Calidad y acreditación en educación superior:
su impacto en el diseño de políticasblicas
Enrique Bam bozzi1
La calidad de la educación superior está estrechamente vinculada al desarrollo
socio-político y a la institucionalidad de una nación. La centralidad de esta tetica en
las agendas públicas da cuenta de que el aseguramiento de la calidad educativa contri
buye de manera crucial con el desarrollo del bien público. Este artículo define, en primer
lugar, la noción de calidad educativa y su vinculación con el acceso y la graduación; en
segundo término, sostiene la idea de acreditación como proceso de aseguramiento
público de la calidad para finalizar con una reflexión sobre el impacto de los procesos de
acreditacn en la construcción de políticas públicas.
Calidad de la educación - Enseñanza superior - Acreditación
The quality of higher education is closely linked to socio-political development and
institutionalization of a nation. The centrality of this issue on the public agendas realizes
that the public assurance of educational quality contributes crucially to the development
of the public good. The article defines, first, the notion of educational quality and its
relationship to access and graduation, and second, it claims accreditation as a process
of public assurance of quality. Finally, it describes the impact of accreditation processes
in the construction of public policies.
Quality of education - Higher education - Accreditation
1 Doctor en Ciencias de la Educación. Especialista en Currículo y Prácticas Escolares en Contexto. Pos
Doctorado en Ciencias Sociales. Docente-Investigador de la Universidad Nacional de Villa María y la
Universidad Católica de Córdoba, Argentina. E-mail: ebambozzi(g)unvm.edu.ar
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ARTÍCULOS
La calidad en el centro de las agen
das educativas
"En los últimos 10 años, se han
hecho grandes esfuerzos para mejorar el
acceso y asegurar la equidad. Este es
fuerzo debe continuar, aunque el acceso
en sí mismo no sea suficiente. Debe
asegurarse el éxito de los alumnos".
(Conferencia Mundial
de Educación Superior, Art. 7o)
La Conferencia Mundial de Educa
cn Superior [CM] (2009) y la Declara
ción de la Conferencia Regional de la
Educacn Superior en América Latina y
el Caribe [CRES] (2008) subrayan la
responsabilidad social y cívica que a la
educación superior, en tanto bien públi
co, le competen en la comprensn y
construcción de sociedades inclusivas y
diversas, en la erradicación de la pobre
za y la distribución equitativa y justa de
la riqueza a través de la profundización
de sus funciones básicas (docencia, in
vestigacn, extensión y gobierno). Cito:
La educación superior no sólo debe
proveer de competencias sólidas al
mundo presente y futuro, sino con
tribuir a la educación de ciudada
nos éticos, comprometidos con la
construcción de la paz, la defensa
de los derechos humanos y los va
lores de la democracia. (CM, art. 4)
En relación con la cuestión de la
calidad, la CM suscribe que ésta debe
estar acompañada de equidad y perti
nencia, es decir, no sólo debe asegurar
ingresos sino también condiciones de
institucionalidad tendientes a recibir una
formación de calidad en vinculación con
las necesidades regionales, en apertu
ra con un escenario internacional y ase
gurando también la graduación. Subra
yamos en esta postura, entonces, la
toma de posición en torno a que cali
dad es indisociable de las condiciones
institucionales en las que se desarro
llan los procesos formativos y que este
concepto incluye y se relaciona con los
de acceso y graduación. Leemos en el
documento de la CM:
Al tiempo que se expande el acce
so, la educación superior debe per
seguir las metas de equidad, per
tinencia y calidad simultáneamente.
La equidad no constituye única
mente una cuestión de acceso -el
objetivo debe ser una participación
exitosa y la culminacn de estu
dios, así como el aseguramiento del
bienestar estudiantil, con apoyos
financieros y educativos apropiados
para aquellos que provengan de
comunidades pobres y marginadas.
(CM, art. 9)
Definida desde una perspectiva his
tórica y relacional, no abstracta, la cali
dad educativa se vincula de manera
constitutiva con condiciones materiales
e institucionales. En este sentido, cali
dad significa asegurar accesos, acom
pañar a los alumnos en el trayecto for-
mativo con soportes acamicos (tuto
rías, etc.) y materiales (becas); contar
con docentes con mayor dedicación y
así, asegurar mayores y mejores gra
duados. La CM avanza en visibilizar la
dimensión política del concepto de cali
dad educativa y su vinculación con la
generación de políticas públicas, no sólo
en el sector educación sino en el marco
de las políticas sociales y, a la vez, hace
Tsca(aaa¿ . Año VIII, N° 16, octubre 2010. Pág. 56-60
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Calidad y acreditación en educacn superior...
evidente la necesidad de contar con
políticas que asuman los contextos so
ciales reales a la hora de tomar decisio
nes y destinar recursos.
La acreditación como mecanismo
para garantizar públicamente la
calidad
A la hora de definir políticas de eva
luacn de la calidad educativa y, te
niendo en cuenta lo desarrollado pre
cedentemente, la problemática de la
acreditacn aparece, en primer lugar,
como un proceso de aseguramiento
público de la calidad, es decir, como
una certificacn social que da cuenta
del cumplimiento de dimensiones mate
riales y simbólicas. Puesto que el con
cepto de calidad es una construccn
social conformada por los distintos ac
tores involucrados (académicos, socie
dad, alumnos, Estado, empresarios,
etc.), su aseguramiento aparece como
una problemática compleja que exige
abordajes interdisciplinarios e interins
titucionales. Este diálogo interdisciplina
rio e interinstitucional lo vemos ilustra
do en el surgimiento de agencias que,
preocupadas y ocupadas por la temá
tica de la calidad, han comenzado a ge
nerar acciones a nivel nacional e inter
nacional. Algunos de estos organismos
son, entre otros, Grupo Montevideo,
RIACES, CINDA, etc. Estas agencias, en
diálogo con actores de distintos secto
res sociales (académicos, gobiernos,
etc.) definen los procesos de acredita
ción como mecanismos cuyo objetivo es
la mejora.
Según María José Lemaitre,2
la acreditación es el sello evaluador
de una Agencia por el cumplimien
to de unos esndares colectiva
mente compartidos. Este sello es
la conclusión de un proceso, es una
especie de declaracn pública; en
definitiva, es la garantía pública
que se cumple con aquello que se
ha acordado cumplir. (Cuya Vera,
2008a)
Podemos apreciar mo la acade
mia enfatiza la necesidad de las eva
luaciones institucionales como disposi
tivos de mejora continua. Si bien un
proceso de evaluación institucional debe
conducir siempre a lograr mejoras, no
necesariamente las evaluaciones insti
tucionales conducen siempre hacia las
acreditaciones. En este sentido, recu
peramos la dimensión pedagógica o for-
mativa de la evaluacn. Por su parte,
Adolfo Stubrin define el proceso de acre
ditación "como un mecanismo de garan
tía pública de calidad implementado por
los Estados" (Cuya Vera, 2008b). En
esta cita podemos observar lo que defi
nimos como la dimensión política de la
acreditación, pues vincula este proceso
con el Estado y, por ende, con las políti
cas públicas. Así, acreditar forma parte
de una política pública.
2 María José Lemaitre es el presidente de RIACES (Red Iberoamericana para la Acreditación de la
Calidad de la Educación Superior).
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Año VIII, N° 16, octu bre 2010. Pág. 56-60
ARTÍCULOS
En diversas reflexiones sobre las
características distintivas de este proce
so, todos los autores coinciden en defi
nirlo como un camino hacia el mejora
miento, desde una mirada participativa
e integradora. Por su parte, Lemaltre
subraya que no debe ser un proceso in
tuitivo sino que demanda informacn
lida, es decir, juicios cualitativos sus
tentados en información confiable como
así también requiere de un aval político
de las autoridades, lo que exige la In
versn de recursos ad hoc.
Aseguramiento de la calidad, acre
ditación y políticas públicas
Todos los autores consultados co
inciden en señalar que los procesos de
acreditacn abonan el diseño de un
proyecto institucional, ya que las traduc
ciones de las interpretaciones de la in
formación relevada pueden materializar
se en planes a futuro (planes estraté
gicos, proyectos institucionales, planes
de gestión, etc.). Al respecto, Ernesto
Villanueva (2007) sostiene que el afian
zamiento de los procesos de calidad
repercuten tambn en las políticas de
homologacn y reconocimiento de tu
los y, por ende, en los procesos de in-
ternacionalización de la educacn su
perior.
Nuestra conclusión es que definir la
calidad educativa en rminos políticos
no sólo recupera su dimensión pedagó
gica (considerada como un proceso de
mejoramiento personal e institucional)
sino que, además, la posiciona en es
trecha vinculación con el afianzamiento
y diseño de políticas públicas. Entonces,
mejorar los procesos de aseguramien
to de la calidad educativa significa ase
gurar el diso de políticas públicas per
tinentes. En esta línea, la CM sostiene
que "deberían implementarse mecanis
mos regulatorios y de aseguramiento de
la calidad que promuevan el acceso y
creen las condiciones para la culmina
ción de los estudios en todo el sistema
de educación superior" (art. 11).
Conclusión
Las traducciones políticas de los
mecanismos de aseguramiento de la
calidad de la educacn superior supe
ran los procesos de mejoramiento ex
clusivamente institucionales para avan
zar en el diseño de políticas públicas que,
considerando los contextos reales, es
tablezcan metas y estrategias de con
solidación de la calidad, entendida como
construcción social y constitutiva de ele
mentos simlicos y materiales.
Hemos visto cómo calidad se entien
de en su relación con el acceso, trayec
to y graduación, es decir, contemplando
las condiciones institucionales en las que
la formación se desarrolla. En este sen
tido, la recuperación de la dimensión
política de la calidad nos posiciona ante
la posibilidad de diseñar políticas públi
cas (en nuestro caso para el sector de
educación) contextualizadas en sus ob
jetivos y estrategias.
No suscribimos a posiciones tecni-
cistas de la calidad entendida como pro
ducto final. Más bien la consideramos
como ámbito de posibilidad real y con
creta de materialización de intenciona
lidades formativas en contextos singu
lares y en el marco de políticas públicas
que, sin renunciar a los requerimientos
de un escenario de educación superior
(exigente, complejo, internacional),
Pecíaqóqicoú: Año VIII, N ° 16, octu b re 2010. Pág. 56-60
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Calidad y acreditación en educación superior...
construyan objetivos y estrategias "rea
les y concretas" que posibiliten tránsi- Original recibido: 28-08-2009
tos sustentables hacia aquel escenario. Original aceptado: 18-06-2010
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