
Contribuciones para una epistemología..
actividad, no sólo no son reconocidos
como Integrantes de un campo de cono
cimientos fundados, sino que no se re
conocen a sí mismos como intelectuales,
limitando por ello su accionar a la prácti
ca, entendida en diversos sentidos. En
primer lugar, como una actuación
operativa y meramente ejecutiva sobre
la realidad; en segundo lugar, concebida
como el hacer cotidiano, natural y propio
de la materia educación física y por últi
mo, la práctica entendida como una acti
vidad contrapuesta a la teoría, sinónimo
de empina. Éste, sería a su vez, el com
portamiento tradicional, dominante, con
sagrado por la comunidad de profeso
res de educación física, enraizado en la
concepción vetusta y comprimida de la
práctica pedagógica e incluso docente,
de donde emergen con claridad los sen
tidos que históricamente se adjudicaron
al concepto marxista de ideología: false
dad y determinación social.
Otro concepto que puede ayudar
nos a revisar el papel de los profesores
de educación física proviene de la teo
ría gramsciana, donde los intelectuales
juegan un rol fundamental en la articu
lación de la base material y el aparato
Ideológico cultural. Así planteado, pode
mos retomar la siguiente pregunta: "¿los
Intelectuales son un grupo social autó
nomo e independiente, o por el contra
rio cada grupo social tiene una catego
ría propia y especializada de intelectua
les?" (Gramsci, 2006, p. 9). En nuestro
caso, la educación física nace con la cen
tenaria Ley 1420, en el marco de un
Estado moderno que necesitaba disci
plinar y homogeneizar a las grandes
masas de inmigrantes; dado que el Es
tado como aparato coercitivo, tiene el
monopolio en el uso legítimo de la fuer
za, cuando no se da el consenso espon
táneo, bien pudo haber encontrado en
la educación física la práctica homoge-
nizadora y disciplinadora de los cuerpos
aluvionales, así como los actores peda
gógicos que la llevaran a cabo. En rela
ción a lo expuesto, Gramsci sostiene que
cada grupo social: "crea conjunta y or
gánicamente uno o más rangos de in
telectuales que le dan homogeneidad y
conciencia de la propia función, no sólo
en el campo económico sino también en
el social y en el político" (2006, pp. 9-
10). Pero entonces, estos agentes del
Estado, funcionales a los propósitos fun
dacionales del moderno estado argen
tino, ¿eran intelectuales?
Siguiendo a Gramsci, la condición que
distingue a estos sujetos sociales es la
capacidad dirigente y técnica, requisitos
que indiscutiblemente son reunidos por
los profesores de educación física, sólo
que éstos se anudan a la dimensión téc
nica de su desempeño, a la vez que se
desanudan de la dimensión dirigencial
política, razón por la cual, no pueden
verse a sí mismos como intelectuales.
En Cartas desde la cárcel, Gramsci
(2005) le manifiesta a Tatiana, herma
na de Julia o Yulca, su esposa, que rea
lizó un estudio sobre los intelectuales y
que, además de ser extenso, amplía la
noción corriente, más bien referida a los
intelectuales tradicionales, citando al
efecto a Benedetto Croce, calificado por
éste como un Papa laico. Allí Gramsci
destaca dos aspectos fundamentales a
tomar en cuenta, primero, el ámbito de
actuación: la sociedad civil, y en segun
do lugar, la función/misión que tienen los
intelectuales: la hegemonía. Al respec
to, pondera el papel de los mismos al
decir -en relación a Croce- que fue:
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'DúUo^oi ‘Pedacfóqicoi.. Año VIII, N° 15, abril 2010. Pág. 85-101