Editorial: “la gobernanza del riesgo
en el mundo post pandemia”
Silvia Fontana
El 2020 ha sido un año poco común, en el que el mundo ha enfrentado
las consecuencias de los riesgos globales. Los distintos actores del
escenario global y local se han visto interpelados por la necesidad de
comprender cómo gestionar en un mundo en crisis.
Las respuestas de los países frente al riesgo global han sido diversas, pero ha
demostrado que es indispensable incorporar a la gestión de los riesgos dentro
de las formas de gobernar. Y más aún, considerar la dimensión del riesgo
dentro de las políticas y prácticas del desarrollo. Ambas nociones responden
al concepto de gobernanza del riesgo, que ha sido reconocido en el Marco de
Sendai (2015) para la reducción del riesgo de desastres como su prioridad de
acción número 2, donde se sostiene que
La gobernanza del riesgo de desastres en los planos nacional, regional y
mundial es de gran importancia para una gestión ecaz y eciente del ries-
go de desastres a todos los niveles de gobierno. Por lo tanto, el fortaleci-
miento de la gobernanza del riesgo de desastres para la prevención, mitiga-
ción, preparación, respuesta, recuperación y rehabilitación es necesario y
fomenta la colaboración y las alianzas entre mecanismos e instituciones en
la aplicación de los instrumentos pertinentes para la reducción del riesgo de
desastres y el desarrollo sostenible.
Es así que la gestión del riesgo de desastres no tiene sentido si no es abor-
dada “como una práctica transformadora que apoya la búsqueda de mayores
niveles de seguridad humana integral” (Lavell, 2003:48). Desde la gober-
nanza del riesgo se necesita que los actores políticos, sociales, económicos,
etc. participen activamente a través de propuestas de trabajo buscando la
creación de consensos para la acción e implementación de las políticas. Es
necesario entonces, que en las políticas de gestión del riesgo de desastres se
incorporen las demandas y necesidades de todos los actores (públicos y pri-
vados) para así hacer corresponsables de los resultados obtenidos a quienes
fueron parte del proceso.
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Para la ONU la gobernanza del riesgo de desastres reere al “sistema de
instituciones, mecanismos, marcos normativos y jurídicos y otras disposi-
ciones que tiene por objeto orientar, coordinar y supervisar la reducción de
los riesgos de desastres y las esferas de política conexas” (ONU, 2016: 16).
Para este organismo internacional la buena gobernanza debe ser transparente,
inclusiva, colectiva y eciente para reducir los riesgos de desastres existentes
y evitar la construcción de otros nuevos.
El incorporar la perspectiva del riesgo en todos los ámbitos gubernamentales
y de la sociedad lleva a fomentar la protección frente al riesgo, y a generar
diversas modalidades de cooperación entre los actores públicos y privados
involucrados.
En resumen, podría decirse que la Pandemia del COVID-19 ha dejado al des-
cubierto que para gestionar el riesgo es indispensable su gobernanza. Ante
ello, la Ocina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de De-
sastres (UNDRR) seleccionó en el 2020 como tema para la conmemoración
del Día Internacional de Reducción del Riesgo de Desastres a la gobernanza
del riesgo, planteando que
La buena gobernanza del riesgo de desastres se puede medir en las vidas
salvadas, la reducción del número de personas afectadas por los desastres
y la reducción de las pérdidas económicas. La COVID-19 y la emergencia
climática nos advierten de la necesidad de implementar una visión a largo
plazo, con instituciones que planiquen, que sean competentes y empode-
radas, y que actúen en función de evidencia (Disponible en https://www.
un.org/es/observances/disaster-reduction-day - fecha de consulta 13 de
mayo de 2021).
En este número monográco particularmente nos proponemos comprender y
analizar la gobernanza del riesgo desde diferentes componentes y abordajes.
Artículos del dossier
El primer artículo del presente número monográco titulado “¿´Quo vadis´
COVID-19?”, cuyos autores son Edward E. Kaufman, Gustavo S. Mesch y
Alejandra Ruiz, pretende reexionar y contribuir con propuestas desde el
marco de análisis de la sociedad de riesgo, el principio de resiliencia social y
conceptos y herramientas de resolución de conictos.
EDITORIAL 7
Es en el marco de la declaración del COVID19 como pandemia global, y
la necesidad de los gobiernos de proveer respuestas prolongadas a los efec-
tos de disminuir el contagio y la mortalidad, donde se presentan diversos
desafíos que afectan y han afectado a todas las áreas de la vida social. Las
propuestas de los autores, para este contexto, incluyen una respuesta al desa-
fío del gobierno de riesgos a través de una comunicación social efectiva, de
procesos de rápida innovación resaltando la importancia de atributos como
la resiliencia, de un sistema médico, social y político que sea adaptativo y
dinámico, respondiendo con efectividad a las nuevas circunstancias, consi-
derando como prioridad el fortalecimiento de la gobernanza del riesgo como
lo propone el Marco Sendai.
Por su parte Valeria Maurizi en su artículo “Comunicar el riesgo de desastres:
una mirada desde la comunicación política y la gestión del riesgo de desas-
tres al caso de las inundaciones de la Ciudad de Santa Fe”, el cual procura
ser un aporte para denir la comunicación del riesgo desde los enfoques de la
gestión de riesgos y comunicación política, parte de dos premisas fundamen-
tales: la primera, la comunicación del riesgo es una de las formas de crear
capacidades frente a los riesgos y la segunda, la comunicación del riesgo es
una política pública que debe ser gestionada con múltiples actores y es trans-
versal a todos los sectores del desarrollo en las diversas etapas de la gestión
de riesgos.
A lo largo de su trabajo analiza las estrategias comunicativas utilizadas por el
gobierno de la ciudad de Santa Fe para la gestión de riesgo desde la creación
del Sistema Municipal de Gestión Integral de Riesgos de Desastres. A su
vez destaca al Programa de Comunicación del Riesgo implementado por el
gobierno municipal como ejemplo de transversalización donde la gestión de
la comunicación se asumió desde los procesos de desarrollo.
Pablo Ariel Cabas en su artículo sobre “El liderazgo político en la gestión de
crisis derivadas de la pandemia del COVID-19” realiza un análisis compara-
do de las estrategias de gestión de la comunicación de crisis derivada por la
pandemia del COVID19 del gobierno provincial de Tierra del Fuego AIAS y
de las municipalidades de Ushuaia y de Río Grande en relación a los lideraz-
gos políticos de las máximas autoridades de dichos gobiernos.
El autor sostiene que la comunicación de crisis tuvo una fuerte centralidad
durante el proceso comunicativo, acompañando la evolución de casos po-
sitivos detectados. La dimensión sanitaria y socioeconómica fueron las te-
máticas con mayor presencia, centradas sobre todo en la reducción de las
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vulnerabilidades. El rol de los liderazgos se evidenció marcadamente en
los intendentes y en menor medida en el gobernador, con un predominio de
los tonos discursivos pedagógicos, morales y orientados a la búsqueda de
consenso.
En el artículo “La gobernanza del riesgo de desastres: un análisis desde los
gobiernos locales” de Virginia Escañuela y Valeria Segalla se preguntan ¿Po-
dremos encontrar respuestas, a cómo gestionar mejor los desastres, cambian-
do el enfoque tradicional a un enfoque de la gobernanza? Ante este interro-
gante plantean que los gobiernos locales se abren espacio en la arena política
junto con varios actores, cobrando relevancia cuando se hace referencia a la
gestión del riesgo del desastre. Esto se debe a que el Estado central resulta
ineciente y, el enfoque de la gobernanza brinda una alternativa a la forma
de gestionar en la comunidad.
A través del artículo, y mediante el estudio de un caso, exponen la manera
en que pueden articularse los conceptos de gobernanza y gestión integral del
riesgo de desastre para que las comunidades estén mejor preparadas para
afrontar los riesgos de la sociedad moderna.
Andrea Valsagna sostiene que la pandemia dejó en evidencia la necesidad de
repensar la gestión de gobierno y la comunicación pública ante situaciones
de desastre. Así en su artículo titulado “La comunicación, factor clave para
la gobernanza del riesgo” plantea que resulta imprescindible incorporar el
enfoque de la gestión del riesgo de desastres para denir políticas públicas
acertadas y diseñar estrategias orientadas a construir resiliencia y desarrollo
sostenible. Como también plantea que urge resignicar el rol de la comuni-
cación pública en el proceso de gestión de riesgos.
En su artículo Valsagna pone de relieve el rol estratégico que juega la co-
municación en la gobernanza del riesgo. Para ello, repasa el concepto de
gobernanza, denido por el Marco de Sendai (2015), y su relación con la
comunicación, considerándola como un factor articulador de la misma. Asi-
mismo, parte de comprender que el riesgo es una construcción social que
debe ser analizado y gestionado, planteando la necesidad de institucionalizar
la comunicación de riesgos como política pública especíca, por considerar
que puede brindar valiosos aportes para mejorar la gestión y la gobernanza
de riesgos de desastres.
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Bibliografía
LaveLL, aLLan (2003). “La Gestión Local del Riesgo. Nociones y Precisiones en torno al
Concepto y la Práctica”. CEPREDANEC – PNUD.
Marco de Sendai (2015 2030). Disponible en https://www.preventionweb.net/les/reso-
lutions/N1516720.pdf
ONU (2016). “Terminología relativa a la reducción del riesgo de desastres”, aprobada por
el Reporte A/71/644 de la Asamblea General de la ONU con fecha 1 de diciembre de
2016.