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BREVE HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONÓMICO, de
Daniel Gattás. (Córdoba: EDUCC, 2004). 108 págs. ISBN 987-
21219-3-1.
Para poder entender la problemática que nos plantea la Economía
y comprender los porqué de los diferentes esquemas de produc-
ción, intercambio y distribución que fueron apareciendo a lo lar-
go de la historia, es de gran utilidad hacer una reseña muy sucin-
ta —aunque precisa— sobre la evolución del pensamiento
económico, aún a riesgo de simplificar parte de las ideas de algu-
nos autores.
Estimo como indispensable para el público en general, el conocer
a grandes rasgos las ideas económicas más importantes, aquellas
que hicieron historia; de lo contrario, ignorando los hechos signi-
ficativos del pasado, estaremos condenados a no comprender el
presente y, quizá, a cometer nuevamente errores que hoy creemos
superados.
Como sostiene Joseph Schumpeter, “el registro histórico no pue-
de ser simplemente económico, sino que ha de reflejar también,
inevitablemente, hechos institucionales que no son puramente
económicos: de este modo facilita el método mejor para compren-
der cómo están relacionados los hechos económicos con los no
económicos, y cómo se deberían relacionar las ciencias sociales
entre ellas”. (Historia del Análisis Económico, pág. 48, Ed. Ariel,
Barcelona, 1982). Esto significa articular, en un mismo pensa-
miento, los hechos económicos con aquellos de naturaleza políti-
ca y social, pues no sólo son interdependientes, sino que, además,
se potencian unos a otros.
Para entender las razones en las que se apoyaban las distintas
ideas económicas, es conveniente recordar aquel viejo adagio in-
glés que nos advierte que las personas son una mezcla de natura
(la carga genética, lo que está en su propia esencia y que confor-
ma una personalidad relativamente estable) y nurtura (lo que se
obtiene a través del proceso de socialización y la relación con el
medio). Lo que quiero significar es que los grandes pensadores
RESEÑAS
STUDIA POLITICÆ
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generaron ideas dentro de un contexto cultural e histórico deter-
minado, de manera que en un contexto diferente, seguramente sus
reflexiones no habrían sido las mismas. Esto queda claramente
expresado en el pensamiento de Marcel Prelot cuando, refiriéndo-
se a las teorías, sostiene que todas “tienen la marca de la época y
el sitio en que se desarrollan. Por lo tanto deben ser estudiadas
en su tiempo, en el lugar en que son elaboradas, y en relación
con la vida de su autor” (La Ciencia Política, pág. 66, Ed. Uni-
versitaria de Buenos Aires, 1994).
En esta breve recorrida utilizaremos como apoyo bibliográfico las
obras originales de la mayoría de los autores más importantes de
la historia económica, evitando citas de citas, intentando de este
modo no incorporar en el análisis algunos intereses ideológicos
mezquinos que puedan alterar la esencia misma de las teorías.
Para evitar cualquier tipo de susceptibilidades, creo importante
aclarar que en este libro no se ha incluido deliberadamente el de-
sarrollo del pensamiento económico latinoamericano, simplemen-
te porque los grandes teóricos, los que marcaron una época, son
originarios de Europa y los Estados Unidos. De todas maneras,
hay interesantes planteos y adaptaciones locales que han enrique-
cido las teorías, especialmente por parte de algunos autores argen-
tinos, como es el caso del brillante Juan B. Alberdi, pero que por
su trascendencia para nuestro país y sus repercusiones panameri-
canas, serán motivo, Dios mediante, de un análisis en un trabajo
posterior.
[del Prefacio]