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un logro signicativo para su promotor: el Instituto de Derecho Internacional
“Manuel Antelo” de la Universidad Nacional del Litoral. Si bien su edición
fue bastante irregular, salió bajo el mismo nombre hasta 1981 y reunió una
importante cantidad de artículos, doctrinas, documentación internacional y
bibliografía (Sarthou, 2012). Además, sirvió como instrumento de difusión
de las actividades del Instituto y para el intercambio de material con centros
de Estados Unidos y Europa. Como su nombre lo sugiere, esta publicación
tuvo un fuerte carácter juridicista. Los artículos allí publicados no se separa-
ban de los temas de investigación de los integrantes del instituto centrados en
el derecho internacional, en organismos internacionales, en la organización
del Ministerio de Relaciones Exteriores y en la selección del personal del
Servicio Diplomático. Básicamente, las personas que publicaban en esta re-
vista eran las que integraban las cátedras que componían el Instituto: Roberto
y Juan Carlos Puig, Iris Laredo, Eduardo Sutter Schneider, Mario Cámpora,
Calixto Armas Barea, Artemio Luis Melo.
Estaba dividida en las secciones de “Doctrina”, “Documentación Internacio
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nal” y “Bibliografía”. Su aparición fue bastante irregular hasta que, en 1956,
el Instituto decidió regularizar la aparición de los números de la revista, como
así también ampliar las secciones. Así, en 1957 apareció el número 12 de la
revista, un año después el 13 y, a partir de 1959, dos números por tirada. Las
nuevas secciones se ordenan de la siguiente manera: “Estudios”, “Historia
Diplomática”, “Notas”, “Legislación”, “Jurisprudencia”, “Actividades del
Instituto”, “Recensiones”. Los temas abordados no se modicaron, aunque
se observan algunos énfasis como el de la actualización de los organismos
regionales y mundiales (OEA, OIT, UNESCO, ONU) y varias cuestiones de
la ciencia política.
A partir de 1972, la revista se modernizó e incorporó un Consejo de Re
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dacción y nuevas secciones. El Consejo quedó integrado por Calixto Armas
Barea, Iris Laredo y Roberto y Juan Carlos Puig. Las secciones se ordenaron
en: “Estudios”, “Estudios de actualidad”, “Legislación”, “Jurisprudencia”,
“Recensiones”, “Revistas” y “Revista de Revistas”. Su contenido se amplió
a nuevos temas tales como el análisis de organismos como la OEA o la ONU;
problemas de actualidad (Tercer Mundo, Guerra Fría, Derechos Humanos,
política exterior soviética, unión latinoamericana, cuestión Islas Malvinas,
problemas constitucionales, desarrollo y subdesarrollo, guerra de guerrillas).
La Revista de Derecho Internacional y Ciencias Diplomáticas presentó en
su contenido un mayor grado de especicidad, delimitado por el tema que
congrega en su título. Evidencia la necesidad del Instituto de contar con un