
En las antípodas del pensamiento.
la Educación de todo un pueblo impacta fa
vorablemente sobre las generaciones futu
ras. Permite descubrir y explotar talentos
potenciales, alienta la flexibilidad ocupacio-
nal, genera oportunidades de investigación
básica y aplicada, científica y tecnológica.
Proporciona mayor cultura política y cohe
sión social, así como gratificaciones de tipo
intelectual y artísticas. Posibilita mayor mo
vilidad social, facilita una ocupación produc
tiva a jóvenes que, de lo contrario y en gran
número, permanecerían ociosos. La educa
ción representa un instrumento fundamen
tal para promover la igualdad de oportuni
dades y para asegurar una ciudadanía libre
y culta. La educación es una inversión con
efectos socio-económicos no mensurables.
La educación; es un importante factor de
crecimiento y desarrollo económico".
Bajo el enunciado de"Financiamiento de
la Educación" se Introduce el tema en térmi
nos más amplios que las declaraciones de
CONADU ya que no se circunscribe solamente
al arancel. El tema aparece definido bajo los
adjetivos de "complejo y polémico" ya que
afirman que "es imposible abordarlo con la
profundidad que merece si no se lo vincula
con el papel del Estado, el derecho a la edu
cación -y su importancia en la democratiza
ción de la sociedad- y con la misión de la
Universidad en el mundo actual".
En este sentido, la lectura de la FUA
hace hincapié en factores de índole político-
axiológicos por sobre los aspectos técnico-
económicos. En defensa de esta postura que
consideran clave para la comprensión (y
posible solución) del problema, realizan una
serie de advertencias acerca de lo que ellos
llaman "los Ideólogos de las no ideologías",
quienes centran la atención en cuestiones
técnicas y se esfuerzan por ignorar los prin
cipios o valores. La FUA advierte entonces
que, por esta incapacidad de algunos gru
pos de ver más allá de las cuestiones técni
cas, el debate no ha adquirido la dimensión
que el tema merece y se "ha caído en un
economicismo pragmático que, consciente
o inconscientemente, ha llevado la discu
sión a un muy bajo nivel, el que adquiere
mayor gravedad aun si participan de este
enfoque políticos e intelectuales".
El tipo de análisis propuesto por la FUA
para este tema no es un estudio del
financiamiento de la educación pública como
si fuera un sistema aislado, sino vinculado
al conjunto del sistema social. Desde esta
postura la FUA afirma que "este interés por
aislar la educación como si tuviera vida pro
pia y soluciones específicas, es un método
que emplean los ideólogos de la educación
restricta. Aquellos que propician el arancel
de los estudios, en cualquiera de las moda
lidades de la educación, están afirmando que
el conocimiento debe ser de base imponible,
es decir que el conocimiento es una mer
cancía fes un valor de cambio)".
Otro punto interesante del análisis que
presenta la FUA, acerca de los supuestos
que tienen quienes piensan en gravar la
educación de algún modo, es que arancelar
la adquisición de conocimientos universita
rios encuentra uno de sus fundamentos en
el hecho de que el universitario obtiene una
renta de los conocimientos aprehendidos.
Sin embargo, advierten que "esa renta se
obtiene al culminar los estudios y de la cual
se podrían desprender dos tipos de rentas;
una directa que es la que obtiene el propio
profesional y una indirecta y social que es
la que obtiene la sociedad donde él se de
sarrolla". La línea argumental continúa sos
teniendo que "la renta educativa, pues, no
existe en el sistema educativo: el estudian
te no tiene renta mientras adquiere cono
cimientos, incluso debe asumir un costo de
oportunidad por no trabajar mientras estu
dia (o por atrasar sus estudios porque debe
trabajar). Pretender captar la renta educa
tiva con arancelamiento es realizar una im
posición fiscal sobre una base imponible que
no existe. Lo que el alumno obtiene duran
te su aprendizaje es la capacidad potencial
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'Dtaiocjoú ‘PeeÍAyóy¿to¿. Año V, N° 9, a b ril 2007. Pág. 19-36