
STUDIA POLITICÆ
01 ~ primavera/verano 2003158
grado de radicalización política del movimiento inspirado en
esas ideas, como así también la gravitación del factor ético.
Una acción revolucionaria basada en una ética revolucionaria
en la que la ofrenda de la propia vida era proclamada, acep-
tada y llevada a la práctica era la expresión máxima de ese
radicalismo político. La experiencia del movimiento Montone-
ros, que se nutrió en buena medida de jóvenes provenientes de
colegios y universidades católicas, de liceos militares y de fa-
milias de alcurnia, puso de manifiesto el grado de influencia
del cristianismo revolucionario.
Pero, ¿qué había de común entre el cristianismo y la izquierda?
Entre las múltiples respuestas que da el padre Morello, hay una
que resulta interesante: el ethos católico anticapitalista seña-
lado por Max Weber abrió dos direcciones contrapuestas: una
tendencia antiliberal, reaccionaria, nacionalista de derecha
(cuyo norte era la restauración de la Cristiandad), y otra
orientada a la emancipación social de los pobres, al bien co-
mún, a ese hombre nuevo predicado por el mensaje ético-mí-
tico del Che y Camilo. En el medio quedaba un socialcristianis-
mo reformista y posconciliar, que fue rechazado de plano por
los militantes del cristianismo revolucionario.
El golpe dado por los cristianos revolucionarios a la base ideo-
lógica de los regímenes político-militares de la época fue demo-
ledor, ya que la defensa de la civilización occidental y cristia-
na y el anticomunismo dejaron de ser un argumento
convincente para la mayoría de la sociedad, que veía como mu-
chos jóvenes católicos tomaban las armas, se enrolaban en el
peronismo y predicaban un socialismo nacional cuyo ejemplo
más cercano era Cuba.
Los cristianos revolucionarios y montoneros se equivocaron con
Perón, que les dio la espalda en 1974, y volvieron a equivocar-
se cuando pasaron de la guerrilla al terrorismo, a la militariza-
ción de la política, a esa máquina de matar como dice el
padre Morello que les quitó el consenso que pudieron tener