ESPECIAL
Primer premio Categoría 2
Resumen del ensayo ganador
Finalidades de la educacn secundaria
en Argentina para el 2021
Rubén Edgardo Rimondino 1
Los vertiginosos cambios produci
dos en el mundo global, donde afloran
las diferencias orbitales de escuela y
sociedad, motivan repensar caminos y
planificar puentes tendientes a superar
esos contrastes y acercar las realida
des. Una posible vía de acceso a esa
intención, que además agregue valor al
sistema educativo actual, es retomar las
tres finalidades de la educacn secun
daria, ya conocidas y específicamente
aludidas y mantenidas por la Ley de
Educación Nacional N° 26206/06. Es por
ello que hoy se hace necesario volver a
pensar y replantear esas finalidades
como básicas, integradas y simultáneas
con miras al decenio que se inicia, y de
tenernos en la conceptualización de
cada una de ellas:
a) Finalidad formativa como propia y
propedéutica: lo que significa asumir
la continuidad, profundización y arti
culación de los conocimientos adqui
ridos en el nivel anterior (primario).
El hecho de vivir en un mundo globa-
lizado, en el que los saberes se tor
nan vetustos en poco tiempo, implica
que la escuela tiene la obligación de
preparar para la duda y para la flexi
bilidad, donde los conocimientos se
leccionados son aquellos necesarios
y posibles de ser aprendidos, y sur
gen del recorte de todos los que for
man parte de la cultura.
b) Finalidad ética y ciudadana: significa
abordar valores y competencias rela
cionadas con la integración del estu
diante a la sociedad, como personas
1 Contador Público. Profesor de Enseñanza Media y Superior en Ciencias Económicas. Diplomado y
Especialista en Gestn y Conduccn del Sistema Educativo y sus Instituciones. Directivo y docente
titular de escuela secundaria. Córdoba, Argentina. E-mail: rubenrimondino@yahoo.com.ar
D iá ío$ o ¿ Año VIH , N° 16, octubre 2010. Pág. 135-137
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Finalidades de Ia educacn secundaria en Argentina..
responsables, críticas y solidarias.
Esta función, como camino hacia la
adultez, no deberá limitarse sólo a
reconocer los propios derechos y obli
gaciones del joven, sino también
abarcar la complejidad del rol como
ciudadano, en donde deberá atender
al aprendizaje del reconocimiento al
otro, reconocerse como parte de una
red multicultural, y así estar mejor
preparado para actuar en las relacio
nes sociales.
c) Finalidad preparatoria para el mundo
laboral y los estudios superiores: in
fiere una apertura efectiva, con un
amplio sentido de vinculación de la
escuela con su entorno, a efectos de
que comprenda lógicas de otros ám
bitos diferentes al propio como lo son
el mundo del trabajo y la educacn
superior. En este sentido, no basta con
la seleccn de contenidos particula
res y operativos, es necesaria una
formación orientada, más polivalente
y menos especializada, que permita la
adquisición de competencias comuni-
cacionales, cienficas, tecnogicas,
éticas y estéticas, aplicables a contex
tos complejos y cambiantes. Será una
instancia para fortalecer tanto la orien
tacn vocacional, que aluda al des
cubrimiento y análisis reflexivo del his
torial personal y experiencias de vida,
como la orientación ocupacional a tra
vés del análisis de antecedentes, ro
les, objetos, herramientas, técnicas y
estrategias para apuntalar el aspec
to vocacional. Además de tratar de
contribuir a una fluida inserción labo
ral de los estudiantes, también le com
pete a la educación secundaria, pre
pararlos para una acorde continuidad
de sus estudios superiores, universi
tarios y/o no universitarios, garanti
zando experiencias pedagógicas de
variada índole que le permitan tanto
una toma de decisión adecuada, como
una insercn y permanencia en el tra
yecto elegido.
Retomar estas finalidades no signi
fica solamente 'volver a tomarlas', sino
apropiarse de las mismas en el actual
contexto, asumirlas con todas sus par
ticularidades y desafíos, para todos los
actores que participan del nivel aludi
do. Hoy no es frecuente que las escue
las secundarias reparen en estas 'casi
tradicionales' finalidades tan claras y
concretas, que redundan en beneficio
de sus poblaciones de destino, y que
deberían plasmarse expcitamente en
sus propuestas pedagógicas institucio
nes. Esta pretendida apertura institu
cional permitiría a cada escuela consoli
dar su proceso de formación general con
nuevas instancias que incorporen gra
dualmente una capacitacn tecnológi
ca más específica y puntual, haciendo
notar la importancia y relación del 'sa
ber' y del 'hacer'.
Por otro lado, abordar un camino
que vaya desde las 'calificaciones a las
competencias', es decir desde la apro
bación de un currículum hasta la aplica
ción inteligente de conocimientos en cir
cunstancias prácticas. Dicho de otra
manera, que el alumno no sólo posea
una capacitacn académica certificada
con un diploma, sino que también sea
capaz de aprender a aprender, toman
do decisiones con cierta autonomía y
resolviendo problemas imprevistos. Este
necesario replanteo, como meta educa
tiva para el próximo decenio, apunta a
permitir que la educación se convierta o
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se reoriente en una práctica social im
prescindible que contribuya a formar la
generación del Bicentenario, no sólo con
las competencias requeridas por el mun
do socio-económico, sino formados en
un pensamiento crítico y transformador
de la realidad social. Crítico porque re
visa permanentemente todo conoci
miento, y transformador porque imagi
na y crea formas de intervención supe-
radoras sobre el mundo natural y social
en que habita.
Por todo ello, y con miras a una edu
cación secundaria para la generación
del Bicentenario, no es necesario acu
dir a nuevas finalidades del nivel en
cuestión, ya que las vigentes cumplen
satisfactoriamente con las metas pre
tendidas. Se hace inevitable, entonces,
su resignlficación, ver la posibilidad y la
conveniencia de apropiarse de manera
sostenida, de darle hoy nuevo sentido,
ajustándose al actual momento históri
co que nos involucra. Habrá que reto
marlas, contextualizarlas, asumirlas y
emprenderlas, tratando de quebrar algo
de lo preexistente, que brinde motiva
ción a efectos de lograr ampliar los ho
rizontes de las escuelas y sus comuni
dades, que vincule a los que la piensan
y a los que la ocupan, que movilice a los
docentes para que actúen como verda
deros maestros emancipadores y se
animen a la transformación, a tender
puentes con otros ámbitos de su comu
nidad, tratando de alcanzar una verda
dera articulacn con el 'por-venir' de sus
alumnos, principalmente de aquellos que
están en condiciones más desfavorables
y próximos a egresar.
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