
Estudio sobre la influencia de un programa..
orientador de la conducta de otros.
Pero aun así, ello no lo exime del
hecho de que las intervenciones
que presentasen esas tareas, in
cluyan supuestos, elecciones, atri
buciones y decisiones que, de por
sí, influyen sobre la vida de las per
sonas con las que trata. Del mismo
modo, tampoco está eximido del
efecto que iguales estímulos por
parte de los consultantes ejercen
sobre su propia persona [...] Des
de la perspectiva que adoptamos
aquí, que identifica comunicación y
conducta, cualquier conducta: mo
tora, cognitiva, o epistemológica
debiera ser entendida como acto
de influencia sobre sí mismo o so
bre otros. (p. 12)
Por ello el profesional que trabaja
en el área de la discapacidad debería
tener en claro el concepto de
empoderamiento de los marginados
como fuente de salud, es decir, se pien
sa y se actúa, tratando (en este caso)
al joven diagnosticado con retraso men
tal y a su familia, como el medio para
promover bienestar a otros que pade
cen otras realidades de mayores des
ventajas y vulnerabilidad. Esta tarea tie
ne como beneficio el bienestar de to
dos los actores sociales llamados vul
nerables.
Además, debe ser conciente de que
la vulnerabilidad social de sujetos y co
lectivos de población se expresa de va
rias formas. Una de las manifestaciones
es como fragilidad e indefensión ante
cambios originados dentro del sistema
o en el entorno. Esta noción tiene como
característica que surge de la interacción
entre una constelación de factores in
ternos y externos que convergen en un
individuo, hogar o comunidad particular
en un tiempo y un espacio determina
do. Las condiciones de indefensión, fra
gilidad y desamparo, al combinarse con
la falta de respuestas y las debilidades
internas pueden conducir a que el indi
viduo, hogar o comunidad sufran un de
terioro en el bienestar como consecuen
cia de estar expuestos a determinados
tipos de riesgos.
Así pues, en la sociedad actual, el
fenómeno de la vulnerabilidad cobra
cada vez más importancia, ya que el sis
tema estructural de la sociedad no so
lamente hace vulnerables a las clases
bajas, sino también a las medias y al
tas. Más si se tiene en su seno un miem
bro discapacitado y subvalorado.
Se observa concretamente en la
tarea de los terapeutas que el conoci
miento de estos conceptos y su manejo
le dan herramientas para las interven
ciones realizadas, con un mayor grado
de realidad, de dinámica, de táctica y
estrategia. Y le permite, a la vez, com
prender todo lo involucrado en ellas:
ambiente, personas vulnerables y equi
po de intervención, con el objetivo de
mantener el grado de estrés lo más bajo
posible y saludable.
En este sentido, es importante pro-
mocionar el concepto de salud entendi
do como bienestar. En consecuencia, la
promoción de la salud ya no le concier
ne solo a un sector sanitario, sino a la
acción comunitaria por medio de la par
ticipación efectiva y concreta. La fuerza
motriz proviene del poder real de las co
munidades, de la posesión y del control
que tengan sobre sus propios empeños
y destinos (empoderamiento); en este
caso, el programa oficia de facilitador,
para logros en estos dominios.
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