Enfoque neuropsicológico comportamental
para abordar temas relativos al ser humano1
Graciela Elba Felices *
El ser humano es un sujeto, "sujetado" condicionado por sus raíces genéticas, am
bientales y socioculturales históricas; asimismo es una persona: multifacética, polivalente,
pluricausal, trascendente. Se intenta enfatizar con criterios y conceptos aportados por la
más joven de las neurociencias, la neuropsicoiogia comportamental, la responsabilidad
individual y social que le cabe a todos y cada uno de los actores sociales que establecen
en su ejercicio profesional una relación directa con "el otro", en particular a quienes asu
men la tarea de capacitar, orientar, formar, educar.
Conducta - Aprendizaje - Valor - Modificación
The human being is a "fastened" subject, conditioned by genetic, environmental and
historical-sociocultural roots. Likewise, he is a multifaceted, polyvalent, pluricause and
transcendent person. Using the different criteria and concepts contributed by one of the
newest sciences, Behavioral Neuropsychology, we try to emphasize the individual and
social responsibility of all and every social actor that establishes, in his professional practice,
a direct relationship with "the other person", especially those who are responsible for
training, counseling and teaching, that is to say, "educating".
Behavior - Learning - Value - Modification
1 Breve ensayo elaborado originariamente en colaboración, como aporte a los Cursos de Actualizacn en
Neuropsicoiogia Comportamental, organizados por la Sociedad Argentina de Neuropsicoiogia, en la
ciudad de Córdoba durante los años 1986/7/8. Dicho original consta de 120 palabras. Los agregados
y modificaciones posteriores son de los años 1992, 1997, 2000, 2002, 2005 y de exclusiva respon
sabilidad de la autora de este artículo.
* Psicopedagoga y Profesora en Psicopedagogia. Auxiliar de Psicología. Docente de la Universidad
Católica de rdoba, Universidad Nacional de Villa María e institutos terciarlos, Córdoba, Argentina.
E-mail: gfjolle@datafull.com
PedoyoyicM.. Año V, N° 9, a bril 2007. Pág. 37-44
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Enfoque neuropsicogico comportamental para abordar..
¿Están las ciencias sociales, la economía, las ciencias políticas, la educacn, fun
dadas en una adecuada comprensión de la naturaleza del proceso de aprendizaje huma
no, de lo que determina la diversidad de las conductas humanas?(...) Será posible que la
humanidad, habiendo conquistado todos los ambientes de la Tierra, incluido el extrate
rrestre, pueda estar llegando a su término y nuestra civilización verse en peligro real de
desaparecer, lo porque el ser humano no ha logrado aún conquistarse a sí mismo,
comprender su naturaleza y actuar desde este entendimiento?"
- MATURANA; VARELA, 1986:vi -
Reflexiones preliminares
Si se sigue el hilo del pensamiento de
los autores, cabe preguntarnos ¿estamos
en condiciones de permitirnos "el perdón
por ignorancia"? ¿Hoy, ya transitando un
nuevo siglo... cuestión de la que todos ha
blan... el hombre de la calle, los trabaja
dores, los profesionales, los dirigentes, los
educadores?
Sobreabunda afirmar que el ser huma
no es un sujeto, es un individuo, es una
persona y que este ser es multifacético,
polivalente, pluricausal.
No existe un área del conocimiento que
tomada "per se" logre abarcarlo, explicar
lo, comprenderlo, completarlo. Ni el mode
lo sico (causa-efecto); ni el modelo bioló
gico (funcionamiento orgánico); ni los pos
tulados o reflexiones de pensadores y filó
sofos, preocupados por el devenir de la
Humanidad... ninguno aisladamente.
La psicología, a través de la historia,
ha recorrido un intrincado camino y proce
so en la búsqueda de una metodología cien
tífica. Así, en ese movimiento pendular, se
ha acercado a los sublimes ámbitos del es
ritu, descarnando al ser total. Ha llegado
al misterioso fenómeno de la naturaleza
humana, de lo subjetivo... perdiendo de vista
las perspectivas socioculturales, históricas,
geográficas y de este modo también esa
capacidad propia del ser humano, cuál es,
modificar el entorno, modificar sus mane
ras de vivir en relación y modicar-se.
En coincidencia con el párrafo de
Maturana y Varela ut supra, se aprecia que
este autodenominado "homo sapiens" quien
parece poderlo todo (transformar la geo
graa, revolucionar el curso de la historia,
explorar el cosmos y las profundidas del mar,
extender el promedio de vida, suprimir pla
gas y flagelos)... este mismo hombre pare
ce paralizarse y sentirse impotente frente a
mismo; le es difícil comprenderse, lograr
el control de sus propias acciones, emocio
nes, pensamientos; se le dificulta comuni
car y comunicarse, "con-versar". Pareciera
que el ser humano vive inconcientemente
su propia vida.
Evolución y neurociencia
Los criterios neurocientíficos se han
desarrollado en los últimos 55 os, parti
cularmente en la Década del Cerebro que
culminó en el 2001. Desde esta perspectiva
se postula que en su proceso evolutivo, el
ser humano interioriza a través del apren
dizaje interactivo con el medio, pautas
conductuales, creencias, hábitos, costum
bres, reglas que pueden ser mantenidas o
modificadas, produciendo a su vez un parti
cular modo de organización de las funcio-
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'D iá£oqo4 Pe c ía qó yi¿a¿. A ñ o V, N ° 9, a b r il 2 0 07 . P ág . 3 7 -4 4
nes nerviosas, lo que a su vez configura su
personalidad, los contenidos de su concien
cia y las posibilidades de planes a futuro.
Con este objetivo se considera a éste
un aporte relevante para las ciencias de la
educación y de la salud. La propuesta es
abrir un abanico de afirmaciones e interro
gantes que permitan a los profesionales
interdisciplinariamente reflexiones para las
acciones concretas, con el menor riesgo de
sesgo teórico, o en peores circunstancias,
prácticas acordes a la moda.
A partir de planteos claramente orga
nizados por A. R. Luria, autor del Modelo
Sistèmico que toma los criterios evolucio
nistas y las hipótesis del enfoque sociohis-
tóricocultural de L. S. Vigotzki, hoy la
neurociencia posibilita afirmar que el ser
humano alcanzó su desarrollo desde pau
latinas y sucesivas modificaciones adap-
tativas, las que en un principio siguieron el
curso primordial de la satisfaccn de las
necesidades básicas, todas ellas tendien
tes a lo más signficativo: subsistir. En épo
cas remotas, la subsistencia era amenaza
da por dramáticos y secuentes cambios del
medio natural, lo que generó sus propios
cambios; es que la vida es cambio. Sin lu
gar a dudas que vivir es cambio, modifica
ción, transformacn, búsqueda constante
de equilibrio, desde un permanente "des
equilibrio".
Desde esta mirada, se considera la
aparición de modelos de conducta nuevos;
de aprendizajes innovadores; de diversas
formas adaptativas, que se cristalizan en
originales y jerarquizadas funciones cere
brales, para lo que y por lo que se adaptan
y reacomodan los órganos en sistemas fun
cionales, cada vez más complejos y menos
espeficos en su organizacn y estructura.
Metodológicamente, la neuropsicología es
tudia el modo en que las funciones cerebra
les se expresan en la conducta, instrumen
tadas por el aprendizaje (considerado el ins
trumento modificador), entendiendo al mis
mo como organizador, tanto de las funcio
nes como de las conductas explícitas ob
servables y de aquéllas implícitas no obser
vables.
En este camino evolutivo, el uso de
herramientas, la fabricacn de instrumen
tos, la sustitucn de lo inmediato por el ro
deo de lo mediato tal vez fueron los hitos
más importantes mediatizados a su vez, a
través del trabajo.
El trabajo implica la colectividad y ésta
supone y exige la división del trabajo, lo que
genera una especial y particular comunica
ción, así como modos de actuar intencionales
y especiales de los individuos en el contexto
mismo de la interacción, funcionamiento y
organización grupal. Las necesidades socia
les pertinentes exigieron esquemas de anti
cipacn y una peculiar manera de poder tras
mitir interindividualmente las experiencias y
todo lo que de ellas surge. Otra síntesis con
ceptual, el trabajo permitió:
- modificar la naturaleza,
- ahorro energético,
- mayor rendimiento y/o eficiencia,
- una socialización particular,
- la articulación del lenguaje,
- génesis de "ideas intersubjetivas" que
podían y debían trasmitirse a las genera
ciones siguientes,
- la transformación de dichas "ideas" en
"intrasubjetivas" o la internalización de
ellas,
- esquemas de accn anticipados, planifi
cación, proyección, metas, futuro.
"El momento en que se inicia la historia
de la formacn del hombre, es precisam en
te la etapa de la producción de instrumen
tos para elaborar otras herramientas (...) y
la necesidad de trasmitir ideas, generar ac
ciones comunes por medio del lenguaje ar
ticulado" (LURIA, 1987:186).
"Dióíocfoá Pedayóyú&i. Año V, N° 9, ab ril 2007. Pág. 37-44
H
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Enfoque neuropsicológico comportamental para abordar..
Hominidad / humanidad
El lenguaje no sólo aparece como mo
delo comunicativo, sino como modificador
de la percepción, organizador del pensa
miento, ordenador de las intenciones, ex
presión de intereses, canalizador de las
emociones en el grupo, programador de
metas y modificador de las conductas; es
decir, es una función que permite el proce
so de anticipación; con este objetivo se
focaliza en él siguiendo a los autores men
cionados Luria y Vigotzki, al menos.
Por cierto, y teniendo en cuenta lo di
cho, la relacn con el medio ambiente que
circunda en esta etapa al ser humano se
vuelve esencialmente distinta; su propio de
sarrollo humano ya no se supedita a las le
yes biogicas y/o naturales, sino que se pro
duce la interrelación con lo social, tambn
lo espiritual, lo trascendente; dimensiones
propiamente humanas. Comprender la di
ferencia entre la respuesta a la percepción
directa del medio y de los otros y las nue
vas dimensiones propias del ser humano es
crucial para el abordaje amplio de la edu
cación y también de la salud.
Estas nuevas interrelaciones incidieron
a su vez en el funcionamiento de su siste
ma nervioso, aun en las estructuras anató
micas que subyacen [aumento de la masa
encefálica, frontalizacn (desarrollo de los
bulos frontales), aumento en la cantidad
y calidad de conexiones intersinápticas, en
tre otros],
I. P. Pavlov (ruso - Premio Nobel de
Medicina 1905) reconoce al lenguaje como
"el segundo sistema de señales", por lo que
tambn hay que reconocer, que en las men
cionadas circunstancias el lenguaje permi
a orientar, como cualquier señal, y ade
más anticipar, claro que no sólo al indivi
duo, sino a todos los miembros de la comu
nidad sin necesidad de contar con las "se
ñales directas", es decir, el lenguaje orienta
y anticipa con distanciamiento espacial y
temporal. Esto facilitó:
- expresar relaciones entre individuos,
- sostener una significación unívoca, con
vencional de algunos aspectos entre
- todos los individuos y/o grupos,
- emplear un signo-símbolo diferente del
acto u objeto a los que sirve de señal,
- anticipar lo por-venir", proyectar el fu
turo, imaginar en ausencia del percepto.
El hombre que viene de su pasado
conciente (próximo y lejano) y cuenta con
él (imprescindible para el proceso de iden
tificación e identidad) alcanza el máximo de
sus posibilidades cuando logra ver más allá,
atisbar lo que es delante de sí, intuir el
futuro.
Estos movimientos son cambios, que se
consolidan en la ejecucn de las ¡deas, de
los paradigmas, transformados en el acto
del pensamiento y éste interrelacionado con
las em ociones le devuelve el valor a la
praxis-acto.
Aprender, desaprender, reaprender
Que existe una relación dinámica entre
las condiciones ambientales y las necesida
des del ser humano, que éste resuelve en
la acción concreta y permanente, es obvio.
En el intento de conectar y facilitar la com
prensión/relacn del enfoque con los pro
cesos educativos sistemáticos o no, se pro
fundiza en el proceso de aprendizaje.
La adquisición de repertorios nuevos,
cada vez más complejos y referenciales de
conducta se constituyen sobre la base fun
damental de un fenómeno llamado
apren
dizaje que mediatiza lo inter e intrapsíquico
(esto puede asimilarse como modelo expli
cativo) y es metodológicamente estudiado
por diversas disciplinas.
Durante el transcurso de la vida, el ser
humano fue valorando las consecuencias de
sus actos-conductas, buscando y reafirman-
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'Z'cciayaaíCaj. Año V, N° 9, a b ril 2007. Pág. 37-44
ARTÍCULOS
do las más favorables para la resolución de
las problemáticas que se le presentaban;
en este caso, también se entiende que lo
que mediatiza es el aprendizaje.
El aprendizaje se da por un continuo
operar en el medio, con un objetivo o meta,
que en ocasiones se hace condente, pero
que siempre su logro refuerza la acción; el
fracaso o la no coincidencia de las primeras
intenciones (propósitos) condiciona una mo
dificación de la conducta operante, la que,
en ciertos casos, es la evitacn y si se man
tiene puede transformarse en extincn, sus
tituyendo una conducta por otra; y lo que,
asimismo, va modificando las funciones y
hasta las estructuras subyacentes a las mis
mas. Dicho de otro modo: el aprendizaje se
logra luego de evaluar vivencial o con-
cientemente las consecuencias de una ac
ción (interna o externa, racional o emocio
nal, reflexiva o situacional).
El aprendizaje para consolidarse re
quiere de la autoevaluación que el propio
sujeto realiza de su conducta, de su propia
praxis, pues esta misma es la que tiene valor
de significación o refuerzo o proyeccn.
Desde cualquier ámbito cienfico, cuan
do se trata de definir "qué le da valor a nues
tros actos e interacciones" se encuentra un
denominador común que es, según mi pro
pia conceptualiazacn el medio que rodea
al sujeto, que tiene importancia afectiva
para él, que da las pautas de valor de las
consecuencias de sus conductas, es decir
que condiciona la significación de sus deci
siones concientes o no y sin las cuales no
se podrán lograr modificaciones.
Por lo tanto, es el medio, ése en el que
el sujeto está emocionalmente involucrado
por distintos motivos, el que otorga el nivel
de significacn a sus conductas, el que pue
de establecer contingencias de sostenimien
to o modificaciones.
"Nadie se compromete con lo que no
se emociona". B. Mac
Dicho de otro modo, lo que moviliza mis
emociones, es lo que me significa y con lo
que me comprometo. Alrededor de los con
ceptos de "emoción/acción", ha hecho sus
tanciales aportes el Dr. Humberto Maturana
a través de su extensa bibliografía.
La pregunta que surge es: ¿se puede
cambiar esa valoración e incidencia? Por
cierto, puesto que donde hay vida hay cam
bio, y donde hay acciones hay modificacio
nes, sosteniendo que es posible recrear
permanentemente los criterios que definen
valores a partir de las singulares interrela-
ciones que el individuo establece con su
medio en constante y dinámico interjuego
transformativo.
Esas particulares interacciones se dan
en el marco de la evolución ontogenética
de cada individuo, lo que está inserto en un
particular proceso evolutivo, (no se pueden
desconocer al tratar esta temática los apor
tes explicativos de las diversas teorías de
la psicología evolutiva).
Este proceso de evolución ontogenética
se desarrolla a lo largo de una historia indi
vidual, que se va entrelazando con otras,
creando una significativa historia intercon-
ductual y otra historia prospectiva, hacia
Intentando organizar un esquema de síntesis:
ZXóloCfOA T-'edatfóeficM . A ñ o V, N ° 9, a b r il 2 00 7. P á g . 3 7 -4 4
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Enfoque neuropsicológico comportamental para abordar.
futuro, ligada a lo que pasó, a lo actual y
hacia lo que se anhela por venir.
Y es precisamente durante todo este
tránsito que van variando las necesidades,
capacidades y posibilidades significantes y
operantes. En ese decurso histórico/geográ
fico, en las comunidades o sociedades occi
dentales de tradición judeo cristiana se
manifiestan al menos dos momentos de "cri
sis", reconocidos por la mayoría de los In
vestigadores y teóricos, ellos son: la ado
lescencia y la vejez.
Se insiste en que éste es un punto de
vista desde la neurociencia y por lo que
aporta es preciso conocer, profundizar y
ampliar lo expresado hasta aquí por todo
educador y trabajador de la salud mental,
desde horizontes científicos que también
investiguen las propias acciones, mites y
alcances.
"El cerebro humano es el único que busca
conocerse a sí mismo" (CORBELLA, 1997).
Nuevas perspectivas, otros avances
en relación al aprendizaje
En la década del '80, los estudios de
Sperry y otros, a través del experimento
del "split brain" arrojaron luz a otras cues
tiones, tales como la hemisfericidad y su
relación con el procesamiento de la infor
macn, las modalidades de aprendizaje, las
estrategias de pensamiento y los estilos
conductuales, entre otras.
Esto abr otros horizontes alrededor
del estudio de la actividad nerviosa supe
rior (ANS), la pslcopatología, las modifica
cio nes de la conducta y los procesos
cognltivos. Se comenzó a corroborar el
fun
cionamiento interhemisférico (hemisferio
derecho e izquierdo). De ahí en más, inves
tigadores de diversas latitudes como Fió
Henry (Canadá), N. Gerswin (EE.UU.), H.
Hécaén (Francia), M. Ajurlaguerra (Suiza),
A. Ardila (Colombia), gente del MIT (Harvard
USA.), A. Donoso (Chile), M. Mesulam, A.
Damasio y tantos más, de nuestro país y
del extranjero, continuaron estudiando qué
es lo que influye/confluye en la organiza
ción perceptiva, emocional, práxica; las
modalidades de ingreso, elaboración y res
puesta de la información para la resolución
de problemas de la más divergente y com
pleja índole; así como otros temas pertinen
tes y concatenados.
El conocimiento validado tiene una im
plicancia específica en relación a lo que el
hombre reflexiona de mismo en cuanto a
su ser, su herencia, su interrelacn con el
medio propio, el interjuego entre las
individualidades que se tocan dialécticamente.
En síntesis, en la comprensión de un todo dado
entre natura y nurtura (cultura).
Se complementa la conceptualización
desde diferentes m odelos teóricos del
aprendizaje para obtener mayor riqueza
reflexiva/analítico/sintética. Si se toma la
nea del comportam entalism o social se
afirma, como ya se hubiere expresado en
otras ocasiones, que el aprendizaje se pro
duce cuando el sujeto logra evaluar por sí
mism o los resultados de su conducta y
otorgarle valor; lo que le perm itiría con
solidarla o modificarla, así como generar
la inquietud de nuevas búsquedas, descu
brimiento y por lo tanto nuevos aprendi
zajes.
Esto refuerza la idea de particularidad
en la diversidad propia del ser humano, con
su carga genético/ biológica y su herencia
histórico sociocultural.
El neurocientista Karl Pribram (de la
Stanford University) define al aprendizaje
como "las modificaciones del rendimiento
que no son más que las modificaciones de
la actividad neurodinámica, las que a su
vez posibilitan nuevos aprendizajes y cam
bios, acorde a las constantes modificacio
nes del medio externo e interno" (PRIBRAM,
1990:173).
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Tstaíoyoj Pedacpócfitoú. Año V, N° 9, abril 2 00 7 . Pag. 37 -4 4
Cabe observar que existe complemen-
tariedad entre todo lo mencionado, los nue
vos aportes de hemisfericidad y estos con
ceptos de aprendizaje, enriquecedores sin
lugar a dudas, para la invalorable tarea de
prevencn de la salud que no es otra cues
tión, que una arista de la educacn. Si se
retoma una frase del inicio "no nos pode
mos permitir el perdón por ignorancia", ni
docentes, ni terapeutas, ni empresarios, ni
gobernantes... ni... ni...
Cabe agregar que:
- si otros ya investigaron, es una obliga
ción buscar, conocer, estudiar;
- si otros esperan un aporte, es una obli
gación dejar alguna huella, continuar in
vestigando, interrogando, interrogándo
se, descubriendo, desarrollando.
Tal vez se cometan equivocaciones, una
y mil veces. De esos mismos errores se ob
tendn respuestas y aprendizajes nuevos.
"Sólo corre el inmenso riesgo de equi
vocarse quien hace y se compromete; aquel
que permanece inactivo y desafectado se
guramente pasará por esta vida sin come
ter un sólo error y tampoco ningún acierto"
(Anónimo).
Apertura para la discusión
Queda expresado desde la intención de
las palabras escritas, el carácter fundamental
de los conocimientos neurocientíficos para in
tegrar una lectura más acabada del ser hu
mano, por demás complejo y polidimensional
y para la comprensn y análisis de los proce
sos educativos y sanitarios, que son media
dos por el aprendizaje. Mantener una actitud
ingenua frente a las realidades no es sano;
de no ser así surgen preguntas:
- ¿esto que se propicia es cil?
- ¿la familia favorece las autoevaluaciones;
el autoconocimiento, lo facilita o entor
pece?
- ¿la escuela, tiene en cuenta los diferen
tes niveles de significacn y las diversas
modalidades, estilos, estrategias, contex
tos; ofrece parámetros atendiendo a los
sujetos que interactúan, para que se al
cance un verdadero aprendizaje, para que
no sea sólo la medida del rendimiento lo
que se instala desde esos parámetros ex
ternos; se respetan las estrategias que
utiliza o genera el sujeto, aunque no con-
cuerden con lo preestablecido?
- el medio laboral ¿cómo organiza las eva
luaciones, permite las autoevaluaciones,
facilita la concientización y compromiso
con los niveles de significacn?
Surgen otros interrogantes, atendien
do al tema de lo evaluativo, que es insosla
yable en el mundo de las interacciones más
diversas...
- la evaluación ¿es para el sujeto? ¿O se
ejerce sobre el sujeto?
- la evaluación ¿es vista como una crítica,
un juicio, un control?
- la evaluación ¿es considerada como una
guía, un modelo, un referente a los fines
de que sirva de espejo para la autoeva-
luación?
- o la evaluacn ¿es la medida del molde
en el que toda conducta, respuesta, pa
labra, rendimiento, resolución debe en
cajar?
- ¿se favorece la evaluación desde el mis
mo sujeto, con márgenes de error, equí
vocos para la verificación, corrección,
modificación, cambio, independencia, li
bertad?
Interrogarse es una manera de co
menzar el cambio.
Preguntar, responder, buscar, aproxi
mar, intentar, darse cuenta, indagar, hacer
se cargo siempre será saludable... aunque
parafraseando algo leído, cambian todas las
Peda^ófíCOJ'. A ño V, N° 9, abrí! 2 0 0 7 . Pág. 3 7 -4 4 43
Enfoque neuropsicológico comportamental para abordar.
preguntas, cuando uno está convencido de
haber hallado todas las respuestas.
A pesar de ello, es interesante lo que
se rescata de los trabajos del pedagogo y
estudioso de la filosofía, el español José
María Cagigal y es que el trabajo con, para,
desde y hacia el ser humano es un intento
más que valioso, criterio con el que se
acuerda.
Original recibido: 31-03-2006
OriginaI aceptado: 31-10-2006
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