
anterior, en la que la diferencia es vista como un límite, otra
modalidad se expresa desde una positiva exaltación de ella,
una romantización del mundo de los niños que viven en la
pobreza. Se produce lo que llamo una mimetización pedagógica
en tanto se produce una revalorlzación de los saberes, las
prácticas cotidianas, las tradiciones etnoculturales de los ni
ños y de sus familias como un modo privilegiado de trabajo en
el aula. Enseño lo que creo debo "rescatar" de la cultura de
los pobres, de los indígenas. Así, las leyendas, las formas de
comer, las creencias, las formas de organizar la familia según
el relato de los niños será lo que se despliega en el aula. Es
tas prácticas podrían relacionarse con la importancia que ad
quirió en la escuela el uso de los conocimientos previos. Sin
embargo, se limitan a ello sin complementación con otros sa
beres que se supone la escuela tiene la obligación de distri
buir. Por eso decimos que se produce una mimetización de los
conocimientos que el niño "trae" con los conocimientos esco-
larizados. En otras palabras, los conocimientos escolares son
exclusivamente los conocimientos cotidianos del niño. En la
medida en que queda obturado un proceso dirigido a proble-
matizar, ampliar, sistematizar, articular esos conocim ientos
con los conocimientos acumulados universalmente, se puede
entender que, desde la perspectiva de los niños y los padres,
no ha habido trabajo escolar. Por ejemplo, una escena típica:
los maestros les dice a los niños: "cuenten cómo son sus fami
lias", "dibujen a su familia"... en algunas de estas situaciones,
los chicos han planteado: "señorita,
¿cuándo vam os a em pezar a trab a
jar?". Pareciera que estos conocimien
tos extraescolares de los que "se ha
bla" en el aula no logran a lca nzar
alguna significación y, podríamos decir,
que al ser trivializados terminan per
diendo el sentido de conocimiento.
De hecho, estos procesos cultura/izados de las relaciones
pedagógicas -que van desde el conflicto a la mimetización cul
tural- se generan y desarrollan en el cruce de múltiples condi
ciones en las que se despliegan la vida escolar y familiar.
Para finalizar, quisiera volver al sentido crítico del diálogo
como un camino que permita objetivar estas diversas expan
siones de la noción de "cultura" en los ámbitos educativos. Un
noción cargada desde un concepción que homogeiniza, que
cierra de un modo estático la vida de los distintos conjuntos
«Me preocupa cómo hemos incorporado,
en algunas producciones académicas
o en nuestros quehaceres cotidianos, el
discurso de la diversidad, de las
pluralidades de voces a modo de un
discurso falsamente democrático.»
T)iáíoyo¿ “Pedaqtiyitoa. Año VI, N° 12, o c tu bre 2008. Pág. 1 2 1-1 38
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