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FERNANDO AVAKIAN
documento relativo a los casos por terrorismo puede consultarse o difundir-
se por motivos de confidencialidad. Los entrevistados sólo pudieron pro-
porcionarnos fragmentos del veredicto.
Breves consideraciones epistemológicas
Para el postestructuralismo, todo objeto social es construido por los discur-
sos que tratan sobre él: todo objeto es objeto de un discurso que lo crea
como tal. Decir que los objetos son el resultado de prácticas discursivas in-
dica que su significado se adquiere en el interior de, y a través de, un dis-
curso determinado, entendido como un conjunto de enunciados que pueden
pertenecer a campos diferentes, pero que obedecen a reglas de funciona-
miento comunes y que generan estrategias de poder (Foucault, 1969). Di-
cho de otro modo, los discursos son sistemas de significados (o más bien
sistemas de prácticas cargadas de significado), que forman la identidad de
los sujetos y los objetos. En consecuencia, el lenguaje, en un sentido am-
plio, no es sólo un espejo que refleja los objetos “externos”, sino que es
constitutivo, o más bien performativo, con respecto a lo que designa. Ana-
lizar discursos —en nuestro caso, el discurso antiterrorista ruso— implica,
pues, analizar el corpus (lingüístico y no lingüístico) como formas discursi-
vas o textos: éstos se conciben como conjuntos de prácticas cargadas de
significado, constituyendo una parte de un discurso que, a su vez, crea su
realidad.
Los conceptos de articulación y de punto nodal, tal como los esbozaron
Laclau y Mouffe (1985), son centrales en este trabajo. Por articulación,
debe entenderse la puesta en relación de elementos significativos, de forma
tal que sus significados atribuidos socialmente se modifiquen. Estos siste-
mas de significados son, por naturaleza, altamente contingentes y, por lo
tanto, las identidades nunca se fijan de una vez por todas. La estructuración
de los elementos significativos se efectúa alrededor de un punto nodal, un
significante de referencia, un punto privilegiado que liga los elementos
para así crear el discurso. En nuestro objeto de estudio, el punto nodal del
discurso antiterrorista ruso es el de terrorismo islámico, en torno al cual se
articulan varios elementos significativos preexistentes en el campo discur-
sivo, recreando la identidad del grupo “chechenos”. La reinterpretación de
estos elementos significativos (“Islam, Yihad, chechenos, guerra, bandidos,
independencia, combatientes, radicalización”) en torno al punto nodal del
“terrorismo islámico” moviliza, a su vez, representaciones negativas de los
chechenos profundamente ancladas en la cultura rusa: el checheno, que fue
siempre el salvaje, el bandido, el mafioso o el rebelde, “reactualiza” su es-