
La letra con sangre entra
rucantes. Intentará mostrar cómo funcionan
las tecnologías de poder, es decir, las Tuer
zas coercitivas disciplinarias de los proce
sos de individualización de los sujetos y de
totalización de las estructuras del sistema
político moderno o instituciones de normali-
zac ón (estado, escuela, cárcel, psiquiátri
co, hospital, justicia, etc.), con el proDósito
de pensar cómo podemos liberarnos de
ellas.
"A partir del siglo XVI y XVII, en ei
ejército, en las escuelas, los hospitales, los
talleres y otros espacios, se desplegaron
toda una serie de técnicas de vigilancia y
de control, de mecanismos de identificación
ae los individuos, de cuadriculación de sus
gestos y de su actividad, que fueron con
formando determinados tipos de producto
res'1 (FOUCAULT, 1996 (1):26).
Foucault sitúa su trabajo en relación con
los planteos weberianos: se interesa por ios
procesos de racionalización de occidente y
realiza una genealogía de la moral. El capi
talismo necesitó de sujetos productores con
figurados a paitir de un determinado ethos,
según lo puso de manifiesto Max Weber en
sus estudios sobre el capitalismo y la ética
protestante. El aporte foucaultiano abrirá el
campo a la investigación de las tecnologías
de poder o formas institucionalizadas de
disciplinamiento por las que se controla al
sujeto y se le inculca una determinada ra
cionalidad (Cfr. Mlvarez-Uría en FOUCAULT,
1996 (l):20-30).
Las tecnologías de poder son técnicas
de objetivación de los sujetos o procesos
disciplinarios, apoyadas sobre determinados
saberes o veridicciones sobre el sujeto. Di
chas tecnologías cuadriculan el campo so
cial en espacios y tiempos. Someten a los
sujetos a determinados tipos de fines o de
dominación de las instituciones considera
das legítimas. Logran una modificación de
los individuos a partir del aprendizaje de
determinadas actitudes. El poder disciplina
rio, las "tecnologías de poder" atraviesan
los cuerpos y dejan grabada la norma en
las conciencias. "A estos métodos que per
miten el control minucioso de las operacio
nes del cuerpo, que garantizan la sujeción
constante de sus fuerzas y les imponen una
relación de docilidad-utilidad, es a lo que se
puede llamar las disciplinas" (FOUCAULT,
1988:141).
Define el poder como una "relación" que
se da entre sujetos sociales. Siempre se dan
entre los sujetos relaciones de poder, aun
que sus posiciones varíen según su ubica
ción en la red social. Las relaciones de po
der configuran el espacio de lo público y de
lo social; penetran en las instituciones; se
articulan sobre los saberes y sobre los jue
gos de verdad. Son siemDre relaciones "aquí
y ahora", por lo tanto mobles, dinámicas e
históricas. Suponen el establecimiento de re
glas adoptadas e impuestas por los sujetos
según sus posiciones relativas.
Para responder a la pregunta: "¿quié
nes somos nosotros en este presente?"
Foucault desmonta la articulación entre
saberes verdaderos, relaciones de poder y
formas de subietivacion, En consecuencia,
cuestiona la racionalidad política y moral
dominante intentando sacar a ia superficie
las raíces de las racionalidades (genealogía
del poder) para liberarnos de la imposición
individualizante y totalizante del poder polí
tico moderno.
Esta racionalidad específica supone
formas jurídicas, formas discursivas, for
mas de las veridicciones, Formas morales,
etc., en que el poder se transforma, se
mimetlza y se expresa. El poder reside en
las palabras, en las miradas, en los cuer
pos, en los deseos, en las virtudes, en las
normas, en las sensibilidades, en las per
cepciones. El ooder cobra cuerpo y fuerza
cuando se articula en discursos, en conoci
mientos, en coacción, en legalidad, en epis
temología, en instituciones. Todos los su
jetos somos actores de relaciones de po
der y todos las padecemos. Son relaciones
reversibles porque son "relaciones". El po
i ü O Prt¿at»¿cHeo¿. Año I/I, N° S, abril 2005. Pág. 16-28