
Alumnos fuera del sistema educativo o peregrinos..
aptitudes vocacionales para lograr
de cada individuo el máximo de
rendimiento posible en beneficio de
la sociedad". Este derecho, inhe
rente al desenvolvimiento de la per
sonalidad, constituye pues, una de
las libertades fundamentales -para
emplear la denominación primera-
y corresponde a todas las perso
nas, con relación a todos los nive
les de la enseñanza y a las múlti
ples posibilidades de formación, sin
discriminación alguna, (p. 9)
Más allá de los controvertidos posi-
cionamientos coyunturales en lo político,
en lo económico, en lo social y cultural,
hoy por hoy existen instituciones de ni
vel secundario donde se empuja al ado
lescente fuera del sistema sin sentido
formativo, sin búsqueda de alternativas
donde, en muchos casos, si no hay es
cuela, no hay familia, entonces nadie es
responsable. Carli (2003) acompaña esta
reflexión cuando dice:
La experiencia común de generacio
nes que son contemporáneas se
torna problemática en contextos de
cambio cultural y educativo acele
rado y traumático como el caso ar
gentino: el espacio de la educación
resulta un escenario de emergen
cia de conflictos que remiten a dis
tintos tiempos históricos de la edu
cación y de la relación entre educa
ción y crecimiento económico, (p. 40)
Pini (2003, p. 36) dice con palabras
de Labaree que la creciente hegemonía
del fin de la movilidad y su estrecho enfo
que de la educación basada en el consu
midor ha llevado a la reconceptualización
de la educación como un bien puramente
privado, y la educación como bien público
es inclusiva y brinda beneficios sociales
compartidos, mientras que la educación
como bien privado es exclusiva y provee
beneficios individuales selectivos. Desde
este lugar Pini (2003) agrega citando a
Anderson y Labaree:
Dos concepciones rivales de educa
ción y sociedad están en la raíz de
la lucha por las escuelas públicas:
la visión de la educación como un
bien público o privado y la visión de
la sociedad como comprendida por
ciudadanos participando en un sis
tema político o como productores o
consumidores en un sistema de
mercado [...] Si esta identidad de
productor consumidor prevalece,
¿qué clase de identidad podrán te
ner los que no tienen trabajo o los
que consumen menos bienes o de
inferior calidad? Bienes de segun
da clase indicarán ciudadanos de
segunda clase. Ser pobre o desocu
pado significará formalmente tener
menos derechos, (p. 37)
Entonces, ¿qué clase de identidad
podrán tener los que además de estar
sometidos a la desigualdad del sistema
público y privado quedan fuera de am
bos? Por todo, se propone hilvanar lo que
pareciera un hecho aislado y micro, como
la expulsión de un alumno en un contex
to social político y cultural donde desapa
recen las responsabilidades sociales y
morales del colectivo social incluyendo a
la escuela, a ia familia, al Estado, a los
ciudadanos con un escenario social polí
tico y cultural donde el sistema educativo
formal se funda en el derecho a la educa
ción instituido en la Constitución Nacio
nal. En esta paradoja, ¿quiénes tendrán
que poner manos a la obra? Un camino
vislumbrado encuentra a la investigación
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^¿díoc^tí. Año V III, N ° 16, octubre 2010. Pág. 1 4 1 -14 3