ARTÍCULOS
¿Q piensan los jóvenes acerca de la escuela?
La opinión de los estudiantes que
finalizan el nivel secundario
vio Grasso 1
Ángel Robledo 2
En este arculo se presentan resultados parciales de un estudio dirigido a conocer
los valores de los jóvenes que recn finalizan la escuela secundaria. La mayoría expre
sa una evaluacn positiva de la escuela (alcanza sus objetivos). Los porcentajes son
significativamente superiores entre jóvenes de sectores social y educacionalmente
menos favorecidos y entre aquellos que asisten a escuelas estatales. Evaluaciones
cticas son más frecuentes respecto de la formación cívica y, sobre todo, la formación
para el mundo del trabajo y los estudios superiores. Una amplia mayoría atribuye el
fracaso escolara la falta de estudio (90%) y a la falta de intes (80%). Preconizan una
disciplina más rigurosa casi el 65% y este porcentaje es algo mayor cuanto menor el
NSE y entre alumnos estatales.
Juventud - Estudiante - Escuela - Opinn
This paper presents partial results of a study on students' values. A questionnaire
was administered in the last year () o f High School, just before finishing classes.
Data showed that most students evaluate teaching practices positively and percentages
were higher among those from public schools and lower socioeconomic and educational
status' families. Negative opinions were notably more frequent when assessing
acquisition of knowledge on civic and political issues, professional matters and college
1 Magíster en Gerontología. Licenciado en Psicología. Docente e investigador de la Universidad Católica
de Córdoba. Docente de la Universidad Nacional de rdoba, Argentina.
E-mail: liviograsso@hotmail.com
2 Licenciado en Ciencias de la Educación. Docente e investigador de la Universidad Calica de Córdo
ba. Coordinador Técnico del CIFE (Centro de Investigación de la Facultad de Educación) de la
Universidad Calica de rdoba, Argentina. E-mail: angel.robledo@hotmail.com
DíoCfM Pedoc/óc/icoi.. Año VIII, N° 15, abril 2010. Pág. 13-36
13
i
¿Qué piensan los jóvenes acerca de la escuela?
requisites. Failures at school were explained by most students as a consequence of
"poor dedication to study" (90%) and "lack o f interest in school" (80%). A 65%
recommended to strictly penalize school and social norms' transgression, and
percentages were somewhat higher among students from public schools and lower
socio-economic status' families.
Youth - Student - School - Opinion
Introducción
Cuando se piensa en la escolari-
zación de los jóvenes, son muchas las
cuestiones que se Imponen a la aten
ción por la preocupación que generan
entre los educadores, las autoridades
del sistema educativo, los padres y los
medios masivos de comunicación.
Los venes que finalizan la escuela
secundaria constituyen un segmento Im
portante de la juventud. Son quienes
culminan la escolaridad obligatoria y
constituirán prontamente el alumnado
de los institutos educacionales de nivel
universitario y superior. Serán la próxi
ma generación de profesionales, empre
sarios, educadores y dirigentes políticos.
Deberán asumir en breve mayores res
ponsabilidades sociales, serán legalmen
te responsables y estarán en condicio
nes de ejercer autónoma y plenamente
sus derechos y obligaciones políticas.
Las percepciones de los venes son
Importantes. Son parte de la opinión
blica sobre educación. Deben ser teni
das en cuenta en las decisiones poti
cas e institucionales. Expresan en par
te las demandas sociales en relación a
la educación, quizás nuevas demandas,
que es Imperioso conocer (Filmus, 1994).
Quizás, hasta un cierto punto imposible
de precisar, expresan la opinión de sus
familias. Por otro lado, estudiar las opi
niones de los jóvenes contribuye a com
prender mejor cómo se forma la opinión
pública en referencia a la educación.
Particularmente Importante, desde la
perspectiva de este trabajo, es que ellos
han recorrido todos los niveles de esco
laridad obligatoria. Han transitado por el
sistema educativo habiendo alcanzado
sus objetivos en una medida importante.
Un Indicador usual del fracaso es
colar es el abandono de los estudios sin
alcanzar la graduación. Desde este pun
to de vista, en lo que respecta a la edu
cación obligatoria, los jóvenes de que
se ocupa este trabajo son "exitosos".
Han demostrado poseer las aptitudes y
condiciones necesarias para alcanzar
metas; no han sido, al menos de mane
ra determinante, víctimas de las estruc
turas sociales ni de las falencias del sis
tema educativo.
Habltualmente, la opinn generali
zada sobre el sistema educativo es su
mamente crítica. Los educadores, pe
dagogos y técnicos educacionales, pa
T> i0 to y M P e d d / p íy ía tí: A ñ o V I II, N ° 1 5, a b r il 2 01 0. P á g . 1 3 -3 6
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dres, dirigentes políticos y comunica-
dores sociales coinciden en esta pos
tura. Especialmente la escuela secun
daria es objeto de todo tipo de que
jas. La sacuden los cambios culturales,
la violencia escolar, la inequidad, la
segmentación y la exclusión. No forma
adecuadamente para proseguir estu
dios superiores ni para el trabajo.
Tampoco satisface las expectativas de
form ación en valores. La educación
sexual integral es un desafío que n
no se logra asumir. Se sostiene que es
enciclopédica y fragmentada, que no
enseña a pensar, no desarrolla hábitos
de estudio ni educa suficientemente en
las ciencias. Los resultados de las eva
luaciones internacionales son pobres.
Se habría extendido la cobertura pero
no se ha mejorado la calidad. La convi
vencia escolar presenta cada vez más
y mayores dificultades. Las condiciones
laborales de los docentes se cuentan
entre los múltiples factores que origi
nan insatisfacción profesional. Su for
mación continua, para afrontar ade
cuadam ente los nuevos desafíos, es
una deuda pendiente.
Podría compilarse una lista intermi
nable de elementos que denotan el ago
tamiento del modelo institucional del se
cundario, lo que incentiva el actual de
bate sobre este nivel del sistema.
En este contexto, parece necesario
aportar a la reflexión sobre las temáti
cas claves de la educacn y de la ju
ventud algunos resultados, provenien
tes de observaciones y análisis siste
máticos sobre cómo los jóvenes próxi
mos a graduarse perciben la escuela
secundaria y sobre cómo sus percepcio
nes se relacionan con algunas variables
de la realidad social y educacional.
La poblacn
Lo que sigue son resultados parcia
les de un estudio por encuesta que dio
comienzo en 2008, cuyo principal obje
tivo es conocer las orientaciones
valorativas y las opiniones sobre la es
cuela y la política de los jóvenes que fi
nalizan la enseñanza secundaria.
La población está conformada por
los jóvenes que cursan el sexto año de
ese nivel de enseñanza. Como una
aproximación práctica, la población ob
jeto de la muestra se define como los
jóvenes que cursan el último año de
educación secundaria, a fines del mes
de octubre del año 2008, en estableci
mientos de enseñanza común y de de
pendencia provincial, de la ciudad de
Córdoba.
Se estila matrícula del tercer año
del ciclo orientado al mes de octubre de
2008, por sector de gestión. Para ello
se contó con informacn sobre la ma
trícula de ese curso entre los os 2003
y 2007, proporcionada por el Departa
mento de Estadística de la Subsecreta
ría de Promoción de Igualdad y Calidad
Educativa del Ministerio de Educación de
la Provincia de Córdoba.
Los datos muestran la disminución
de la matrícula en el período y el incre
mento de la participación de las escue
las de gestión privada.
Una proyección lineal de la matrícu
la (coeficiente de determinación = .85)
llevó a estimar la cifra para abril de 2008
en 11 313 alumnos. La proyección lineal
de la participacn de las escuelas es
tatales (coeficiente de determinación =
.83) condujo a una estimación del 45.0%
para abril de 2008.
'Dióloyoi PedayotfiMi. Año VIII, N° 15, abril 2010. Pág. 13-36
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¿Qué piensan los jóvenes acerca de la escuela?
Para estimar la matrícula al mes de
octubre (fecha de realización del traba
jo de campo) se conside la deserción
anual. La estimacn de la desercn
anual en el sexto curso fue de 4.1% para
el sector estatal y de 0.8% para el pri
vado en el o 2007. En base a estos
porcentajes, se estimó finalmente la
matricula por sector, al mes de octubre.
Se tienen entonces los resultados que
aparecen en la tabla 1.
La muestra
Se diseñó una muestra aleatoria por
conglomerados (unietápica), estratificada
sen el sector de gestión. Se eligieron
al azar escuelas a partir del listado del
Departamento Capital del año 2008. Se
encuestaron los alumnos de todas las
divisiones de cada escuela selecciona
da. Hubo una elección de 20 estatales
(15.5%) y 21 privadas (15.9%). De este
modo, de las escuelas seleccionadas un
48.7% corresponde al sector estatal y
un 51.2% al privado. A los fines de con
tar con información para efectuar
substituciones, en caso de ser necesa
rio, se seleccionaron otras 10 escuelas
de cada sector de gestión.
Se gestionó la autorización del Mi
nisterio de Educación de la Provincia a
los fines de llevar a cabo el trabajo de
campo. Hubo una adecuada y amplia
colaboracn por parte de los equipos
directivos de las escuelas seleccio
nadas.
El acceso a unas pocas escuelas
inicialmente seleccionadas resultó final
mente imposible y, en algunos casos
(muy pocos), ciertas actividades esco
lares especiales impidieron encuestar la
totalidad de las divisiones. Debieron
efectuarse algunas substituciones.
Las divisiones substituías se eli
gieron de modo que coincidieran con
las substituidas en el sector de ges
tión, orientación y turno. En dos casos,
por resultar esto imposible, se atendió
la orientación. En dos casos, ante la im
posibilidad de encontrar substituto, se
proced a duplicar una divisn ya in
cluida en la muestra, de modo de con
templar los requisitos de orientacn y
turno.
Finalmente, la muestra cons de
1256 jóvenes, de los cuales 521 eran
alumnos de escuelas estatales (41.5%)
y 735 de escuelas privadas (58.5%).
Tabla 1: Estimacn de la matrícula del sexto curso del nivel secundario.
Octubre de 2008. Escuelas provinciales, Departamento Capital por sector
de gestión.
Total Sector estatal °/o
Sector privado %
11054 4882 44.2
6172 55.8
16
V¿óó¡fo¿ VedayóyiiM.. Año VIII, N° 15, abril 2010. Pág. 13-36
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El trabajo de campo
Los datos se captaron mediante un
cuestionario autoadministrado con pre
dominio de preguntas precodificadas.
Fue sometido a examen previo en un
estudio en que alumnos del último cur
so del ciclo orientado lo completaron en
presencia de un miembro del equipo de
investigación, en aplicaciones individua
les y con posibilidad de amplio diálogo.
La información producida condujo a
ajustar el enunciado de las preguntas y
a verificar su legibilidad y aceptación, así
como la adecuación de las instrucciones.
El trabajo de campo se concretó en
el mes de octubre de 2008. Participaron
7 encuestadores previamente entrena
dos y se llevó a cabo con muy buena dis
posición de los alumnos. La respuesta
del cuestionario (que cubría numerosos
temas) insumió entre 25 y 30 minutos.
La evaluación del trabajo de campo
llea constatar que el número de estu
diantes de escuelas estatales era lige
ramente menor que el previsto. Esto se
explicó por el ausentismo de los alum
nos, al finalizar el año lectivo, notoria
mente más pronunciado en las escuelas
estatales que en las privadas. La reduc
ción se consideró de menor importancia.
El examen de los cuestionarios
completados permitevaluar su funcio
namiento, que se conside muy satis
factorio. Los casos de omisn de res
puesta y de transgresión de las
consignas fueron mínimos y se dieron
básicamente en las preguntas que soli
citan informacn sobre la actividad la
boral de los padres. El número de alum
nos que respondieron las preguntas
abiertas fue sorprendentemente eleva
do acomo lo fue el número de comen
tarios adicionales y ampliaciones que se
expresaron en los márgenes de las ho
jas. Entre las respuestas a una pregun
ta abierta en la que se invita a la comu
nicación de cuestiones de interés de los
encuestados, se encuentra una propor
cn sumamente elevada de expresio
nes de valoracn positiva y de gran in
tes por el cuestionario y la encuesta,
como por ejemplo:
- "Me gustó esta iniciativa y la voluntad
de hacer un cuestionarlo para los jóve
nes; espero que sirva para conocer
mejor a la juventud y mo será la ju
ventud del futuro".
- "Felicito al grupo de investigadores por
que es muy interesante"
- "Me parece bien el hecho de realizar es
tas encuestas para ver si en algo se
puede cambiar la sociedad, que nos ha
llevado a todos hasta a cambiar nues
tros valores".
La escasa omisión de respuestas,
que se constata también en las pregun
tas comprometedoras (por ejemplo las
referidas a conductas socialmente repro
badas como el plagio o el "bulling"), más
las expresiones de aprobación de los
encuestados, lleva a suponer que el
grado de sinceridad de las respuestas
fue muy satisfactorio.
Características socioeducacionales
de los alumnos que finalizan el ni
vel secundario
En base a la muestra, se estima
que los estudios orientados en las es
pecialidades de Humanidades y Econo
mía y Gestión de las Organizaciones
concentran mayoritariamente (75%) a
V iólo yu VedayóyúM. Año VIII, N° 15, abríI 2010. g. 13-36
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¿Qué piensan los jóvenes acerca de la escuela?
los jóvenes que terminan la secundaria
(ver tabla 2).
La proporción de varones que con
curren a escuelas privadas (60.6% de
ellos) supera ligeramente a la de muje
res (55.4%). Otros sondeos parciales
confirman esto. La proporción de varo
nes y mujeres en las distintas orienta
ciones no difieren substancialmente.
Una ínfima parte de estos venes,
alumnos de sexto año, asiste a escue
las de jornada completa: 6.7%. Esta pro
porción aumenta con el nivel educativo
(NED) de los padres y el nivel
socioeconómico (NSE) del hogar.
Las distribuciones de los estudian
tes de sexto o según el NSE del ho
gar y el NED de la madre3 se presentan
en las tablas 3 y 4.
Según los datos de la muestra utili
zada en este trabajo, el alumnado del
sexto curso del nivel secundario de la
ciudad de Córdoba, incluye proporcio
nes muy importantes de jóvenes pro-
Tabla 2: Jóvenes estudiantes del último curso del nivel secundario según la
orientación de los estudios que finalizan. Porcentajes.
Orientación
o/o
Humanidades
37.5
Economía y Gestión de las Organizaciones 36.9
Producción de Bienes y Servicios
15.2
Ciencias Naturales
10.4
Total
100.0
3 En todos los análisis que se presentan en este trabajo, el nivel educativo de los padres se ha expresado
en términos del nivel más alto completado: primario completo (o menos o secundario incompleto),
secundario completo (o superior incompleto), superior no universitario completo, universitario com
pleto.
Una manera usual de aproximar el NSE del hogar consiste en combinar la información sobre nivel de
educación y sobre posicn laboral. En este trabajo se ha considerado el nivel educacional del padre
(expresado según se ha indicado arriba); la posición laboral se ha evaluado atendiendo al desempo
o no de una función jerárquica y al poseer o no personal a cargo. Los niveles vienen identificados con
las siguientes expresiones: (Al) nivel superior universitario completo con función jerárquica o perso
nal a cargo; (A2) nivel superior universitario completo sin función jerárquica ni personal a cargo; (Bl)
nivel medio o terciario o universitario completo con función jerquica o personal a cargo; (B2) nivel
medio o superior no universitario completo sin funcn jerárquica ni personal a cargo; (Cl) nivel
primario completo con función jerárquica o personal a cargo; (C2) nivel primario completo sin función
jerquica ni personal a cargo.
18
'DialoyiíPedayoyitoi. Año VIII, N° 15, abril 2010. Pág. 13-36
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Tabla 3: Jóvenes estudiantes del último curso del nivel secundario según
Nivel Socioeconómico (NSE) del hogar. Porcentajes.
NSE A l A2
B1 B2 C1
C2 Total
% 18.3
5.8 21.4 16.3
14.6 23.6 100.0
Tabla 4: Jóvenes estudiantes del último curso del nivel secundario según
Nivel Educativo (NED) de la madre. Porcentajes.
NED m adre
%
Universitario completo
22.7
Superior no universitario completo
12.2
Secundario completo
20.0
Primario completo o menos
35.1
Total
100.0
La proporción de jóvenes trabajado
res entre los estudiantes de sexto año
es importante: 20.8%. Predominan am
pliamente quienes trabajan en horario
reducido; término medio, unas 12 horas
semanales. Un tercio de ellos trabajan
en emprendimientos familiares y tienden
a concentrarse en escuelas estatales,4
aunque es muy importante el porcenta
je de jóvenes trabajadores que cursan
sexto año en escuelas privadas: 45%.
4 El 55% de los jóvenes que trabajan concurren a escuelas de gestión estatal. Este porcentaje alcanza
el 39.3% entre los que no trabajan.
venientes de hogares de menor nivel
educacional. Concretamente, un 38.2%
de los casos estudiados proviene de los
hogares más desfavorecidos sen el
NSE (padres con nivel primario comple
to o menos con o sin posiciones labora
les jerárquicas) y las madres de un 35%
de los jóvenes encuestados no han al
canzado a completar el nivel secunda
rio de ensanza que sus hijos están
concluyendo.
Dtáiotptí "Pedacpoyiau. Año VIII, N° 15, abríI 2010. Pag. 13-36
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¿Qué piensan los jóvenes acerca de la escuela?
Se constata una fuerte relación en
tre el nivel educativo de los padres y el
nivel socioeconómico del hogar con el
sector de gestión de la escuela a la que
asisten los hijos (ver tablas 5 y 6).
Percepción de la eficacia formativa
de la escuela
Se recabaron las opiniones de los
jóvenes sobre una serie de logros desea
bles del nivel secundario de enseñanza
respecto de los cuales, tanto especialis
tas como el común de la sociedad, son
particularmente críticos sobre la real me
dida en que se alcanzan. Se refieren a la
calidad de la formación, su valoración en
relación a la preparación para el trabajo
o la continuidad de estudios superiores y
la formación cívico-política.5
Las respuestas de los jóvenes a las
diferentes cuestiones están considera
blemente relacionadas. La tendencia es
que si se valora que la escuela brinda
formación en algún aspecto también se
percibe, generalmente, que la formación
es adecuada en todas las restantes
cuestiones. Así por ejemplo, los venes
que consideran que la escuela brinda
una formación integral es muy probable
que también considere que "enseña
cosas útiles".6
Se postula el constructo "percep
ción de la eficacia formativa de la es
cuela" o más simplemente "eficacia es
colar percibida" como un atributo per
sonal, más o menos unitario, constan
te cualesquiera sea el objetivo educa
cional que se considere y que, sin que
estén ausentes matices, se refiere a
la experiencia de escolarizacn como
un todo.
El constructo propuesto implica una
dimensión cognitiva, la percepción de
la capacidad de la escuela para brindar
cierta formación; y un aspecto valorati-
vo, la evaluación de la escuela y del
proceso de escolarizacn. La posicn
personal de cada alumno en el cons
tructo puede ser expresada por medio
de un índice sumativo.7
El índice permite establecer que la
percepcn que tiene un joven de la efi
cacia de la escuela como formadora de
pende de factores subjetivos, que lla
maremos personales y objetivos, que
denominaremos institucionales.
5 Los ítems se conformaron con afirmaciones y la solicitud de expresar acuerdo o desacuerdo en una
escala de cinco posiciones: muy de acuerdo, bastante de acuerdo, no sé, bastante en desacuerdo, muy
en desacuerdo.
6 Los coeficientes de correlacn (Spearman) entre los ratings de acuerdo-desacuerdo son positivos y
van de .27 a .66, con una Mdn = .39 y siempre significativamente diferentes de cero al nivel de
significación adoptado en este trabajo que es alfa = 0.05.
7 Se define un índice sumativo con base en las 9 preguntas incluidas en el cuestionario con fines de
explorar el tema. Coeficiente alfa de Cronbach = 0,8658. Rango 9 a 45. A mayores valores, mejor
percepción de eficacia formativa.
Z>úiút$04 PeUfó^ÚML. o VIII, N° 15, abril 2010. Pág. 13-36
ARTÍCULOS
Tabla 5: Jóvenes que finalizan el nivel secundario por sector de gestión y
NED de la madre. Porcentajes.
NED madre
Sector estatal
Sector privado Total
Universitario completo
18.7
81.3
100.0
Superior no universitario completo 29.5
70.5 100.0
Secundario completo
35.5
64.5 100.0
Primario completo o menos
68.4
31.6 100.0
Tabla 6: Jóvenes que finalizan el nivel secundario por sector de gestn y
NSE del hogar. Porcentajes.
NSE Sector estatal
Sector privado
Total
A l 11.3
88.7
100.0
A2
27.4
72.6
100.0
B 1 27.3
72.7 100.0
B2
42.2
57.8
100.0
C1
50.3
49.7
100.0
C 2
60.6
39.4
100.0
Factores personales en la percepcn de
la eficacia formativa de la escuela
Esta percepcn sobre la eficacia
formativa de la escuela no está relacio
nada, no depende del rendimiento es
colar, del hecho de ser buen o mal estu
diante.8 Esto puede considerarse un
indicio de madurez en el juicio valorati-
vo de los jóvenes en relación a su ex
periencia escolar, en tanto que el des
empeño como estudiantes, el éxito o
fracaso en la promoción no es un factor
relacionado. Sí lo es el género: la per
cepción de las mujeres es ligeramente
8 Esta condición se ha evaluado por el hecho de alcanzar o no el promedio de promoción en todas las
asignaturas.
tPeday¿C[iC04'. A ño VIII, N° 15, ab ril 2010. Pág. 13-36
21
¿Qué piensan los jóvenes acerca de la escuela?
más favorable que la de los varones, que
aparecen como más críticos.
Los mejores resultados escolares
de las mujeres, un fenómeno general
mente muy constatado, se ha explica
do a veces por la mayor aceptación de
las nas de las prácticas y demandas
de las instituciones escolares. En el
análisis del probable agotamiento del
modelo institucional del secundario en
relación a las identidades culturales y
necesidades actuales de los jóvenes
debieran considerarse estas diferen
cias relacionadas con el género que se
expresan en la percepción de los jó
venes.
Estas percepciones dependen, en
un grado importante, del NSE de la fa
milia y el NED de los padres: cuanto
menores estos, mejor es la evaluacn
que la escuela recibe. Esto coincide con
lo señalado por otros autores en el
sentido de que la crítica está más ex
tendida en colegios de sectores socia
les altos (Baeza Correa, 2006). La per
cepción positiva está más extendida
entre jóvenes provenientes de familias
que, si bien se encuentran en estratos
social y educacionalmente menos favo
recidos, posiblemente valoran la edu
cación y logran que sus hijos completen
los estudios.
No obstante lo dicho, la percepción
de la eficacia de la escuela no depende
de la situación laboral del joven. Bue
nas y malas evaluaciones se encuen
tran por igual en jóvenes que trabajan
y que no, siendo además de manera
muy generalizada, evaluaciones posi
tivas.
Factores institucionales en la percep
ción de la eficacia de la escuela
Contra lo que podría suponerse,
la percepción de la eficacia de la es
cuela es mejor entre estudiantes de
instituciones estatales que entre los
de las privadas.9
Estos hechos se explican en parte
por un mayor porcentaje de jóvenes
de fam ilias de menores recursos en
las escuelas estatales y por la mayor
proporción de nas en el turno tarde.
Sin embargo, las diferencias subsisten
cuando se hace constante el NSE del
hogar o el NED de los padres. Puede
conjeturarse que la evaluación más
crítica de las escuelas privadas derive
de que los resultados se comparen
con demandas y expectativas más exi
gentes asociadas a la educación pri
vada.
La eficacia percibida para alcanzar dife
rentes objetivos educacionales
El siguiente cuadro presenta infor
macn sobre cómo los venes a pun
to de egresar perciben la eficacia de
la escuela respecto de diferentes me
tas usualmente asignadas al nivel (ver
tabla 7).
Puede observarse que las opinio
nes son mayoritariamente positivas,
9 Tambn es mejor la valoracn entre los estudiantes que asisten por la tarde y entre los que han
seguido la orientación Produccn de Bienes y Servicios.
22
D c á h p ed tz yó y ic te . Año VIII, N° 15, abril 2010. Pág. 13-36
ARTÍCULOS
Tabla 7: Opinn de los jóvenes que finalizan el nivel secundario acerca del
cumplimiento de metas usualmente asignadas al nivel. Porcentajes.
Objetivos
Acuerda Duda
No
acuerda
T otal
Ofrece conocimientos nuevos
70.9 15.6 13.5
100.0
Ofrece conocimientos útiles
77.3 11.6
11.1 100.0
Desarrolla capacidades críticas
70.7 16.7 12.6 100.0
Forma integralmente
77.0
12.3
10.7
100.0
Ayuda a conocer la realidad social y política
59.4 20.8 19.8 100.0
Motiva para el estudio
58.0
21.4 20.6 100.0
Enseña a convivir democráticamente
57.7 26.2 16.1
100.0
Prepara para estudios superiores
51.7 19.3 29.0
100.0
Prepara para el trabajo
48.2 20.3 31.5 100.0
que estas apreciaciones provienen
-en casi todos los objetivos considera-
dos- de más de la mitad de los jóvenes
escolarizados y que existe un im por
tante grado de acuerdo respecto de
ciertas cuestiones y un marcado des
acuerdo respecto de otras.
Factores como la autoestima, la iden
tificación con el colegio y la evitación de
la disonancia cognoscitiva interviene sin
duda en estas evaluaciones. En los ca
sos con un marcado desacuerdo quizás
factores más objetivos llevan a reducir
la frecuencia de las opiniones positivas.
Sobre los objetivos de formación general
La formación integral de la persona
ha sido una aspiración expresada a me
nudo por los educadores y las familias.
Respecto de ella, la escuela secundaria
ha sido históricamente cuestionada. Sin
embargo, casi un 80% de los jóvenes
que están terminando la escuela secun
daria consideran que "forma como per
sona" (la pregunta se formuló en estos
términos).
Sendas preguntas sobre la nove
dad y utilidad de lo que se ensa lle
van a precisar la extensn de opinio
nes que frecuentemente se atribuye a
los jóvenes: que se enseñan "cosas in
útiles" (al no verse aplicaciones inme
diatas y prácticas) y "cosas viejas". Lo
último es algo particularmente sensible
hoy en día, en que la escuela debe com
petir con las nuevas TICs. Se observa
que un 70% de los alumnos del 6o año
considera que la "escuela ensa ¡deas
nuevas" y más del 70% entiende que la
escuela "ensa cosas útiles".
DúHayai "Pedayoyiau,. Año VIII, N° 15, abril 2010. g. 13-36 23
¿Qué piensan los jóvenes acerca de la escuela?
Tambn el desarrollo del pensa
miento crítico ha sido clásicamente una
meta asignada a la escuela secundaria
e igualmente una fuente inagotable de
juicios negativos por no lograrlo. Gran
parte de los docentes lo considera como
el objetivo de máxima prioridad (Tenti
Fanfani, 2005). No obstante las críticas,
algo más del 70% de los jóvenes consi
dera que la escuela "desarrolla el pen
samiento crítico".
La ineficacia de la escuela para mo
tivar se ha señalado a menudo y más
en la actualidad, cuando se considera
que la cultura escolar está en conflicto
con las culturas juveniles. La opinión de
que la escuela es incapaz de despertar
entusiasmo por el conocer es está muy
difundida tanto entre legos como entre
especialistas. En este aspecto, la pro
porción de opiniones positivas entre los
venes próximos a egresar (58%) es
considerablemente menor que las pre
sentadas arriba.
Sobre los objetivos vinculados a la
siguiente etapa de la trayectoria vital
La preparación para el trabajo y los
estudios superiores son cuestiones de
gran recurrencia en la opinión pública
en referencia a la escuela.
El secundario alguna vez fue la cla
ve para asegurar el empleo. Hoy en día,
completar o no este nivel es una varia
ble asociada con la ocupacn/desocu
pación, como lo indican los resultados
de las distintas ondas de la Encuesta
Permanente de Hogares. Esta relación
ha sido en el mismo sentido destacada
en el discurso de- especialistas y políti
cos que ven en los estudios la clave para
la reducción de la inequidad y la exclu
sión. Es veromil que sea tambn el
principal aspecto a valorar, si no el úni
co, en las familias sin tradición en este
nivel educativo, cuyos hijos lo cursan
ahora por la obligatoriedad legalmente
establecida.
Sin embargo, se observa que un
52% de los jóvenes que finalizan el ni
vel opina que la escuela secundaria "no
prepara bien para el mundo del traba
jo", lo llama a la reflexión respecto de la
confianza en las competencias labora
les que la escuela desarrolla. Algo simi
lar ocurre en referencia a las competen
cias necesarias para la prosecución de
estudios.
La preparación para estudios supe
riores fue la principal función del secun
dario cuando a este nivel accedían princi
palmente los sectores sociales de mayo
res recursos. Actualmente, cuando el ac
ceso a este nivel se ampliado y se ha
establecido su universalización, fuertes
críticas se dirigen a la escuela secundaria
acerca de la inadecuada preparación para
estudios de nivel superior, notablemente
por parte de docentes y autoridades del
nivel terciario, que la responsabilizan por
la falta de prerrequisitos y por el fracaso.
Un 48% de los jóvenes considera
que la escuela "no prepara bien para
los estudios superiores". En el contex
to de las metas que se han considera
do, la formación para el mundo del tra
bajo y para la prosecución de estudios
son las que registran menores porcen
tajes de opinión positiva.
Entre los estudiantes con buenos
desempeños acamicos (alcanzan pro
medio en todas las asignaturas en el
primer cuatrimestre) está más extendi
24
"DiáloyM TkxiíUfájfUoi. o VIII, N° 15, abril 2010. Pag. 13-36
ARTÍCULOS
cuanto más elevado el NSE del hogar.
Se presenta Información que ilustra esta
relación en las tablas 8 y 9.
Sobre los objetivos de formaciónvico-
potica
La formacn de los jóvenes como
ciudadanos y actores en la realidad polí
tica es de imperiosa atención y una im
portante responsabilidad de la escuela,
considerada a menudo como la institu
ción que mejor se ha preservado a lo lar
go de las crisis y desencuentros del país.
Tabla 8: Alumnos de sexto o que perciben la escuela como eficaz en la
formación para la próxima etapa vital según NED de la madre. Porcentajes.
Formación para el trabajo
Formación para estudios superiores
NED madre
%
NED madre
%
Universitario completo
32.8
Universitario completo
45.4
Superior no univ. completo
38.5
Superior no univ. completo
44.4
Secundario completo
46.2
Secundario completo
50.7
Primario completo o menos
62.8
Primario completo o menos
60.2
Tabla 9: Alumnos de sexto año que perciben la escuela como eficaz en la
formacn para el trabajo según NSE del hogar. Porcentajes.
Form ación para el trabajo
NSE A l
A2 B1
B2 C1
C2
% 33.9
23.0 42.8
43.5
61.2 60.6
da la opinión de que la escuela no pre
para bien para el trabajo ni para los
estudios superiores.
Ya se ha señalado que, en general,
las opiniones sobre la eficacia de la es
cuela dependen del NSE de la familia y
NED de los padres. También en lo refe
rente de la eficacia en la preparacn
para el mundo laboral y la continuidad
de estudios la percepción depende de
estos factores en una medida muy im
portante. La opinn negativa es mar
cadamente más frecuente cuanto más
completa la educación de los padres y
'Dictfoqo¿ Pe£Onyó¿fico¿. o VIII, N° 15, abril 2010. Pag. 13-36
25
¿Qué piensan los jóvenes acerca de la escuela?
No obstante esto, alrededor del
42% de los jóvenes piensa que la es
cuela "no ensa a convivir democráti
camente" y que la escuela "no enseña
a comprender la realidad social y políti
ca". De manera congruente, interroga
dos sobre las dos materias que más
aprendieron en la escuela secundaria,
lo un 9% refiere el área de la forma
ción ciudadana.10
En esta importante cuestión, la es
cuela aparece tan ineficaz como en otras
que se han puesto a consideración. Los
porcentajes de opinión negativa registra
dos respecto de la capacidad de la es
cuela para formar en la convivencia de
mocrática son similares a los que sa
lan su ineficacia para motivar al estudio.11
Sobre la formación alcanzada
Prácticamente el 80% de lo jóvenes
a punto de egresar evalúa como buena
o muy buena la formación que, perso
nalmente, han alcanzado. Un sondeo en
el año 2002 encuentra valores muy simi
lares (Carena et al., 2003). Ver tabla 10.
La idea que conforma un joven acer
ca su propia formación se relaciona con
el concepto que tiene de la escuela
como formadora. El índice de eficacia
escolar percibida de cada joven se rela
ciona en sentido directo con su evalua
ción de la formación personal alcanza
da (ver tabla 11).
La evaluación positiva de la propia
formacn se encuentra menos exten
dida entre alumnos cuyos padres han
alcanzado la educación superior, espe
cialmente si han completado el nivel ter
ciario universitario, y entre los jóvenes
provenientes de familias de alto NSE.
No se registran diferencias entre los jó
venes que trabajan y los que no.
La evaluacn de la propia forma
ción como regular o insuficiente, aun
cuando es siempre muy minoritaria, es
más común entre los varones, los alum
nos de la orientación Humanidades y los
venes que estudian muy poco o no
estudian ni siquiera en caso de evalua
ciones. Sin embargo, más del 70% de
estos últimos considera que su forma
ción es buena o muy buena.
10 Formación Ética y Ciudadana es una de las dos asignaturas menos seleccionadas (la otra es Geogra
fía); Historia, probablemente la materia más tradicional en el área de las ciencias sociales, es seña
lada entre las dos que más conocimiento brindaron por un 36% de los jóvenes, junto con Matemática.
11 Un ejemplo muestra la concordancia de las opiniones de los jóvenes con sus habituales prácticas
escolares. Estas últimas evidencian aprendizajes implícitos que exhiben tanto las dificultades de la
escuela para motivar el conocimiento como para enseñar pautas de convivencia ciudadana.
El plagio en los trabajos escolares indica falta de motivación a la vez que anticipa la aceptación de
actos de corrupción que incidirán en la participación ciudadana del joven en la sociedad adulta. Este es
hoy un fenómeno extendido en las escuelas, facilitado por la utilización de la Internet. Casi la mitad de
los venes (47.4%) reconoce que por lo menos una vez ha ''bajado'' un trabajo y lo ha entregado en la
escuela como si fuera propio. Un 14.1% expresa hacerlo "a menudo". Ni el sector de gestión de la
escuela, ni el NED de los padres ni el NSE del hogar se relacionan de una manera clara con estas
conductas pero su aceptación está algo más difundida entre varones y entre alumnos que no obtienen
buenos rendimientos acamicos.
26 DióioyM Pedocfóyicoü. Año VIII, N° 15, abril 2010. Pág. 13-36
ARTÍCULOS
Atribuciones causales del fracaso
escolar
El fracaso escolar se erige como
uno de los tem as dom inantes de la
agenda educativa actual. En un marco
de preocupacn social y política por la
inequidad educativa y la exclusn, las
teorías actuales postulan como causas
principales del fracaso escolar a las ca
rencias sociales y/o las insuficiencias y
deficiencias de la escuela, especial
mente para la atencn de la población
s carenciada.
Se sometieron a la consideración de
los alumnos que finalizan los estudios
secundarios diferentes posibles facto
res del fracaso escolar: carencia de
medios, condiciones personales (como
carencia de capacidad, de interés o de
adecuados hábitos de estudio) y ca-
Tabla 10: Evaluacn de la formación personal alcanzada.12 Porcentajes.
Presente investigación
Carena et al. (2003)
Muy buena 25.7
39.0
Buena
53.9 44.0
Regular
16.8
12.0
Insuficiente 3.7
5.0
Total
100.0
100.0
Tabla 11: Relación entre la evaluacn de la formación alcanzada y la efica
cia percibida de la escuela.13
Evaluación de la form ación alcanzada
Iep
Muy buena
37.13
Buena
33.22
Regular
27.79
Insuficiente
25.18
u La pregunta incluida en el cuestionario fue: "Dias que la formación que te dieron en la escuela
secundaria fue...".
13 A mayor valor, mayor eficacia formativa atribuida a la escuela.
Dcatoyo¿ PetiaqóqiCM. Año 1/III, N° 15, abril 2010. Pág. 13-36
27
¿Qué piensan los jóvenes acerca de la escuela?
racterísticas de la escuela. En el siguien
te cuadro se presenta el porcentaje de
venes que consideran como causa del
fracaso escolar a cada uno de los dife
rentes factores (ver tabla 12).
Se observa que, a diferencia de las
posiciones más extendidas en los me
dios educacionales, la atribución del fra
caso a la falta de recursos es subscripta
por una muy pequeña proporción de los
jóvenes, con una amplísima mayoría que
niega tal causal.
En cambio, las explicaciones referi
das al desinterés y a los hábitos de es
tudio deficientes, poco presentes en el
actual tratamiento de la probletica,
son saladas por una fracción de los
jóvenes ampliamente mayoritaria.
La falta de estudio es señalada con
una frecuencia sumamente elevada. Esto
llama la atención, pues la dedicación al
estudio de los encuestados, venes a
apunto de egresar, no es precisamente
muy marcada (Carena et al., 2003;
Grasso & Robledo, 2009). El desinterés
es más reconocido por venes de NSE
alto con padres de NED superior.
Pese a los desencuentros entre la
cultura escolar y las culturas juveniles,
en la opinión de los jóvenes, la escue
la parece adecuarse en lo que hace a
las expectativas de logros y demandas
que realiza y en lo referente a las rela
ciones de los docentes con los alum
nos. Poco nuevo se afirma al señalar
que las primeras son consideradas
como excesivas s frecuentemente
Tabla 12: Opinn de los jóvenes que concluyen el nivel secundario acerca
de las causas del fracaso escolar.14 Porcentajes.
Acuerda
No acuerda Total
Insuficiente estudio
95.5 4.5
100.0
Falta de intes por la escuela de los alumnos
77.4
22.6 100.0
Dificultad de los alumnos para entender
48.6
51.4 100.0
Deficiencias dicticas de los profesores
43.4 56.6
100.0
Trato injusto de los docentes
19.8
80.2
100.0
Demandas excesivas de la escuela
17.7
82.3 100.0
Falta de medios para estudiar
9.1
90.9
100.0
14 La pregunta fue: "Probablemente a algunos de tus compañeros les ha ¡do mal en la escuela. En tu
opinión, ¿por qué habrá ocurrido esto?".
28 'Dloe/M Año VIII, 15, abril 2010. Pág. 13-36
entre jóvenes de NSE y educacn de
los padres más bajos y las injusticias
en las relaciones con los docentes son
tomadas más en cuenta por los alum
nos varones.
Las cuestiones más vinculadas a la
didáctica, como dificultades para enten
der y deficiencias en las estrategias de
ensanza de los profesores, generan
posiciones discrepantes sostenidas por
similares proporciones de los jóvenes.
Son percibidas como responsables del
fracaso escolar por una proporción de
estudiantes no mayoritaria, pero con
siderable y mayor entre los provenien
tes de familias de menor NSE y educa
cional. Explicaciones de este tipo tienen
para los jóvenes una importancia que
no coincide con el lugar que ocupan en
los planteos pedagógicos de hoy en a.
Es de destacar la preferencia entre
los estudiantes por las explicaciones que
suponen un locus de control interno (fal
ta de estudio y de interés) y la infre
cuente aceptación de las que suponen
un locus de control externo (falta de
medios, demanda excesiva y maltrato
en la escuela) como también que las
atribuciones causales consideradas son
sostenidas con similar frecuencia por los
estudiantes aventajados como por
aquellos que tienen dificultades.
La convivencia
Sobre la disciplina en la escuela
La disciplina es un tema muy impor
tante en el debate educativo actual y
objeto de muchas reflexiones, opinio
nes, cursos y publicaciones, aunque no
tanto de investigaciones empíricas con
datos sistemáticos. También es preocu
pación habitual de los padres y de los
medios de comunicación social.
Existe, sin embargo, acerca de esta
cuestn, una disparidad de opiniones
grande. Generalmente los padres y los
comunicadores sociales no especializa
dos en la temática, tienden a deman
dar un mayor control disciplinario con
medidas directas. El control disciplina
rio de un centro educacional es frecuen
temente una razón para su preferencia
y explicación de sus buenos resultados.
Los docentes de aula, frecuente
mente están sobrepasados por actos
de indisciplina y se sienten carentes de
preparación para enfrentarlos. Estas
experiencias son corrientes y determi
nantes de m alestar en la profesión
(Grasso, 2004, 2006). La sensación de
que el fenómeno se extiende ante una
notable falta de medidas es general.
Las opiniones de especialistas y
técnicos educacionales son complejas
y difusas y, en la percepción de quie
nes no componen estos grupos espe
cializados, aparecen proclives a la no
intervención o a intervenciones cuya
efectividad se cuestiona y no logran
consenso social. En el debate sobre la
disciplina, la expulsn de los alumnos
de un establecimiento ocupa un lugar
especial.
Entre los jóvenes que están finali
zando el nivel medio de enseñanza, pre
valecen las opiniones de que "en la es
cuela la disciplina debería ser más rigu
rosa" y de que "la escuela debe expul
sar a los alumnos que cometen faltas
graves". Aunque por cierto el nivel de
desacuerdo es importante, las mencio
nadas opiniones son claramente mayo-
ritarias y son sostenidas por más de la
VúHoyu. Pedayojítai. o VIII, N° 15, abril 2010. g. 13-36
29
¿Qué piensan los jóvenes acerca de la escuela?
Tabla 13: Opinn de los venes que concluyen el nivel secundario acerca
de la disciplina escolar. Porcentajes.
Disciplina más rigurosa
Expulsión por faltas graves
Muy de acuerdo
28.1
28.0
Bastante de acuerdo
35.1
28.5
En duda 18.8
18.3
Bastante desacuerdo 11.0
15.2
Muy desacuerdo 7.0
10.0
Total
100.0
100.0
mitad de los jóvenes: 63% y 56.5% res
pectivamente (ver tabla 13).
Los porcentajes de quienes preconi
zan una disciplina más rigurosa y la ex
pulsión a causa de faltas graves son muy
similares entre los alumnos que tienen
buenos desempeños académicos y
aquellos que no (los alcanzan promedio
en todas la asignaturas y los que no).
Respecto de las posiciones de
acuerdo con una disciplina escolar más
estricta, los porcentajes llegan al 70%
entre los jóvenes provenientes de fa
milias de menor NED y NSE y son meno
res entre jóvenes de hogares de alto
NSE y educativo aunque siempre supe
riores al 50%, encontndose con fre
cuencia algo mayor la posición de duda.
Respecto de la expulsión por faltas
graves los porcentajes llegan al 61%
entre jóvenes provenientes de familias
de menor nivel educativo y NSE y son
algo menores entre jóvenes de hoga
res de alto NSE y educativo (sobre todo
universitario completo).
No obstante lo dicho, y como se ha
encontrado reiteradamente en los aná
lisis precedentes, los porcentajes son
muy similares entre los jóvenes que tra
bajan y los que no, tanto en lo que hace
a la disciplina como a la expulsión (ver
tablas 14 y 15).
Por otro lado, respecto de una dis
ciplina más estricta, los porcentajes de
acuerdo sobrepasan el 70% entre jó
venes de escuelas estatales, mientras
que entre los de escuelas privadas los
porcentajes son menores, aunque siem
pre superiores al 50%, encontndose
s la posición de duda.
Con respecto a la expulsn, los
porcentajes son muy similares en los
sectores estatal y privado (ver tabla 16).
Quienes propugnan una disciplina
más rigurosa tienden a acordar con la
expulsión por faltas graves. Esto es
esperable. Pero se constata tambn
que entre quienes dudan o no acuer
dan con la necesidad de una disciplina
más rigurosa, la opinión favorable a la
30
'DióloyM, ‘PuUufóyiau.. o VIII, N° 15, abril 2010. Pag. 13-36
Tabla 14: Opinión de los jóvenes que concluyen el nivel secundario acerca
de la disciplina escolar según NED de la madre. Porcentajes.
NEO madre
Disciplina más rigurosa
Expulsión por faltas graves
A cuerd o Duda
Acuerdo
Duda
Universitario completo
55.7
20.0
46.9 24.2
Superior no univ. completo
61.2
18.4
61.0
16.8
Secundario completo
64.2
19.1 57.4
18.8
Primario completo o menos
67.5
17.6
60.8
14.6
Tabla 15: Opinn de los venes que concluyen el nivel secundario acerca
de la disciplina escolar según NSE del hogar. Porcentajes.
NSE hogar
Disciplina más rigurosa
Expulsión por faltas graves
Acuerdo
Duda
Acuerdo
Duda
A l
54.2
20.6
49.7
22.8
A2
65.0
18.3 56.4
17.7
B1
57.7
18.5
48.9
18.9
B2
60.6
25.9 60.2
17.3
C1
70.3
15.5
53.6
19.0
C2
67.4
17.3
60.6 17.1
Tabla 16: Opinn de los jóvenes que concluyen el nivel secundario acerca
de la disciplina escolar según sector de gestión. Porcentajes.
Disciplina más rigurosa
Expulsn por faltas graves
Sector gestión
Acuerdo
Duda
Acuerdo
Duda
Estatal
73.8
12.6
59.5
17.0
Privado
55.1 23.4
54.3
19.3
Diaiayaí Pedayayicoi. o VIII, N° 15, abril 2010. Pág. 13-36
31
¿Qué piensan los jóvenes acerca de la escuela?
expulsión es casi del 50%. Por otro lado,
entre quienes acuerdan con la necesi
dad de una disciplina más estricta no
todos favorecen la expulsión; un 37%
duda o está en contra.
La posición respecto a una discipli
na más estricta en la escuela se encuen
tra relacionada con algunas posiciones
valorativas de los venes.
Las posiciones valorativas de los jóve
nes y Ia disciplina en la escuela
La informacn obtenida en la en
cuesta posibilitó identificar tres dimen
siones valorativas (Grasso & Robledo,
2009), designadas como idealismo, éti
ca y transgresión.15
Se ubican como "idealistas" a los
jóvenes que en las elecciones vitales
declaran atender motivaciones intrínse
cas y altruistas. En la posicn "ética"
están los jóvenes que se resisten a
aceptar comportamientos frecuentes en
la actualidad que implican la violación de
normas éticas de la convivencia social.
Finalmente, en la posición "transgresora"
se incluyen los jóvenes que declaran
aceptar comportamientos que implican la
transgresión de mandatos sociales tra
dicionales antes objeto de fuertes san
ciones sociales, pero, actualmente cada
vez s aceptadas o toleradas.
Los datos de la tabla 17 muestran
que los porcentajes de jóvenes que con
sideran necesaria una disciplina más es
tricta en la escuela son mayores entre
los "idealistas", los "no transgresores"
y los "éticos". Resultados similares se
constatan cualquiera sea el NSE del ho
gar del joven.
Estos resultados aparecen como
sistemáticos: a las posiciones valorati
vas intermedias corresponden siempre
porcentajes intermedios y diferencias
netas oponen las posiciones no idealis
ta, transgresora y no ética a las otras
(ver tabla 17).
Bulling
Un problema frecuente de la convi
vencia en la escuela es la violencia en
tre pares o acoso entre estudiantes.
Este fenómeno recibe creciente atención
en el mundo y merece cada vezs
15 Un análisis factorial exploratorio sugiere la independencia de estas dimensiones. Los indicadores
utilizados se refieren a: en la dimensión de idealismo, motivaciones más importantes para la prosecu
ción de estudios (descriptas como vocaciones, o relacionadas con el Interés por el conocimiento y la
investigación o no) y a las elecciones laborales (buscar la realización personal en el trabajo más allá
de lo económico y los medios de vida o no); en la dimensión ética: la aceptación o no de conductas a
menudo social o legalmente sancionadas: mentir para obtener un empleo, simular enfermedad para
conseguir una licencia, sobornar, tomar de punto a compañeros de escuela, plagiar textos de Internet,
evadir Impuestos; en la dimensn de transgresión: cuestiones respecto de las cuales la familia se
considera el principal (antes el único) agente educativo: la vida sexual y de pareja y la institucn
familiar (aceptación o no de relaciones sexuales pre o extra matrimoniales, del aborto, del divorcio, de
la concepción de hijos sin pareja, del matrimonio sólo civil, de la homosexualidad) y de las conductas
relativas a las experiencias con el alcohol y las drogas.
32
'Díoltupu TkcOuyiuu,. o VIII, 15, abril 2010. Pág. 13-36
Tabla 17: Jóvenes que acuerdan con una disciplina más rigurosa según
posicionamientos valorativos.16 Porcentajes.
Dim ensión
de idealism o
%
Dim ensión de
transgre sión
%
Dim ensión
ética
%
No idealista
Posición intermedia
Idealista
52.4
65.4
69.3
Transgresor
Posición interm.
No transgresor
53.5
64.7
69.2
No ético
Posición interm.
Ético
50.5
63.1
69.6
Resumen de las principales conclu
siones
El objetivo de este trabajo es co
nocer y comprender mejor las creencias,
opiniones y valoraciones relativas a la
escuela que sostienen los jóvenes que
están a punto de concluir la ensanza
obligatoria. Ni el análisis crítico del sis
tema educativo ni la proposición de so
luciones a problemas particulares están
comprendidos en sus alcances.
Se ha llegado a una serie de con
clusiones relacionadas con la percepción
de la eficacia de la escuela.
Una amplia mayoría expresa una
evaluación general positiva de la escue
la. Esto es así ya sea que se exprese
en términos de la eficacia percibida de
la escuela o ya sea que se exprese como
la satisfacción con la formación que per
sonalmente se ha alcanzado.
16 Las tres categorías en cada dimensn se han definido atendiendo los percentiles 25 y 75 en escalas
de evaluación de cada dimensión, lo más aproximadamente posible.
estudios e investigaciones. En nuestro
medio, este comportamiento ha adop
tado también la forma más reciente de
cyberbulling, es decir el acoso por me
dio de las nuevas tecnologías.
Consultados sobre la aceptabilidad
de "tomar de punto a un compañero del
colegio" un 73.8% de los estudiantes a
punto de graduarse opina que se trata
de una conducta inaceptable. lo un
5.4% lo considera aceptable. Hay, sin
embargo, un 20.8% que declara ser in
diferente frente a la cuestión. Se trata
entonces de una conducta aceptada sólo
por una minoría muy reducida.
Sin embargo, el porcentaje de indi
ferentes debe ser atendido puesto que
la indiferencia implica ausencia de con
ductas de condena o de auxilio de la víc
tima y el no oponerse a la difusión. El
bulling en la escuela se difunde por la
indiferencia.
"D/ocpoi PedayóyúM. Año VIII, 15, abril 2010. Pag. 13-36
33
¿Qué piensan los jóvenes acerca de la escuela?
Cuando se pasa a considerar los lo
gros en aspectos específicos, se en
cuentra que los juicios positivos más ex
tendidos -alrededor de 70%- se refie
ren a la formación general (la formación
integral de la persona, la utilidad y vi
gencia de los contenidos, el desarrollo
del pensamiento ctico). Sobre estas
cuestiones la satisfacción es ampliamen
te predominante.
Las evaluaciones adversas son co
munes, en cambio, en lo que se refiere
a la preparación para la próxima etapa
vital, concretamente la preparación para
el trabajo y los estudios superiores.
La formación cívica es también un
área en que las evaluaciones positivas
están menos extendidas. Una propor
ción importante de jóvenes piensan que
la escuela secundaria no prepara para
convivir en democracia ni enseña a com
prender la realidad social y política.
En la opinión pública, en la prensa y
en el discurso educativo técnico y políti
co es un lugar común señalar las insufi
ciencias de la escuela, especialmente la
secundaria, en un clima de profunda in
satisfacción y desilusión. Las opiniones
de los jóvenes que están finalizando los
estudios de nivel secundario no son tan
pesimistas. Por ejemplo, a la formación
general básica y el desarrollo del joven
como persona se refieren muchas de las
criticas a la escuela secundaria más fre
cuentes. Pero, como se ha mencionado,
los venes valoran la escuela por su efi
cacia en estos aspectos.
Se verifican tambn otros desen
cuentros. Es hoy común concebir la es
cuela secundaria como una instancia
fundamental para dotar a los venes
de recursos que aseguren mejores po
siciones laborales y coadyuven a dismi
nuir las desigualdades sociales. Pero,
como se ha visto, las críticas de los jó
venes se concentran en estos puntos,
así como en la formación relativa a los
valores cívicos, otro objetivo indudable
mente importante de las escuelas de
una sociedad democrática.
Las evaluaciones positivas sobre la
formación en general están más exten
didas entre:
a) Los jóvenes provenientes de hoga
res más humildes en rminos de NSE
y capital cultural de sus padres. La
insatisfacción está más extendida en
tre jóvenes de NSE medio, medio-alto
y alto.
b) Los estudiantes de escuelas de ges
tión estatal. Los estudiantes de es
cuelas de gestión privada son más crí
ticos y están más insatisfechos.
Estas relaciones parecen contrariar,
de algún modo, lo que generalmente se
supone.
Otro conjunto de conclusiones se
refieren a las atribuciones causales res
pecto del fracaso escolar.
Se observa que, a diferencia de las
posiciones más extendidas en los me
dios educacionales, la atribución del fra
caso a factores situacionales de índole
socioeconómica (falta de recursos) es
subscripta por una muy pequa pro
porción de los venes, con una amplí
sima mayoría que niega tal causal.
En cambio, las explicaciones en r
minos disposicionales (motivacionales),
hoy relativamente ausentes del trata
miento de la problemática en los medios
educacionales, son señaladas por una
fracción de los venes ampliamente ma-
34
. Año VIII, N° 15, abril 2010. Pág. 13-36
yoritaria. La falta de estudio es una ex
plicación ampliamente extendida entre
los alumnos, como lo es también el des
interés por la escuela.
Pese a los desencuentros entre la
cultura escolar y las culturas juveniles a
menudo señalados, en la mirada de los
venes que finalizan el secundario, la
escuela aparece eximida de responsabi
lidades y conflictos en lo que hace a las
expectativas de logros y a las relaciones
de los docentes con los alumnos. Los jó
venes que consideran que las exigencias
de la escuela como excesivas son muy
pocos. Si bien muchos de ellos provienen
de los sectores social y educacionalmente
menos afortunados, no es la posición pre
dominante en esos sectores.
Las cuestiones vinculadas a la di
dáctica, como dificultades para enten
der y deficiencias metodológicas de los
profesores, generan dos posiciones dis
crepantes sostenidas por similares pro
porciones de los jóvenes. Son percibi
das como responsables del fracaso
escolar sobre todo por jóvenes de ho
gares de menores recursos. Explicacio
nes de este tipo parecen tener para los
jóvenes una importancia que no coinci
de con el lugar que ocupan en los plan
teos pedagógicos actuales.
En materia de convivencia escolar,
entre los venes que están finalizando
el nivel secundario prevalecen las opi
niones de que "en la escuela la discipli
na debería ser más rigurosa" y de que
"la escuela debe expulsar a los alum
nos que cometen faltas graves". Aun
que el nivel de desacuerdo es importan
te, las mencionadas opiniones son cla
ramente mayoritarias y son sostenidas
por el 63% y 56.5% de los jóvenes ob
jeto de este estudio, respectivamente.
Los porcentajes de acuerdo son
superiores entre los jóvenes prove
nientes de familias de menor nivel edu
cativo y económico que entre sus com
pañeros con hogares de mejores
recursos. Asimismo, entre los jóvenes
estudiantes de escuelas de gestn es
tatal son mayores que entre sus pares
de escuelas de gestn privada.
El deseo de una mayor disciplina en
la escuela se encuentra asociado con
ciertas posiciones valorativas de los jó
venes aquí estudiados. Los porcenta
jes son superiores entre aquellos más
idealistas en sus motivaciones labora
les y vocacionales, los que asumen pos
turas éticas respecto del comportamien
to cívico y menos transgresoras en
cuestiones de ética privada. Estas rela
ciones se constatan cualquiera sea el
NSE del hogar del joven.
Otros temas vinculados a la convi
vencia escolar presentan resultados que
merecen ser considerados. El plagio es
una conducta extendida. Casi la mitad
de los jóvenes interrogados declara
haberlo cometido por lo menos una vez.
El "bulling" es una práctica que, aunque
repudiada por la mayoría, resulta indi
ferente para una proporción considera
ble de los venes que concluyen el ni
vel secundario.
Para finalizar, cabe subrayar que
todas las opiniones y posiciones valo
rativas aludidas en este trabajo se en
cuentran extendidas en medida muy si
milar entre los mejores estudiantes y los
mediocres.
Original recibido: 09-02-2010
Original aceptado: 25-03-2010
T>¿ála¿fO¿ PedoyeyitM. Año VIII, N° 15, abril 2010. Pag. 13-36
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¿Qué piensan los jóvenes acerca de la escuela?
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