
34 - primavera-verano 2014/2015
170 STUDIA POLITICÆ
La elección del año 2015 no ha sido azarosa, todo lo contrario, se sitúa oportunamente
en la transición desde los objetivos del milenio (ODM) a los objetivos de desarrollo
sostenible (ODS). Esto es así porque se espera que el debate amplio sobre la evaluación
de políticas públicas y sobre la incorporación o consolidación de sistemas de segui-
miento y evaluación prepare el terreno para un mejor abordaje y consecución de los ob-
jetivos consensuados global y regionalmente tanto como de aquellos objetivos propios
de cada contexto nacional o local. Además de ello, el entorno actual se considera propi-
cio para la evaluación de políticas públicas teniendo en cuenta que en los últimos años
el crecimiento de las organizaciones que la promueven ha tenido un ritmo acelerado y
ha sido igualmente notable en todas las regiones, especialmente en lo que respecta a las
VOPEs, organizaciones voluntarias de profesionales que buscan promover la evaluación
para mejorar las políticas públicas y cuya convicción sobre las posibilidades de hacerlo
mediante el trabajo articulado y colectivo es fundamental.
De la misma manera, la demanda ciudadana de transparencia y rendición de cuentas ha
ido aumentando y consolidándose, dando lugar a una mayor conciencia respecto de la
necesidad de ampliar las capacidades metodológicas e institucionales tanto para generar
información y evidencia sobre las políticas públicas, como para hacerla accesible a la
ciudadanía en general, fundamentalmente, para que dichas evidencias sustenten a las
políticas mismas y contribuyan a su coherencia y eficiencia.
En este marco, la oportunidad de celebrar el año internacional de la evaluación es ade-
más promisoria en cuanto a su potencial para instalar la evaluación de políticas públicas
en la agenda política e institucional, en los diferentes niveles.
Actualmente, el impulso de la iniciativa se manifiesta en algunos hechos significativos.
En cuanto a los participantes, han adherido numerosas organizaciones internacionales y
nacionales, gubernamentales o no, parlamentos, VOPEs regionales y nacionales, tanto
como miembros de la sociedad civil y representantes del gobierno.
En el mismo sentido quienes lideran la iniciativa lleva un registro de —hasta el momen-
to— más de cincuenta eventos en todo el mundo en los cuales se pasará la “antorcha de
la evaluación”, que no es sino un símbolo de la conformación de una comunidad global
de evaluadores que acuerdan con la necesidad de discutir los temas principales de este
año de la evaluación. Dichos temas refieren a: i) las prioridades de la comunidad global
de la evaluación, pensando en la construcción de una agenda global de la evaluación
para los próximos años; ii) las estrategias para acercar a la comunidad de evaluadores y
a la comunidad política (gobiernos, parlamentarios, decisores) y asegurar así una buena
calidad, un enfoque de equidad y de género tanto en las evaluaciones como en su utili-
zación para diseñar políticas; iii) la incorporación de evaluaciones con criterios de equi-
dad y género en los ODS y en las estrategias (políticas y evaluaciones) nacionales para
alcanzarlos; y iv) el desarrollo de políticas nacionales de evaluación con criterios de
equidad y género.
Asimismo, el carácter de los eventos va desde semanas de la evaluación en los dife-
rentes países y también en organizaciones de diversa índole —la misma ONU tuvo
su semana de la evaluación y hacia noviembre de 2015 en Nepal tendrá lugar la Se-
mana Mundial de Evaluación— hasta conferencias, asambleas, jornadas académicas
y técnicas, foros, congresos, lanzamientos de sistemas de evaluación, publicaciones,
etcétera.