
STUDIA POLITICÆ
01 ~ primavera/verano 2003166
miento de las contradicciones sociales; es fuente de ignorancia
y prejuicios que atentan contra la felicidad humana; la idea de
Dios es la propia esencia humana idealizada y proyectada; es el
suspiro de la creatura oprimida y el opio del pueblo, etc.
Cualquiera que sea la postura que se adopte, tenemos concien-
cia hoy que, el fenómeno religioso, lejos de desaparecer (como
lo habían afirmado muchos teóricos sobre la secularización),
irrumpe una vez más frente a nuestros ojos como un fenómeno
poderoso y ambiguo. Como ponen de relieve varios autores,
este proceso se alimenta en las mismas incertidumbres, contra-
dicciones y riesgos que presenta la modernidad. No obstante, en
un sentido muy importante la secularización es irreversible.
Desde esta perspectiva, una serie de expresiones técnicas ca-
racterizan bien el momento socio-cultural presente: desimplan-
tación de la Iglesia en la sociedad y en la cultura, quiebra de la
tradición y de la memoria cultural, secularización de la vida
cotidiana, desinstitucionalización de la vivencia religiosa en el
marco de un desprestigio de todas las instituciones, crisis de
socialización religiosa, pluralismo religioso, aflojamiento en los
sentimientos de pertenencia, perdida del monopolio cosmovi-
sional, privatización e individualización de la religión, cambio
en el imaginario religioso católico, ruptura en el edificio de las
creencias, etc.
Por otra parte, es claro que la persistencia o el retorno de lo
religioso antes aludido, incluso en el pensamiento filosófico, se
experimenta en nuestros días de una manera muy diversa a lo
acontecido en décadas pasadas. Otra serie de expresiones carac-
terizan la «novedad» religiosa del momento: nueva sensibilidad
religiosa, reconfiguración de la creencia, reencantamiento del
mundo, acentuación de lo emocional y mayor valoración de lo
estético-expresivo, surgimiento de figuras carismáticas, sincre-
tismo ahora bajo el signo del inclusivismo, nuevas expresiones
de religiosidad secular o religiosidad profana (vinculadas a fe-
nómenos como la música, el deporte, el culto al cuerpo, etc.),