
La pobreza en Córdoba
aprendizajes de oficios, etc.) y de lo que se
conoce con el nombre de "capital social".
Aquí quisiera detenerme un poco más. El
capital social alude a relaciones ("amigos",
"conocidos", "parientes", políticos", etc.)
que una familia puede movilizar, en un mo
mento dado, y que le permite hacer valer
los otros capitales que posee. Es decir, el
capital social es uno de los tipos de recur
sos utilizables por los grupos familiares
para crear y poner en marcha distintos ti
pos de estrategias tendientes a hacer fren
te a sus necesidades cotidianas y de repro
ducción social.
Ya los clásicos análisis de una
antropóloga mexicana, Larissa Lomnitz,
autora de Cómo sobreviven los margina
dos (México, Siglo XXI, 1978), señalaban
que quienes viven en la pobreza crean di
ferente tipo de redes de intercambio recí
proco de bienes y servicios. Dichas redes
se presentan como recursos alternativos
claves para la resolución de los diferentes
problemas a los que se enfrentan las fa
milias pobres, debido a la inseguridad
económica crónica a ta que se ven some
tidas; movilizan los "recursos sociales"
uno de los pocos recursos accesibles a los
"grupos marginales", apoyándose en es
tructuras institucionales
"tradicionales" (parentes
co, vecindad, compadraz
go y amistad masculina)
que contribuyen así a ac
tualizarlas y reforzarlas.
Aclarado esto, vuelvo
a lo que mencioné en pri
mer término. Entre las fa
milias que he estudiado (se estudiaron un
total de 34 familias que constituyen más
del 90 % de la población de un barrio ubi
cado en la zona este de la ciudad de Cór
doba), considerando el volumen del capi
tal (es decir la cantidad total de los recur
sos), es claro que una primera distribución
divide a las familias de la primera genera
ción en el barrio, por un lado, y las de la
segunda generación, por otro. Las prime
ras son las familias más antiguas, más vie
jas, más capitalizadas (es decir, en térmi
nos generales tienen más cantidad de re
cursos), que, por las condiciones objetivas
específicas que han vivido, han acumulado
cierto capital económico bajo la forma de
tierra (tienen la propiedad colectiva del te
rreno donde se asienta el barrio) y de vi
vienda (participaron en planes de vivienda
que les permitieron acceder a ella con fa
cilidades) y lo que podría llamarse un capi
tal social colectivo que tiene la forma de
una Cooperativa de Vivienda y Consumo.
Las familias de la segunda generación son
las más nuevas, las más jóvenes, las me
nos capitalizadas, que han vivido en condi
ciones diferentes a las de sus padres, que
tienen una historia diferente, que viven un
ciclo vital distinto, circunstancias que los
llevan a implementar estrategias diferen
tes que las familias de su padres, algunas
de las cuales suponen rescatar la historia
apartada por los miembros de la primera
generación.
Además de estas diferencias en térmi
nos de volumen, están las diferencias de
"estructura" del capital, es decir, de la can
tidad de cada uno de ios ti
pos de recursos. Así, hay
familias que tienen más ca
pital social y eso les permi
te generar ciertas prácticas
que son distintas a aquellas
que tienen más capital cul
tural, por ejemplo, que po
nen mucho tiempo y ener
gía en las estrategias esco
lares. Es decir, lo que se llama la estructura
del capital indica las líneas generales hacia
donde se dirigen las estrategias familiares.
Claro que, es importante aclararlo, la gente
no es necesariamente consciente de estos
mecanismos y actúa de manera "automáti
ca", haciendo lo que siente que "tiene" y
"puede" hacer.
«... quienes viven en la
pobreza crean
diferente tipos de
redes de intercambio
recíproco de bienes y
servicios...»
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Ano III, N° 5, abríI 2005. Psg. 67-73