
Acontecimientos que acompañaron la fundación..
ción en el campo político-religioso y las
consecuencias a las que se arribaron; po
nen en evidencia, además, que no eran
aún tiempos de aceptación de un pensa
miento plural, no existía un espacio para
el diálogo interreligioso en búsqueda de
la unidad ni tampoco el reconocimiento
de la posibilidad de respetar criterios di
ferentes. La situación se hacía aún más
compleja debido a la voluntad de incor
porar a la cultura nacional a los integran
tes de innum erables fam ilias de
inmigrantes, que traían cada cual sus ca
racterísticas, su lengua y sus tradiciones
propias. En esos años, el campo educati
vo era el escenario donde se dirimía la
transmisión, la permanencia y la conser
vación de valores que cada sector reco
nocía como propios de la nacionalidad.
La Escuela Normal Alejandro Carbó
El positivism o pedagógico y los
principios laicistas que defendía el libe
ralismo continuaron vigentes en el país
hasta la segunda década del siglo XX,
mientras el pensamiento católico sólo
estuvo manifiesto en asambleas y con
gresos pero lejos de las instituciones y
decisiones políticas. No obstante en
Córdoba, al iniciar el año 1885, el con
flicto y los momentos de incertidumbre
vividos en la Escuela Normal Nacional
para Maestras, se fueron superando.
Los ánimos comenzaron a serenarse y
la escuela se fue consolidando paulati
namente como una prestigiosa institu
ción de formación docente, debido la
idoneidad, la dedicación y el empeño de
quienes fueron sus primeros directores,
y en sus comienzos, a la excelente dis
posición de Francisca Amstrong quien
se mostró en todo momento atenta a la
idiosincrasia de la comunidad, y respe
tuosa de sus valores y principios.
Hacia el año 1887 egresaron las
primeras maestras normales nacionales
y poco a poco un mayor número de jó
venes provenientes de diferentes sec
tores sociales llegaron hasta sus aulas,
considerando al magisterio una profe
sión adecuada para ser asumida por
mujeres, ya que les permitía acceder a
los estudios secundarios e ingresar al
mundo del trabajo. De este modo, el
normalismo fue la puerta abierta que
significó para la mujer el ingreso a los
estudios superiores.
En el año 1912 la escuela se trasla
dó a su edificio definitivo frente a la Pla
za Colón y se inició como Profesorado
de Ciencias y Letras recibiendo alumnos
provenientes de distintas provincias.
Mientras se organizaba su estructura
definitiva fueron algunos de sus direc
tores María S. de Cossú, Pedro Ruiz de
Argibay, Trinidad Moreno, Julia Funes de
Bonet, Rosario Vera Peñaloza, y el doc
tor Alejandro Carbó, a quien en recono
cimiento por su labor como educador, la
institución pasó a llamarse Escuela Nor
mal Superior Alejandro Carbó, en el año
1931. En estos años muchas maestras
transitaron por sus aulas a las que se
incorporaron luego varones aspirantes
a la carrera de magisterio.
En 1953, se la habilita para crear
profesorados en distintas modalidades
tales como los profesorados de Caste
llano, Literatura y Latín y de Matemáti
ca, Física y Cosmografía, incorporando
posteriormente los de Geografía y de
Química y Merceología, los que se inte
gran con el Profesorado en Educación
Inicial y el Profesorado en Educación
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*Dúi¿oyo4 ’Pedaqóqicoá.. Año VII, N° 14, octubre 2009. Pág. 8 8-100