
118 STUDIA POLITICÆ Nº 53 otoño 2021
en las que se han producido las teorías y los modelos de investigación y/o in-
tervención (Whittingham, 2010). Por eso nos parece importante e interesante
aprender de las formas de gobernanza emergentes que se dan en nuestra re-
gión, para teorizar y así poder entender mejor la dinámica de la gobernanza.
Se podría identicar que, en América Latina, los nuevos formatos de gober-
nanza emergen en un particular contexto sociopolítico y desarrollo institucio-
nal. En términos generales, las trasformaciones estatales más relevantes de
los países latinoamericanos fueron: un proceso de transformación asociado a
la democratización del régimen político, seguido por un cambio de modelo
socioeconómico, que transitó de un modelo de desarrollo Estado-céntrico a
un modelo centrado en el mercado y un proceso de descentralización y trans-
ferencia de tareas gubernamentales hacia niveles subnacionales (Zurbriggen,
2011).
La democratización del régimen político, distribuyó entre varios actores el
poder concentrado en la presidencia y en su coalición política de soporte y la
liberalización de la economía, que de acuerdo a la política de ajuste estruc-
tural incluyó la privatización de empresas públicas y desregulaciones econó-
micas de varios tipos, que hicieron perder al gobierno poderes, capacidades,
facultades y alcances, particularmente en el campo decisivo de la política
económica y, sobre todo, generaron demandas hacia el gobierno por un nue-
vo tipo de capacidades directivas que no existían en el antiguo régimen o no
se habían desarrollado en grado suciente y que en el gobierno democrático
reciente, a pesar de sus reformas, no se han podido aún construir en el grado
requerido (Aguilar, 2007).
Además, la creciente independencia, autonomía y hasta autosuciencia que
personas, familias, grupos sociales organizados y socialmente relevantes han
alcanzado en la atención de sus problemas privados o asociados, de modo
que han dejado de recurrir al poder público para atenderlos o recurren solo
para prestaciones particulares y más bien en asuntos de la seguridad pública
(Aguilar, 2007).
Estas características afectan a la gobernanza, en cuanto existen deciencias
signicativas en la conguración de la democracia y de la ciudadanía, insti-
tuciones públicas débiles, e incluso, la presencia de órdenes alternos que dis-
putan la soberanía del Estado. Situaciones que revierten en que las relaciones
políticas se desenvuelvan en términos de mayor grado de complejidad, des-
equilibrio entre actores, contradicción, desconanza, escepticismo, o incluso
temor (Vásquez Cárdenas, 2010).