STUDIA POLITICÆ
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MUJERES, GÉNERO Y SEXUALIDAD. Una mirada inter-
disciplinar (EDUCC, Córdoba, 2003), y
LENGUAJES SOBRE DIOS AL FINAL DEL SEGUNDO
MILENIO. Diálogos interdisciplinares. (EDUCC, Córdoba,
2003).
Volúmenes colectivos de la Facultad de Filosofía de la Univer-
sidad Católica de Córdoba.
Por Carlos Schickendantz
Mujeres, género y sexualidad
El libro Mujeres... es el fruto de un Seminario Interdisciplinar
organizado en la cátedra de Teología Contemporánea, en la Fa-
cultad de Filosofía y Humanidades, de la Universidad Católica
de Córdoba. El evento se concretó entre los meses de marzo y
junio de 2003, con la participación de varios expositores y
aproximadamente unas cincuenta personas asistentes.
Múltiples son las preocupaciones y los intereses que han inspi-
rado y sostenido este Seminario. Las reflexiones de los trabajos
que ahora publicamos dejan a la luz varios de ellos. Quiero po-
ner brevemente de manifiesto aquí algunos aspectos.
En casi todas las culturas, también en nuestra América Latina y
en nuestra Argentina, la pobreza tiene rostro de mujer. No
existe estudio de la realidad social que no advierta que las mu-
jeres son las más perjudicadas cuando se observan diversos pa-
rámetros: violencia familiar, explotación sexual, marginalidad,
inferior condición laboral, relegamiento en los cargos directi-
vos, etc. Una universidad debe encontrar maneras propias de
denunciar y oponerse a estas prácticas injustas, ante todo, exa-
minando críticamente los discursos y las mentalidades que las
sustentan. No constituye un tema optativo. Están en juego los
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sufrimientos y las lágrimas de millones de personas. Dada la
conciencia que hemos adquirido del problema, la indiferencia
de las universidades frente a esta realidad, constituiría una gra-
ve falta ante Dios y un error de proporciones ante la historia de
la cultura humana.
Es sabido que las reflexiones sobre la condición femenina, la
sexualidad y el género, han crecido enormemente en las últimas
décadas, incluso en el ámbito de lengua española. Pero, se ad-
vierte con razón, que este movimiento de ideas, rico y plural,
no ha encontrado eco suficiente en las cátedras universitarias.
Esto se advierte más claramente aún en las Facultades y Estu-
dios de Filosofía y Teología dependientes de la Iglesia Católi-
ca. Hay aquí un impostergable campo de trabajo. En este con-
texto, este Seminario no pretende ser sino una contribución y
una señal.
A nadie se le escapa que una redefinición de lo femenino,
que se está desarrollando en la teoría y en la práctica, va de la
mano con una redefinición de lo masculino, más aún, de lo
humano. Las páginas siguientes están impulsadas por esta
pasión: la de comprender mejor el fenómeno humano que,
según la tradición cristiana, enamoró a Dios y lo impulsó a ha-
cer suya la historia, la vida y la muerte.
Comparto con otros la convicción que estamos frente a una de
las tareas más graves que hoy tiene el cristianismo, porque
constituye una de sus deudas más importantes en su propio de-
sarrollo histórico; su doctrina y su praxis condicionaron de ma-
nera prevalentemente negativa la vida y las experiencias de
amor de infinidad de personas (especialmente mujeres) a lo lar-
go de la historia de occidente.
Finalmente, quiero agradecer a todos los participantes del Semi-
nario, en forma particular a quienes ofrecen aquí sus trabajos.
Hemos compartido un diálogo sereno y profundo, según nues-
tras posibilidades. Somos conscientes que hemos abordado al-
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gunos aspectos importantes, pero también advertimos que mu-
chos otras perspectivas (por ejemplo, desde otras ciencias socia-
les o ámbitos geográficos) han quedado sin considerar. Confío
en que podamos dar nuevos pasos.
[extractado del Prólogo]
Lenguajes sobre Dios al final del segundo milenio
Una semana después de los ataques terroristas al World Trade
Center de Nueva York, José Saramago, premio Nobel de Lite-
ratura, escribió un interpelante artículo en el diario El País de
Madrid. Su título: El factor Dios. La brevedad y simplicidad
periodística no le impidió plantear algunas de las ideas, que con
raíces en la Ilustración europea, están muy difundidas en la cul-
tura de nuestros días en relación al significado del fenómeno
religioso en la historia de la cultura humana.
El escritor recuerda que ya se ha dicho que las religiones, to-
das ellas, sin excepción, nunca han servido para aproximar y
congraciar a los hombres; que, por el contrario, han sido y si-
guen siendo causa de sufrimientos inenarrables, de matanzas,
de monstruosas violencias físicas y espirituales que constituyen
uno de los más tenebrosos capítulos de la miserable historia
humana.
Saramago también recoge uno de los argumentos centrales del
pensamiento crítico moderno cuando dice: Durante siglos, la
Inquisición fue, también, como hoy los talibán, una organiza-
ción terrorista dedicada a interpretar perversamente textos sa-
grados que deberían merecer el respeto de quien en ellos decía
creer, un monstruoso connubio pactado entre la Religión y el
Estado contra la libertad de conciencia y contra el más humano
de los derechos: el derecho a decir no, el derecho a la herejía,
el derecho a escoger otra cosa, que sólo eso es lo que la pala-
bra herejía significa. Y en implícita conexión (o mejor repeti-
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ción) con los principales críticos de la religión en la moderni-
dad, añade: Dios no es más que un nombre, nada más que un
nombre, el nombre que, por miedo a morir, le pusimos un día
y que vendría a dificultar nuestro paso a una humanización real.
A cambio nos prometía paraísos y nos amenazaba con infier-
nos, tan falsos los unos como los otros, insultos descarados a
una inteligencia y a un sentido común que tanto trabajo nos
costó conseguir.
Por tanto, argumenta el autor, Dios es inocente, puesto que no
existe. Los dioses, continua, sólo existen en el cerebro huma-
no, prosperan o se deterioran dentro del mismo universo que
los ha inventado, pero el «factor Dios», ese, está presente en la
vida como si efectivamente fuese dueño y señor de ella. Ese
«factor Dios» es el protagonista en la sociedad internacional.
Un dios se dedicó a sembrar vientos (la política internacional
norteamericana) y otro dios responde ahora con tempestades
(fundamentalismo islámico). Pero no han sido ellos, pobres
dioses sin culpa, ha sido el «factor Dios», () ese que ha in-
toxicado el pensamiento y abierto las puertas a las intolerancias
más sórdidas, ese que no respeta sino aquello en lo que manda
creer.
Finalmente, el autor no le pide al lector que se pase al ateís-
mo de quien ha escrito el artículo, sino que desconfíe del
«factor Dios». No le faltan enemigos al espíritu humano, mas
ese es uno de los más pertinaces y corrosivos. Como ha queda-
do demostrado y desgraciadamente seguirá demostrándose.
Si se revisan detenidamente las afirmaciones de Saramago se
detectan con nitidez las principales críticas del pensamiento fi-
losófico, sociológico y psicológico modernos a la religión (en
Occidente y en la modernidad, el cristianismo): el origen de la
religión está en el miedo o la ignorancia, en los deseos de se-
guridad o en los sentimientos de amenaza; ella representa un
estadio infantil previo al estadio científico; su existencia está
ligada con la legitimación del poder político y con el oculta-
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miento de las contradicciones sociales; es fuente de ignorancia
y prejuicios que atentan contra la felicidad humana; la idea de
Dios es la propia esencia humana idealizada y proyectada; es el
suspiro de la creatura oprimida y el opio del pueblo, etc.
Cualquiera que sea la postura que se adopte, tenemos concien-
cia hoy que, el fenómeno religioso, lejos de desaparecer (como
lo habían afirmado muchos teóricos sobre la secularización),
irrumpe una vez más frente a nuestros ojos como un fenómeno
poderoso y ambiguo. Como ponen de relieve varios autores,
este proceso se alimenta en las mismas incertidumbres, contra-
dicciones y riesgos que presenta la modernidad. No obstante, en
un sentido muy importante la secularización es irreversible.
Desde esta perspectiva, una serie de expresiones técnicas ca-
racterizan bien el momento socio-cultural presente: desimplan-
tación de la Iglesia en la sociedad y en la cultura, quiebra de la
tradición y de la memoria cultural, secularización de la vida
cotidiana, desinstitucionalización de la vivencia religiosa en el
marco de un desprestigio de todas las instituciones, crisis de
socialización religiosa, pluralismo religioso, aflojamiento en los
sentimientos de pertenencia, perdida del monopolio cosmovi-
sional, privatización e individualización de la religión, cambio
en el imaginario religioso católico, ruptura en el edificio de las
creencias, etc.
Por otra parte, es claro que la persistencia o el retorno de lo
religioso antes aludido, incluso en el pensamiento filosófico, se
experimenta en nuestros días de una manera muy diversa a lo
acontecido en décadas pasadas. Otra serie de expresiones carac-
terizan la «novedad» religiosa del momento: nueva sensibilidad
religiosa, reconfiguración de la creencia, reencantamiento del
mundo, acentuación de lo emocional y mayor valoración de lo
estético-expresivo, surgimiento de figuras carismáticas, sincre-
tismo ahora bajo el signo del inclusivismo, nuevas expresiones
de religiosidad secular o religiosidad profana (vinculadas a fe-
nómenos como la música, el deporte, el culto al cuerpo, etc.),
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aparición de nuevos movimientos religiosos fundamentalistas
(incluso dentro del catolicismo), iglesias electrónicas america-
nas, interés por la religiosidad oriental y, lo que podría llamar-
se el paradigma de la nueva espiritualidad representado por
un conglomerado de tendencias que se cobijan bajo el nombre
de New Age, etc.
Este complejo proceso, es oportuno advertirlo, afecta sin excep-
ciones a todo el hemisferio occidental. Si bien es posible y ne-
cesario advertir especificidades vinculadas a contextos cultura-
les regionales, es llamativa la similitud en cifras y tendencias
cuando se analizan diversos estudios generados en el hemisfe-
rio norte, o en nuestra América Latina.
Frente al panorama que sucintamente he caracterizado se ad-
vierten diversas reacciones en el catolicismo de nuestros días.
Una de ellas, que parece consolidarse por su apoyo institucio-
nal y que alimenta críticas como la de Saramago, puede descri-
birse del siguiente modo (con algo de simplificación). Se trata
de ciertas formas neoconservadoras, crecientes en el número de
adherentes, preocupadas primordialmente por la identidad con-
fesional, que apelan con argumentos de autoridad a la sana doc-
trina, con un profundo recelo hacia la modernidad crítica y ha-
cia las formas de vida cotidiana posmodernas, desconfiadas de
los procesos de consenso propios de una sociedad plural y de-
mocrática, aliadas estratégicamente con el fenómeno masivo de
la religiosidad popular, etc. Por el contrario, al decir de Mardo-
nes, soplan malos tiempos para otra tendencia: un cristianis-
mo dialogante con la modernidad, crítico, comprometido social-
mente, que busca insertarse en la cultura democrática y plural
mediante procesos de intercambio y consenso, con conciencia
de su responsabilidad política en un mundo que, marcado por la
globalización y el neoliberalismo reinante, posee una baja con-
ciencia utópica, etc.
En este contexto cultural y religioso parecen oportunos los diá-
logos sobre la búsqueda de un cristianismo adecuado a la épo-
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ca en que vivimos. Es verdad que sociedades complejas como
las nuestras reclaman instituciones religiosas dotadas de un am-
plio margen de pluralidad interna. Pero no cualquier forma de
cristianismo debe ser alentada de la misma manera. El triste y
dramático desencuentro entre la Iglesia y la modernidad, con
sus fatales consecuencias (por lo pronto, para la Iglesia misma),
no debería repetirse o profundizarse aún más.
El texto Lenguajes sobre Dios al final del segundo milenio es
fruto de las Jornadas Interdisciplinares que se concretaron en el
mes de mayo de 2003 en la Facultad de Filosofía y Humanida-
des de la Universidad Católica de Córdoba. Este espacio acadé-
mico fue abierto con los siguientes objetivos: estimular el diá-
logo interdisciplinar en el ámbito de la Facultad, promover la
investigación del cuerpo de profesores, favorecer las publica-
ciones científicas, abrir un espacio de intercambio entre las dis-
ciplinas humanistas de toda la Universidad. Las exposiciones y
comunicaciones provienen de ámbitos vinculados a la Filosofía,
las Letras, la Historia y la Teología.
En el marco del contexto antes descrito, al convocar las Jorna-
das, nos preguntamos: ¿cómo hablar de Dios en una época des-
creída de la razón y de los absolutos metafísicos o morales? La
palabra como mediación simbólica abre campos infinitos de
significaciones en los que podemos escuchar un decir sobre la
experiencia de lo divino. Nuestras Jornadas pretendían dejar re-
sonar los polifónicos modos con el que sujeto contemporáneo
expresa la experiencia de lo divino, para emprender la tarea de
recomposición del creer» y de «repensar la trascendencia,
luego de la crisis en que ha entrado el cristianismo por la lla-
mada modernidad y posmodernidad.
Las evaluaciones de este evento hecha por los participantes nos
han dejado muy satisfechos. Nos alientan a imaginar nuevos
pasos. También somos conscientes que lo aquí expresado repre-
senta sólo algunos aspectos de una temática muy vasta.