
- XIX, Nº 38, octubre 2021-marzo 2022. Pág. 139-155 153
Silvana Carnicero Sanguinetti
La caracterización de estos proyectos telecolaborativos que se desprende de la in-
vestigación realizada pone el énfasis en la exibilización, el cambio de roles, el apren-
dizaje entre pares, la articulación entre tecnología y pedagogía, el trabajo en red y el
desarrollo de habilidades.
La exibilización se ubica como la primera característica de un proyecto teleco-
laborativo exitoso porque, como arma Maggio (2018a), es necesario habilitar otros
tiempos, otros espacios, otros contenidos y otros roles para llevar al aula propuestas
enriquecedoras. La escuela que sigue vigente está aún marcada por la rigidez tanto en
la organización temporal como espacial y solo aquellas que se autodenominan innova-
doras parecen permitirse salir de esta estructura, como arman Fullan, M.; Langwor-
thy, M. y Barber, M. (2014), y transformar los proyectos innovadores en el centro de
su currículo y no usarlos como estrategia de borde. En la escuela que hoy predomina,
cada docente sigue trabajando dentro de su área, con los contenidos propios de su
materia por sobre el desarrollo de habilidades dentro de un espacio que brinda segu-
ridad como el aula y en un tiempo que se restringe a la carga horaria semanal de la
materia y en la que participan actores con roles establecidos y claramente delimita-
dos: el docente enseña, el alumno aprende y los directivos supervisan. La comunidad,
con su realidad, suele estar, como establece Fullan, M.; Langworthy, M. y Barber, M.
(2014) por fuera de los muros de la escuela. Es decir, sigue siendo una escuela que se
aparta, de alguna manera, de la realidad de sus integrantes mientras dura la jornada
escolar. Las experiencias fructíferas de proyectos telecolaborativos muestran otra for-
ma de enseñar y de aprender caracterizada por la exibilización de tiempos y espacios,
la incorporación de nuevos recursos y nuevas voces en el aula, la búsqueda de nuevas
competencias en los estudiantes y nuevas formas de construir conocimiento.
Esta estrategia didáctica basada en la telecolaboración como una nueva manera de
ver el aprendizaje basado en proyectos empieza por traer la realidad al aula mediante
procesos de investigación llevados a cabo por los alumnos en los que el docente actúa
como guía. En muchos casos, los mismos alumnos delimitan el alcance del proyecto
de acuerdo con sus intereses. La construcción de conocimiento ya no se basa en cono-
cimientos estáticos que aparecen en un libro, sino que Internet, que se actualiza per-
manentemente, es la fuente de información, pero tampoco son, en esta metodología,
las principales páginas de Internet las que brindan la información, sino que alumnos
de otras escuelas o especialistas en diferentes temáticas aportan a los proyectos a
través de la puesta en juego de nuevas tecnologías que permiten la colaboración en
red (Maggio, 2018a) que acorta distancias espaciales y permite la construcción cola-
borativa de conocimiento.
Se espera que los resultados de esta investigación alienten a los docentes de dife-
rentes asignaturas -tanto de nivel primario como secundario- a evaluar la posibilidad
de incluir esta metodología de trabajo en sus contextos de enseñanza, entendiendo
que es posible cambiar las prácticas áulicas en búsqueda de una educación más inno-
vadora. También, es deseable que se continúen las investigaciones pertinentes para
extender el uso de proyectos telecolaborativos a la enseñanza superior por su cone-
xión con el mundo real y el mundo laboral para preparar a los alumnos en el ser y el
hacer para la sociedad globalizada en que vivimos.