
- XIX, Nº 38, octubre 2021-marzo 2022. Pág. 95-105 101
Alejandra Bertolez, Magalí Otero Signorelli
cualidad organizacional (es unidad de un sistema, congura los análisis de los hechos
sociales que producen su encuadres de una serie de modos de hacer, relacionarse,
percibir, captar y resolver dicultades -tiene un estilo-), posee una cualidad psíquica
(es un objeto de vinculación) y, además, una cualidad simbólica (es también un objeto
representado). Un análisis institucional resulta de una combinatoria compleja de todas
esas cualidades que denen al establecimiento como un espacio de vida colectivo que
se recorta de su medio y adquiere una idiosincrasia singular. Lo institucional reúne
concepciones y representaciones, articula lo colectivo y lo individual y produce una
nueva manera de denir lo psicosocial de realidad humana -siempre grupal y colectiva
y, al mismo tiempo, individual de la persona, en su subjetividad (Fernández, 2012).
El abordaje institucional implica tener en cuenta el contexto, lo global, lo multi-
dimensional y lo complejo. Para entender los problemas educativos actuales se hace
necesario contextualizarlos, entendiendo por contexto el entorno que rodea a la es-
cuela, realizando un análisis que contemple la diversidad. Asimismo, debe ampliarse
el foco desde la comunidad educativa al barrio, a la ciudad, a la provincia y al país,
apuntando aquí a lo global: la escuela no es una propiedad ajena a los problemas de la
sociedad. Existen múltiples dimensiones que intervienen en la sociedad e inuyen en
la educación: en los problemas escolares están presentes las diferentes dimensiones
–lo biológico, psicológico, social y pedagógico-. Comprender el entretejido que surge
en este campo educativo habla de lo complejo que resulta y por lo cual deben entre-
lazarse redes -a partir de las situaciones o problemas que acontecen- que contengan
y acompañen.
Las reformulaciones políticas que han surgido en Argentina y América Latina en el
último siglo orientan a repensar las necesidades educativas de hoy. Los problemas de
la agenda educativa, llevan a considerar cuál es la vinculación que existe con la Psico-
logía (Torcomian, 2016). El supuesto es que su conocimiento es esencial en la congu-
ración de líneas de investigación, tratamiento, orientación, derivación y actividades de
capacitación y/o asistencia en psicología educacional: un trabajo de articulación entre
las nuevas demandas, el desarrollo de producciones y prácticas en psicología dentro
del contexto educativo.
La agenda educativa reere a aquellas problemáticas críticas de la educación que
se expresan en las demandas de los actores de la comunidad educativa y en los reque-
rimientos que la sociedad hace al sistema educativo en el siglo XXI, las que, en algún
punto, los Estados democráticos transforman, o deberían intentar hacerlo, en políticas
públicas. Y en este punto, desde la psicología, se propone la posibilidad de introducir
dispositivos de intervención que incluyan diferentes niveles de análisis para compren-
der las problemáticas y actuar en consecuencia.
Dentro de los problemas de la agenda educativa, se considera a la crisis educativa
(Aguerrondo y Carranza, 2009) en interrelación con otras variables, como el contexto
sociohistórico, los procesos de fragmentación social, las instituciones educativas y su
dinámica de funcionamiento, los cambios en los modos de convivir en las sociedades
actuales y el atravesamiento que suponen las nuevas tecnologías en las identidades
infanto-juveniles. Esta agenda se vincula a dos temas centrales para los psicólogos
educacionales: el aprendizaje, sus características y dicultades y la convivencia es-
colar y su vinculación con la construcción de ciudadanía en la escuela. De ellos, se
desprenden temáticas como relación docente-alumno/a; convivencia institucional;
producción cultural y fracaso escolar; salud psíquica de docentes-alumnos; modelos
de gestión; aspectos curriculares: currículum oculto; sexualidad; consumo-adicciones;