- XIX, Nº 37, abril-septiembre 2021. Pág. 53-75
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Los equipos de orientación escolar en el nivel medio…
acción del EOE con los demás estamentos jerárquicos de la escuela: Dirección, Vicedi-
rección, Secretaría, docentes y padres.
En los distintos estudios que existen sobre el tema, como los trabajos de Bayeto
(2016), Bertoglio, Corrizo y Steiman (2017) y Greco (2014 y 2015), el enfoque se
centra en las funciones de los miembros del EOE. Esto abarca tutorías, abordajes
sobre distintas problemáticas de los adolescentes (adicciones y sexualidad), acompa-
ñamiento de las trayectorias escolares y atención de alumnos con problemáticas espe-
ciales (dislexia, décit de atención, autismo, dislalia, etc.), relación con profesionales
externos y alumnos integrados. Sin embargo, hay poco desarrollo en el campo práctico
sobre cómo debe gestionarse y los alcances de los roles de sus integrantes.
De esta manera, el presente trabajo intentará responder, desde el estudio de dos
realidades organizacionales distintas como lo son el ámbito estatal y el privado, qué
pasa en la práctica con el EOE y qué contraste existe entre lo que expresa la ley y lo
que ocurre en la realidad.
Surgimiento del EOE en la provincia de Buenos Aires
Los EOE hacen su aparición en la escena educativa de la provincia de Buenos Aires
en 2007. Fue un proceso que se fue gestando desde los años noventa, una década
marcada por políticas de descentralización y adecuación económica que impactaron
en el sistema educativo y generaron como consecuencia una crisis en la institución
escolar. La función y mandato de la escuela, en palabras de Fernández (2002, p. 17):
“educar al soberano, alfabetizar y normalizar la cultura”, sufría una deslegitimación.
Ante este contexto, las instituciones educativas, conjuntamente con el Estado, reali-
zaron modicaciones y transformaciones tendientes a pensar y a reexionar sobre los
nes y metas, los contenidos y metodologías de la enseñanza, el perl del alumno, el
rol del docente y los directivos, las nuevas formas de gestionar la escuela, el rol de los
estudiantes y la problemática de la autoridad, entre otras cuestiones.
La respuesta a esa etapa de turbulencias en el ámbito educativo, que se evidenció
en la década de los noventa con la Ley Federal de Educación N° 24125, fue la pro-
mulgación de la Ley Nacional de Educación Nº 26206, en 2006, la Ley Provincial de
Educación Nº 13688, en 2006, en 2011, la modicación del Reglamento General de las
Instituciones Educativas de la provincia de Buenos Aires y, en los años subsiguientes,
las alteraciones y cambios de los diseños curriculares del nivel secundario.
Los Equipos de Orientación Escolar surgen como resultado de estas transforma-
ciones en el ámbito educativo. Anteriormente, existían los gabinetes psicopedagógicos
que, basándose en un posicionamiento médico, atendían -de manera individual- pro-
blemáticas de conducta y aprendizaje. Castorina (2005) señala que el fundamento de
esas prácticas era un conocimiento psicológico basado en el uso de una metodología
individualista, que implicaba una visión escindida del sujeto. Como consecuencia de
esto, se fue generando un abordaje de tipo clínico individual, sin atender las consi-
deraciones y la participación de quienes intervenían en la enseñanza de los alumnos.
De este modo, se asociaba y focalizaba la intervención en aquellos sujetos con di-
cultades. Una de las críticas a este modelo es la que aporta Baquero (2000) cuando
lo describe como “la falacia de abstracción de la situación”, que consiste en aislar las
características de la situación educativa, escolar de los sujetos. Abundando, agrega lo
siguiente: