
La ecuación ignaciana: una propuesta de reflexión..
La primera impresión que recibe ia
mayoría de las personas cuando se ha
bla de matemática es de apatía. "Eso
no es para mí", "¿cómo les puede gus
tar?", "siempre mi familia tuvo proble
mas con la matemática, por lo tanto yo
también". La experiencia pesa demasia
do cuando los primeros contactos con
la matemática son con extensos ejerci
cios sin resolución aparente, figuras
inentendibles, símbolos indescifrables,
problemas. iQué problema son los pro
blemas! Fusionar la resolución de pro
blemas con el paradigma pedagógico
ignaciano nos proporcionó un punto de
vista interesante en esta investigación,
junto al desafío que matemática es una
de las áreas menos maleables para la
aplicación del paradigma y el contexto
vulnerable en el cual se implemento.
En estos tiempos, en los cuales mu
chas provincias piensan en la
implementación de una materia más al
periodo de instancias previas para evitar
la repitencia, recurrimos a los resultados
que nos brinda la realidad para demos
trar que el foco del problema y las solu
ciones no están en estas decisiones de
política educativa, sino en la didáctica.
Para, realizar una síntesis del este
contenido y poder comunicarlo de ma
nera general, diremos que una ecuación
es una igualdad en donde interviene al
menos una incógnita. Existen aquellas
que tienen solución: X+5=9 "un número
aumentado en 5 cuyo resultado sea 9"
que son las que se utilizan mayormente
como introducción en todos los años es
colares y existen las que no tienen solu
ción: X+3=X "un número aumentado en
3 cuyo resultado sea el mismo número".
Tenemos en cuenta que si bien la in
cógnita se la denomina con la letra X, pue
de tomar otra nomenclatura literal y que
usualmente todos los aprendizajes reali
zados con ecuaciones se realizan con
"pasaje de términos". Por ejemplo, en la
ecuación X+5=9, el 5 "pasa" al otro miem
bro restando, porque se encuentra su
mando. Aunque muchos aprendimos con
este simple procedimiento, matemática
mente no existe. Entonces si atribuimos
nuestro saber y conocimiento a una re
gla mnemotécnica que funcionaba, sin
poder interpretar realmente lo que pa
saba, ¿aprendimos? Con esto no quere
mos decir que no hayamos adquirido el
ejercicio y la práctica de resolución, pero
hacemos énfasis en la esencia de las
ecuaciones, en el sentido de resolverlas.
Tomando la experiencia como eje
del paradigm a, observam os inconve
nientes de operaciones, propiedades y
significados y necesitamos distinguir la
diferencia entre equivocación y error. La
equivocación supone un desarrollo dis
tinto a la respuesta correcta pero es
producto de alguna distracción por par
te del alumno, el error en cambio es pro
ducto de la falta de conceptos, estrate
gias o metodologías.
La experiencia nos proporcionó:
- En el cam po aritm ético (previo al
algebraico) obtuvimos respuestas co
rrectas que llegan al 89,3%, ubicán
dose las equivocaciones en 7,1%, los
errores 3,6% y no existe alumnos
que no resolvieron. Los alumnos más
grandes incrementan el rendimiento
en esta etapa de resolución.
- Los inconvenientes producidos en el
desarrollo aritmético continúan cuan
do se trabaja en el marco algebraico,
adicionándole los inconvenientes pro
piamente dichos que provoca el álge