HOMENAJES
Pedagogos latinoamericanos
Este apartado rinde un sencillo y sentido homenaje a aquellos
pedagogos y educadores que posibilitaron la creación de un pensa
miento pedagógico latinoamericano y que, como acervo cultural, ope
ran en la memoria activa de Latinoamérica como fuente inspiradora
de nuevos pensares sobre la Educación.
Apartado que sintetiza ideas y no una biografía detallada.
Mabel Cingolani (1950 - 2008)
Por Lic. Marianna Galli* y Lic. Delia María Lozano**
Hoy nos toca rendir un homenaje a
una amiga, a una colega y sobre todo a
nuestra gran maestra.
Un homenaje para una mujer que
signó nuestras vidas: Mabel nos ayudó
a crecer, nos abrió horizontes, nos hizo
ver más allá del árbol y nos mostró el
bosque; marcó un rumbo y una mirada,
nos exigió fundamento en cada uno de
nuestros actos profesionales. Nos exi
gió, pero dio en la misma medida. Ella
supo irradiar en cada persona que la
ha conocido la fuerza que tiene el po
der conquistar en el otro sus posibili
dades.
Mabel Olga Cingolani nació el 6 de
agosto de 1950 en Capital Federal. En
el año 1967 se recibió de Maestra Nor-
Licenciada en Gestión de la Educacn Especial. Profesora en educacn de oligofrénicos. Docente de
la Universidad Calica de Córdoba, Argentina. E-mail: mariannagalli@hotmail.com
" Licenciada en Psicología. Profesora en educación de oligofrénicos. Docente de la Universidad Calica
de Córdoba, Argentina. E-mail: deliamarialozano@hotmail.com
Dfoyod Ped&efóCfLeoi. Año V il, N° 13, ab ril 2009. Pág. 127-12 9
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Mabel Olga Cingolani de Yavarone
m al Nacional en la ciudad de Villa
Giardino, desde sus comienzos demos
tró pasn en el arte de educar; incan
sable en sus ansias de saber y perfec
cionarse, logro alcan za r d iferen tes
titulaciones: en el año 1972 Profesora
en educación de oiigofrénicos, en el año
1975 Profesora en educación psico-
motriz, en el 2000 Licenciada en Cien
cias de la Educación con Especializacn
en Planeamiento, supervisión y adminis
tracn educativa, completando su for
mación en el año 2005, con el título de
Máster Universitario, en la Maestría In
ternacional de Enseñanza y aprendizajes
abiertos y a distancia.
Puso empeño en combinar su for
macn y ejercicio profesional con el ser
esposa y m adre de cuatro hijos... y
tiempo después de abuela, la "abu",
tenía en sus ojos los de sus cinco nie
tos y en cada paso que daba los re
cordaba con ferviente amor. Como mu
jer: siempre espléndida, siempre impe
cable.
Desde su form ación pedagógica,
defendió a ultranzas la figura docente
como profesional de la educacn. Fue in
cansable en la búsqueda de nuevos
paradigmas que aportaran a esta mira
da. Su extensa trayectoria teórico pro
fesional marcaba su modo de ver, de
analizar y resolver la tarea profesional,
compartir con ella estas instancia de
safiaba a una búsqueda constante de
saberes y a una pasn por la práctica
en el servicio.
Desde su actitud profesional supo
convocar al trabajo en equipo, creando
la posibilidad de reflexionar, de cons
truir nuevos conocim ientos, resigni-
ficando saberes y aprendizajes y, a
partir de ellos, la cimentacn de nue
vas posturas, nuevas respuestas, nue
vos interrogantes, sosteniendo así una
actitud de vida francamente constructi
va. Fue defensora acérrima del para
digma de la resiliencia, paradigma del
que se aprop y sostuvo hasta el últi
mo minuto de su vida.
Hizo huella en el Instituto Superior
Dr. Dom ingo Cabred, institución que
fue su casa por más de tres décadas,
siendo directora de la misma en el pe
ríodo 1995-2002. En el trabajo en esta
institución, participó activam ente en
las reformulacn de planes, con el ob
jetivo de agiornar las propuestas a las
m odificaciones conceptuales que se
fueron generando, mundialm ente, en
torno a la temática de la discapacidad.
Durante su gestn toma la iniciati
va de realizar el Primer Congreso Inter
nacional en Córdoba de educación y
salud, con la participación de eminen
tes personalidades mundiales. A tra
s de estas tareas ayudó a posicionar
a nuestra ciudad como pionera en la
temática de la Educación Especial.
Mabel sentía hacia "el Cabred" un
amor incondicional, fue para ella fuente
de sus mayores satisfacciones y des
velos; hablaba de él como quien habla
de un hijo, al que se reconoce con de
fectos y virtudes, pero al que se ama y
defiende por sobre todas las situacio
nes y circunstancias.
En el año 2001 ingresa como do
cente a la Facultad de Educación de la
Universidad Católica de Córdoba, des
empeñándose en los cargos de profe
sora titular de las cátedras de Pedago
gía Terapéutica, Educacn Especial y
Persp ectivas contem poráneas de la
Pedagogía de las carreras de Licencia-
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'D id lay n Peda yáyúM . Año V il, N° 13, ab ril 2009. Pag. 127-129
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tura en Ciencias de la Educacn y Li
cenciatura en Gestión de la Educacn
Especial.
Desde su lugar, en la Facultad de
Educación, fue una visionaria en el de
seo de profesionalizar al docente en
relación a la educacn especial, traba
jando arduamente en la generacn de
proyectos educativos que llevaran a
este objetivo, en una clara invitación a
la capacitacn y formación, coordinan
do durante cuatro años los cursos de
formación docente en la temática: Edu
cacn común - educacn especial: una
propuesta abierta a la diversidad.
Su ingreso en la Facultad marcó un
rumbo en el posicionamiento de la mis
ma en torno a la problemática de la per
sona con discapacidad. Desempeñó un
papel esencial en la creación de la Licen
ciatura en Gestn de la Educación Espe
cial, siendo partícipe activa en la formula
cn del proyecto que desde hace tres
años se es poniendo en juego.
Y con el transcurrir del tiempo, fue
atesorando nolo saberes sino expe
riencia de vida, experiencia profesio
nal. En el encuentro con una enferme
dad que le arrebataría la vida, surg,
de acuerdo a sus propias expresiones,
una nueva Mabel, que tenía los mismos
dotes pero con una mirada más sensi
ble, más reflexiva, más abierta a la pro
blemática singular del otro profesio
nal... Ella misma reconocía que había
sido muy dura... pero en sus últimos
años nada quedaba de tal dureza,
aprendió a disfrutar de ella misma y de
cada uno de sus afectos... Sus viajes
«Quien deja huellas... nunca desaparece»
seguían siendo alim ento para su sed
de saber, com partiendo la diversidad
cultural como esencia del ser. Sus cla
ses ya no tenían la rigidez del comien
zo, eran espacios plenos de reflexn,
debate y articulación teórica.
Todo esto y mucho más es Mabel
para nosotras y para todos los que
componemos la Facultad de Educación
de la Universidad Católica de Córdoba.
Quedan en el alma todas aquellas
expresiones, sentimientos que son su
mam ente difíciles de expresar, pero
que han hecho huella en nuestras for
mas de mirar, entender y significar a la
profesn docente y la formacn de do
centes.
Mabel amiga, Mabel colega, estás
aun en nuestras reflexiones cotidia
nas, en nuestras búsquedas, nos resta
agradecerte públicamente todo lo que
diste a las generaciones más jóvenes y
todo lo que nos diste, en lo personal, a
cada uno de quienes tuvimos la dicha
de conocerte.
T^edo.c^ccai. Añ o VII, N° 13, abril 2009. Pág. 127-129
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