
ARTÍCULOS
Desde el enfoque curricular contextua-
lizado, los medios, además de ser transmi
sores de información y sistemas simbólicos,
se contemplan atendiendo a todos los ele
mentos del contexto, ya que pueden confi
gurar nuevas relaciones entre profesores,
alumnos y entorno. Se valora la producción
de materiales por profesores y alumnos, a
medida de sus circunstancias. El profesor,
crítico, reflexivo y capaz de adaptarse a las
circunstancias cambiantes, se convierte en
un agente activo, un factor de innovación,
que reconstruye el currículum en la prácti
ca y orienta a sus alumnos.
En la década de los '80, la Teoría Críti
ca enfatiza el hecho de que las comunica
ciones educativas no son neutrales ya que
tienen lugar en un contexto sociopolítico.
Desde el enfoque crítico-reflexivo los me
dios se consideran sobre todo instrumentos
de pensamiento y cultura, y adquieren su
significado en el análisis, la reflexión crítica
y la transformación de las prácticas de la
enseñanza. Su selección debe atender a las
diferencias culturales, sociales y psicológi
cas de los estudiantes y ser respetuosa con
los problemas transculturales. Los medios
sirven para la liberación, la democratización
y la emancipación (Cfr. CEBRIÁN DE LA
SERNA en MARQUÉS GRAELLS, 2002).
En la década de los '90, la Tecnología
Educativa debe contribuir a ampliar los már
genes de acción, decisión e intercomuni
cación entre profesores y alumnos y permi
tir el acceso a los nuevos medios de explo
rar, representar y tratar el conocimiento.
Para J. Sancho (1994:8) la Tecnología Edu
cativa debe ser "un saber que posibilite la
organización de unos entornos de aprendi
zaje (físicos y simbólicos) que sitúen al
alumnado y al profesorado en las mejores
condiciones posibles para perseguir las
metas educativas consideradas personal y
socialmente valiosas".
Este breve recorrido por el campo de la
tecnología intenta mostrar que, a pesar de
los avances en miradas cada vez más com
plejas, la integración de los medios en la
enseñanza como problema de conocimiento
no ha sido puesta en el centro del análisis.
Si bien, a lo largo de la producción cien
tífica del campo, se observa un cambio en
los objetos y planteos estudiados, pasando
del propio medio a las situaciones de
interacción en el aula, entendemos que aún
no se ha problematizado la articulación del
medio en la construcción de conocimientos,
lo que implicaría superar la visión del me
dio como un recurso más, y pensarlo como
estructurante, junto con otros factores, del
proceso de producción, transmisión y apro
piación del conocimiento.
En esta línea de preocupaciones se re
conocen importantes aportes: Sancho,
1994; San Martín Alonso, 1995; Gewerc,
2003; Litwin, 1997, 2002; Area Moreíra,
1994; Escudero, 1996; por mencionar algu
nos autores y fechas de relevancia en la
producción científica del campo de conoci
miento de la Tecnología Educativa.
A los efectos de nuestro trabajo, reto
mar este devenir epistemológico de la dis
ciplina Tecnología Educativa es pertinente
en tanto nos permite entender, quizás, al
gunos discursos y prácticas pedagógicas no
sólo al interior de la escuela sino en los di
ferentes niveles de la formación docente.
En la formación docente, la Tecnología
Educativa no ha ocupado el estatuto de dis
ciplina, los medios se han conceptuallzado
como un recurso más (objetivos, conteni
dos, actividades, recursos) y, en el mejor
de los casos, su análisis se ha incluido des
de la didáctica y los enfoques que rompen
con la postura instrumental no han alcanza
do a incidir en la revisión de las prácticas.
Podríamos plantear en definitiva que la
problemática de los medios en la enseñanza
ha formado parte del currículum nulo, de
aquello de lo cual no se habla ni se
problematiza. Quizás parezca obvio hablar de
“Pcdeiqóqicoá,. Año III, N° 6, octubre 2005. Pág. 34-48
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