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primavera-verano 2011/2012
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STUDIA POLITICÆ
democracia y el progresivo retorno a la militancia, continuada en los años del ajuste es-
tructural de la década de los ’90, hasta las nuevas formas de lucha, como los cacerolazos
y piquetes, en el gobierno de De la Rua, y que llevan a la configuración del escenario
post-2001 como un punto de inflexión en el que es necesario o bien redefinir o bien man-
tener las estrategias de lucha.
En el segundo capítulo, la autora propone un acercamiento al Estado, al entenderlo
como un lugar privilegiado para tratar las relaciones de poder a partir de sus prácticas y
la manera en que se manifiestan en procesos e instituciones que estructuran las relacio-
nes con los sujetos, pero focalizando su atención en el análisis de la dominación vista
“desde abajo”, esto es, las luchas sociales de la ciudad de Córdoba. A la vez, se ocupa
del análisis de la forma de gobierno, es decir, la particular técnica de gobernabilidad que
opera en el presente y que se reconstruye a partir de los distintos discursos de los en-
trevistados.
El tercer capítulo titulado “La política como impugnación y experimentación”, intenta
dar a conocer al lector un doble proceso que se manifiesta en los periodos de crisis políti-
ca: por un lado, la pérdida de capacidad de control del Estado y por otro, la apertura de
un campo de disputas para la reconfiguración y organización de la identidad y espacios
de toma de decisiones. Así, se trata de analizar cómo y por qué se manifiesta la crítica del
orden existente, y la cultura política alternativa (caracterizada por la privatización de la
ciudadanía, la desigualdad y desposesión, la explotación y exclusión), en la cual los dife-
rentes colectivos propondrán opciones diversas para un orden diferente.
En el cuarto apartado, toma como punto de partida las reflexiones de Antonio Negri y
Edward Thompson acerca de la constitución de sujetos en lucha en base a las contradic-
ciones entre las experiencias propias y el orden social, dando lugar a tensiones que esta-
blecen procesos de subjetivación múltiples. En este proceso, la autora destaca el papel
del trabajo, el territorio y la conciencia como instancias re localizadoras y de constitución
de los sujetos colectivos. En base a ello, se realiza un análisis de la influencia de la inesta-
bilidad laboral y el desempleo, la movilidad descendente y otros fenómenos a partir de la
crisis económica, en la dinámica de las relaciones sociales y la autoidentificación de los
sujetos. Estos fenómenos se tornan determinantes para la construcción “desde abajo”,
esto es, a partir del esfuerzo colectivo basado en la creación y autonomía contra las for-
mas de dominación.
En el último capítulo, por su parte, se aborda la potencia que manifiestan las luchas ac-
tuales a partir del cambio de escenario que se ha producido: la modificación tanto de la
estructura de Estado como del modo de producción y los medios de comunicación, que
hace que la lucha se presente como una instancia fragmentada y diversa. A través del tra-
bajo sobre las entrevistas, se develan los inicios de los colectivos y sus objetivos, su iden-
tificación a través de la delimitación de sus adversarios como así también y en base a ello,
la multiplicidad de estrategias que ponen en marcha y que dan formas nuevas a los con-
flictos.
Finalmente y para concluir el desarrollo de los capítulos precedentes, la autora retoma las
palabras a las cuales los entrevistados les han asignado un sentido y que se constituyen
como sus categorías de pensamiento cotidiano a través de las cuales se aproximan a la
realidad. Así, se hace alusión a conceptos como la historia, las estrategias de gobierno, el
Estado como forma-proceso y demás nociones que, previo esfuerzo de relacionamiento e