INVESTIGACIÓN, EDUCACIÓN Y CAMBIO: DESAFÍOS Y OBSTÁCULOS PARA TRANSFORMAR LA REALIDAD EDUCATIVA
ANUARIO DIGITAL DE INVESTIGACIÓN EDUCATIVA. Número 6. Agosto de 2024. Página 286
Este contexto puso a las familias, los docentes y los estudiantes en condiciones
diferentes para transitar la escuela. Los estudiantes se apropian de ella con una
presencialidad mediada por la pantalla o por un cuadernillo, con otros ritmos de
escolaridad, otros espacios. Por otro lado, las familias, que en este caso, actúan como
mediadores, no siempre cuentan con el conocimiento y tiempo necesarios. Por tal motivo,
los docentes tratan de buscar nuevas formas de contención a las nuevas subjetividades,
con la organización de ritmos y rutinas escolares en cada hogar, con encuentros intensos
y novedosos.
A su vez, en estos nuevos espacios educativos, se visibilizan la diversidad de
formas familiares que son parte de la vida de los estudiantes como también, muestran las
dificultades para acompañar a sus hijos en tareas escolares condicionados entre otros,
por el acceso a formatos tecnológicos (disponibilidad de WIFI, de teléfono o
computadora). A lo que se suma, la vulnerabilidad en torno a lo social, lo económico y lo
educativo (algunos padres analfabetos) y la disparidad de acompañamiento familiar ante
las dificultades (disposición en tiempos y de saberes). En este sentido, el docente tuvo
que sostener este aprendizaje mediado por la familia orientando y asesorando.
Se buscó en todo momento, fortalecer el vínculo entre familia y escuela
promoviendo el acompañamiento de los padres a sus hijos, la comprensión de la
importancia de la educación.
Este vínculo se gestó a partir de la escucha que hizo la escuela a los diferentes
planteos de la familia, plasmado en que el 54% de padres indican ser escuchados siempre,
un 22,2% casi siempre y un 13;9% a veces. Cuando a la familia se le pregunta acerca de la
relación que pudo establecer con la escuela, un 45,6 % expresa que fue muy buena
mientras un 26,9% buena y un 21% satisfactoria, lo que implica que en general la escuela
y familia pudieron relacionarse.
A su vez, queda manifestado en la encuesta, que la familia se comunicó
mayoritariamente con los docentes de la institución (84,8%) lo que generó una relación
más estrecha. Una docente señala en relación a la interacción con la familia: “nos
acercaban soluciones o maneras de actuar, que… por allí, que hago con esto, te parece
que puedo hacer lo otro, yo creo que las familias hoy se sienten acompañadas, porque
estamos con ellas.” “Nosotros trabajamos muchísimo con las familias, intentamos
integrarlas en propuestas, en charlas, en talleres, conversaciones”.
Se destaca la importancia de la familia, como mediadora ante los aprendizajes,
que “se posicionan como andamiajes como sistemas de apoyo de los procesos de