Primer premio Categoría 3
Resumen del ensayo ganador
Alumnos fuera del sistema educativo o
peregrinos dentro de él...
¿Y el derecho a la educación dónde está?
Gabriela Lucía Tornier 1
En un contexto escolar donde se
viven deserciones y expulsiones la ins
titución educativa no revisa prácticas sólo
genera justificaciones; a menudo hay
motivos fundados para dejar a un alum
no fuera del sistema, y "allá afuera", no
siempre hay familia que los apoye y con
duzca; entonces el alumno queda fue
ra, de escuela en escuela y pocos son
los que una vez expulsados finalmente
concluyen el año.
En este difícil ejercicio narrativo lo
peor y mejor de la educación se juega
en las representaciones de los docen
tes, equipo de conducción, alumnos y
padres; inmediatamente irrumpen los
interrogantes por encontrar un sentido
a la escuela, al sistema educativo para
aquellos alumnos que "quedan fuera de
ella" y en varios casos "fuera del siste
ma educativo formal". En camino a esa
búsqueda aparece la gran pregunta,
¿una de las funciones de la escuela se
cundaria será indefectiblemente ver
partir a algunos alumnos antes de fina
lizar los ciclos o niveles? Según Bravo
(1983):
El derecho a la educación es la fa
cultad que tiene el hombre, por el
hecho de ser tal, de satisfacer el
alto fin de su formacn plena. Con
siste, -ha dicho Sánchez Viamonte-
en "el derecho de la personalidad
de su pleno desarrollo por medio
de la educacn; a la adquisicn de
todos los conocimientos científicos
que corresponden a la época en
que se vive y al desarrollo de las
1 Licenciada en Gestión de Instituciones Educativas. Maestrando en Investigacn Educativa (UCC).
Docente de la Universidad Católica de Cuyo. Directora de instituto de nivel secundario, Villa Merce
des, San Luis, Argentina. E-mail gltornier@hotmail.com
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Alumnos fuera del sistema educativo o peregrinos..
aptitudes vocacionales para lograr
de cada individuo el máximo de
rendimiento posible en beneficio de
la sociedad". Este derecho, inhe
rente al desenvolvimiento de la per
sonalidad, constituye pues, una de
las libertades fundamentales -para
emplear la denominación primera-
y corresponde a todas las perso
nas, con relación a todos los nive
les de la enseñanza y a las múlti
ples posibilidades de formación, sin
discriminacn alguna, (p. 9)
Más allá de los controvertidos posi-
cionamientos coyunturales en lo político,
en lo ecomico, en lo social y cultural,
hoy por hoy existen instituciones de ni
vel secundario donde se empuja al ado
lescente fuera del sistema sin sentido
formativo, sin búsqueda de alternativas
donde, en muchos casos, si no hay es
cuela, no hay familia, entonces nadie es
responsable. Carli (2003) acompa esta
reflexión cuando dice:
La experiencia común de generacio
nes que son contemporáneas se
torna problemática en contextos de
cambio cultural y educativo acele
rado y traumático como el caso ar
gentino: el espacio de la educación
resulta un escenario de emergen
cia de conflictos que remiten a dis
tintos tiempos hisricos de la edu
cación y de la relación entre educa
ción y crecimiento económico, (p. 40)
Pini (2003, p. 36) dice con palabras
de Labaree que la creciente hegemonía
del fin de la movilidad y su estrecho enfo
que de la educación basada en el consu
midor ha llevado a la reconceptualización
de la educación como un bien puramente
privado, y la educación como bienblico
es inclusiva y brinda beneficios sociales
compartidos, mientras que la educación
como bien privado es exclusiva y provee
beneficios individuales selectivos. Desde
este lugar Pini (2003) agrega citando a
Anderson y Labaree:
Dos concepciones rivales de educa
ción y sociedad están en la raíz de
la lucha por las escuelas públicas:
la visión de la educación como un
bien público o privado y la visión de
la sociedad como comprendida por
ciudadanos participando en un sis
tema político o como productores o
consumidores en un sistema de
mercado [...] Si esta identidad de
productor consumidor prevalece,
¿qué clase de identidad podrán te
ner los que no tienen trabajo o los
que consumen menos bienes o de
inferior calidad? Bienes de segun
da clase indicarán ciudadanos de
segunda clase. Ser pobre o desocu
pado significa formalmente tener
menos derechos, (p. 37)
Entonces, ¿qué clase de identidad
podrán tener los que además de estar
sometidos a la desigualdad del sistema
público y privado quedan fuera de am
bos? Por todo, se propone hilvanar lo que
pareciera un hecho aislado y micro, como
la expulsión de un alumno en un contex
to social político y cultural donde desapa
recen las responsabilidades sociales y
morales del colectivo social incluyendo a
la escuela, a ia familia, al Estado, a los
ciudadanos con un escenario social polí
tico y cultural donde el sistema educativo
formal se funda en el derecho a la educa
ción instituido en la Constitución Nacio
nal. En esta paradoja, ¿quiénes tendrán
que poner manos a la obra? Un camino
vislumbrado encuentra a la investigación
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ESPECIAL
educativa como posible utopía; la cons
trucción de conocimiento debe contribuir
a la igualdad de oportunidades porque
en el colectivo social antes mencionado,
no menor es la responsabilidad de los que
buscan ver, de los Investigadores.
Así, por la voz de los que sufren la
desigualdad de oportunidades se abra
zan estas palabras de Foucault:
El papel del intelectual no es el si
tuarse un poco en avance, un poco
al margen para decir la muda verdad
de todos. Es ante todo luchar contra
las formas de poder allí donde este
es a la vez el objeto y el Instrumento
en el orden del "saber", de la "ver
dad", de la "conciencia", del "discur
so" [cursivas añadidas], (Foucault
& Deleuze, 1979, p. 79)
Referencias bibliográficas
Bravo, H. F. (1983). Educacn popular. Buenos Aires: CEAL.
Carli, S. (2003). La educacn blica en la Argentina. Sentidos fundantes y trans
formaciones recientes. En S. Carli (Comp.) Estudios sobre comunicación, educa
ción y cultura. Una mirada a las transformaciones recientes de la Argentina (pp.
17-45). Buenos Aires: Editorial Stella y Ediciones La Crua.
Foucault, M. & Deleuze, G. (1979). Los intelectuales y el poder. Entrevista Michel
Foucault-Gilles Deleuze. En M. Foucault. Microfísica del poder (pp. 77-86). Madrid:
La Piqueta.
Pini, M. E. (2003). Escuelas charter y empresas. Un discurso que vende. Buenos
Aires: Mo y Dávila.
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