
alternativas a todas las prácticas nuevas que son de especial interés de los jóvenes y que no se
enmarcan en la tradición de los deportes. Con esto, justificaron el uso de amplias categorías
conceptuales en sus planificaciones, ya que, al no conocer siempre todos los intereses de los
estudiantes al momento de planificar, incluyen en sus documentaciones una gran categoría
conceptual de prácticas corporales alternativas, que los habilite a desarrollar distintos tipos de
prácticas de acuerdo a los intereses de los estudiantes.
Los docentes denunciaron limitación de sus saberes y formación docente sobre estas
nuevas prácticas corporales. Reconocieron que reemplazan esta limitación en su formación con el
desarrollo de estos contenidos solo de manera recreativa, limitándose al cuidado corporal, con
ausencia de secuencias didácticas. Además, recurren a capacitaciones extra o apelan a un
especialista para la enseñanza de esos contenidos.
Al respecto, si bien estos actores reconocieron que el propio diseño, como cambio de
paradigma, contempla un corrimiento del tradicional rol docente como poseedor de los saberes y
postula al proceso de enseñanza-aprendizaje como un espacio de coconstrucción, estos docentes
manifestaron incomodidad por la vacancia en su formación para acompañar procesos de
aprendizajes en estas nuevas prácticas corporales que eligen los jóvenes y en las cuales son ellos
los que tienen los saberes (Libaak, 2017a). Esto los moviliza de una tradición de Educación Física
ligada a un conjunto de métodos, técnicas y procedimientos en los procesos de
enseñanza-aprendizaje.
En la línea de investigación desarrollada en la Universidad Nacional de Río Cuarto a partir
de 313 observaciones realizadas en la primera convocatoria de investigación, se lograron
identificar 20 tipos de prácticas corporales que disfrutaban los adolescentes y jóvenes, de entre 11
y 17 años aproximadamente, fuera del ámbito escolar. En orden alfabético, son las siguientes:
actividades circenses, baile, basquetbol, BMX, caminatas, ciclismo, destrezas en telas,
entrenamiento funcional, expresión corporal, futbol, gimnasia artística, longboard, parkour, patín,
rollers, rugby, skate, trote, voleibol, wakeboard (Libaak y Domínguez, 2019). Por su parte, en la
segunda convocatoria de indagación con 316 observaciones no participantes realizadas, se
lograron identificar 41 tipos de prácticas corporales que los jóvenes eligen desarrollar en sus
tiempos libres en espacios públicos. Esas prácticas cambiaron de acuerdo con el sector de la
ciudad observado. Se agregaron a las identificadas anteriormente el yoga, slackline, Trick bike,