
Pedagogía latinoamericana como campo de tematización de la dominación
lugar particular y marginal a una concep
ción de tiempo, espacio y cultura que no
respondía a! modelo civilizatorio moderno y
liberal. Nuestros primeros pobladores sufrie
ron la desafiliación bajo el dispositivo de la
conquista.
Mediante las denominaciones de estu
dios pos-coloniales, pos-occidentales, estu
dios culturales, etc., han surgido distintas
enunciaciones que, sin constituirse en un
cuerpo coherente, dan cuenta de "una am
plia gama de búsquedas de formas alterna
tivas del conocer, cuestionándose el carác
ter colonial o eurocéntrico de los saberes
sociales sobre el continente, el régimen de
separaciones que les sirven de fundamen
to, y la idea misma de la modernidad como
modelo civilizatorio universal" (LANDER,
2003:27).
En el contexto de las alternativas que
de manera original y genuina ofrecen cla
ves para pensar a Latinoamérica en clave
pedagógica, esbozaremos unas reflexiones
en torno a lo que denominamos pedagogía
latinoamericana y la recuperación del pen
samiento de Paulo Freire.*
(Pedagogía y (Educación: ía
Humanización como tarea naturaC
En este apartado, las tesis que soste
nemos son:
- La pedagogía y la educación abonando
un proceso que de suyo es humanizados
- La pedagogía nomina lo natural, anuncia
lo natural como humanizados
En todos los pueblos encontramos prác
ticas educativas en el sentido de prácticas
sociales de transmisión de los valores y cos
tumbres del grupo a cargo de miembros de
la comunidad; posición asumida naturalmen
te (padre, madre, hermano mayor) o ejerci
da desde un mandato de la comunidad (jefe
de tribu). Este mandato es de origen divino
o de origen histórico (el más antiguo, por
ejemplo, representa la sabiduría y, por lo tan
to, la presencia de los dioses). En todas las
culturas podemos percibir que la educación
tiene en su origen un mandato de continui
dad y no de ruptura con lo existente. La edu
cación aparece como una práctica de filia
ción, de enraizamiento, de endoculturación,
que transmite la memoria colectiva posibili
tando de esta forma convertir al sujeto en
miembro del grupo, en "integrante'' en "parte
de". Podemos afirmar que no existe educa
ción sin memoria y que la educación es el
ejercicio de la memoria. Se asocia con el re
cuerdo (volver al corazón, a lo íntimo), con
lo que posibilita la vida.
Lo expuesto, señala en la práctica edu
cativa una intención de mejoramiento en
tendida como integración o adaptación de
los miembros a la comunidad. Esta idea de
mejoramiento es una de las primeras fuen
tes para entender el proceso de humani
zación y la relación entre ser más humano
(sujeto individual) a partir de la integración
con la comunidad (colectivo).
Así como en todos los pueblos encon
tramos prácticas educativas, no en todos los
pueblos encontramos la pretensión de expli
car racionalmente, argumentativamente esta
práctica. Esta afirmación nos conduce a asu
mir que al no tener todos los colectivos ni las
mismas costumbres ni las mismas normas
(morales), la educación es particular de cada
contexto, de cada tiempo y espacio, como
1 Una primer aproximación a este tema el autor la realizó en: BAMBOZZI, Enrique. Pedagogía Latinoamericana,
Teoría y praxis en Paulo Freire. Editorial de la Universidad Nacional de Córdoba, Córdoba, 2000. Prólogo de
Moacir Ga dotti.
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AÑO II-N ° 3 - ABRIL 2004