
ARTÍCULOS
La insatisfacción laboral de los docen
tes y la disconformidad con su profesión son
temas preocupantes en la actualidad y ob
jeto de debates e investigaciones a nivel
mundial y nacional. En la Argentina se cons
tata que los docentes constituyen uno de
los grupos sociales que más ha perdido en
los últimos quince o veinte años, tanto en
términos de salario como de reconocimien
to en la sociedad nacional y de posición en
la estructura social. Al continuo decaer de
las remuneraciones, se han agregado mu
chas otras circunstancias que contribuyen
al progresivo deterioro de las condiciones
de trabajo, en medio de una crisis generali
zada del sistema educativo. Algunas de ellas
son la rápida obsolescencia de la formación
inicial, la falta de preparación para enfren
tar situaciones nuevas, el menoscabo de la
imagen docente y las sobrexigencias.
Las reacciones de los docentes al dete
rioro de las condiciones laborales son varia
das y van desde el agotamiento (burnout),
el estrés y la depreciación del yo hasta la
depresión y la ansiedad (Cfr. ESTEVE, 1995).
Las formas más extremas de malestar se
observan en relativamente pocos profeso
res, pero, en cambio, están más extendidos
los
"sentimientos de desconcierto e insatis
facción ante los problemas reales que se aso
cian con la práctica de la enseñanza" y el
desarrollo de esquem as de "inhibición y
rutinización de la tarea como medio de cor
tar la implicación personal con la docencia"
(ESTEVE, 1995:47). Consecuencia de esto
es el deterioro de las prácticas escolares,
que afecta a lo que se enseña y a cómo se
enseña (Cfr. ESTEVE, 2001). Señales de este
tipo han aparecido en nuestro medio; un
ejemplo de ello es que, recientemente, la
prensa ha señalado el notorio incremento
de las inasistencias docentes ("Preocupan
te ausentismo docente". LA VOZ DEL INTE
RIOR, martes 25 de mayo de 2004).
Siguiendo la clasificación de Esteve, los
factores de insatisfacción laboral entre los
docentes pueden agruparse en tres catego
rías u órdenes. Los incluidos en un primer
orden "se refieren (...) a variaciones regis
tradas en el interior del clima de clase..."
(ESTEVE, 1995:24). Inciden sobre la acción
docente limitándola, generando tensiones de
carácter negativo en la práctica cotidiana y
restringiendo los resultados que se consi
guen con los alumnos. Se refieren a las con
diciones de trabajo, los cambios en la rela
ciones profesor-alumnos y la fragmentación
de la tarea del profesor.
Los factores de segundo orden se rela
cionan con "...nuevas concepciones sociales
de la educación, y (...) hacen referencia al
contexto social en el. que se ejerce la fun
ción docente" (ESTEVE, 1995:24) y tienen
una incidencia directa en la actuación del
profesor en el aula. Se incluyen en este or
den el aumento de exigencias al profesor, el
aumento de contradicciones en el ejercicio
de la función docente, los cambios en los
contenidos curriculares, los cambio de ex
pectativas relacionadas con el sistema edu
cativo, la modificación del apoyo social al
sistema educativo.
Los factores de tercer orden aluden a
condiciones que influyen sobre la imagen que
el profesor tiene de sí mismo y de su traba
jo profesional, como, por ejemplo, la ruptu
ra del consenso social sobre la educación y
los valores que debe transmitir, la ausencia
o retracción de otros agentes educativos y
el descenso de la valoración social del pro
fesor. Inciden indirectamente sobre la tarea
docente.
El presente artículo se propone presen
tar algunas estimaciones de la extensión
(prevalencia) de diferentes motivos de in
satisfacción y fuentes de tensión entre pro
fesoras de enseñanza general básica (EGB);
y comunicar algunas observaciones acerca
de cómo influyen: a) factores institucionales
que hacen al ámbito del sistema educativo
donde se desempeñan las docentes: nivel
de EGB (1 y 2 versus 3), sector de gestión