
Libros de texto y lectura en inglés: un análisis..
Asimismo, Irwin (1996) acentúa la
variedad de actividades y propone el
diseño de un abanico de tareas para la
práctica de todos los procesos y subpro-
cesos cognitivos. Sin embargo, en la
muestra analizada se observa que so
lamente se ha diseñado un solo tipo de
actividad para la práctica de los proce
sos: cuestionarios, que se basan prin
cipalmente en recordar información. De
acuerdo a los parámetros propuestos
por Nunan (1999) en su enfoque basa
do en estrategias, los libros de texto de
la década del 60 analizados en este tra
bajo no involucran a los lectores en un
análisis directo del texto, no les permi
ten realizar y confirmar hipótesis, no les
dan la posibilidad de dialogar sobre in
terpretaciones alternativas, y no les pro
veen oportunidades para preguntar
acerca de lo que no saben en lugar de
responder sobre lo que ya saben o se
encuentra explícito en el texto.
Otros estudiosos del tema que
conceptualizan sobre la definición de
actividad de lectura son Breen (1990) y
Celse-Murcia (1999), quienes también
acentúan la importancia de que las ac
tividades pedagógicas de los libros de
texto tengan un objetivo claro, un con
tenido adecuado, consignas precisas y
una amplia variedad de tareas lingüísti
cas cuyo propósito general sea el de
facilitar y promover la lectura crítica. Sin
embargo, estos parámetros teóricos
no caracterizan las actividades presen
tadas en el corpus analizado. Éstas ca
recen de un propósito claro de lectura
que sirva como excusa para que el ob
jetivo del lector sea significativo y la ra
zón para resolver las actividades cobre
sentido. Los ejercicios de estos libros
se reducen a grupos de preguntas
que, como se indicó anteriormente, im
plican la activación de microprocesos y
procesos integrativos, sin involucrar a
los lectores en la manipulación, siste
matización, producción, interacción, y
comprensión del texto. Como se obser
va en las siguientes ilustraciones, las
actividades presentadas no implican
resolución de problemas, toma de deci
siones, o simulaciones (Breen, 1987)
que propongan un objetivo más allá de
la práctica de la lengua e involucren
estrategias que conduzcan a la forma
ción de lectores críticos (ver ilustracio
nes 3 y 4).
Conclusiones
Del análisis de las actividades de
lectura y de los textos que pertenecen
a los libros usados en la década del '60,
se puede concluir que:
- Las actividades que se han diseñado
para la comprensión lectora activan
solamente microprocesos y procesos
de integración, sin tener en cuenta
los macroprocesos, procesos de ela
boración y procesos metacognitivos.
Esto significa que el lector "compren
de" el texto a partir del significado
de las unidades de ideas individua
les en cada oración, y de las relacio
nes entre cláusulas individuales y
oraciones. Sin embargo, estas activi
dades no preparan al lector para sin
tetizar y organizar las unidades de
ideas individuales en un resumen o
series organizadas de ideas genera
les, ni para hacer predicciones, inte
grar su conocimiento previo, realizar
imágenes mentales y apelar a proce
sos de pensamiento superior en el
proceso de lectura. Tampoco pro-
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