ARTÍCULOS
En las antípodas del pensamiento
La polarizacn del discurso en torno al
financiamiento de la universidad pública
Diego Santori *
Este trabajo presenta un análisis comparativo de las declaraciones de la Federacn
Universitaria Argentina (FUA) y la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU),
en contraposición con los análisis y recomendaciones desarrollados por la Fundacn de
Investigaciones Ecomicas Latinoamericanas (FIEL), acerca del financiamiento de la uni
versidad pública. Mediante esta comparacn se pretende poner en evidencia que la impo
sibilidad de alterar la inercia institucional en materia de políticas de financiamiento univer
sitario tiene su raíz en lo que se ha denominado una "estructura del no diálogo" (o de vetos
cruzados). Esta estructura presenta como caractestica fundamental la recurrente simpli
ficación de la discusión acerca del financiamiento de la universidad al debate "arancel sí -
arancel no", lo que conduce a una lectura del problema en blanco y negro y evita así el
tratamiento serio de propuestas que presentan ciertos matices.
Un iversidades estatales - Fin anciam ien to - Aran c e les - D iscu rso
This paper presents a comparative analysis on the statements about the financing of
the public university in Argentina, made by the Federación Universitaria Argentina (FUA), the
Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) and the Fundacn de Investiga
ciones Económicas Latinoamericanas (FIEL). Particularly, it is argued that the problem analyzed
has been fitted within a "structure of non dialogue" (or crossed vetoes), that favours the
statu quo in policies of university financing. This structure presents the recurrent simplification
of every project to the debate "fee vs. free education" as the fundamental component. On
account of this, the polarization of the discussion leads to a simple treatment of the problem
avoiding a serious one with proposals that study different ways of approaching it.
Public un iversities - Financin g - Fees - D isco urse
* Licenciado en Ciencias de la Educación. Magister en Educacn. Docente e investigador de la Pontificia
Universidad Católica Argentina, Buenos Aires, Argentina. E-mail: dlegosantori@uca.edu.ar
'Peda0 Óy¿co¿. Año V, N° 9, a b ril 2007. Pág. 19-36 79
En las antípodas del pensamiento.
Me he encontrado con hombres de letras que han escrito tratados de historia sin
haber participado en los asuntos públicos, y con políticos que estaban preocupados por
producir los acontecimientos pero no por pensarlos. He observado que los primeros
siempre se inclinan a encontrar causas generales y que los segundos, viviendo en medio
de los hechos diarios carentes de conexión, tienden a imaginar que todo es atribuible a
incidentes particulares y que los resortes que ellos dominan son, precisamente, los que
mueven el mundo. Presumiblemente, ambos se engañan.
- Alexis de Tocqueville -
Introducción
El creciente interés que en los últimos
años muestran las instituciones públicas de
educación superior de casi todo el mundo por
la diverslficación de las fuentes de
financiamlento y de los mecanismos de asig
nación presupuestaria no lo se orienta a
complementar los aportes que reciben de los
gobiernos, sino también a mantener su auto
nomía en materia de prioridades académicas.
Siguiendo a Delfino y Gertel (1996), se
puede afirmar la existencia de nuevos
mecanismos de la administración del apor
te público, orientados a la búsqueda de una
mayor eficiencia en su empleo y equidad
en su distribución. Los sistemas de asigna
ción de fondos especiales con fines deter
minados, una mayor autonomía en la eje
cución del presupuesto y el empleo de mo
delos que ayudan a distribuir el aporte pú
blico sobre la base de Indicadores de des
empeño, en reemplazo de los tradicionales
esquemas de base histórica, son los cam
bios más importantes.
En líneas generales, esos modejos sue
len asentarse en los insumos que las institu
ciones emplean (como número de estudian
tes, cantidad de docentes o recursos desti
nados a la investigación), en los resultados
que obtienen (generalmente medidos por los
graduados en relación con los alumnos o la
duración de las carreras), o en ambos. La
prolongada vigencia de un mecanismo de
asignación del aporte del gobierno sobre ba
ses históricas exhibe una baja eficiencia en
su administración -caracterizada por un ele
vado desgranamiento y una gran diversifi
cación de la oferta académica-, y una pre
ocupante desigualdad en distribucn (Cfr.
DELFINO; GERTEL, 1996:3).
En el marco de estas tendencias nacio
nales e internacionales, el presente trabajo
pretende exponer la polarización de postu
ras en torno a la cuestión del financiamlento
universitario, sintetizando las líneas
arguméntales que recorren los autores que
se encuentran en los extremos del abanico
ideológico. Mediante esta comparación de
discursos,1 se pretende poner de manifies
to los "caballitos de batalla" que utilizan unos
y otros así como también las cuestiones de
fondo que finalmente impiden que se gene
re un diálogo, manteniéndolos en las antí
podas del pensamiento.
Con respecto a la comparabilidad de
las instituciones en análisis, es importante
señalar que si bien sus misiones y objetivos
1 Según el Diccionario de la lengua espola de la Real Academia Española, discurso es la "facultad racional
con que se infieren unas cosas de otras, sacándolas por consecuencia de sus principios o conocndolas por
indicios y señales" (REAL ACADEMIA ESPAÑOLA, 2001:883).
20
ZXá&>yo¿ Petiayóyccoti. Año V, N° 9, ab ril 2007. Pág. 19-36
institucionales son claramente distintos, lo
que se pretende comparar son sus respec
tivas percepciones y posturas sobre el tema
en cuestión. Por otra parte, la comparacn
de estos casos se fundamenta en que tanto
los "defensores de la gratuldad a ultranza"
como los "ideólogos de las no ideologías"
exponen sus argumentos con la intención
de legitimar la defensa de su postura a par
tir de la desmltificación de los argumentos
de sus detractores. Esta estructura de ve
tos cruzados, favorece el gobierno ineficiente
e inequitativo del escalón más alto de la "so
ciedad del conocimiento", por su incapaci
dad de considerar la posibilidad de poner
en discusión algunos de sus dogmas.
1. Presentación de las instituciones
analizadas
Como agencias productoras de discurso
acerca del flnanciamiento de la universi
dad pública se ha buscado representar a
los dos actores clave en cualquier proceso
de implementacn de poticas universita
rias: los docentes y los alumnos. Para los
primeros se considerará la organización
gremial que los representa, es decir, la Fe
deración Nacional de Docentes Universita
rios (CONADU) y para los segundos, la Fe
deración Universitaria Argentina. La
CONADU, en su estatuto social enuncia que
desde 1985 "nuclea a las Asociaciones y/o
Federaciones de docentes, investigadores
y artistas de las Universidades Estatales
Nacionales de la Reblica Argentina" (FE
DERACIÓN NACIONAL DE DOCENTES UNI
VERSITARIOS, 2004). Está integrada por
"cada una de las Asociaciones y/o Federa
ciones de docentes, investigadores y artis
tas pertenecientes a las Universidades Es
tatales Nacionales fundadoras de la misma
(art. 2)" (FEDERACN NACIONAL DE DO
CENTES UNIVERSITARIOS, 2004). Entre sus
objetivos, enunciados en el artículo 9 del
estatuto mencionado, cabe destacar los si
guientes a los fines del presente trabajo:
c. Defender la Educacn Pública y gratuita
en todos sus niveles, incluidos los estu
dios de post-grado.
d. Bregar por la autonomía Institucional y
la autarquía financiera de la Universidad
Estatal Nacional.
e. Propiciar y secundar toda medida ten
diente al progreso de la Universidad Es
tatal Nacional.
f. Intervenir decisivamente en la legislacn
universitaria, optimizando el sistema edu
cacional argentino.
g. Procurar la estabilidad laboral y la obten
ción de condiciones justas y dignas de
trabajo y en el momento de retiro de la
actividad docente, de investigación y ar
tística.
h. Promover e impulsar la carrera docente
universitaria.
j. Propender a que la universidad esté al
servicio de los intereses de los sectores
populares.
En representación de los alumnos, la
Federación Universitaria Argentina (FUA) se
define como "la organización estudiantil más
grande de América" (FEDERACN UNIVER
SITARIA ARGENTINA, 2004). Según desta
can en su página web, su alcance nacional
y su autonomía política le permiten reunir
en una central única:
- 378 centros de estudiantes.
- 36 federaciones regionales.
- 1.200.000 de estudiantes argentinos in
tegran la central estudiantil.
Por otra parte, y con una visión dife
rente a las instituciones presentadas ante
riormente, la Fundación de Investigaciones
Económicas Latinoamericanas (FIEL) se de
fine como "una institucn independiente,
apolítica y sin fines de lucro, fundada en
1964 por la Bolsa de Comercio de Buenos
Aires, la Cámara Argentina de Comercio, la
'Dttlioaoj PedacpóqúM. Año V, N° 9, ab ril 2007. Pág. 19-36
¥
21
En las antípodas del pensamiento.
Sociedad Rural Argentina y la Unión Indus
trial Argentina" (FUNDACN DE INVESTI
GACIONES ECOMICAS LATINOAMERICA
NAS, 2004). Según se advierte en su sitio
web, se define como "el referente más im
portante en el alisis de la situación eco
mico-social argentina" (FUNDACN DE
INVESTIGACIONES ECONÓMICAS LATI
NOAMERICANAS, 2004) y enuncia como sus
principios fundamentales los de la libertad
y la excelencia académica, espíritu crítico y
trabajo reflexivo.
2. "Los defensores de la gratuidad
a ultranza" 2
En sus páginas web y en documen
tos oficiales, tanto la Federacn Nacio
nal de Docentes Universitarios de la Re
pública Argentina (CONADU) como la
Federación Universitaria Argentina (FUA)
presentan sus respectivas posturas en
torno al financiamiento de la universidad
pública, que sin lugar a dudas representa
a un grupo importante de actores e insti
tuciones.3
El financiamiento universitario se
gún la CONADU
Como afirman los integrantes de la
Comisión Directiva de ADULP (Asociación de
Docentes de la Universidad de La Plata),
"más allá de las discusiones salariales, la
política académica es uno de los ejes cen
trales de la lucha gremial de los docentes"
porque:
- constituye una verdadera hipocresía pre
tender una supuesta neutralidad de los
conocimientos científicos que se impar
ten dentro de las instituciones universi
tarias con respecto de las disputas poti
cas que las atraviesan;
- uno de los ejes centrales donde se ma
nifiesta decisivamente esta relacn en
tre política y conocimiento es en el in
greso, procesos de formación y egreso
de las personas de la Universidad y
más n en la posibilidad de hacer que
los saberes que allí se imparten sean
accesibles a TODOS los habitantes de la
Nación;
- no puede correrse de esta discusión la
idea de que ésta no es la única Universi
dad posible de ser proyectada y de que
los cambios de nuestra sociedad en los
últimos 10 años no han tenido en ella una
respuesta institucional crítica hacia dichas
transformaciones, mantenndose intac
to, muchas veces, un modelo de forma
ción profesionalista y cientificista que
parece absolutamente inadecuado para
la realidad actual;
- en el debate público actual sobre el in
greso y el arancelamiento que se puede
seguir en distintos medios de comunica
ción, se omiten elementos estragicos
centrales de la discusión y el alisis del
tema, reemplazándolos por una lógica de
problemas secundarios.
Por los motivos presentados anterior
mente, la CONADU ha "decidido fijar posi
ción al respecto para aclarar ante la opi
nión pública nuestros puntos de vista". A
los fines del presente trabajo, se conside
rarán lo las reflexiones en torno a la
cuestión del financiamiento de la universi
dad blica.
Bajo el título "el arancelamiento", el
problema aparece planteado con el siguiente
enunciado: "La gica economicista parece
ser la más utilizada: la Universidad es un
2 Así definido según una editorial publicada en el diario La Nación, 20 de mayo de 2001.
3 En adelante, hemos incluido citas directas de las fuentes mencionadas con omisn de referencias, a
los fines de no interferir la lectura. Los datos bibliográficos de dichas fuentes figuran en la Bibliografía.
2 2 Z^úiío^o4Pectoqóqicoú.. A ño V, N° 9, ab ril 2007. Pag. 19-36
ARTÍCULOS
problema económico que se resuelve co
brando". Luego de la presente afirmación,
que pretende sintetizar el pensamiento del
"adversario", se cuestiona: "¿Quién con un
mínimo de racionalidad y ética podría decir
hoy que el arancel podría sostener el pre
supuesto que a las Universidades Naciona
les le hace falta?" y luego de la pregunta
aparece la condena: "Algunos Rectores nos
han sorprendido con su mediocridad (...)
Marigliano, Jozami razonan con una lógica
ramplona y mentirosa: 'Tenemos que ge
nerar otros recursos y para eso no habla
mos de un arancel sino de una contribución
voluntaria'. Son razonamientos que en r
minos político-académico inducen a futuras
privatizaciones, a mayores exclusiones,
nadie puede creer en ellos".
Aparentemente se realiza una lectura
dei pensamiento del "adversario" desde una
postura que cierra la posibilidad de diálogo.
Desde esta lógica surge una pregunta muy
elocuente: "¿Le pediremos a los venes que
tienen '4X4', al decir del Rector de Tucumán,
que los sostengan con una contribucn vo
luntaria?".
Presentan luego una serie de pregun
tas que orientan la discusión:
- ¿La única forma de incrementar el pre
supuesto es pensar en el arancel?
- ¿No puede acaso pensarse en integracio
nes con sectores de la producción que
integren y financien nuevos desarrollos
tecnológicos?
- ¿No hay espacios de pensamiento más
regional que nos ligue a otras posibilida
des estratégicas como el MERCOSUR?
- ¿No debean replantearse y transparen
tarse públicamente las asignaciones
presupuestarias al interior de cada Uni
versidad?
- ¿No deberían discutirse, con los que luego
se verían directamente perjudicados por
la existencia o no de científicos o profe
sionales necesarios para solucionar temas
y problemas sentidos por la población?
- ¿Existen posibilidades de desarrollar un
paradigma de pensamiento universitario
que piense en una Universidad que de
muestre porqué debe ser financiada a
partir de su devolucn a nuestra socie
dad, profundamente golpeada, de solu
ciones pcticas para sus necesidades?
Según CONADU, "arancelamiento e in
greso no son problemas que se resuelven
con una lógica aséptica e incorruptible que
está por fuera de las discusiones del poder,
no son problemas técnicos". Señala enton
ces que no son discusiones menores, en un
mundo donde se hipervaloriza el conoci
miento. Por esto afirman que "es
superficial
o al menos insuficiente discutir desde crite
rios técnicos este punto". Las respuestas
necesarias deben surgir, según CONADU, de
las universidades para actuar
"no como cor
poraciones de intereses cruzados, sino ha
ciéndose cargo de diseñar un tipo de cono
cimiento científico-tecnogico para un país
que tiene más de la mitad de su poblacn
bajo la línea de pobreza". Por otra parte,
agregan que el capital mundial "dejó de con
siderar necesario que la Educacn Supe
rior blica y gratuita exista en nuestro país.
Pueden leerse documentos del Banco Mun
dial al respecto con más de 10 años de an
tigüedad".
El financiamiento universitario se
gún la FUA
La FUA, por su parte, comienza el plan
teo de su postura con una afirmacn con
tundente (y en masculas):
"DESDE LA
FEDERACN UNIVERSITARIA ARGENTINA
REAFIRMAMOS NUESTRO COMPROMISO CON
LA EDUCACN PUBLICA, GRATUITA Y CON
TRA TODO TIPO Y FORMA DE ARANCEL". Y
continúa con la justificacn de este postu
lado mediante la siguiente leyenda: "Por
que sabemos y estamos convencidos que
Tyiciioaoj . Año V, N° 9, a b ril 2007. Pag. 19-36
23
En las antípodas del pensamiento.
la Educación de todo un pueblo impacta fa
vorablemente sobre las generaciones futu
ras. Permite descubrir y explotar talentos
potenciales, alienta la flexibilidad ocupacio-
nal, genera oportunidades de investigacn
básica y aplicada, científica y tecnológica.
Proporciona mayor cultura política y cohe
sión social, así como gratificaciones de tipo
intelectual y artísticas. Posibilita mayor mo
vilidad social, facilita una ocupación produc
tiva a venes que, de lo contrario y en gran
número, permanecerían ociosos. La educa
ción representa un instrumento fundamen
tal para promover la igualdad de oportuni
dades y para asegurar una ciudadanía libre
y culta. La educación es una inversión con
efectos socio-económicos no mensurables.
La educación; es un importante factor de
crecimiento y desarrollo económico".
Bajo el enunciado de"Financiamiento de
la Educación" se Introduce el tema en rmi
nos más amplios que las declaraciones de
CONADU ya que no se circunscribe solamente
al arancel. El tema aparece definido bajo los
adjetivos de "complejo y polémico" ya que
afirman que "es imposible abordarlo con la
profundidad que merece si no se lo vincula
con el papel del Estado, el derecho a la edu
cación -y su importancia en la democratiza
ción de la sociedad- y con la misión de la
Universidad en el mundo actual".
En este sentido, la lectura de la FUA
hace hincapen factores de índole político-
axiológicos por sobre los aspectos técnico-
económicos. En defensa de esta postura que
consideran clave para la comprensión (y
posible solución) del problema, realizan una
serie de advertencias acerca de lo que ellos
llaman "los Ideólogos de las no ideologías",
quienes centran la atención en cuestiones
técnicas y se esfuerzan por ignorar los prin
cipios o valores. La FUA advierte entonces
que, por esta incapacidad de algunos gru
pos de ver más allá de las cuestiones técni
cas, el debate no ha adquirido la dimensión
que el tema merece y se "ha caído en un
economicismo pragmático que, consciente
o inconscientemente, ha llevado la discu
sión a un muy bajo nivel, el que adquiere
mayor gravedad aun si participan de este
enfoque políticos e intelectuales".
El tipo de análisis propuesto por la FUA
para este tema no es un estudio del
financiamiento de la educación pública como
si fuera un sistema aislado, sino vinculado
al conjunto del sistema social. Desde esta
postura la FUA afirma que "este intes por
aislar la educación como si tuviera vida pro
pia y soluciones específicas, es un método
que emplean los ideólogos de la educación
restricta. Aquellos que propician el arancel
de los estudios, en cualquiera de las moda
lidades de la educación, están afirmando que
el conocimiento debe ser de base imponible,
es decir que el conocimiento es una mer
cancía fes un valor de cambio)".
Otro punto interesante del análisis que
presenta la FUA, acerca de los supuestos
que tienen quienes piensan en gravar la
educación de algún modo, es que arancelar
la adquisición de conocimientos universita
rios encuentra uno de sus fundamentos en
el hecho de que el universitario obtiene una
renta de los conocimientos aprehendidos.
Sin embargo, advierten que "esa renta se
obtiene al culminar los estudios y de la cual
se podrían desprender dos tipos de rentas;
una directa que es la que obtiene el propio
profesional y una indirecta y social que es
la que obtiene la sociedad donde él se de
sarrolla". La línea argumental continúa sos
teniendo que "la renta educativa, pues, no
existe en el sistema educativo: el estudian
te no tiene renta mientras adquiere cono
cimientos, incluso debe asumir un costo de
oportunidad por no trabajar mientras estu
dia (o por atrasar sus estudios porque debe
trabajar). Pretender captar la renta educa
tiva con arancelamiento es realizar una im
posición fiscal sobre una base imponible que
no existe. Lo que el alumno obtiene duran
te su aprendizaje es la capacidad potencial
24
'Dtaiocjoú PeeÍAyóy¿to¿. Año V, N° 9, a b ril 2007. Pág. 19-36
En las antípodas del pensamiento.
forma más injusta, pues afecta a los estu
diantes de menores recursos. El grueso de
los mismos proviene de una clase media
económicamente deteriorada que reconoce
en la Universidad un importante factor de
movilidad social". Señalan además, que más
allá de estos costos directos de la educa
ción existen otros dos costos que debe afron
tar el estudiante y/o su familia: los gastos
de subsistencia y el costo de oportunidad.
Por los motivos presentados, la FUA
sostiene que "el arancel tendría los efectos
propios de un impuesto altamente regresi
vo desde el punto de vista social, no sólo
económico". También se presentan los si
guientes argumentos complementarios:
a) no hay seguridad alguna de que el ma
yor valor obtenido que resulta de aplicar
aranceles (con los costos sociales que ello
traería aparejado) no sea compensado
por una reducción del aporte estatal, ya
que la experiencia cercana nos enseña
una fenomenal reducción de los gastos e
inversiones presupuestarias;
b) para mantener el mismo ingreso frente a
la reducción matricular resultado del aran
cel, es necesario mayor arancel, el que, a
su vez, disminuye aún más la población
estudiantil, lo que daría como resultado
final una educación para una élite;
c) es inadecuado hablar de aranceles cuan
do el país no sólo vive una etapa depresi
va del ciclo económico, sino que además
existe una tendencia secular de empobre
cimiento de familias (en especial de clase
media) que no están en condiciones de
realizar erogación alguna en educación.
Advierten además una suerte de dis
curso maquiavélico en el hecho de que se
destine lo recaudado a la creación de ma
yores becas. Desde la posición de la FUA,
esto no soluciona las desigualdades, ya que
"una enorme masa de población está ex
cluida del sistema educativo mucho antes
de llegar a acceder al sistema universitario.
No puede ser utilizado como válido el argu
mento de propender a la igualdad de opor
tunidades o eliminar las desigualdades so
ciales, ya que éstas deben ser atacadas en
sus orígenes y no en una de sus manifesta
ciones".
Además, señalan explícitamente que
"hay una cuestión política detrás del aran
cel". Y lo describen del siguiente modo:
"Aparece éste en la superficie, pero en rea
lidad subyace un conjunto de valores que
define con claridad un modelo no lo de
Universidad, sino de país, y pautas cultura
les asociadas a ideologías conservadoras.
La razón no es solamente crear condiciones
para imponer el arancelamiento y achicar
las Universidades. Está presente un factor
ideológico, que tiene mucha fuerza, la bur
guesía Argentina, amante fiel del liberalis
mo económico, tiene un rechazo visceral
hacia las expresiones culturales y políticas
de la sociedad moderna. Le horroriza el
cogobierno, el laicismo y ni hablar de la li
bertad de cátedra. Le espanta que el Esta
do gaste dinero en educar a los sectores
populares y medios, que tanto desprecia.
Su reacción no es solamente de clase, sino
de una clase dirigente atrasada que consi
dera necesario destruir la educación públi
ca superior para desarrollar sus propias ins
tituciones universitarias elitistas. Es un ar
gumento coherente con un modelo de Uni
versidad achicada. La equidad social no pasa
por la Universidad y menos aún por el aran
cel. Es el Estado quién, a través de políticas
económicas y sociales, debe asumir esa
Responsabilidad".
Finalmente, la FUA presenta algunas re
flexiones en torno a las modalidades del
aporte estatal. Con respecto al aporte esta
tal a través de ingresos generales, sostiene
que "este tipo de aporte estatal está justifi
cado por la denominada rentabilidad social
(o economías externas) de la educación uni
versitaria, que se expresa a través de un
conjunto de beneficios, de difícil medición,
26
'Diótoqoú 'PedaqócftcoA. Año V, N° 9, abril 2007. Pág. 19-36
ARTÍCULOS
que tiene un fuerte impacto social". Seña
lan tambn que la Universidad "presta un
importantísimo servicio al medio a través
de la ensanza y la investigación, que no
lo es captado por quienes la reciben y rea
lizan".
Para que los recursos provenientes del
presupuesto puedan utilizarse plenamente,
sería necesario, según FUA "que exista una
autarquía universitaria que permita supri
mir la obsoleta legislación sobre la ejecu
ción presupuestaria que disminuye conside
rablemente las posibilidades del ya magro
presupuesto".4
En cuanto al aporte estatal a través de
impuestos espeficos, la FUA señala que
"este sistema permite financiar a la Educa
ción superior por medio de asignaciones
especificas. Debe ser un sistema comple
mentario del anterior y solo en una porción
pequeña. Así, solo estarían obligados al pago
quienes se benefician directamente de la
Ensanza superior". Advierten además que
estos impuestos en ningún caso deben ser
trasladados al conjunto de la sociedad (Ej.:
precios), que ya hace su contribución por
medio de los aportes generales. Se presen
tan finalmente algunas "alternativas a dis
cutir". Éstas recaen sobre los profesionales,
como por ejemplo el Impuesto al graduado
y el impuesto a los ingresos por servicios
profesionales.
3. "Los ideólogos de las no ideolo
gías"5
Por su parte, agencias de producción
de conocimiento como la Fundación de In
vestigaciones Económicas Latinoamericanas
(FIEL) y organismos internacionales como
el Banco Mundial presentan sus respectivas
posturas en torno del financiamlento de la
universidad pública. Su postura despierta
también amores y odios, de acuerdo con el
"marco teórico" del lector.6
FIEL comienza su alisis de la cues
tión del financiamiento universitario con un
diagnóstico que se puede sintetizar en los
siguientes datos:
- Las dicotomías entre un nivel aceptable
de cobertura y un bajo nivel de gradua
ción por un lado, y entre un gasto por
alumno reducido y un alto costo por gra
duado por el otro, se explican por la
ineficiencia del sistema de educación su
perior medida por la relación alumnos /
graduados. Mientras que en el promedio
de países -incluidos en el citado estu
dio- hay 8,9 alumnos matriculados por
cada graduado, en la Argentina esta re
lación es de 16,3 para el conjunto del
sistema y de 21,7 en el caso de las uni
versidades estatales. Este indicador re
fleja el grado de fracaso y abandono de
las carreras y las demoras en graduar
se, que son consecuencia de las falencias
de la educación básica y del grado de
tolerancia a la mediocridad en la educa
ción superior.
- El efecto combinado de estos factores
arroja un gasto blico en educación su
perior, en términos del PBI, relativamente
bajo, a lo que se agrega un uso ineficiente
del mismo.
Al igual que los documentos de FUA y
CONADU, FIEL plantea esta pregunta: "¿Es
la respuesta apropiada un mayor gasto pú-
4 En este sentido, cabe preguntarse también si mediante esta pretendida autarqa la Universidad tend
la capacidad de enmarcarse en los objetivos de las políticas de gobierno o se convertirá en una isla que
nada tenga que ver con la sociedad en la que se encuentra inserta.
5 Así podrían ser denominados según las descripciones de la FUA.
6 En adelante, hemos Incluido citas directas de FIEL-CEP (2000) con omisn de referencias, a los fines
de no interferir la lectura. Los datos bibliográficos completos de dicha fuente figuran en la Bibliografía.
D ió lo y a i T^eciaqóyícoA. A ñ o V, N ° 9, a b r il 2 0 07 . P a g . 1 9 - 3 6 27
ti
En las antípodas del pensamiento.
blico por alumno, que asegure un mayor
apoyo para los ingresantes con falencias de
arranque o por el contrario, el énfasis tiene
que estar en mejorar la educación básica,
recurriendo mientras tanto a mecanismos
estrictos de cupos de ingreso que permitan
concentrar los recursos escasos en mejo
rar la calidad de la educacn de alumnos
con capacidad de graduarse?".
A partir de este interrogante, se pre
senta la siguiente lógica argumental: "El de
bate entre cupos más estrictos o presu
puestos más holgados es sin embargo un
debate limitado a un modelo de planifica
ción estatal de la educacn superior. La
discusn no se agota sin embargo dentro
del paradigma tradicional de la educación
estatal y gratuita. Los países desarrollados
se están moviendo en forma creciente a
otorgarle una participación cada vez ma
yor al sector privado, a tras del pago de
aranceles en instituciones públicas y de la
apertura de instituciones privadas no
subsidiadas. Incluso en aquellos países en
los que la educación estatal y gratuita está
muy fuertemente arraigada, se esn pro
duciendo profundos cambios en los méto
dos de financiamiento, en el control de la
calidad educativa y en regulaciones que
apuntan a remover los incentivos más per
versos de la gratuidad y la planificacn es
tatal".
A la luz de las mencionadas tendencias
internacionales, FIEL presenta una serie de
reflexiones en torno del financiamiento de
las universidades públicas. Advierte que, por
un lado, "la apertura de nuevas universida
des públicas se sigue realizando por crite
rios exclusivam ente políticos y el
financiamiento institucional continúa reali
zándose sin condicionamientos". En este
sentido, señalan la falta de incentivos para
la mejora de la eficiencia de un sistema de
financiamiento basado en consideraciones
históricas o políticas. Advierte también, que
el financiamiento público no se realiza en
función de indicadores de demanda o de
calidad educativa. Por estos motivos, con
cluye que no existen incentivos para "una
sana competencia entre instituciones que
conduzcan a una administración más eficien
te del gasto, mejoren la calidad y adecúen
los programas a las demandas del alumnado.
La consecuencia inevitable son los simos
indicadores de eficiencia detallados anterior
mente".
Plantea también que la provisión gra
tuita de educación superior para una gran
parte del alumnado que está en condicio
nes de pagar sus estudios o de contraer
préstamos es al mismo tiempo una injusti
cia social y un incentivo indebido a la con
currencia de alumnos no preparados o in
suficientemente motivados. A su vez, sa
la que la gratuidad de la educación pública
significa una "desventaja competitiva" para
las universidades privadas.
Entre las falencias del sistema señala
la falta de emenes externos de ingreso,
graduación o matriculación, cuyos resulta
dos sean públicos y provean un indicador
objetivo de la calidad de las instituciones, a
través de la calidad de sus alumnos y gra
duados. Tambn percibe como deficitario
la ausencia de estadísticas blicas sobre
la empleabilidad y remuneración de los gra
duados de distintas disciplinas e institucio
nes, falencia que impide una información
esencial para la selección de programas e
instituciones que deben realizar padres y
alumnos.
Finalmente se exponen "los argumentos
insostenibles a favor de la intervención esta
tal", mediante los cuales se busca desmitificar
las distintas explicaciones presentadas por las
instituciones que apoyan la educación blica
gratuita. Se presentan a continuación sus con
secuentes contestaciones:
- EI argumento de las externalidades"
En el análisis del presente argumento,
FIEL señala que se debería subsidiar la pro
28
T>(0 íf 04 . Pedaqóqicoú.. Año V, N° 9, a b ril 2007. Pag. 19-36
ARTÍCULOS
visión de educación superior y que no ne
cesariamente debería ser estatal. Se hace
referencia tambn a que las diferencias
entre las remuneraciones de quienes acce
den a la educación superior y de quienes no
acceden son tales que "justifican económi
camente con creces la inversión privada en
las disciplinas que tienen suficiente deman
da en el mercado laboral".
- "El argumento de la equidad y movilidad
social"
Si bien desde FIEL se acepta este ar
gumento como para justificar la gratuidad,
señalan que no es suficiente para sostener
la provisión estatal. Esto se debe a la
regresividad de la educación superior (a
diferencia de la educación básica y media
que es progresiva). Esta regresividad es
producto de que, a pesar de la gratuidad,
la participación de los sectores medios y
bajos en la matrícula es relativamente
baja.7
- "El argumento del financiamiento a la in
vestigación"
En este caso, el peso de la contra ar
gumentación encuentra su foco en la efi
ciencia del gasto, sosteniendo que se de
bería crear un programa nacional con ob
jetivos focalizados y una asignacn de
proyectos sobre bases competitivas a insti
tuciones investigadoras que incluya univer
sidades. Por estos motivos se afirma que
"lo que no encuentra justificativo es un fi
nanciamiento garantizado a las universida
des para financiar una agenda de investi
gaciones que no responde a una definición
global de prioridades ni tiene posibilidad de
tener un chequeo mínimo de calidad y rele
vancia".
Bajo el lema de "Opciones y reco
mendaciones para la Educacn Superior"
FIEL realiza una serie de recomendacio
nes precedidas de un análisis. Comienza
con una diferenciación entre los sistemas
de educación sica y superior. Desde su
planteo, corresponde a la educación bá
sica:
- El alcance de una aceptable integración
social e igualdad de oportunidades edu
cativas ya que la experiencia Indica cla
ramente que las desventajas de los os
iniciales no son recuperables a edades
más avanzadas.
- La compensación de las desventajas ori
ginadas en las limitaciones familiares de
los grupos sociales de bajos Ingresos a
tras de programas focalizados.
Para la educación superior corresponde:
- Una enseñanza de excelencia para desa
rrollar capacidades para la vida laboral
(se aclara que "la formacn para la civi
lidad debe incluir a todos los ciudadanos
por igual y por lo tanto debe realizarse
durante los os de la educación básica
obligatoria").
Presenta, entonces, el tema central
que, según señala, tiene su eje en "elegir
los instrumentos adecuados de intervencn
estatal que incentiven a un sistema en el
que convivan instituciones públicas y priva
das, a desarrollar una oferta eficiente en
cuanto a calidad y costos, con el mínimo
compromiso de recursos públicos. Para ello
es necesario que la intervención estatal pro
vea un marco reguiatorio y financiero que
incentive la eficiencia y la competencia en
tre instituciones, desarrolle un sistema de
informacn apropiado para la toma de de
cisiones de padres y alumnos, compense las
debilidades del mercado de capitales y apoye
diferencialmente algunas carreras de inte
rés social".
7 Otros autores afirman que esto puede ser así en los grandes conglomerados urbanos, pero que no se da
en el resto del país.
DiáíaqoáPedtkKpóqicoa. Año V, N° 9, ab ril 2007. Pág. 19-36
29
En las antípodas del pensamiento.
Desde lo presentado, se hace evidente
la opción por la "alternativa de abandonar
un financiamiento estatal no condicionado",
motivo por el cual "surgen básicamente tres
opciones":8
- La alternativa del financiamiento público
condicionado,9
- La alternativa del voucher o cheque es
tudiantil,10
- La alternativa del arancel.
Finalmente, plantea la alternativa del
arancelamlento como la más ventajosa.
Éste es presentado como una salida que
contempla varias cuestiones. Entre ellas tie
ne la "ventaja de enfrentar a la mayoa
de los estudiantes con el costo real de la
educación superior, incentivando una eva
luación individual cuidadosa de los costos
y beneficios de la inversn educativa".
Además, desde la perspectiva de FIEL, el
"impacto positivo" abarcaría también la dis
tribución entre distintas instituciones y
orientaciones curriculares, lo que en un
esquema de libertad de aranceles, gene
raría su ajuste reflejando los costos dife
renciales por carrera y las preferencias de
los estudiantes. Advierte que, en un esque
ma de esta naturaleza, prosperan y crecen
"las instituciones que adecúan sus progra
mas y carreras a la demanda de los alum
nos y a las necesidades del mercado11 y
los desarrollan con más calidad y menores
costos".
Otra de las ventajas del arancela-
miento es que "remueve la injusticia de
una financiación gratuita a sectores que no
lo am eritan". Sin embargo nota que
"distorsiona el principio de igualdad de
oportunidades cuando se trata de alumnos
de sectores que no pueden afrontar los
aranceles y que tienen suficiente mérito y
8 Sin embargo otros autores presentan distintas alternativas que aquí no se mencionan, por ejemplo
Impuestos específicos (al graduado, a los servicios profesionales, etc.).
9 Según FIEL, "consistente en asignar los fondos públicos según fórmulas que reflejen las preferencias de los
alumnos (número de matriculados, estudiantes a tiempo completo o graduados). Estos sistemas están
demostrando en la pctica limitaciones importantes. Ante todo, la valoración de cada carrera (la cantidad de
recursos que se asigna a cada una por alumno) requiere decisiones arbitrarias sobre el costo relativo de las
mismas. Estas decisiones administrativas pueden alejarse significativamente de la realidad y no contem
plan la posibilidad de carreras similares ofrecidas con grados muy dispares de calidad, sea por el nivel de
profesores u otros factores. En la práctica el uso de fórmulas también crea incentivos perversos que limitan
su eficiencia. Fórmulas basadas en la cantidad de matriculados incentivan políticas de ingreso poco selecti
vas. Aquellas otras que se basan en el número de graduados, fomentan la disminucn de los estándares de
calidad para graduara los alumnos. En general todos estos sistemas fomentan la "contabilidad creativa", con
problemas de fraude de muy difícil auditoria. Otro aspecto negativo de estos sistemas es que mantienen la
gratuidad como principio, por lo que sobreincentivan la demanda de educación superior, maximizan las
demandas sobre el presupuesto blico y generan fuertes iniquidades al subsidiar a sectores medios y altos
que tienen la capacidad de enfrentar los costos de sus estudios o de contraer préstamos. Por último, estas
rmulas se limitan al financiamiento de instituciones estatales, manteniendo la discriminacn en contra de
la provisn privada de educación superior".
10 Según FIEL, "presenta algunas ventajas con respecto al financiamientoblico condicionado, pero mantiene
la mayoría de sus inconvenientes. La principal ventaja es que no discrimina entre alumnos de instituciones
estatales y privadas, lo que incentiva una mayor competencia en el sistema. Otra ventaja es que cuando se
instrumenta a través de un subsidio directo al alumno, los problemas de auditoria y control de la contabilidad
creativa de las instituciones desaparecen. Pero la mayoría de las otras limitaciones permanece y la regresividad
inherente al subsidio a estudiantes de ingresos medios y altos puede verse agravada cuando las institucio
nes privadas congregan una mayor proporción de estudiantes de altos ingresos".
11 Aquí se percibe cómo una concepción de la funcn social de la Universidad incide en cuestiones más
cnicas como es el financiamiento. La ¡dea de que "prosperen y crezcan las instituciones que adecúan
sus programas y carreras a la demanda de los alumnos y a las necesidades del mercado" denota la creencia
subyacente de que el mercado es la vía más justa y equitativa de regulación.
30
D¿áí!oyo¿ "Peda^ó^cco^. Año V, N° 9, a b ril 2007. Pág. 19-36
ARTÍCULOS
capacidad para los estudios superiores".
Para solucionar la distorsión de este princi
pio sugiere la creación de un sistema de
becas y pstamos, que junto al arancel,
formarían una combinación decididamente
superior desde el punto de vista de eficien
cia y equidad: "ya que al igual que el es
quema gratuito, permite la educacn su
perior de estudiantes meritorios sin capaci
dad financiera ,12 pero a diferencia de
aquél, elimina el subsidio regresivo que la
gratuidad otorga indebidamente a los estu
diantes de altos ingresos".
Fruto de los análisis precedentes, FIEL
presenta las siguientes recomendaciones:
Recomendación 1
El financiamiento de la educación su
perior deberá realizarse fundamentalmen
te a través de aranceles, complementados
con un sistema de becas y préstamos estu
diantiles. Los actuales aportes a las univer
sidades nacionales deberán reducirse gra
dualmente hasta su eliminacn en un lapso
no mayor de cinco años, lapso durante el
cual se desarrollará el sistema de becas y
préstamos que sustituya el actual esquema
de financiamiento.
Recomendación N° 2
El financiamiento de la investigación no
debe responder a una política universitaria
ad hoc sino a una política general en la ma
teria. Las universidades, públicas o priva
das, deberán competir con otros tipos de
institutos investigadores, para adjudicarse
los proyectos de investigación que se defi
nan como prioritarios para una política na
cional.
Recomendación N° 3
El Estado deberá asegurar el desarro
llo de un sistema de pstamos estudianti
les, administrado por la banca comercial y
con el riesgo compartido entre el Estado y
los bancos. El sistema de préstamos no dis
criminará al candidato por la naturaleza de
las instituciones educativas a las que con
curra, sean éstas públicas o privadas, uni
versitarias o no universitarias.
Los préstamos serán otorgados sobre
la base de los méritos personales y los in
gresos potenciales del futuro graduado.
Recomendación N° 4
El Estado administrará un sistema de
becas que tenga por objetivo cubrir (sola
mente) el mantenimiento de estudiantes
meritorios, de probadas falencias económi
cas. Estas becas, cuyo objetivo central es
el de otorgar igualdad de oportunidades edu
cativas a estudiantes que demuestren una
destacada competencia académica, no dis
criminarán ni por la disciplina de estudio ni
por la naturaleza de la Institución educativa
elegida por el candidato, sea esta pública o
privada, universitaria o no universitaria.
Recomendación N° 5
El Estado también administrará un sis
tema de becas destinado a la formación do
cente, en este caso con el objetivo de cubrir
tanto costos de mantenimiento como de
arancel. La asignación de las becas no dis
criminará ni por la situación económica del
aplicante ni por la naturaleza de las institu
ciones que provean el entrenamiento, sean
públicas o privadas, universitarias o no uni
versitarias, sino que se realizará exclusiva
mente en función del mérito académico de
12 Desde la perspectiva planteada, los alumnos deberían demostrar su mérito antes de ingresar a la
Universidad y no durante su paso por ella. Por otra parte, el procedimiento al que se debería someter un
alumno para demostrar su no capacidad financiera podría funcionar como desincentivo, lo que podría
generar que alumnos con capacidades no se presenten a la Universidad por la complejidad del trámite.
D ió lo ^ M 7^ccíayoy¿co¿ . A no V , N ° 9, a b r il 2 00 7 . P a g. 1 9 -3 6
*
31
En las antípodas del pensamiento..
los solicitantes. Las becas otorgadas serán
tratadas como un préstamo que se amortiza
automáticamente por cada año de servicio
en la profesión docente, hasta un total de
quince os, pero que se tornaría (propor
cionalmente) exigible si el docente, hasta un
total de 15 años, abandonara la profesión.
Recomendacn N° 6
El Estado debe implementar un examen
externo al final del Polimodal, administrado
por una institución independiente, que sea
simultáneamente un requisito de graduación,
un instrumento de selección para el otorga
miento de becas y préstamos estudiantiles
en educación superior y un instrumento de
Información al público acerca de la calidad
promedio de los estudiantes admitidos por
las instituciones de educacn superior.
Recomendación 7
Con el esfuerzo conjunto del Ministerio
de Educación, las instituciones de educación
superior e instituciones intermedias (asocia
ciones profesionales y organizaciones em-
presarias), deberá desarrollarse un siste
ma de emenes externos a las institucio
nes de ensanza. Estos exámenes, que
deberán ser administrados por una institu
ción independiente, deben utilizarse como
requisito de titulacn o matrlculación. De
ben estar graduados en por lo menos tres
niveles de rendimiento y sus resultados de
ben darse a conocer por graduado y por
institución educativa.
Recomendación 8
El INDEC o una institución privada con
tratada por el Estado, debe desarrollar un
sistema estadístico permanente sobre la
empleabilidad y remuneración de los gra
duados, con una discriminación por carre
ras, por instituciones de educación superior,
por sector ecomico de empleo y por edad
del graduado.
Conclusiones
En el presente artículo se pone en evi
dencia que las ideas sobre las cuales estruc
turan su pensamiento las instituciones pre
sentadas tienen raíces distintas. Dada la baja
capacidad de las estructuras estatales de
producir respuestas a este tipo de proble
mas, que suelen ser evitados en la arena
política, la producción de discurso de estas
organizaciones merece ser analizada.
En primer lugar, es necesario señalar
que los ángulos desde los cuales se obser
va el problema son distintos. Por un lado,
las percepciones de FUA y CONADU se ali
nean en la definición del conocimiento como
un bien no imponible y en la necesidad de
que el Estado Invierta en Educación Supe
rior. Además se resalta que la renta educa
tiva solamente existe una vez que el estu
diante finaliza sus estudios y se incorpora
al mercado laboral, por lo cual no sería apro
piado cobrarle mientras recibe educacn.
Por otra parte, FIEL percibe la cuestión del
flnanciamiento de la Universidad pública
desde la lógica del uso eficiente de los re
cursos escasos. Por esto, sus ¡deas circulan
en torno a destinar los fondos que se in
vierten en educación superior a la educa
ción básica, ya que es ahí donde comienza
la desigualdad. La generación de los Incen
tivos correspondientes es otra de sus pre
ocupaciones.
En segundo lugar, estas Instituciones
presentan sus respectivos planteos del pro
blema. Mientras que FUA y CONADU plan
tean que el arancel no soluciona los proble
mas presupuestarios de la Universidad
blica -existe inclusive la posibilidad de que
luego de que se ¡mplemente el arancel el
aporte estatal disminuya-; FIEL plantea que
la gratuidad es una injusticia social (por su
regresividad en materia impositiva) y es un
incentivo indebido a la concurrencia de alum
nos no preparados o Insuficientemente mo
tivados.
32
'Pedaqtiyicoi. Año V, N° 9, ab ril 2007. Pag. 19-36
En tercer lugar, se puede evidenciar que
desde estas percepciones diferentes surgirán
propuestas diferentes. Es así como las pro
puestas de FUA y CONADU plantean la posi
bilidad de cobro no durante el proceso edu
cativo sino luego, por ejemplo mediante im
puestos al graduado o impuestos a los ingre
sos por servicios profesionales. FIEL, por su
parte, considera que el arancel es la mejor
alternativa, debido a que remueve la injusti
cia de una financiación gratuita a sectores que
no lo ameritan y a que enfrentaría a la mayo
ría de los estudiantes con el costo real de la
educación superior, incentivando una evalua
ción individual cuidadosa de los costos y be
neficios de la inversión educativa.
A pesar de que estos dos pensamientos
presentan una clara oposición acerca de la
conceptualización del problema del
financiamiento de la educación superior, se
puede afirmar, desde ambas perspectivas,
que existen problemas de eficiencia en la
administración de recursos para el sector,
que existe un consenso en la necesidad de
generar alternativas de financiamiento -aun
que no un consenso acerca de cuales serían
éstas- y en la necesidad de transparentar
las asignaciones presupuestarias al interior
de cada universidad.
Las principales diferencias que presen
tan las Instituciones aquí analizadas giran en
torno a, por un lado, la masividad versus se
lectividad en el acceso a la educación supe
rior. Por otro, los sectores a favor de la gra-
tuidad de la educación superior consideran
que la inversión en ésta genera externalldades
positivas y favorece la equidad y la movilidad
social, mientras que FIEL considera que el
beneficio de acceder a la educación superior
es para el graduado en su mayor parte y no
para la sociedad en su conjunto. Según FIEL,
por ser los alumnos en su mayoría de secto
res medios y altos, no es equitativo que la
educacn superior sea gratuita.
Las sustantivas diferencias en la per
cepcn del problema, su planteo y sus con
secuentes propuestas radican en concepcio
nes más profundas de la educación supe
rior tales como la masividad o la selectivi
dad en el acceso y las obligaciones del Es
tado en cuanto a la provisión de la educa
ción. Pareciera que los grupos que sistemá
ticamente bloquean todo tipo de propuesta
en esta materia desconocen que la realidad
no está hecha sólo de principios y que los
grupos que fomentan la introducción de cam
bios que atentan contra la gratuldad no acep
tan la consideración de otros principios más
allá de la lógica del mercado.
Fruto del presente análisis, podría afir
marse que la polarizacn de la discusn
esconde (de ambas partes) una suerte de
pretensión de filósofo con capacidad de con
ducir a la luz a quienes están encadenados
viendo las sombras y creyendo que éstas
son "la verdad", a la manera de la antigua
Alegoría de la Caverna. La discusión acerca
del financiamiento de la Universidad bli
ca queda en luz o sombras, sin dar lugar a
matices que puedan concillar a partir de to
mar algo de cada postura.
Dada la necesidad de repensar la perti
nencia de las actuales fuentes de
financiamiento de las universidades públicas
y los mecanismos de asignación presupues
taria, las instituciones analizadas -a pesar de
su evidente confrontacn- presentan ele
mentos interesantes que, sin pretender rea
lizar un Ingenuo eclecticismo, pueden con
fluir hada un sistema de educación superior
más eficiente y equitativo. Es imprescindible
diseñar políticas o dispositivos curriculares
que redunden en disminuir la brecha entre
alumnos y graduados a los fines de generar
un mejor aprovechamiento de los recursos
y una gestión más eficiente que promueva
el uso responsable del bien público.
Además, reconociendo la incapacidad
del Estado para sostener ecomicamente
universidades blicas de calidad, aceptan
do la Imposibilidad de destinar cada vez más
recursos públicos frente a la creciente de
Díaia^oJ Petiaqóqicoú: Año V, N° 9, abril 2007. Pág. 19-36
33
En las antípodas del pensamiento.
manda de educacn superior, reconocien
do también las limitaciones de las adminis
traciones universitarias frente a la posibili
dad de recaudar aranceles y la falta de in
formacn confiable para asignar becas y
auditar su ejecución; podría considerarse el
aporte de graduados como una de las alter
nativas que permita reunir fondos comple
mentarios a través de algún tipo de impuesto
a los ingresos por servicios profesionales,
aportados por quienes están recibiendo los
beneficios de la educación superior pública.
Otra alternativa a este respecto sería que
las universidades reciban aportes recauda
dos por los colegios profesionales, aunque
ésta parece más difícil de implementar de
bido a la capacidad de presión y lobby de
los actores involucrados.
Por otra parte, el presente análisis pone
de manifiesto que no puede confundirse la
discusión acerca de una fuente de financia-
miento -el arancel en este caso- con la ne
cesidad de repensar el modelo de finan-
ciamiento de la educacn superior en su
totalidad al servicio de los objetivos de la
Universidad y en el marco de la realidad en
la cual ésta se inserta. En este sentido, se
considera apropiado analizar el método con
tractual de reparto de los aportes del Esta
do destinado a Ips universidades (utilizado
en Francia). Éste consiste en una distribu
ción de recursos, negociada entre la uni
versidad y el órgano estatal correspondien
te, que se plasma en un contrato plurlanual
que define los objetivos a cumplir y las es
trategias para alcanzarlos. Este enfoque
supone que el Estado debe precisar sus
orientaciones, y que la Universidad prepa
ra, en este contexto, su propio proyecto de
desarrollo. Por esos motivos, el aporte con
tractual tiene un objetivo mucho más am
plio que la asignación de recursos al dar a
cada universidad la posibilidad de afirmar
su identidad y, a través de ella, su autono
mía (Cfr. HAUGADES en DELFINO; GERTEL,
1996).
Será necesario conocer y comprender
las m otivaciones que conducen a la
radicallzacn de las posturas de estas or
ganizaciones para poder avanzar hacia la
toma de decisiones estragicas que con
duzcan a un desarrollo equitativo y eficien
te de las instituciones públicas de educa
ción superior.
O rig in a l r e c ib id o : 2 0 -1 0 - 2 0 0 6
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