
luz tenue, la postura corporal cómoda,
que sitúan al cerebro en el hem isferio
derecho y permite a los alumnos sentir
primero, experimentar en el interior para
luego actuar. La acción es la elección de
los alumnos de las diferentes caras de
cartulina. Al tener que optar según la
consigna, el alumno reflexiona, y es ahí
donde se da la más clara conexión entre
ambos hemisferios. Cuando el alumno
elige o produce el ítem lingüístico reque
rido (información del hemisferio izquier
do), recupera natu ralm ente el se n ti
miento asociado con ese ítem (informa
ción alm acen ada en el hem isferio
derecho), ya que toda la actividad fue
contextúa/izada desde la música e iconos
gestuales como disparadores de em o
ciones. El término ignaciano de contem
plación es clave en la estrategia de re
flexión usada en esta instancia. Después
de la actividad, docentes y alumnos ha
cen contemplación utilizando los ítems lin
güísticos aprendidos para describir sus
propios estados de ánim o durante ese
día, el docente relatando situaciones po
sitivas o negativas ocurridas en el aula y
los alumnos 'ponderándolas' usando el
vocabulario en la lengua extranjera. El
proceso de enseñanza-aprendizaje es
un continuum que se afianza a través
de la evaluación constante de dicho pro
ceso en el que el rol del docente y de la
situación educativa es crucial como pro
veedor de ’feedback1 (Krashen, 1982)
significativo para lograr el conocimiento.
Al pedirle al alumno que reviva los senti
mientos suscitados por la música para
encontrar el ítem lingüístico requerido
('happy1, 'sad'), lo hace desde lo experi
mentado en su contexto conduciendo
su memoria por un "barrido cronológico"
(Montero Tirado, 2006, p. 151). Cuando
San Ignacio le pide al ejercitante en sus
Ejercicios Espirituales que "discurra y
razone por sí mismo y halle alguna cosa
que le ayude a entender más o a sentir
la historia, ya sea por el razonamiento
propio, ya sea porque el entendimiento
es ilu m in ado por inspiració n divin a"
(Ejercicios Espirituales, 2) y cuando le
pide que "traiga a la memoria" (Ejerci
cios Espirituales 50-52, 71, 206, 229,
234) es ahí que el alumno puede term i
nar con el proceso ya que recupera in
form ación alm acenada y es capaz de
utilizarla adecuadamente (Ejercicios Es
pirituales, 47, 53, 65, 66, 91, 122). San
Ignacio se refiere frecu e n tem en te al
uso de los sentidos como paso funda
mental en el aprendizaje (Ejercicios Es
pirituales, 121), "aplicación de los cinco
sentidos" (Ejercicios Espirituales, 66-69,
122-125, 132, 134, 208, 226), es por
ello que su estimulación debe fomentar
se en todas las clases. El proceso m en
tal llevado a cabo en este momento cru
cial del aprendizaje es muy complejo, ya
que se da un entrecruzam iento claro de
actividades mentales de ambos hem is
ferios: el ejercitante analiza y compara
cuando hace "sana elección" (proceso
característico del hemisferio izquierdo) y
recupera a través de la imaginación in
formación almacenada desde los senti
dos (proceso presente en el hem isferio
derecho). Finalm ente, el tem a de lo
afectivo y em ocion al debe su by acer
todo proceso de enseñanza aprendiza
je. En lo que a conceptos teóricos mo
dernos se refiere, hablamos de m otiva
ciones de diversa índole (intrínsecas y
extrínsecas) que entran en juego para
lograr apren dizajes significativos. En
términos ignacianos, "no el mucho saber
harta y satisface el alma, sino el sentir y
gustar de las cosas internamente" (Ejer
cicios Espirituales, 2).
'Diaíoyoú. ’Pedacfóyicoi. Año VIII, N° 1S, abril 2010. Pág. 123-126
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