaron sus últimos años, no cesó
en su actividad apostólica. Así creó la "Fra
ternidad para la realimentación en la fe" y
otros grupos de estudio a la luz del pensa
miento de Alfonso López Quíntás. Daba tan
das de Ejercicios multitudinarios en Salta, y
en otros lugares, para jóvenes y adultos,
acompañaba espiritualmente a muchos y
escribía.
Sus últimos años están marcados por
la agudización de su afección cardíaca -ante
la que Camargo nunca se rindió- y la publi
cación de sus cuatro libros: Levántate, que
recoge sus apuntes de ejercicios espiritua
les para jóvenes; Jesucristo, sus dos pasio
nes (comentarios sobre la tercera semana
de los Ejercicios Espirituales); Jesucristo re
sucitado (cuarta semana de los Ejercicios
Espirituales); y Nuestro Señor ansí nueva
mente encarnado...
Muere el 5 de julio de 1998 en Bue
nos Aires. Está enterrado en el cemente
rio del Colegio Máximo. Su recuerdo está
sembrado en el corazón de muchos, que
agradecen -agradecemos- a Dios por su
vida.
92
“D i ó t o y o i . Año IV, N° 8, octubre 2006. Pág. 91-92