
26 - otoño 2012
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STUDIA POLITICÆ
gestos, las ganas que han tenido para hacer esto, aquí, Alejandro, Silvia Fon-
tana y Valeria Maurizzi y también de los muchos alumnos que hasta el mo-
mento participaron voluntariamente en el congreso, y fueron transformándo-
se en la columna vertebral para que el congreso fuera exitoso. Voy a ser
sintético en relación al homenaje en sí, porque ya Pablo, Marcelo, Lucas nos
brindaron diferentes nociones de distintos aspectos de la personalidad, del
aporte intelectual, de la trascendencia de Guillermo O’Donnell, y ellos, tanto
por ser especialistas en el estudio de su obra tanto por haberlo conocido, pue-
den dar una visión de Guillermo y su obra mucho mucho mejor de lo que lo
puedo hacer yo, con lo cual mi intervención va a estar destinada a resaltar un
costado de la personalidad de Guillermo, que es la de las instituciones.
Guillermo O’Donnell no solo tuvo una activa participación en la formulación
de conocimiento en instituciones internacionales y nacionales de politólogos,
como APSA e IPSA sino que también generó instituciones como la SAAP. En
2006 la SAAP lo nombró presidente honorable, y para muchos o casi todos
nuestros intelectuales o científicos, esta distinción ha sido considerada como
algo realmente acorde a su trayectoria, y sin embargo él no se lo tomó como
un reconocimiento más sino como un compromiso, y desde ese momento en
adelante se dedicó a inspirar a toda una generación de nuevos politólogos,
que hacíamos de la SAAP un espacio de referencia fundamental.
Y esto para nosotros fue un empujón fundamental. Para toda una genera-
ción de politólogos que nos formamos en la disciplina, leyendo las obras de
O’Donnell, fue como un sueño despierto, tener la oportunidad, el orgullo de
poder sentarlo a él y que nos invite a reflexionar sobre las características de
los gobiernos autoritarios. Y entonces, en ese sentido me parece que es algo
muy merecido que se reconozca que no solo creó las instituciones sino que
también las transitó.
En el IX Congreso de Ciencia Política en la ciudad de Santa Fe, estábamos
sentándonos en el panel en la sesión inaugural, le piden si puede decir algo de
la Ciencia Política o de la asociación de politólogos, y ahí, ante el auditorio
que estaba esperando, mil personas esperando la discusión de O’Donnell so-
bre las democracias, Guillermo dedicó veinte minutos a subrayar la importan-
cia de la SAAP, de fortalecer las instituciones y luego se dedicó a explicar lo
que el publico venía a escuchar. Y esto no me lo voy a olvidar nunca más.
Todas estas cuestiones son las que hacen a esta serie de homenajes a nivel
nacional, internacional: no solo porque es una referencia indiscutida, clásica,
en el ámbito, sino porque es lo que marca la diferencia entre los textos que
uno decide leer, para realizar un trabajo importante y citar, y porque es una
referencia indiscutida, un símbolo en la Ciencia Política argentina. Por estas
razones invito a descubrir la placa en homenaje a su figura. Muchas gracias.