La juventud del bicentenario
Valores políticos de los jóvenes que concluyen
el nivel secundario de enseñanza
Livio Grasso 1
Ángel Robledo 2
Se presentan resultados parciales de un estudio dirigido a conocer los valores de
los jóvenes que finalizan la escuela secundaria. En este artículo se analizan sus orien
taciones poticas de acuerdo a los siguientes ejes: la prioritacn de la libertad o la
igualdad, el autoposicionamiento en la escala ideológica izquierda - derecha, el respaldo
a la democracia y la dimensión materialismo - postmaterialismo (Inglehart, 1990).
El 60% de los jóvenes estudiantes prioriza la igualdad sobre la libertad. Las posi
ciones de izquierda (24%) están s extendidas que en la poblacn general. El 38%
se ubica en la derecha y una proporción similar en el centro de la escala ideológica. La
mayoría (55%) duda de que la democracia sea la mejor forma de gobierno. lo un
28% sostiene que es la mejor.
El posicionamiento de los jóvenes estudiantes en el continuo materialismo -
postmaterialismo contribuye a explicar sus actitudes respecto de cuestiones puntua
les de la agenda política.
Juventud - Estudiante - Conducta política
1 Magíster en Gerontología. Licenciado en Psicología. Docente e investigador de la Universidad Católica
de Córdoba. Docente de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina.
E-mail: liviograsso@hotmail.com
2 Licenciado en Ciencias de la Educación. Docente e investigador de la Universidad Católica de Córdoba.
Coordinador Técnico del CIFE (Centro de Investigación de la Facultad de Educación) de la Universidad
Católica de Córdoba, Argentina. E-mail: angel.robledo@hotmail.com
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ARTÍCULOS
The partial results of a study aimed at knowing the values of young people
completing the secondary school are hereby presented. This paper analyzes their political
guidelines according to the following axis: prioritization of liberty/ equality, self-positioning
at the left/right ideological scale, democracy support, and materialism/post-materialism
dimension (Inglehart, 1990).
60% of young students prioritize equality over freedom. Left positions (24%) are
more widespread than in the general population. 38% is located at the right and a
similar proportion at the center of the ideological scale. The majority (55%) doubts
that democracy is the best form of government. Only 28% says it is the best.
The positioning of young students in the ongoing materialism/post-materialism
helps to explain their attitudes about specific issues of the political agenda.
Youth - Student - Political behaviour
Introducción
Los venes que finalizan la escue
la secundaria culminan la escolaridad
obligatoria. Para algunos, habrá conclui
do una etapa importante de la vida. To
dos habrán alcanzado una meta perso
nal particularmente relevante, que es al
mismo tiempo un logro de las políticas
educativas y, en última instancia, de
toda la sociedad.
Constituirán prontamente el alum
nado de los institutos educacionales de
nivel universitario y superior. Sen la
pxima generación de profesionales,
empresarios y educadores.
Deberán asumir en breve mayores
responsabilidades sociales, serán legal
mente responsables y estarán en con
diciones de ejercer aunoma y plena
mente sus derechos y obligaciones.
Entre ellos los de índole política.
De un modo u otro, en una medida
menor o mayor, se insertarán en la vida
política del país, de la región y del mun
do. Tendrán que vérselas con el acon
tecer diario y comprenderlo, orientarse
frente a concepciones dispares y con
flictivas, optar entre alternativas de ac
ción y tomar posiciones.
Sen pximamente votantes. Al
gunos serán pronto miembros de parti
dos políticos y quizás den sus primeros
pasos hacia la dirigencia. Otros se inte
grarán en asociaciones gubernamenta
les o no gubernamentales o en agrupa
ciones y movimientos estudiantiles.
Algunos habrán ya realizado experien
cias análogas en la escuela, donde qui
zás hayan sido miembros de un conse
jo de convivencia o centro estudiantil.
Parece importante entonces cono
cer y comprender sus creencias y valo
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La juventud del bicentenario. Valores políticos..
res políticos y los grandes ejes entorno
de los cuales se ordenan sus posicio-
namientos y sus juicios.
Lo que sigue son resultados parcia
les de un estudio por encuesta que dio
comienzo en 2008, cuyo principal objeti
vo es conocer las orientaciones valorati-
vas y las opiniones sobre la escuela y la
política de los jóvenes próximos a con
cluir la enseñanza secundaria. Provienen
de observaciones y análisis sistemáticos
que reflejan la media en que creencias y
valores se encuentran extendidos y las
relaciones entre ellos.
Metodología
En una aproximación práctica, la
poblacn muestreada se define como
los jóvenes que cursan el último o de
educación secundaria, a fines del mes
de octubre del o 2008, en estableci
mientos de enseñanza común y de de
pendencia provincial, de la ciudad de
Córdoba.
En base a los datos suministrados
por el Departamento Estadística del Mi
nisterio de Educación de la provincia de
Córdoba, se disó una muestra alea
toria por conglomerados (escuela), es
tratificada sen el sector de gestión.
Se encuestaron los alumnos de todas
las divisiones del curso de cada es
cuela seleccionada.
El acceso a unas pocas escuelas
inicialmente seleccionadas resultó final
mente imposible y, en algunos casos
(muy pocos), ciertas actividades esco
lares especiales impidieron encuestar la
totalidad de las divisiones. Debieron
efectuarse algunas substituciones. Las
escuelas substitutas se eligieron al azar
de modo que coincidieran con las subs
tituidas en el sector de gestión, la orien
tación y el turno.
Finalmente la muestra contó con
1256 venes, de los cuales 521 eran
alumnos de escuelas estatales (41.5%)
y 735 de escuelas privadas (58,5%).
El trabajo de campo se realizó en el
mes de octubre de 2008. Participaron 7
encuestadores previamente entrenados
y se llea cabo con muy buena dispo
sición de los alumnos. Se contó con la
autorización del Ministerio de Educación
de la Provincia. Hubo una adecuada y
amplia colaboración por parte de los
equipos directivos de las escuelas se
leccionadas.
Los datos se captaron mediante un
cuestionario autoadministrado con pre
dominio de preguntas precodificadas.
Fue sometido a examen previo en un
estudio en que alumnos del último cur
so del ciclo orientado lo completaron en
presencia de un miembro del equipo de
investigación, en aplicaciones individua
les y con posibilidad de amplio diálogo.
La información producida condujo a
ajustar el enunciado de las preguntas y
a verificar su legibilidad y aceptación, así
como la adecuación de las instrucciones.
Responder el cuestionario les tomó a los
estudiantes entre 25 y 30 minutos.
El examen de los cuestionarios com
pletados permitió evaluar su funciona
miento, que se consideró muy satisfac
torio. Los casos de omisión de respuesta
(aun en el caso de preguntas compro
metedoras) y de transgresión de las con
signas fueron mínimos y se dieron bási
camente en las preguntas que solicitan
información sobre el nivel educativo y
actividad laboral de los padres. El núme
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ARTÍCULOS
ro de alumnos que respondieron las pre
guntas abiertas fue sorprendentemen
te elevado así como lo fue el número de
comentarios adicionales y ampliaciones
que se expresaron en los rgenes de
las hojas. Se encont una proporción
sumamente elevada de expresiones de
valoración positiva y de gran interés por
la encuesta vertidas al final del cuestio
nario. Por ejemplo: "Me gus esta ini
ciativa y la voluntad de hacer un cues
tionario para los jóvenes; espero que
sirva para conocer mejor a la juventud y
cómo será la juventud del futuro"; "Me
parece bien el hecho de realizar estas
encuestas para ver si en algo se puede
cambiar la sociedad, que nos ha llevado
a todos hasta a cambiar nuestros valo
res". Todo esto ha llevado a suponer que
el grado de sinceridad de las respues
tas fue muy satisfactorio.
Se presentan en este informe fre
cuencias que dan cuenta de la exten
sión de diferentes creencias y valora
ciones. Los porcentajes informados se
han calculado excluyendo de los tota
les los casos categorizados NS/NC. En
los datos de este trabajo representan
una proporción mínima.
Se ha crdo de particular interés
comparar los jóvenes que terminan la
escuela secundaria con la población ge
neral del país. Para estas comparacio
nes se han considerado diversos resul
tados provenientes de las encuestas
realizadas por el World Values Survey
(WVS) en Argentina. Estos estudios re
conocen como universo la población ma
yor de 18 os de la totalidad del país
(World Values Survey Association, 2009).
En todos los análisis que se presen
tan en este trabajo, el nivel educativo
de los padres de los estudiantes se ha
expresado en términos del nivel más
alto completado: primario completo (o
menos o secundario incompleto); secun
dario completo (o superior incompleto),
superior no universitario completo, uni
versitario completo. El NSE del hogar del
estudiante se ha estimado en base a
una combinación del nivel educativo del
padre (como se ha descrito arriba) y su
posicn laboral. Esta se ha evaluado
atendiendo al desempo o no de una
función jerárquica y al tener o no per
sonal a cargo.3
Las diferencias entre subconjuntos
y la relaciones entre variables que se
presentan, han alcanzado, en todos los
casos, el nivel de significación estadísti
ca, establecido en alfa = 0.05.
Las relaciones entre variables sólo
se han atendido cuando, además de
alcanzar el nivel de significacn esta
dística establecido, resultan sistemáti
cas, pueden derivarse de alguna hipó
tesis previa y poseen un significado
3 Se han establecido los siguientes niveles: A1: nivel superior universitario completo con funcn
jerárquica o personal a cargo; A2: nivel superior universitario completo sin funcn jerárquica ni
personal a cargo; B1: nivel medio o superior no universitario completo con función jerárquica o perso
nal a cargo; B2: nivel medio o superior no universitario completo sin función jerárquica ni personal a
cargo; C1: nivel primario completo con funcn jerárquica o personal a cargo; C2: nivel primario
completo sin función jerárquica ni personal a cargo.
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conceptual claro. Se ha omitido la pre
sentacn de coeficientes de asociación
que en la mayor parte de los casos fue
ron relativamente bajos y, sólo algunas
veces, moderados, como es usual en la
investigacn por encuestas.
Las relaciones con la variable sector
de gestión de la escuela a que concurre
el joven se han establecido controlando
el NSE del hogar; las relaciones con la
variable género se han establecido con
trolando el sector de gestión. Otros con
troles se explicitan en el texto.
La posición de los venes que fina
lizan el nivel medio en el continuo
materialismo - postmaterialismo
Introducido por Inglehart (1990), el
constructo materialismo-postmaterialis-
mo alude a la posicn de personas y
sociedades en una dimensn uno de
cuyos extremos es el otorgar prioridad
a cuestiones que hacen a la seguridad
física y ecomica (postura materialis
ta) y el otro el conceder preeminencia a
la autonomía personal y la libre expre
sión de mismo (postura postmateria
lista) (Carballo, 2005).
El postmaterialismo es concebido
como resultado de un proceso cultural
amplio que comprende la reformulación
de orientaciones religiosas, roles de
género, prácticas sexuales y normas
culturales de las sociedades industria
les avanzadas (Inglehart, 1990). En este
proceso, junto a la declinación de nor
mas religiosas, morales, sociales y po
ticas tradicionales, se constata un cre
ciente énfasis en la calidad de vida, la
autorrealización y la experiencia de per
tenencia o afiliación.
La dimensión materialismo - post
materialismo opone a los valores de su
pervivencia los de autoexpresión (sel
fexpression values). Aparece relaciona
da con numerosas variables que hacen
a los valores culturales. Como señala
Inglehart (1990), materialistas y post
materialistas difieren en muchos aspec
tos, entre ellos: los derechos reconoci
dos a la mujer, las actitudes hacia la po
breza, los significados asignados al
trabajo, las prácticas de crianza de ni
ños y las concepciones políticas.
Dice Carballo (2005):
uno esperaría que bajo situaciones
de 'stress' económico la sociedad
se vuelque hacia valores materia
listas; y esta dimensión de análisis
cobra particular importancia en Ar
gentina, no sólo por su bajo des
empeño económico a través de casi
las dos terceras partes del siglo
pasado, sino también por la ex
traordinaria volatilidad que ha mos
trado su tasa de crecimiento. En
otros rminos, el permanente 'stop
and go' podría haber influido en la
conformacn de su estructura de
valores. (p. 60)
Señala asimismo la autora que en
tre los años 1984 y 1999 se produce
una reducción del materialismo, que lue
go muestra un incremento a partir de
2002, tras la ruptura del modelo econó
mico de los os precedentes.
Cómo y en qué medida influye la
adscripción a posiciones materialistas o
postmaterialistas en las perspectivas
políticas de los argentinos es delineado
por Carballo (2005) de la siguiente ma
nera:
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ARTÍCULOS
a) El autoposicionamiento a la izquier
da es más frecuente entre postma
terialistas que entre materialistas.
b)En el plano internacional, la confian
za en las instituciones políticas es
más frecuente entre los materialis
tas, pero la baja confianza en los po
ticos y las instituciones poticas es
n tan extendidas en Argentina que
no se reconocen diferencias. Sin em
bargo, la confianza en la Iglesia, las
fuerzas armadas y la policía es más
frecuente entre los materialitas.
c) Respecto del respaldo a la democra
cia no hay diferencias entre ambos
grupos, pero la actitud crítica respec
to de los defectos de su funcionamien
Tabla 1: Materialismo - postmaterialismo. Clasificación de los jóvenes que
terminan el nivel secundario y de la población nacional (2006). Porcentajes.
Posición Estudiantes
Población nacional 2006
Total 18-29 años
Secundario
completo
Materialista 21.8 31.5 27.3 22.4
Mixta 58.0 55.0 57.4 63.9
Postm aterialista 20.2 13.5 15.3 17.7
4 El indicador utilizado fue el ítem: "De la siguientes cuestiones, ¿cuáles son las dos más importantes
para vos? Por favor marcá sólo dos: (1) defender la libertad de expresión; (2) mantener la paz y el orden
en la nación; (3) aumentar la participación ciudadana en las decisiones de gobierno; (4) asegurar la
buena marcha de la economía". La clasificación se realizó de la siguiente manera: materialista, si se
seleccionaron las cuestiones 2 y 4; postmaterialista si se eligieron las cuestiones 1 y 3; mixto, todas
las combinaciones restantes. Este indicador es el utilizado por el Instituto Gallup en los estudios
llevados a cabo en Argentina correspondientes a la WVS.
to, está más extendida entre los ma
terialistas.
d) La confianza en líderes fuertes y la
tendencia a delegar en expertos la
toma de decisiones muestra una ex
tensión mayor entre materialistas que
entre postmaterialistas.
e) Respecto de las opciones para el cam
bio social, el gradualismo está igual
mente extendido entre materialistas
y postmaterialistas.
Los datos relativos a los jóvenes que
están concluyendo sus estudios secun
darios se presentan en la tabla 1.4
Es de notar que: a) la posición mix
ta es predominante entre los venes,
situación que, por otra parte, se verifi-
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ca históricamente en la población argen
tina; b) la posición postmaterialista se
encuentra algo s extendida entre los
venes estudiantes que finalizan el ni
vel secundario que entre la población
general (de manera semejante a lo en
contrado por Inglehart entre estudian
tes de diversos países) y que en el gru
po de 18 a 29 años. Los datos de la
WVS muestran que, en la población ge
neral, a mayor edad menor extensn
de la posición postmaterialista.
En la población general no hay di
ferencias asociadas alnero pero en
tre los estudiantes la proporción de
postmaterialistas es ligeramente menor
entre los varones y algo mayor entre
las mujeres.
Inglehart (1990) encuentra que las
personas cuya infancia transcurr en
familias relativamente prósperas es s
probable que enfaticen valores postma
terialistas. En la población argentina los
datos de la WVS muestran que, si bien
la posición mixta es siempre la más ex
tendida, cuando se considera la clase
social subjetiva del principal sostén del
hogar el materialismo está más difundi
do en los sectores de NSE más bajo que
en los medios, mientras lo contrario se
verifica respecto del postmaterialismo.
Sin embargo entre los estudiantes que
finalizan el nivel medio los porcentajes
no varían ni con el NSE del hogar ni con
NED de sus padres.
La posición en el continuo materia-
lismo-postmaterialismo se vincula en una
medida relativamente importante con la
posicn adoptada frente a problemas
puntuales de la realidad nacional: la pro
testa social que afecta derechos de ter
ceros y la seguridad (ver tabla 2).
También se ha evaluado la disposi
ción respecto de la lucha contra la de
lincuencia considerado represiva aque
lla estrategia que solo contempla
medidas que aluden a la eficiencia poli
cial y a las penas aplicadas, y preventi
va si solo recurre a medidas que hacen
al empleo y a la educacn (Grasso &
Robledo, 2010b). Ver tabla 3.
Libertad frente a igualdad en la mi
rada de los jóvenes
Libertad e igualdad constituyen dos
polos de un eje que puede ser conside
rado como un organizador del espacio
Tabla 2: Clasificación de los jóvenes que terminan el nivel secundario según
su disposicn frente a la protesta social que afecta derechos de terceros y
su posición en el continuo materialismo - postmaterialismo. Porcentajes.
Posición
La protesta social es
N
A cep ta ble Inaceptable Indiferente
Materialista 26.2 46.0 27.8 263
Mixta 28.8 46.2 25.0 708
Postm aterialista 38.7 27.1 24.2 248
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ARTÍCULOS
Tabla 3: Clasificación de los venes que terminan el nivel secundario según
su disposición respecto de la lucha contra la delincuencia y su posición en el
continuo materialismo - postmaterialismo. Porcentajes.
Posición
La estrategia frente a la delincuencia debe ser
N
E xclu siv am en te
represiva
Mixta Exclusivam ente
preventiva
Materialista 6.7 57.9 35.4 254
Mixta 4.7 51.2 44.1 682
Postm aterialista 4.7 40.3 55.0 238
político. En torno a él, se sitúan numero
sos valores y actitudes y se generan ten
siones. No se trata en realidad de valo
res excluyentes sino más bien de un
ordenamiento personal de prioridades.
Sostiene Carballo (2005) que en
la población argentina se verifica un
persistente crecimiento de la propor
cn de quienes priorizan la igualdad,
durante aproximadamente los últimos
20 años. Este proceso es más notorio
desde 1999 y aún más desde 2002,
cuando tiene lugar en un contexto de
aguda asimetría en la distribución del
ingreso, de pobreza y de marginacn.
Los datos que la autora presenta para
el año 2002 indican que aproxim ada
mente un 36% de los habitantes del
país opta por la libertad y un 57% por
la igualdad, con alrededor de un 7%
de personas que dudan o contestan la
pregunta diciendo "ni una ni otra". Los
datos poblacionales indican que la
priorización de la igualdad está más
extendida entre los jóvenes, la clase
media y media baja y entre quienes al
canzaron la educación superior.
Respecto de los jóvenes objeto de
este estudio, se observa que opta por
la libertad un 41.3% y por la igualdad
un 58.7%, guarismos no muy alejados
de los mencionados arriba.5
La opcn por la igualdad es más
frecuente entre postmaterialistas que
entre materialistas y mixtos y siempre
es mayoritaria (ver tabla 4).
5 El ítem utilizado en el cuestionario expresa la idea de prioritación inherente al concepto y es el mismo
utilizado por la WVS cuando se incluyó el tema en sus relevamientos. "¿Cuál de estas dos frases está
más cerca de tu opinión personal? Marcá sólo una. (1) Para mí, la libertad y la igualdad son igualmente
importantes. Pero si tuviera que decidirme por una o por otra consideraría la libertad personal como lo
más importante, es decir, el que cada cual pueda vivir en libertad y desarrollarse sin obstáculos. (2)
Para mí, la libertad y la igualdad son igualmente importantes. Pero si tuviera que decidirme por una o
por la otra consideraría la igualdad como los importante, es decir, que nadie se vea desfavorecido
y que las diferencias de clase social no sean tan fuertes".
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La juventud del bicentenario. Valores políticos..
Tabla 4: Clasificación de los venes que terminan el nivel secundario según
su opción entre libertad e igualdad y su posición en el continuo materialis
mo - postmaterialismo. Porcentajes.
Posición
Opción por la
N
Libertad Igualdad
Materialista 45.3 54.7 267
Mixta 42.5 57.5 704
Postm aterialista 35.0 65.0 246
La opción por la igualdad es algo
más frecuente entre las mujeres que
entre los varones y se relaciona de ma
nera importante con el NSE del hogar y
el NED de los padres (ver tabla 5).
El priorizar la libertad o la igualdad
se encuentra relacionado con la posi
cn ante algunas cuestiones puntua
les de la agenda nacional. Así, el propi
ciar medidas exclusivamente preventi
vas en cuestiones de seguridad y
delincuencia (confiar solamente en la
educación y el empleo) está algo s
extendido entre quienes optan por la
igualdad que entre quienes priorizan la
libertad. Entre estos últimos más de la
mitad preconiza estrategias mixtas
(preventivas y represivas simultánea
mente). Respecto de la escuela, el pro
piciar una mayor disciplina se encuen
tra algo más frecuentemente entre los
partidarios de la libertad y menos en
tre quienes subrayan la igualdad.
El respaldo a la democracia de los
venes que finalizan el secundario
Un factor importante para la super
vivencia y el pleno funcionamiento de la
democracia es lo que la sociedad pien
sa y siente a su respecto, o sea sus
creencias y valores compartidos acerca
de los sistemas de gobierno.
Es de destacar el alto grado de ad
hesión de los argentinos a la democra
cia como sistema político, aun cuando
exista disconformidad respecto de su
funcionamiento y su capacidad de resol
ver los problemas del presente. Los
datos de la WVS muestran que en la
población argentina, al o 2006, el 95%
de las personas consideraba "muy bue
no" o "bastante bueno" tener un siste
ma de gobierno democrático.
Porcentajes similares se encuentran
en el sector poblacional con estudios
secundarios completos y en el segmen
to de entre 18 a 29 os. Sin embargo,
entre los estudiantes próximos a finali
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ARTÍCULOS
zar el nivel secundario, un 55.8% duda
de que la democracia sea el mejor siste
ma de gobierno y un 16.4% piensa que
no lo es. Sólo un 27.8% considera la va
lora como la mejor forma de gobierno.6
Si bien es pequeña la proporción de
quienes consideran que la democracia
no es la mejor forma de gobierno, el que
más de la mitad de los jóvenes expre
sen dudas al respecto constituye un
dato inesperado y preocupante.7
El experimentar dudas o tener una
posicn tomada respecto de la demo
cracia parece depender, en alguna me
dida, de la confianza o desconfianza en
las instituciones del estado (la Justicia,
Tabla 5: Clasificación de los venes que terminan el nivel secundario según
su opción entre libertad e igualdad, el NSE de su hogar y el NED de la madre.
Porcentajes.
NSE
Opción por la
N
Libertad Igualdad
C 2 39.7 60.3 247
C1 36.8 63.2 155
B2 38.2 61.8 173
B1 44.0 56.0 225
A2 27.4 72.6 62
A1 60.0 40.0 190
NED M adre8
Primario o menos 35.8 64.2 430
Secundario 38.5 61.5 364
Sup erior 43.2 56.8 148
Universitario 53.6 46.4 274
6 El ítem requirió expresar el acuerdo o desacuerdo con la proposición "Hay formas de gobierno mejores
que la democracia", en una escala de 5 posiciones: muy de acuerdo, bastante de acuerdo, no ,
bastante en desacuerdo, muy en desacuerdo. Para la presentación de los datos se han fusionado las
categorías.
7 El porcentaje de respuestas de duda es completamente excepcional en el relevamiento efectuado. En
el conjunto de los ítems del cuestionario construidos en forma de un enunciado de opinión para acordar
o no con él, el promedio de respuestas de esta naturaleza es de 19.8% y el valor más próximo, aunque
también excepcional, de 31.8%. Asimismo, no surge evidencia de corrimiento de las respuestas en la
dirección del enunciado; en efecto, las respuestas de acuerdo (muy o bastante) van desde el 11.0% al
85.4% con un promedio de 48.8%.
8ximo nivel educativo completo alcanzado.
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La juventud del bicentenario. Valores políticos..
las Fuerzas Armadas, la Policía, la Admi
nistración Pública) y en los políticos
(Grasso & Robledo, 2010b). Se encuen
tra que la proporción de quienes dudan
acerca de la democracia, es algo mayor
entre quienes carecen de confianza en
las instituciones mencionadas y en los
políticos que entre quienes manifiestan
tenerla.
Algunos datos sugieren que la duda
en torno a la democracia se asocia a un
menor grado de movilización cognitiva
respecto de la política.9 Entre los más
movilizados duda un 53.0% en tanto que
entre los menos movilizados la propor
ción es del 61.2%.
El dudar o no sobre la democracia
entre los jóvenes se relaciona claramen
te con el NSE y el clima educacional de
su hogar. La siguiente tabla muestra
mo la proporción de quienes dudan
se incrementa a medida que desciende
el NSE del hogar y el NED del padre (ver
tabla 6).
Entre los venes con posicn to
mada respecto de la democracia, quie
nes creen que no es la mejor forma de
gobierno son los menos, representan
Tabla 6: venes que terminan el nivel secundario que dudan acerca de la
democracia como mejor forma de gobierno según el NSE del hogar y el NED
del padre. Porcentajes.
NSE Po rcen taje NED Padre10 P orcen taje
C 2 62.9 Primario o menos 63.0
C1 53.6 Secundario 56.5
B2 57.6 Superior 49.5
B1 53.5 Universitario 45.8
A2 54.8
A1 44.3
9 Inglehart (1990) introduce este concepto que alude a las condiciones necesarias para comprender y
desenvolverse en ("to cope with") el acontecer político de una sociedad compleja: intes político,
información política, habilidades políticas y alto nivel educativo. En el presente trabajo el indicador del
grado de movilizacn cognitiva utilizado fue la siguiente pregunta: "¿Cuál de estas afirmaciones te
parece más correcta? (1) El país no va a cambiar mientras tengamos estos políticos; (2) El país no va
a cambiar mientras los argentinos sigamos igual".
10 Máximo nivel educativo completo alcanzado.
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ARTÍCULOS
una proporción del 36.7%. Mayoría son
quienes creen que lo es, con una pro
porción del 63.3%.
Welzel, Klingeman e Inglehart
(2003) señalan que el desarrollo eco
nómico promueve en las personas la
necesidad de expresarse lo que a su
vez promueve la democracia. Del desa
rrollo económico surgirían patrones cul
turales (postmaterialismo) que activa
rían y afianzarían la democracia. Sin
embargo, entre los jóvenes próximos a
graduarse del nivel secundario la posi
cn frente a la democracia no se aso
cia a la postura materialista o postma
terialista.
Klingemann, Fuchs, Fuchs y Zielo-
nka (2004) destacan la relación entre
los ciudadanos y la confianza entre
ellos como un factor esencial para el
surgimiento y sustento de valores pro
pios de la democracia. Entre los jóve
nes objeto de este estudio está am
pliamente generalizada la desconfian
za en los demás (Grasso & Robledo,
2010b) y es así aun entre quienes res
paldan la democracia por ser la mejor
forma de gobierno.
Los datos de la WVS muestran que
en la población argentina el respaldo a
la democracia no depende de la clase
social subjetiva de la principal persona
del hogar. Entre los jóvenes que tienen
una posición tomada: esta no depende
del NSE ni del clima escolar del hogar.
De entre quienes consideran la de
mocracia como la mejor forma de gobier
no, casi la mitad se inclina por estrate
gias exclusivamente preventivas en la
lucha contra el delito; entre quienes
consideran que no es la mejor, más de
la mitad se inclinan por estrategias mix
tas. Asimismo predomina entre ellos el
considerar inaceptable la protesta so
cial cuando afecta derechos de terce
ros (Grasso & Robledo, 2010b)
Dice Carballo (2005, p. 69): "La evi
dencia de WVS en 70 países muestra
que el proceso de modernizacn con
lleva un cambio cultural que incentiva
tanto el creciente rol de la mujer en la
vida pública como el desarrollo de las
instituciones democráticas." Esta aso
ciacn se manifiesta claramente entre
los jóvenes estudiantes: las actitudes
igualitarias están más difundidas entre
aquellos que consideran la democracia
"la mejor" forma de gobierno. Se apre
cia en la tabla 7.
Por último se señalará que entre
quienes expresan respaldo a la demo
cracia el porcentaje de los que preconi
zan una disciplina más estricta en la
escuela es algo mayor (65.9%) que en
tre quienes piensan que no es la mejor
forma de gobierno (54.7%).
El autoposicionamiento de los jóve
nes en la escala ideológica izquier
da - derecha
Como el posicionamiento por la li
bertad o la igualdad, los polos izquier
da - derecha definen también un eje
organizador del espacio de los valores
y principios políticos. Sin embargo, han
sido señalados nuevos significados que
estos rminos han ido adquiriendo (In-
glehart, 1990), al tiempo que es frecuen
te considerar que la distinción no tiene
actualmente mayor sentido. Conviene
entonces analizar el conocimiento de los
términos que poseen los jóvenes que
finalizan el nivel secundario y la vigen
cia que les atribuyen.
D iá lo g o s P e d agó g ico s. Añ o IX , N ° 17, a b ril 2011. P a g . 74 -9 9
85
La juventud del bicentenario. Valores políticos..
Tabla 7: Jóvenes que terminan el nivel secundario y sostienen opiniones
igualitarias entre géneros según respaldo a la democracia. Porcentajes.
Opiniones igualitarias
El gobierno dem ocrático
No es
el m ejor
En duda Es el
mejor
Hombres y mujeres dirigen igualmente
bien las em presas
47.5 52.8 63.2
Respecto de las oportunidades de empleo,
no debe priorizarse a los hombres
frente a las mujeres
67.6 70.1 82.1
Significacn y vigencia de los tér
minos "izquierda" y "derecha"
Un 50% de los jóvenes consultados
expresa "no estar seguro" de lo que
estos rminos significan.11 Ha de enten
derse que "no estar seguro" no signifi
ca ignorarlo totalmente.
De hecho, un 21.6% de los venes
que declaran no estar seguros, luego
informa sobre su autoposicionamiento
en la escala izquierda - derecha12 y se
distribuyen entre los dos extremos de
la misma manera en que lo hacen aque
llos que declaran conocer el significa
do de los términos y de la misma mane
ra que quienes consideran que los
rminos tiene vigencia.
El estar o no seguro del significado
de los rminos izquierda y derecha pa
rece depender de numerosos factores.
Reducen los porcentajes de inseguros
en una medida importante el ser varón
(40.1% versus 57.3% de las mujeres) y
el asistir a una escuela de gestión pri
vada (42.9% frente a 65.5% en la esta
tal), excepto en el NSE más alto y la con
dición académica de "buen" alumno
(53.2% versus 66.4% de los estudian
tes "mediocres") entre quienes concu
rren a escuelas de gestión pública.
La proporción de inseguros dismi
nuye de manera importante a medida
que se incrementa el NSE del hogar y el
NED de los padres como se aprecia en
la tabla 8.
11 El ítem del cuestionario fue: "¿Con cl de estas afirmaciones vos esss de acuerdo? (1) En
política la distinción entre izquierda y derecha no tiene vigencia hoy en día. (2) En política la distinción
entre izquierda y derecha sigue vigente hoy en a. (3) No estoy seguro de lo que significa izquierda y
derecha".
12 Lo hacen aún cuando el cuestionario solicitó el posicionamiento solo en el caso que se estimara que la
distinción está vigente, transgrediendo la consigna. En esta encuesta se obser un número suma
mente reducido de casos de transgresión de consignas y la elevada proporción que se verifica en este
punto induce a pensar que traduce algo sustantivo.
86
D iá lo g o s P e d agó g ico s. A ñ o IX , N ° 17, a b ril 2011. P á g . 74 -9 9
ARTÍCULOS
Asimismo, la inseguridad respecto
de estos rminos parece asociada a un
grado menor de movilización cognitiva
respecto de la política. Entre los menos
movilizados el porcentaje de inseguros
asciende al 62.6% y se reduce al 45%
entre los más movilizados.
El grado de movilización cognitiva en
torno a la política que alcanza un joven
parece depender en un grado importan
te del NSE del hogar y el NED de los
padres, como se observa en la siguien
te tabla, que muestra un mayor porcen
taje de movilizados a medida que as
cienden el NSE y NED (ver tabla 9).
Tabla 8: Jóvenes que terminan el nivel secundario que no están seguros del
significado de los términos «izquierdy «derech, según el NSE del ho
gar y el NED del padre. Porcentajes.
NSE P orcen ta je N NED Padre13 Porcentaje N
C2 62.8 250 Primario o menos 62.7 469
C1 57.1 154 Secundario 52.4 361
B2 52.3 172 Superior 41.9 93
B1 47.8 224 Universitario 27.8 270
A2 22.6 62
A1 27.1 188
Tabla 9: Porcentaje de los venes que terminan el nivel secundario que se
encuentran políticamente movilizados según el NSE del hogar y el NED del
padre.
NSE P orcen ta je N NED Padre14 Porcentaje N
C2 57.2 250 Primario o menos 59.9 469
C1 67.1 154 Secundario 71.0 362
B2 69.9 172 Superior 70.3 91
B1 74.0 224 Universitario 80.2 273
A2 91.9 62
A1 79.1 188
13ximo nivel educativo completo alcanzado.
14ximo nivel educativo completo alcanzado.
D iá lo g o s P e d agó g ico s. Añ o IX , N ° 17, a b ril 2011. P a g . 74 -9 9
87
La juventud del bicentenario. Valores políticos..
La seguridad respecto del significa
do de los términos izquierda y derecha,
el grado de movilización política, el NSE
del hogar (y el NED de los padres) son
variables interrelacionadas. Sin embar
go no es posible afirmar que el descono
cimiento de los términos está más ex
tendido en los sectores de menores re
cursos debido a una menor movilización
política, pues la relación entre NSE del
hogar (y NED de los padres) con el co
nocimiento o desconocimiento de los tér
minos se encuentra tanto entre los jó
venes más movilizados entorno a la po
lítica como entre los menos interesados.
En cuanto a la vigencia de los tér
minos, aproximadamente un 20% de los
jóvenes considera que ya no la tienen.
Un 30% considera que sí.
Autoposicionamiento
Según Carballo (2005) en la Argen
tina, aparte los posicionamientos de
centro, que son las más numerosos, hay
un cierto desplazamiento hacia la dere
cha en las últimas dos cadas, que se
incrementa entre los mayores de 60
años, y sin diferencias significativas se
gún estratos socioeconómicos.
El autoposicionamiento de los jóve
nes a punto de terminar sus estudios
secundarios se presenta en la Tabla 10.15
Se observa la similitud de las distri
buciones de lo sujetos en los cuatro gru
pos. La posición de centro es más fre
cuente en la población general y, sobre
todo, entre los estudiantes que no co
nocen el significado de los términos y la
de derecha se encuentran algo s
extendida que la de izquierda, cualquie
ra sea el grupo.
Si se toma como referencia el gru
po de estudiantes que consideran que
los términos tienen sentido hoy en día
se encuentra que el autoposicionamien-
to no depende del NSE del hogar ni del
NED de los padres. Sí en cambio del
género: las posiciones de derecha se
ven algo más extendidas entre varones
y las de izquierda y centro entre las
mujeres.
El autoposicionam iento se en
cuentra relacionado con la posicn en
el continuo materialismo - postmate
rialismo y con la opcn entre libertad
e igualdad. Entre materialistas predo
mina el autoposicionamiento a la de
recha mientras entre los postmateria-
15 La pregunta de la WVS fue: "En temas políticos la gente habla de 'la izquierda' y 'la derecha'. De
acuerdo con sus opciones, ¿Dónde se colocaría Ud. en esta escala, hablando en términos generales?
(1) Izquierda, (10) Derecha". En el presente estudio, el ítem sobre la posición en la escala izquierda-
derecha fue un rating gráfico. Se recurr a una recta sin subdivisiones, con punto medio en represen
tación de una posición de centro. La recta se dividió posteriormente en 9 segmentos de igual longitud.
El central, al que se hizo corresponder el valor 5, se ha considerado "posicn de centro". De este
modo, valores menores que 5 indican "a la izquierda" y mayores "a la derecha". La pregunta fue: "Si
creés que la distinción entre izquierda y derecha sigue vigente marcá con una cruz tu posición en la
línea". La pregunta debía ser contestada únicamente por quienes consideraban que la distinción tiene
sentido hoy en día. Se ha aludido ya a que fue contestada por muchos (21.6%) de los que no están
seguros de saber qué significan los rminos y también por muchos (35.4%) de quienes creen que la
distinción ya no tiene vigencia.
88
D iá lo g o s P e d agó g ico s. A ñ o IX , N ° 17, a b ril 2011. P á g . 74 -9 9
ARTÍCULOS
listas el posicionamiento en el centro
y, luego, a la izquierda. Los mixtos se
concentran a la derecha y algo menos
en el centro. Entre partidarios de la li
bertad, casi la mitad se considera de
derecha mientras que entre partida
rios de la igualdad, predomina la posi
ción de centro (ver tabla 11).
El autoposicionamiento en la dimen
sión izquierda - derecha se halla rela
cionado con las posiciones adoptadas
respecto de la seguridad (Grasso & Ro
bledo, 2010b). Respecto del delito se
pronuncia a favor de estrategias pre
ventivas puras (que atienden solo la
educación y el empleo) el 53% de los
Tabla 10: venes que terminan el nivel secundario clasificados según su
autoposicionamiento en la escala ideológica izquierda - derecha y según crean
(A) que los términos están vigentes, (B) que ya no lo están, (C) inseguros
de su significado. Población nacional al año 2006. Porcentajes.
A utop osic ion am ien to
Los términos actualmente
Población
nacional
(A) Tienen
vigencia
(B)
No tienen
(C) Inseguros
del significado
A la izquierda 23.9 28.0 11.9 15.9
En el centro 37.6 36.6 67.4 47.3
A la derecha 38.5 35.5 20.7 36.6
N 330 93 135
Tabla 11: venes que terminan el nivel secundario clasificados según su
autoposicionamiento en la escala ideológica izquierda - derecha, según su
posición en el continuo materialismo - postmaterialismo y según su opción
entre libertad e igualdad. Porcentajes.
Posicn Izquierda Ce ntro Derecha N
Materialista 14.3 31.4 54.3 70
Mixta 24.5 35.3 40.2 184
Postm aterialista 33.3 47.2 19.4 71
Opción por la
Libertad 18.9 31.8 49.2 132
Igualdad 27.2 41.0 31.8 195
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89
La juventud del bicentenario. Valores políticos..
venes que se sitúan a la izquierda y
solo un 37% de aquellos autoposicio-
nados a la derecha. Las estrategias mix
tas (que además de la educacn y el
empleo apelan también a las penas y la
eficiencia policial) son preconizadas por
un 45.2% de los primeros y un 57.1%
de los segundos.
Respecto de la disciplina en la es
cuela (Grasso & Robledo, 2010a) el au-
toposicionamiento izquierda - derecha
se halla relacionado con las decisiones
ante faltas graves: por la expulsn
acuerda un 43% de los jóvenes que se
consideran de izquierda y un 66.1% de
aquellos que se definen como de dere
cha. Entre quienes se ubican en el cen
tro la proporción es del 59.3%.
La duda respecto de la democracia
es más extendida entre los posicio-
nados a la derecha (50.8%), algo me
nos entre los de centro (45.1%) y me
nos aún entre los de izquierda (31.6%).
Las cifras se refieren exclusivamente a
los venes que consideran que los tér
minos izquierda y derecha poseen sen
tido hoy en día.
Los roles del estado y de la iniciati
va privada en la opinión de los jó
venes
A principios de la década de los 90
se inicia un proceso de privatización de
las empresas blicas, que se comple
ta poco después. Mejora entonces la
calidad y la eficacia de las prestaciones
pero se produce una expulsión impor
tante de mano de obra de las empre
sas transferidas que no resulta absor
bida por el mercado de trabajo.
Aunque la década de los 90 puede
ser considerada como sicamente pro
mercado y proprivatización, también
presenta el comienzo de una decaden
cia en la confianza en las grandes em
presas que se ha venido sosteniendo
desde entonces. El cambio de la opinión
pública, que ha girado hacia posiciones
más igualitarias, comprende también el
deseo de una mayor participación del
estado en la actividad económica. Se
concibe la prestación de los servicios de
empresas e industrias antes privatiza-
das como una actividad propia del es
tado.
En una escala entre 1 (aumentar la
propiedad privada) y 9 (aumentar la pro
piedad estatal), se observó para la po
blación nacional en 1991, al comienzo
de la privatización, un valor de 3.9; pasó
a 5.7 en 1999 y lle en el 2002 a 6.2.
Este valor excedía los europeos y los
mundiales (Carballo, 2005). La preferen
cia por la propiedad estatal se encuen
tra más extendida cuanto menor la
edad, el NSE y el NED de las personas.
En cuanto a las actitudes hacia la
privatización-estatización de la actividad
económica los jóvenes objeto de este
estudio pueden dividirse en tercios:
está por la privatización un 33.5%, por
la estatización un 34.9% y en duda un
31.6%.16
16 La pregunta fue: "En general, es mejor privatizar y no que administre el Estado" para contestar en
escala de 5 posiciones: muy de acuerdo, bastante de acuerdo, no sé, bastante en desacuerdo y muy
en desacuerdo.
90
D iá lo g o s P e d agó g ico s. A ñ o IX , N ° 17, a b ril 2011. P á g . 74 -9 9
ARTÍCULOS
La posición por la estatización está
s extendida entre los varones (por
comparación con las mujeres), entre
quienes se pronuncian por la igualdad
antes que por la libertad, entre quie
nes se autoposicionan a la izquierda,
entre quienes consideran que la demo
cracia es la mejor forma de gobierno.
La posición privatizadora está más ex
tendida entre los estudiantes de "bue
nos" desempeños académicos. En todos
los casos las diferencias son pequeñas.
En relación con el proceso de viraje
de la opinn pública hacia posiciones
más estatizadoras dice Carballo (2005,
p. 106): "También se ha incrementado
la propensión de la poblacn a poner
en manos del Estado la responsabilidad
de proporcionar medios de vida a todo
el mundo, vis a vis a que las personas
asuman individualmente esa responsa
bilidad". En efecto, en una escala entre
1 (con respecto a los medios de vida de
la gente el mayor responsable es el es
tado) y 10 (la mayor responsabilidad es
la gente) el valor para la población na
cional pasa de 6.1 en 1991 a 4.4 en 1991
y 2002.
Entre los venes que están finali
zando sus estudios secundarios, se
cuenta un 16.9% que asigna la mayor
responsabilidad por los medios de vida
al estado y un 83.1% a la propia gen
te.17 La responsabilidad del estado es
enfatizada por proporciones algo mayo
res de quienes optan por la igualdad
(frente a la libertad) y marcadamente
mayores por quienes se autoposicionan
a la izquierda.
Competencia y meritocracia
Señala Carballo (2005) que el cam
bio de la opinión pública hacia la aspira
ción de una mayor participación del es
tado y hacia posiciones s igualitarias
ha dado lugar asimismo a un enfoque
más crítico de la competencia y a propi
ciar cambios ecomicos que apunten
a mitigar sus efectos negativos, como
por ejemplo una mejor regulación de la
defensa del consumidor. Aunque la ma
yoría de las personas parece dispuesta
a creer más bien que la competencia es
beneficiosa antes que perjudicial, des
de 1999 hay un desplazamiento hacia
opiniones negativas. Señala la autora
que, históricamente, quienes más se
manifiestan a favor de la competencia
son personas mayores de 35 años y de
mayor NSE y educacional.
Los datos de la WVS para 2006
muestran la siguiente distribución de la
población argentina respecto de la com
petencia: es beneficiosa 48.8%; posi
ción intermedia 16.9%; es perjudicial:
34.3%. En cuanto a los venes de que
se ocupa este trabajo, los resultados
17 La pregunta del cuestionario fue: "¿A cuál de estas afirmaciones se acerca más tu posición personal?
(1) Que la gente consiga empleo es una responsabilidad del estado. (2) Que la gente consiga empleo
es una cuestión de iniciativa personal".
^ D álogos P e d ag ó g ico s. Añ o IX , N ° 17 , a b ril 2011. Pa g . 74 -99
91
La juventud del bicentenario. Valores políticos..
son prácticamente los opuestos: es be
neficiosa: 20.7%; en duda 14.7%; es
dañina: 64.6%.18
Los porcentajes de quienes consi
deran perjudicial a la competencia se
incrementan ligeramente entre estu
diantes: de escuelas estatales, de ac
tuación académica mediocre, de géne
ro femenino, postmaterialistas, que op
tan por la igualdad antes que la liber
tad, que dudan de que la democracia
sea la mejor forma de gobierno. Dife
rencias importantes se encuentran aso
ciadas al NSE del hogar y al NED de los
padres, como se aprecia en la tabla 12.
Tabla 12: Jóvenes que terminan el nivel secundario clasificados según sus
actitudes hacia la competencia, según el NSE del hogar y según el NED de la
madre. Porcentajes.
NSE
La competencia por lo general es:
N
Dañina En duda Beneficiosa
C2 72.0 13.2 14.6 250
C1 72.1 11.7 16.2 154
B2 63.4 12.8 23.8 172
B1 65.5 12.4 22.1 226
A2 50.0 14.5 35.5 62
A1 53.9 21.5 24.6 191
NED M adre19
Primario o menos 72.5 12.9 14.6 426
Secundario 62.5 17.0 20.5 365
Sup erior 61.1 10.7 28.2 149
Universitario 54.3 18.1 27.5 276
18 La pregunta de la WVS fue: "Ahora me gustaría que Ud. me diera sus opiniones sobre algunos temas.
¿Dónde situaría Ud. sus opiniones en esta escala? "1" significa que Ud. está totalmente de acuerdo
con la afirmación "La competencia es buena. Estimula a la gente a trabajar duro y a desarrollar nuevas
ideas"; "10" significa que es completamente de acuerdo con al afirmacn "La competencia es
perjudicial. Saca lo peor de las personas" y si sus opiniones están en el medio puede elegir cualquier
de los números intermedios. En la encuesta a los estudiantes el ítem consistió en el siguiente
enunciado de opinión: "La competencia entre las personas es dañina. Saca afuera lo pero de ellas",
requiriéndose la expresión de acuerdo o desacuerdo en una escala de 5 posiciones.
19 Máximo nivel educativo completo alcanzado.
92
D iá lo g o s P e d agó g ico s. A ñ o IX , N ° 17, a b ril 2011. P á g . 74 -9 9
ARTÍCULOS
Señala Carballo (2005) que los ar
gentinos son proclives a considerar in
justo el establecer diferencias entre
los ingresos para incentivar a la gente.
Junto con la menor aceptación de la
competencia se extiende el considerar
injusta la retribucn diferencial por efi
ciencia ya entre 1991 y 1999. Este jui
cio caracterizaba a un 17% de la pobla
ción argentina en 1984 y 1991, pero al
28% en 1995 y al 40% en 1999. Este
o, el porcentaje general para los paí
ses en donde se lleva a cabo la WVS
era del 19%.
La onda de la WVS del año 2006
muestra que en la poblacn argentina
de 18 años o más el porcentaje era
del 51.9%, si bien en el segmento de
la población con nivel secundario com
pleto la situación se invierte, y un
53.7% lo considera justo (los porcen
tajes se han ajustado eliminando los
casos sin respuesta, que montan a un
7.2%).20
Los datos del presente estudio
muestran que el 58.9% de los venes
que terminan el nivel secundario consi
deran justa la recompensa por eficien
cia, un 21.2% injusta y llegan al 19.1%
quienes dudan.21 Estos datos muestran
una disposicn totalmente contraria a
la de la población general al tiempo que
son coincidentes con los obtenidos en
la WVS con referencia a la población con
estudios secundarios completos, en
2006.
La proporción de quienes conside
ran justa la retribución por eficiencia se
incrementa ligeramente entre partida
rios de la libertad por sobre la igualdad,
entre convencidos de que la democra
cia es el mejor sistema de gobierno,
entre autoposicionados a la derecha,
entre académicamente "buenos" estu
diantes y entre varones. Asimismo, las
cifras cambian notoriamente sen el
NSE del hogar y el NED de los padres,
evidencndose una relación importan
te. Se presentan en la siguiente tabla,
que muestra que la proporción de quie
nes consideran justa la retribución dife
rencial se eleva en los NSE y NED
superiores (ver tabla 13).
Es previsible la relación entre el jui
cio de justicia o injusticia de la recom
pensa por eficiencia con la posición
personal respecto de la competencia.
Entre quienes consideran aceptable la
competencia un 71.9% considera justa
la retribución diferencial mas lo piensa
así solo un 55.6% de quienes tienen la
competencia por dañina.
20 La pregunta fue: "Imagine dos secretarias de la misma edad, que hacen prácticamente el mismo trabajo.
Una de ellas se entera de que la otra gana más al mes que ella, se queja al jefe y este le dice (lo cierto)
que la otra secretaria es más rápida, más eficiente y que se puede confiar más en ella en su trabajo. En
la opinión de Ud. ¿es justo o no es justo que a una secretaria se le pague más que a la otra?".
21 La pregunta formulada en el cuestionario fue el siguiente juicio, con la solicitud de expresar acuerdo o
desacuerdo en una escala de 5 posiciones: "Es justo que a un empleado más eficiente se le pague más
que a sus compañeros. Muy de acuerdo, bastante de acuerdo, no sé, bastante en desacuerdo, muy en
desacuerdo".
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La juventud del bicentenario. Valores políticos..
Resumen de las principales conclu
siones y discusión
Los análisis presentados en este
artículo contemplan cuatro ejes de or
ganización de las orientaciones políti
cas: la dimensión materialismo - post
materialismo (Inglehar, 1990), la priori-
tación de la libertad o la igualdad, el
respaldo a la democracia y el autoposi-
cionamiento en la escala ideogica iz
quierda - derecha.
El primero parece el más general.
Se vincula a la hipótesis de un vasto
cambio cultural que va desde valores
centrados en la seguridad económica
hacia otros que giran en torno a la au-
torrealización y la calidad de vida. Ma
terialistas y postmaterialistas difieren en
numerosos aspectos, entre ellos las
creencias y actitudes políticas.
Entre los jóvenes que están por fi
nalizar los estudios secundarios predo
mina la posición mixta (casi el 60%), lo
que se constata tambn en la pobla
ción general del país. Pero la posicn
postmaterialista (20%) se encuentra
más extendida entre los estudiantes que
en la población mayor de 18 os, que
en el segmento de 18 a 29 os y que
Tabla 13: Jóvenes que terminan el nivel secundario clasificados según sus
actitudes hacia la retribución por eficiencia, según el NSE del hogar y según
el NED del padre. Porcentajes.
NSE
La retribución por eficiencia es:
N
Justa En duda Injusta
C2 53.4 19.7 26.9 249
C1 55.9 17.8 26.3 152
B2 59.1 21.6 19.3 171
B1 60.4 17.6 22.0 227
A2 66.1 25.8 8.1 62
A1 73.1 16.1 10.9 193
NED Padre22
Primario o menos 52.9 19.7 27.4 467
Secundario 61.4 17.4 21.2 363
Sup erior 50.0 26.1 23.9 92
Universitario 71.4 17.8 10.9 276
22 Máximo nivel educativo completo alcanzado.
9 4 D iá lo g o s P e d agó g ico s. A ñ o IX , N ° 17, a b ril 2011. P á g . 74 -9 9
ARTÍCULOS
en el sector poblacional con estudios
secundarios completos. Se registra algo
más frecuentemente entre las alumnas
que entre los alumnos.
Entre los venes postmaterialistas
la prioritación de la igualdad (por sobre
la libertad) y el autoposicionamiento a
la izquierda es más frecuente que en
tre los materialistas y mixtos. El respal
do a la democracia no aparece relacio
nado con la posición en este continuo.
El posicionamiento en el continuo
materialismo - postmaterialismo contri
buye a explicar las actitudes respecto
de algunas cuestiones puntuales de la
agenda política argentina. Por ejemplo,
la posición postmaterialista se asocia al
preconizar estrategias exclusivamente
preventivas en materia de delincuencia
y seguridad y a la aceptación de la pro
testa social aun cuando afecte derechos
de terceros. Las posiciones mixta y ma
terialista, por su parte, se asocian a
estrategias mixtas (simultáneamente
preventivas y represivas) y a una visión
crítica de la protesta social.
Casi el 60% de lo jóvenes que es
tán por concluir sus estudios secunda
rios considera más importante la igual
dad que la libertad, proporción muy
similar a la última registrada en la WVS
para la población nacional (2002) y muy
probablemente superior a la de sus do-
centes.23 La proporción disminuye cuan
to más elevado el NSE del hogar y el
NED de los padres del estudiante y, en
el nivel más alto que es posible definir,
ha disminuido hasta casi el 40%.
Casi la mitad de los partidarios de
la igualdad se autoposicionan a la iz
quierda mientras que entre los defen
sores de la libertad predomina el posi-
cionarse en el centro, aunque quienes
se sitúan a la izquierda o a la derecha
también alcanzan porcentajes impor
tantes.
Como ocurre con relación a la dimen
sión materialismo - postmaterialismo, la
prioritación de la libertad o la igualdad
se encuentra relacionada con las actitu
des respecto de cuestiones puntuales de
la agenda nacional. En relación con el
problema de la inseguridad y la delin
cuencia, el preconizar una estrategia
exclusivamente preventiva se constata
con más frecuencia entre los jóvenes
igualitarios que entre quienes eligen la
libertad, mientras las estrategias mixtas
son más corrientes entre los últimos.
Asimismo, entre estos la demanda de
mayor disciplina en la escuela está más
difundida.
Numerosos estudiantes próximos a
egresar del nivel secundario (la mitad de
ellos) no esn seguros del significado
de los términos "izquierda" y "derecha".
El porcentaje aumenta marcadamente
cuando desciende el NSE del hogar y el
NED de los padres. Asimismo la inseguri
dad es algo más frecuente entre las
alumnas que entre los alumnos, entre
quienes concurren a escuelas estatales
23 En el o 2000, un 36.2% de los docentes de nivel medio optaban por la igualdad (Tenti Fanfani, 2005)
y un 19.5%, ante la opcn, consideró que dependía de circunstancias.
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La juventud del bicentenario. Valores políticos..
(a menos que el NSE del hogar sea muy
alto) y entre los estudiantes de desem
peño académico menos satisfactorio. Los
datos disponibles permiten conjeturar
que, en alguna medida, el desconoci
miento de o la inseguridad sobre el sig
nificado de estos términos se asocia a
un menor nivel de movilización cognitiva
respecto de la política.
La extensn del desconocimiento
(o escaso conocimiento) de estos tér
minos aparece como preocupante. Cabe
interrogarse sobre la formación que en
este tema alcanzan los jóvenes en la
escuela secundaria, tras cursar y apro
bar materias específicamente dirigidas
a la educacn cívica. Cabe mencionar,
que a juicio de los jóvenes estas asig
naturas están entre aquellas en las que
menos aprenden (Grasso & Robledo,
2010a). Por otra parte, el hecho de que
el conocimiento terminogico dependa
en muy alta medida del NSE y el clima
educacional del hogar del estudiante
sugiere que la escuela no estaría lo
grando nivelar desigualdades de origen
en esta cuestión.
Puede ocurrir simplemente que el
conocimiento de los términos izquier
da y derecha entre los jóvenes estu
diantes que egresan del secundario
se vea complicado y dificultado por los
cambios que se producen en sus sig
nificados, desde hace tiempo señala
dos. Por ejemplo Inglehart (1990) lo
expresa así:
El significado de "izquierda" es
cambiando, imperceptible pero sos
tenidamente... Excepto en el senti
do muy general de que "izquierda"
(entonces como ahora) constituye el
lado del espectro político que busca
el cambio social, los sentidos tradi
cional y contemporáneo de "izquier
da" son muy diferentes: la Vieja Iz
quierda veía tanto al crecimiento
económico como al progreso tecno
lógico como fundamentalmente bue
nos y progresistas: la Nueva Izquier
da sospecha de ambos. La Vieja
Izquierda tenía una base social en
la clase trabajadora: la Nueva Iz
quierda tiene una base predominan
temente de clase media. En gran
medida, la difusión de nuevos valo
res y el surgimiento de nueva temá
ticas ya han reformulado los signifi
cados. Para el público general, el
significado nuclear de 'izquierda' ya
no es simplemente la propiedad es
tatal de los medios de producción y
cuestiones relacionadas, que hacen
foco en el conflicto de clases. Cada
vez s, se refiere a un conjunto de
cuestiones que hacen a la calidad del
entorno físico y social, el rol de la
mujer, el poder nuclear. (p. 374)
Entre los estudiantes la posición de
centro (38%) se encuentra menos ex
tendida que en la población general, y
a favor de la izquierda, que alcanza un
24%. Aquellos autoposicionados a la
derecha (38%) representan la misma
proporción que en la poblacn total.
Esta distribucn de las posturas pare
ce no guardar ninguna relación con el
NSE y clima educacional del hogar del
estudiante. Ello implica que la posición
de izquierda entre los venes no pare
ce tener su base social especialmente
en la clase trabajadora, lo que coincide
con lo sostenido por Inglehart (1990).
Dice Gianni Vattimo (Cárpena, 2010):
"Ser de izquierda hoy es tratar de limitar
los daños. del desarrollo salvaje, de la
reducción de las libertades individuales".
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ARTÍCULOS
¿Qsignifica para un joven a punto
de egresar del nivel secundario autopo-
sicionarse a la izquierda, a la derecha o
en el centro? Entre los que se sitúan a la
izquierda, y por comparación con quienes
lo hacen a la derecha o en el centro, es
algo más probable encontrar: la posición
postmaterialista, la opción por la igual
dad antes que por la libertad, la preemi
nencia del estado por sobre la iniciativa
privada, el preconizar estrategias sola
mente preventiva en la lucha contra la
delincuencia, el reconocimiento de la igual
dad de la mujer, posturas menos tradi-
cionalistas respecto de algunas cuestio
nes que podrían considerarse de ética
privada: el aborto, el divorcio, la formali-
zación del matrimonio, el uso de marihua
na, la homosexualidad; el negar impor
tancia a la idea de dios, motivaciones
idealistas respecto de cuestiones labo
rales y vocacionales y actitudes altruis
tas en las relaciones con los demás.
En cambio entre quienes se auto-
posicionan a la derecha o en el centro
lo más probable de hallar no son exac
tamente los valores o actitudes opues
tas sino más bien las posturas interme
dias, mixtas o de duda.
En una serie de cuestiones no se
registran diferencias: el respaldo a la
democracia, la defensa del medio am
biente, cuestiones que podrían decirse
propias de la ética pública como la eva
sión de impuestos y el cohecho; algu
nas cuestiones de ética privada: como
la aceptación de las experiencias sexua
les sin casamiento formal y con perso
nas ya casadas, la decisión de la mujer
de tener un hijo sin estar en pareja de
modo estable, el uso del alcohol y las
drogas duras; las actitudes hacia los
inmigrantes y la protesta social.
El amplio apoyo a la democracia que
se encuentra en la población general de
Argentina parece ausente entre los es
tudiantes que culminan sus estudios
secundarios, entre quienes la mayoría
(55%) duda de que sea la mejor forma
de gobierno y sólo un 28% sostiene que
es la mejor. Esto es preocupante y,
como las dudas sobre el significado de
los rminos izquierda y derecha, susci
ta preguntas acerca de la formación cí
vica de los egresados del nivel medio,
respecto de lo cual cabe agregar que
no se encuentra asociacn alguna en
tre el nivel de excelencia del desempe
ño académico del estudiante y el grado
de movilización cognitiva respecto de la
política que demuestra.
La asociación entre la posicn de
duda y la desconfianza en las institu
ciones del estado sugiere que ella re
fleja, en cierto grado, la insatisfacción
con el funcionamiento real de la demo
cracia.
De la misma forma que la inseguri
dad sobre el significado de los rminos
izquierda y derecha, las dudas acerca
de la democracia muestran mayor ex
tensión cuando desciende el NSE del
hogar del joven y el NED de sus padres.
Cuando se considera a los jóvenes
que tiene una posición tomada respec
to de la democracia, los porcentajes de
quienes entienden que es la mejor for
ma de gobierno (y de quienes piensan
lo contrario) no varían de modo signifi
cativo con la posición materialista, mix
ta o postmaterialista, ni con el autopo-
sicionamiento a izquierda o derecha ni
con la opción por la libertad o la igual
dad. La proporción de quienes tiene una
posición tomada aumenta con el NSE del
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hogar y el NED de los padres (a expen
sas de la posición de duda), y también
lo hace la proporción de quienes pien
san que no es la mejor forma de go
bierno.
Como se constata respecto de las
posiciones materialista, mixta y postma
terialista, a la izquierda, centro o dere
cha, pro igualdad o libertad, el posicio-
namiento respecto de la democracia se
asocia a algunas actitudes específicas.
Entre los estudiantes que consideran la
democracia como la mejor forma de go
bierno se observan mayores porcenta
jes de quienes: preconizan estrategias
preventivas puras en la lucha contra el
delito, aceptan la protesta social aun
que afecte derechos de los demás, sos
tienen opiniones igualitarias respecto de
los géneros y apreciarían una mayor dis
ciplina en la escuela.
Los venes que finalizan la escuela
secundaria se dividen por tercios en lo
que hace a la privatización de empresas
blicas, el incremento de la participación
del estado en la actividad económica y
las dudas al respecto. La posición estati-
zadora está ligeramente más extendida
entre quienes: se autoposicionan a la iz
quierda, consideran la democracia como
la mejor forma de gobierno y se pronun
cia por la igualdad antes que por la liber
tad. Respecto de la responsabilidad por
la provisión de los medios de vida, un 83%
de los jóvenes considera que es sica
mente una responsabilidad personal y no
del estado.
La mayoría de los venes (65%) con
sidera que la competencia es perjudicial
antes que beneficiosa. No hay diferencias
asociadas al autoposicionamiento a iz
quierda o derecha ni a la posición res
pecto de la estatizacn - privatización
pero el porcentaje disminuye en medida
importante cuando se incrementa el NSE
y NED del hogar del estudiante. Sin em
bargo expresan actitudes meritocráticas
casi el 60% de los jóvenes al acordar con
una remuneración diferencial que atien
da la eficiencia en el trabajo. La propor
ción se eleva cuando los niveles socioeco
nómicos y educativos del hogar son
superiores y entre quienes consideran
beneficiosa la competencia.
Original recibido: 11-02-2011
Original aceptado: 06-04-2011
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ARTÍCULOS
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