¿“Quo vadis” COVID-19?
Gobernanza, gestión de riesgo,
resiliencia y resolución de conictos
Edward E. Kaufman*
Gustavo S. Mesch**
Alejandra Ruiz***
Resumen
La declaración del COVID-19 como pandemia global, y la necesidad de go-
biernos de proveer respuestas prolongadas a los efectos de disminuir el con-
tagio y la mortalidad, presentó desafíos que han afectado a todas las áreas
de la vida social. La información de un inminente proceso de vacunación,
requiere el comienzo de elaboración de pautas para enfrentar los desafíos de
la época post corona. Teniendo presente que, dentro de los principios pro-
puestos en el Marco Sendai, se considera una prioridad el fortalecimiento
de la gobernanza del riesgo, el presente artículo pretende reexionar y con-
* Profesor de Ciencias Políticas en Universidades de Haifa (Israel y Maryland EEUU), ex Di-
rector Instituto Truman para la Paz, Universidad Hebrea (Jerusalén).
** Profesor de Sociología y Rector de la Universidad de Haifa (Israel). Es investigador en el
campo de la comunicación mediada por tecnologías.
*** Profesora de Grado y Posgrado en Resolución / Solución de Conictos e Investigadora en
Universidad Católica de Córdoba (Argentina).
Código de referato: SP.294.LIII/21
http://dx.doi.org/10.22529/sp.2021.53.012
STUDIA POLITICÆ Número 53 otoño 2021 pág. 11–37
Recibido: 02/12/2020 | Aceptado: 04/03/2021
Publicada por la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales
de la Universidad Católica de Córdoba, Córdoba, República Argentina.
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tribuir con propuestas desde el marco de análisis de la sociedad de riesgo,
el principio de resiliencia social y conceptos y herramientas de resolución
de conictos. Presentamos variables que contribuyen a comprender mejor
un más efectivo tratamiento de espacios libres que en el pasado de la huma-
nidad permitieron que no todas las generaciones sufran de un ataque viral
de esta envergadura. Las propuestas del marco conceptual incluyen una
respuesta al desafío del gobierno de riesgos, comunicación social efectiva,
procesos de rápida innovación resaltando la importancia de atributos como
la resiliencia, un principio de un sistema médico, social y político que es
adaptativo y dinámico, respondiendo con efectividad a nuevas circunstan-
cias. Esta resiliencia resalta con la innovación, la creatividad y la reinven-
ción de los espacios educativos mediatizados por la tecnología, el mundo
de trabajo y redimensionamiento del consumo. De lo macro a lo micro:
la autorresponsabilidad y el aprendizaje en el uso de las herramientas de
resolución/gestión/transformación de conictos en la cotidianidad, sea en
el marco familiar, laboral y/o ciudadano. Los Estados utilizan muchos re-
cursos para asegurar la vigilancia de protocolos, con algunas percepciones
de que al hacerlo roza el avasallamiento de derechos humanos. La sociedad
civil y dentro de ella los académicos tienen un rol importante a cumplir.
Palabras clave: post pandemia – gobernanza del riesgo – innovación – re-
siliencia –transformación/resolución de conictos.
Abstract
The declaration of COVID-19 as a global pandemic and the governments’
need to provide long-term answers to the effects towards diminishing mor-
tality and contagion impacted all spheres of social life. News about an im-
minent vaccination process requires initiating the elaboration of a relevant
analysis that meets the post-corona challenges. Taking into account the
principles suggested by the Marco Sendai, it’s important to point out the
priority to strengthen the risk governability. This article aims to advance a
reexion that contributes towards the framework of analysis of a society at
risk, the principle of social resilience and the concepts and tools of the ex-
panding eld of conict resolution. We introduce variables that contribute
towards a better understanding of an effective treatment of the open pe-
riods of time in the past, when the development of humankind allowed that
not all generations were exposed to a viral attack of this magnitude. The
propositions in this conceptual framework include answers to the threats fa-
cing risks’ situations, an effective social management, processes of fast in-
novacion stressing the importance of attributes such as resilience - a medi-
cal, social and political principle that is dynamic and adaptive- responding
with effectiveness towards new circumstances. This resilience highlights
together with innovation, the creativity and the re-invention of the educatio-
nal spheres mediated by technology, the work area and the redimensioning
of consumerism. From the macro to the micro: the self-responsibility and
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the training in the use of the tools of resolution/management/transformation
of conicts, in daily life, be in the family, workplace and citizens spheres.
At the same time, the State is utilizing many resources in order to ensure
respect of protocols, often with a behavior bordering with the subjugation
of human rights. Civil society -and within it the academics- have an impor-
tant role to fulll.
Keywords: Post pandemic risk governance innovation resilience
transformation/conict resolution.
Introducción
La sociedad global y sus gobiernos enfrentan, quizás como nunca antes,
un desafío extraordinario que se ha manifestado de manera contun-
dente a partir del COVID-19 y cuyos efectos sobre nuevos y viejos
problemas aún no podemos dimensionar de manera total.
El presente abordaje intentará reexionar y contribuir con algunas propues-
tas, desde el marco del análisis de la sociedad de riesgo, los desafíos de
la gobernanza, principio de resiliencia y el propio marco conceptual y de
herramientas de la resolución de conictos. Nuestro análisis de gobernanza
de riesgos en la post pandemia incluye procesos de innovación aplicada y
diversidad en la resiliencia. En nuestro análisis de los alcances de las situa-
ciones de riesgo social consideramos otras acepciones como la de sindemia,
variante próxima y posible, dada la evolución de los hechos en la ya denomi-
nada segunda ola del virus.
En este trabajo, consideramos a la pandemia de COVID-19 con un enfoque
biológico y social con una situación de riesgo global. Más cercano al de
sindemia, que luego se mencionará. Concuerda con la denición amplia que
obra en el Anexo II del Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de
Desastres (2015-2030, punto 15)
…el presente se aplicará también a los riesgos de desastres de pequeña y
gran escala, frecuentes y poco frecuentes, súbitos y de evolución lenta, de-
bidos a amenazas naturales o de origen humano, así como a las amenazas y
los riesgos ambientales, tecnológicos y biológicos conexos... (2015-2030,
punto 15)
lo que implica su necesaria previsión en el análisis propuesto.
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Asimismo, la gobernanza del riesgo implica la conexión necesaria con el
campo de conictos. Para ello recordamos que en un documento del PNUD
se denió a la gobernanza como
…el ejercicio de autoridad política, económica y administrativa para ma-
nejar los asuntos de la nación. Es un complejo de mecanismos, procesos,
relaciones e instituciones por medio de los cuales los ciudadanos y los gru-
pos articulan sus intereses, ejercen sus derechos y obligaciones y median
sus diferencias1.
En el documento se adopta un signicado “amplio” de gobernanza en el cual
se incluyen tres importantes dominios de esta, que contribuyen a alcanzar
desarrollo humano sustentable, a saber: el dominio del Estado (instituciones
políticas y gubernamentales); el dominio de las organizaciones de la socie-
dad civil y el dominio del sector privado. La idea central es que la gobernan-
za trasciende al Estado e incluye a las organizaciones de la sociedad civil y
al sector privado, para mejor proveer la amplia discusión sobre los términos
gobernabilidad, gobernanza y buen gobierno. Esta denición que nos sitúa
nuevamente en la necesidad de acuerdos sobre los términos gobierno, go-
bernabilidad y gobernancia (gobernanza) aunque este último fuera utilizado
ya en los años 80 por el Centro Carter de Atlanta, y en el sentido que justi-
camos. Remite tanto a la gestión, como a los procesos de articulación de
la sociedad. Governance como “buen gobierno” signica “crear consenso,
obtener el consentimiento o aquiescencia necesaria para llevar a cabo un
programa, en un escenario donde están en juego diversos intereses”. En la
denición encontramos una importante asignación a la temática de cómo los
ciudadanos resuelven (median) sus diferencias2.
La gestión de riesgo implica también la capacidad para comunicarlo, de-
nir políticas para controlarlo y los potenciales conictos de intereses que
ello trae aparejado. Como fue expresado por Beck (1992) cuando el riesgo
es nuevo, la incertitud y la falta de conocimiento previo al comportamiento
del virus es grande, tanto políticos y ciudadanos pasamos a una dependen-
cia completa en los expertos, que es otra fuente de conictos (Beck, 1992).
Creemos que la resolución de conictos, como componente de la propia de-
nición de gobernanza y asociada a la gobernabilidad democrática y al buen
gobierno constituye un aporte central a la gestión del riesgo. En síntesis, el
1 https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/6/2818/5.pdf
2 http://revistas.bibdigital.uccor.edu.ar/index.php/SP/article/download/578/654
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propósito de este artículo es utilizar el marco de resolución de conictos,
asumiendo la existencia de problemas de gobernanza, innovación y resilien-
cia, para anticipar distintos escenarios de gobernanza de post pandemia.
1. De la pandemia a la sindemia: la resolución adecuada de conictos en
el marco de la innovación social. Transformación de conictos.
A efectos de introducirnos en el tema haremos mención a que los movimien-
tos en torno a la promoción de la RAC o RAD (Resolución alternativa de
Conictos o Disputas) conlleva el ideal de promover una vía no litigiosa
y en lo posible no adversarial, para el tratamiento de los conictos y sobre
todo a un ideal de justicia futura basada en la prevención. Por ello es que se
preere hablar de resolución “adecuada”, en lugar de alternativa, pues este
último término parecería sugerir que la vía natural es el litigio y la alternativa
todos los diversos métodos: arbitraje, mediación, negociación, conciliación,
facilitación y los denominados procesos colaborativos donde se inscriben
numerosas prácticas, tal como la Diplomacia Ciudadana. Son conocidos tam-
bién como Métodos Adecuados de Resolución de Conictos (MARCs). No
nos extenderemos en este aspecto, ya que no es el propósito principal de este
estudio tan rica discusión, sino más bien la posibilidad de usar todos estos
términos.
Pero resulta central rescatar la idea de que tales métodos propician la auto-
composición. Procuran que la idea de justicia futura basada en la prevención
se ponga en acto mediante el fortalecimiento de la idea de ciudadanía partici-
pativa y responsable, es decir co-constructora de la resolución del conicto3.
En el presente y a n de no extendernos en el amplio campo teórico que
existe sobre los Métodos Adecuados de Resolución de Conictos, usaremos
los términos “resolución, gestión o transformación” de conictos, de mane-
ra indistinta, aunque no son sinónimos. Cronológicamente, ha habido una
tendencia de generalizar el primero, resolución, luego para algunos expertos
introducir el más cauteloso gestión y también el abarcativo transformación
de conictos. En este último mencionamos a Paul Lederach y otros que co-
mienzan a aplicar el término “transformación” (Davies y Kaufman, 2002)
3 Ruiz Alejandra, Kaufman Edy, Mesch Gustavo, “COVID, pandemia y academia De las
posibles contribuciones de los académicos: Innovación, Ciencias de la Salud y Métodos
Adecuados de Resolución de Conictos (MARCs) en tiempos de COVID 19.” La Trama,
2020.
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y explicado en cuatro niveles, en relación a que la práctica y el uso de sus
herramientas genera una transformación personal, y en las relaciones inter-
nas intra-grupales y de sus componentes transformando el conicto frente al
adversario, convocados ambos para facilitar la búsqueda de soluciones que
transformen el conicto entre ellos, consensuar en un documento comparti-
do, planear e implementar la transformación del conicto mismo al llevarlo
desde el taller a la movilización real.
En estos días nos encontramos todos en un proceso de expectación frente a
una pandemia que nos obliga a pensarnos como ciudadanos del mundo, pues
el concepto mismo de pandemia implica un grado de extensión y escala que
nos involucra y permite ver los lazos invisibles que unen hechos, individuos
e instituciones en distintos puntos del planeta. Latour (2020) indica en su
ensayo que “La primera lección que el coronavirus nos ha enseñado es tam-
bién la más asombrosa: hemos demostrado que es posible, en pocas semanas,
parar un sistema económico en todo el mundo [...]” (Latour, 2020). Tal como
el efecto mariposa4 de las siete leyes del caos: un acontecimiento tal como el
aleteo de las alas de una mariposa puede hacer sentir su efecto en otro lugar
del planeta. Y si bien podemos preguntarnos su certeza desde lo probabilísti-
co o desde el modelo matemático lo que todo mundo vincula es tal enunciado
al poder de nuestras acciones y su inuencia en el entorno y el futuro. Y así
un acontecimiento que parecía al inicio de este año circunscripto a un país, a
una región, se transformó en la décima primera pandemia conocida de la que
tenemos registro.
Justo es decir también que, del asombro por las características del virus, ra-
pidez de su propagación y letalidad, teorías sobre su origen, primeras medi-
das; a la reacción de los responsables de encontrar las mejores opciones para
generar un manejo de la crisis, se enlazó a la comunidad cientíca, líderes
políticos y sociales, de opinión y también el conjunto de profesiones y ocios
vinculados a generar prácticas para gestionar tal desafío. Y no solo en lo re-
ferido especícamente al ámbito que acordamos llamar de salud, sino a todas
las derivaciones en torno a ello: económicas, laborales, de abastecimiento,
protocolos de aislamientos y de circulación, seguridad y un largo etcétera.
En estos días también ha irrumpido un nuevo concepto que presenta de por
un nuevo escenario: sindemia. Fue concebida por primera vez por Me-
4 Leyes del Caos el efecto mariposa de Edward Lorenz que reere a que el aleteo de una
mariposa en un determinado lugar puede provocar un hecho de gran impacto en otro sitio
del planeta. https://www.nationalgeographic.es/ciencia/2017/11/el-efecto-mariposa
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rrill Singer, un antropólogo médico estadounidense, quien argumentó que
un enfoque “sindémico” revela interacciones biológicas y sociales que son
importantes para el pronóstico, el tratamiento y la política de salud. La Orga-
nización Mundial de la Salud (OMS), por su parte, señala que una pandemia
es únicamente una propagación mundial de una nueva enfermedad.
En esta perspectiva, el editor de The Lancet, asegura que “el COVID-19 no
es una pandemia. Es una ‘sindemia’” ya que hay que analizar y enfrentar
al virus desde un enfoque biológico y social5.
Cobra sentido cuando en distintos países de Europa enfrentan la denominada
Segunda Ola del COVID-19, inclusive en los que habían mostrado capacidad
de gestión según los índices de infectados, medidas drásticas frente a muta-
ción del virus como el sacricio de visones en Dinamarca y Francia, u otros
que recién enfrentan el mayor impacto en distintos continentes.
Muchas expectativas en torno a las vacunas funcionales a determinadas ce-
pas, pero quizás nada efectivas frente a las nuevas, plantean un escenario
donde aprender a convivir con el riesgo se torna importante. La pregunta
sobre si es posible que de pandemia deriváramos en sindemia y alguna vez,
en endemia, genera una duda que aún no tiene una respuesta unívoca de la
ciencia.
Dentro de este contexto global, el propósito de este artículo conjunto es de
estimular, también dentro de nuestras profesiones como mediadores/ facili-
tadores, innovaciones que nos proporcionen instrumentos útiles prioritarios
y actuales: los Métodos Adecuados de Resolución de Conictos (MARCs)
para la transformación de conictos como así también indagaciones provis-
tas desde el campo de la “innovación”, a n de poder orientarnos a nivel aca-
démico y aplicado, cuáles serían los desafíos que nos presenta el COVID-19
en este aspecto y podríamos ser parte de la solución preguntándonos cómo
aprender a desarrollar y adoptar mejores prácticas frente a los peligros que
nos amenazan a todos como seres humanos. La gestión y la comunicación de
riesgo o de crisis según sea, con sus enfoques, proveen el marco de interac-
tuación que nos parece vinculante.
5 “El coronavirus no es una pandemia. Es una ‘sindemia’”. El editor jefe de The Lancet pro-
pone analizar al virus desde un enfoque biológico y social. https://www.redaccionmedica.
com/secciones/sanidad-hoy/sindemia-coronavirus-pandemia-signicado--8888
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2. Innovación y sindemia
A partir del concepto de pandemia, como proceso bio-social, se puede ob-
servar que, en situaciones de riesgo, en la que se producen cambios sociales
drásticos, como la circunstancia planteada de adherencia a medidas ecaces
y repentinas de aislamiento y distancia social, hay necesidad de enfrentar
nuevos desafíos que requieren nuevas soluciones. La motivación de la inno-
vación es la necesidad imperativa de proveer nuevas soluciones a problemas
existentes o nuevos ya que las soluciones anteriores se convierten en caducas
bajo las nuevas circunstancias. La innovación requiere el uso de creatividad,
mentes abiertas con curiosidad para identicar el problema, lo investiga en
forma amplia con todas sus ramicaciones, integra el conocimiento existente
en un nuevo producto o servicio, persiste en la búsqueda de soluciones, per-
siste en probar alternativas y demuestra apertura intelectual para modicar la
solución de acuerdo a las pruebas conducidas.
La pandemia global aparece en un momento histórico especial, la transición
a la cuarta revolución industrial denida como proceso de integración de
tecnologías digitales, inteligencia articial y automatización en el proceso de
producción, distribución y consumo. En un estudio realizado en los Estados
Unidos, el 16% de los trabajadores entrevistados indicó que la automatiza-
ción reciente había afectado su posición laboral y redujo el número de horas
de trabajo y el 5% fue despedido por la automatización que convirtió su tra-
bajo en innecesario (Dodel y Mesch, 2020). En estas circunstancias, expertos
del mercado de trabajo, indican la necesidad de fomentar el aprendizaje de
nuevas habilidades que permitan a trabajadores adaptarse a la integración
profunda de las nuevas tecnologías. Se pone énfasis en tres habilidades: ha-
bilidades de pensamiento lógico, analítico y matemático; habilidad alta para
manejar relaciones sociales incluyendo capacidad de trabajo en grupos, vi-
sión interdisciplinaria y empatía y capacidad de negociación y resolución de
conictos. Finalmente, desarrollo de habilidades de pensamiento creativo y
capacidad de innovación (Deloitte, 2018). De aquí que el lugar de la capaci-
tación para la innovación social, el uso de metodologías para la resolución
de conictos se convierte en este periodo de automatización basada en tec-
nologías digitales, robotización y el uso de la inteligencia articial, en una
herramienta crítica para la inserción en el mercado de trabajo.
Durante la pandemia global y en especial debido a las medidas de aislamien-
to social tomadas a los efectos de reducir la expansión del virus, se produjo
un proceso muy rápido de estimulación de encontrar respuestas para nuevas
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situaciones. Estas respuestas han dado lugar, durante la época de la cuarta
revolución industrial, a una integración creciente de tecnologías digitales e
inteligencia articial.
La enseñanza, en especial universitaria, se trasladó rápidamente a enseñanza
a distancia incorporando rápidamente nuevas e innovativas plataformas de
enseñanza digital, integración de tecnologías para la evaluación de materias
a distancia, uso de aulas virtuales y realidad virtual para la enseñanza de
materias prácticas y clínicas. En un periodo muy corto, los docentes trans-
formaron sus cursos presenciales a digitales y se impusieron capacitaciones
constantes (Ellis, Steadmna y Mao, 2020). El comercio y los servicios fueron
obligados a encontrar plataformas de compra y venta a distancia y provisión
de servicios a través de tecnologías diversas usando los teléfonos celulares,
plataformas de redes sociales y el internet. Se produjo una aceleración en el
teletrabajo, bajo las medidas de distancia social. El teletrabajo y trabajo a
la distancia están pasando un experimento único que permitirá evaluar qué
profesiones y posiciones volverán a ser presenciales y cuáles serán deni-
tivamente teletrabajo y trabajo a distancia (Kramer y Kramer, 2020). En el
campo de la atención médica, progresaron las tecnologías de medicina digital
y turnos médicos a través de tecnologías de distancia con uso de cámaras,
comunicaciones telefónicas y consultas por internet. Durante la pandemia
del COVID-19 centros médicos cambiaron la forma de atención médica a
pacientes adoptando rápidamente tecnologías y programas digitales como la
telemedicina y tratamiento virtual (Bokolo, 2020).
Estas respuestas son un ejemplo del potencial de innovación social: contar
con habilidades digitales en la población, tener marcos normativos exibles
y facilitar el trabajo colaborativo, multisectorial y multidisciplinario son con-
diciones necesarias para generar una sociedad resiliente y capaz de responder
en periodos de crisis.
Centrándonos en la gobernabilidad, una pregunta central es cuánto impac-
to habrá en su capacidad para dar respuestas. Bajo las condiciones de in-
novaciones digitales y tecnológicas en todos los campos de la vida de los
ciudadanos, la gobernabilidad dependerá también en la restauración, en la
integración y dirección de las nuevas tecnologías y la formación de pautas
sociales que denen sus alcances y sus limitaciones, y al mismo tiempo una
reestructuración de las condiciones y responsabilidades en su implementa-
ción (Christensen and Lagreid, 2020).
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3. Abriendo la caja de los truenos. La comunicación de riesgo o de crisis
en COVID-19
La gestión de riesgo implica su comunicación. Existe diferencia entre comu-
nicar riesgo o comunicar crisis. Mientras la primera alude al presente de la
situación, la segunda nos coloca en la anticipación de lo por venir con cierto
grado de certeza6. Dicho posicionamiento inuye de manera importante en
los procesos de toma de decisión y son factores que operan en torno a la per-
cepción de los actores sociales. Esto puede ser el desencadenante de conic-
tos y por tanto incidir en la gobernabilidad. La comunicación y percepción
son dos pilares en el estudio de la Teoría de Conictos.
El conicto es inherente a la vida social y la posición frente a él incide de
manera central para su gestión y resolución. Numerosos abordajes teóricos
lo presentan en distintas dimensiones.
A nes del presente tomaremos la clásica denición de conictos como “per-
cibida divergencia de intereses o creencia de que las aspiraciones actuales de
las partes no pueden ser alcanzadas simultáneamente” (Rubin, Pruitt y Hee
Kim, 1994)..
Entre las causas del conicto se encuentran los bienes, los principios, territo-
rio, diferencias de expectativas, choque de personalidades, relaciones inter-
personales (Highton y Alvarez, 1995), y agregamos valores y la dimensión
intrapersonal.
Todos ellos de alguna manera alcanzados por COVID-19. Algunos moto-
rizados por la propia comunicación gubernamental en distintos puntos del
planeta y en relación directa con estilos de liderazgos. Cuando decimos que
comunicar mal puede conducir a conictos, también ponderamos la capaci-
dad e intensidad que puedan tener, nos situamos en la expresión “abrir la caja
de los truenos”. Adquiere dimensión para los profesionales de la gestión de
conictos aquel axioma de Paul Watzlawick que dice no es posible no co-
municar, en dirección también a que la comunicación es digital y analógica.
Por tanto, un minucioso análisis de la comunicación verbal y no verbal de
actores relevantes durante estos meses puede situarnos en una serie de im-
pactos en la escalada o no de conictos.
6 Riorda Mario https://www.rionegro.com.ar/como-comunicar-el-riesgo-en-tiempos-de-pan-
demia-1497177/
EDWARD E. KAUFMAN, GUSTAVO S. MESCH Y ALEJANDRA RUIZ 21
Dentro de los estudios de la comunicación gubernamental seleccionamos
algunas tipologías tales como la comunicación por valores, comunicación
basada en el humor, comunicación negativa y basada en el temor, comuni-
cación inventarial contable o centrada en hechos, confusión de mensaje de
gobierno como un todo con áreas, cetrospectivos. Algunas de ellas ponen
en evidencia la inexistencia de un proyecto general de gobierno, como en el
caso de la confusión de mensajes de gobierno como un todo7.
Como sostiene Riorda en su artículo, los valores tienen una lógica inclusi-
va, provocan adhesión o no y son el corazón de los mensajes persuasivos.
Son generadores de consenso o de la toma de posición al menos frente a
los hechos y por tanto en la generación de conanza. Un gobierno requiere
“razones” para mostrar y justicar sus actuaciones adecuadas a determinados
actores, recursos y escenarios. Pero también tiene reservada para sí la facul-
tad de tener “motivaciones”, que, en este caso, indudablemente, tienen que
ver con la generación de “conanza” (Majone, 1997).
“Todo lo que aquí se llama ‘motivaciones’ es lo que congura la política
general del gobierno y la capacidad argumentativa que hay detrás de esa po-
lítica” (Chías, 1995, p. 27). El análisis de que frente a COVID-19 los actores
gubernamentales responsables de informar y gerenciar las acciones confun-
dieran la comunicación de riesgo con la de crisis puede ser un causal de lo
que denominamos fatiga de crisis, pues no se avizora un horizonte que per-
mita dar sentido a las restricciones impuestas y aceptadas, aun en distintos
grados de adherencia.
Si a esto sumamos conductas erráticas respecto de la adopción de medidas
aconsejadas e incluso en protocolos obligatorios, que luego de impuestos no
son respetados por los propios líderes (uso de barbijos, distanciamiento so-
cial, horarios de circulación, etc.), no es extraño que nos encontremos frente
al recrudecimiento de conictos.
Para algunos especialistas, gestionar los denominados conictos de intereses
producidos en torno a las medidas de contención de la propagación del virus
afectando la economía, el modo de vida, costumbres, es una de las dimen-
siones más importantes a prestar atención y recomendar en la comunicación
del riesgo.
7 Riorda, Mario, “Gobierno bien pero comunico mal”: análisis de las Rutinas de la Comuni-
cación Gubernamental” https://www.redalyc.org/pdf/3575/357533671002.pdf, pp. 38-43.
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Con prudencia, nos animamos a decir que, en general, no ha habido deman-
das de colaboración a la comunidad de práctica de mediadores facilitadores,
especialistas en temas que históricamente se ubicarían en el campo de reso-
lución/gestión/transformación de conictos. Lo que sí es claro que toda toma
de decisión en el campo gubernamental, cuando genera procesos de cambio,
tiene el potencial de generar conictos a corto o a largo plazo.
Por ello resultaría de interés incorporar la resolución de conictos a los mar-
cos de gestión de riesgo como Sendai, en próximas reuniones o declaraciones.
4. Riesgo social, cuestionamiento de conanza en instituciones sociales y
gobernabilidad
La sociedad global y sus gobiernos enfrentan, quizás como nunca antes, los
desafíos que nos impone la sociedad de riesgo. La prolongación de la pande-
mia COVID-19, y las medidas extremas tomadas por gobiernos incluyendo
cierres completos y parciales de actividad económica, educativa, cultural y
social a los efectos de reducir el contagio, propagación y mortalidad, tiene
efectos sobre nuevos y viejos problemas que aún no podemos dimensionar
de manera total (Sabat, et al., 2020; Pasterlini, 2020).
Los estudios de la sociedad de riesgo reconocen que el riesgo no es una
característica inherente u objetiva de una actividad. El riesgo es una cuali-
dad que se asocia con una actividad cuando surgen incertidumbres sobre la
actividad. A medida que se acumulan estas incertidumbres, se convierten en
un riesgo. En el proceso de conversión se cuestiona no solo los peligros po-
tenciales para la salud o el medio ambiente, sino también las formas en que
se realiza, utiliza y controla la actividad. La relación con la gobernabilidad
es el cuestionamiento, a través del tiempo, de cómo se toman las decisiones
sobre la actividad y cómo se manejan los problemas de salud. En esta etapa,
la capacidad de una autoridad determinada (gobiernos nacionales y locales,
autoridades de salud), para actuar sobre el riesgo aún no es el resultado de
convertir las incertidumbres en riesgo; solo sugiere que se debe hacer algo
para reducirlo. El control, en general, está relacionado con problemas de con-
anza, especialmente la conanza en las autoridades públicas (Freudenburg,
1993). ¿Se puede conar en que estos órganos sepan responder a tiempo con
las medidas necesarias para reducir el riesgo de la población? ¿Tienen los
recursos necesarios para monitorear efectivamente a la pandemia? ¿Están
dispuestos y capacitados para actuar si surge un problema que podría causar
dicultades sociales o económicas?
EDWARD E. KAUFMAN, GUSTAVO S. MESCH Y ALEJANDRA RUIZ 23
Una perspectiva que nos permite entender el problema de gobernanza en
tiempos de riegos sociales fue desarrollada por Freudenburg (1993), que rela-
ciona conanza y riesgo. En este modelo, el elemento de conanza se reere
a la conanza del público en que las instituciones sociales (gobierno, ocia-
les de salud pública) responderán a los riesgos sociales (Freudenberg, 1993).
La conanza es fundamental para la percepción pública de la legitimidad de
las acciones de las agencias sociales que supervisan la implementación de la
política social diseñada para reducir los riesgos. La conanza en las institu-
ciones es importante para el público porque estas tienen más recursos que los
individuos (Freudenburg, 1993). Por lo tanto, si funcionan adecuadamente,
pueden ayudar a las personas a lograr sus objetivos (Khodyakov, 2007). La
falta de conanza en la forma en que las instituciones sociales manejan el
riesgo puede amplicar las preocupaciones de salud pública y aumentar la
vacilación pública para adoptar comportamientos preventivos (McComas,
2004; Slovic, 2000). Esta conanza en las instituciones de la sociedad se ba-
sa en sus percepciones de dos consideraciones importantes: la competencia
de la institución para realizar las tareas normalmente asociadas con ella y la
responsabilidad de la institución en el sentido de que está trabajando cons-
cientemente para los mejores intereses de la población (Freudenburg, 1993;
Slovic, 2000). En situaciones de riesgo social, como epidemias, la conanza
en el gobierno para responder de manera efectiva, la conanza en las insti-
tuciones de salud para brindar información precisa sobre prevención y tra-
tamiento, y la conanza en los medios para brindar información precisa son
importantes para que el público sienta que su interés de salud será atendido
de la mejor manera posible (Shao y Hao, 2020).
Basada en esta perspectiva dos estudios recientes demuestran la inuencia de
la conanza en la capacidad del gobierno, la profesión médica y hospitales y
los medios de comunicación en la percepción de riesgo y en la adopción de
medidas preventivas de distancia social. Un estudio realizado recientemente
en Brasil, muestra que la respuesta a la pandemia COVID-19 se ha visto
limitada por la parálisis institucional impulsada por su presidente. La falta
de conanza en las instituciones ha llevado a algunos grupos de población
a adoptar el discurso negacionista del presidente (Freitas, Silva y Cidade,
2020). Los mensajes contradictorios del presidente y las autoridades sanita-
rias, y la pérdida de conanza en las instituciones sociales, han dejado a la
población insegura sobre los méritos de las medidas de protección para evitar
la propagación del virus (Ortega y Orsini, 2020). En el caso de Brasil, la
conanza en el gobierno federal llevó a una baja estima del riesgo de la pan-
demia y la falta de adopción de medidas de prevención y protección, lo cual
24 STUDIA POLITICÆ Nº 53 otoño 2021
incrementó la prevalencia de la enfermedad y su fatalidad (Stropoli, Braga
da Silva Neto y Mesch, 2020). Una consecuencia directa es la inseguridad
de la población que ha llevado a la diseminación constante de la narrativa de
“fake news” y teorías conspirativas. Sin duda, la situación de incertidumbre,
de pérdida de conanza en las instituciones sociales, incrementa el miedo, y
la gente siente que pierde el control de su vida. En medio de ese mar de pre-
guntas sin respuestas, las teorías conspirativas cumplen la función psicoló-
gica de ofrecer alivio a quien cree en ellas. Y al mismo tiempo crean nuevos
conictos en los cuales se busca un objeto de culpa de lo que está ocurriendo.
Estos conictos pueden ser profundos y llevar no solo a ignorar las reco-
mendaciones sanitarias –como el uso de mascarillas, el mantenimiento de la
distancia social o el lavado frecuente de manos– para limitar la propagación
de la enfermedad, sino a cometer actos de violencia. La pérdida de conanza
en el gobierno e instituciones sociales en épocas de riesgo no es necesaria.
Un estudio comparativo de China e Israel muestra que, en los dos países, la
consistencia en la evaluación e implementación de las políticas sociales entre
el gobierno, las instituciones de salud pública, profesionales médicos y los
medios de comunicación social, llevaron a una percepción de riesgo social
aceptable, y a la adopción de medidas sanitarias, a pesar de su costo econó-
mico y social (Liu y Mesch, 2020).
Volviendo al tema de la gobernanza en la etapa post pandemia, está claro
que tendrá que enfrentar desafíos. Durante la pandemia hemos observado
en varios países procedimientos que desafían a la democracia. A los efectos
de agilizar la adopción de medidas sanitarias, los gobiernos han optado por
la centralización del poder y el cierre de espacios democráticos incluidos
restricciones en congregaciones públicas y manifestaciones de protestas, y
declaración de estados de emergencia. Hay países en los cuales se dio legi-
timidad al uso de medidas digitales de control del movimiento y contacto
social, inltrando la privacidad.
La pandemia crea presiones sobre las instituciones gubernamentales por la
dicultad de proveer servicios: deciencias de los servicios médicos, dicul-
tad en proveer educación a distancia a toda la población por falta de infraes-
tructura, uso excesivo de servicios de seguridad y policía en la exigencia de
adopción de medidas sanitarias por el público. Es importante destacar que las
medidas sanitarias y de distancia social aplicadas, tiene consecuencias dife-
rentes para diferentes sectores sociales amplicando la desigualdad social de
acuerdo a clase social, género, nacionalidad y edad. El conicto cotidiano se
instala como consecuencia también del impacto de los cambios introducidos
por el aislamiento social, la profundización del requerimiento de uso de tec-
EDWARD E. KAUFMAN, GUSTAVO S. MESCH Y ALEJANDRA RUIZ 25
nologías y el redimensionamiento del espacio compartido en el hogar. Esto es
parte de los hallazgos de un estudio en curso del que dimos cuenta de manera
preliminar en COVID-19: Pandemia y Academia a mediados de este año.
En síntesis, entendemos la gobernabilidad como la creación de condiciones
para el avance social a través de acuerdos entre diversos actores sociales y
donde el gobierno, en su ejercicio de autoridad delegada, debe gozar de legi-
timidad y entregar resultados para todos. La crisis que vivimos es producto de
un choque sistémico que ha evidenciado las deciencias del sistema de salud
(falta de cobertura universal, equipamiento y capacidades para realizar prue-
bas y rastreo), el sistema educativo (desigualdades en el acceso a educación
de calidad y conectividad manifestada en la incapacidad de brindar alternati-
vas viables para continuar con los programas escolares durante la pandemia),
los sistemas scales (capacidad scal muy restringida) y los sistemas de pro-
tección social (muy limitados en su capacidad de seguro y redistribución).
Este conicto, entre otros temas, ha incrementado la polaridad entre los go-
biernos nacionales y los locales. La pandemia de coronavirus está exponiendo
la calidad de los gobiernos de todo el mundo. Muchos líderes nacionales no
pasaron la prueba, a diferencia de los líderes de regiones y ciudades, que se
han enfrentado a la pandemia de frente en sus comunidades, han demostrado
una mayor competencia y se han ganado la conanza de sus electores. En el
proceso, el virus está aclarando la división de poderes entre diferentes niveles
de gobierno y fortaleciendo la posición en el proceso de decisión en tiempo de
riesgos de regiones y ciudades vis-a-vis el gobierno federal.
Los gobiernos no son ajenos a entender la necesidad de incorporar este tema
(gestión del riesgo) en sus agendas; solo que hoy no poseen la capacidad su-
ciente para implementar acciones a tal n que estén de acuerdo con los prin-
cipios que deben primar en este tipo de políticas para que sean ecientes8.
Desde el punto de vista de la perspectiva expuesta acá, en situaciones de ries-
go los ciudadanos tienen expectativas que los gobiernos y las instituciones
sociales responsables actúen en el mejor de los intereses de los ciudadanos
para protegerlos de los riesgos; los gobiernos tendrán que recapitular, expo-
ner públicamente la evaluación de la efectividad de las medidas extremas de
cerramiento y aislamiento social. Estas medidas han causado crisis econó-
micas, endeudamientos, desocupación y dicultades de actividades educati-
vas, culturales y deportivas. En el centro de la gobernanza del futuro estará
8 Fontana, Conrero. “Estrategias de gobierno para gestionar el riesgo de desastres: plani-
cación, diseño organizacional y comunicación”
26 STUDIA POLITICÆ Nº 53 otoño 2021
la exigencia de toma de responsabilidad y de transparencia de decisiones y
participación y denición de responsabilidades de los gobiernos locales y
nacionales. Estas medidas serán requeridas para poder restaurar la conanza
deteriorada del público en las instituciones sociales. La restauración de go-
bernabilidad exigirá un diálogo social amplio, incluyendo el uso de técnicas
de resolución de conictos, a los efectos de restaurar la cohesión social dila-
tada por la pérdida de conanza en el gobierno y su capacidad de goberna-
bilidad. Sectores afectados, debido a divisiones socioeconómicas, de género
o edad deberán ser incorporadas en un proceso de resolución de conictos.
5. Los escenarios frente a riesgo o crisis
Deniremos este concepto por sus términos. Un “escenario” es una cons-
trucción teórica con nalidades prácticas, mientras que al hablar de riesgo
necesariamente deberemos distinguirlo de otros términos que suelen usarse
indistintamente: conicto, crisis, desastre, catástrofe, etc. Vocablos que cla-
ramente no son equivalentes, tal como se viene desarrollando en el presente
artículo. La crisis tiene que ver con la situación en la que alguien (individual
o colectivo) ve cambiar su posición relativa de poder. Un conicto puede
convertirse en crisis, pudiendo potenciarse exponencialmente si no hay pre-
visiones, dado el requerimiento de respuesta inmediata, coordinada y efecti-
va tanto del actor estatal como de privados (Elizalde, 2006).
Nuevamente los MARCs pueden colaborar ayudando a gerenciar los factores
estructurales de la crisis (poder, tiempo y emociones). Estos tres factores
conjuntamente con “comportamiento no controlado” son desarrollados por
el autor citado.
Recordemos que, frente a un desastre, más allá de las necesidades de la emer-
gencia (seguridad, ayuda médica, etc.), muchos habitantes evacuados vuelven
a sus casas solo para recuperar algo que los liga a sus emociones: una foto, un
regalo, recuerdos, entre otras pertenencias. Aun cuando este regreso implica
una situación potencialmente peligrosa o desaconsejada por el actor público9.
Hemos visto en relación al COVID-19 numerosas actuaciones de los actores
sociales y políticos ligados a emociones. La neurociencias han contribuido
de manera creciente al reconocimiento de la inuencia de emociones y sen-
9 Ruiz, Fontana “Métodos Alternativos de Resolución de Conictos (MARC) en la Gestión
de Riesgos: posibilidades, herramientas y competencias requeridas” 53° Congreso Interna-
cional de Americanistas.
EDWARD E. KAUFMAN, GUSTAVO S. MESCH Y ALEJANDRA RUIZ 27
timientos en torno a distintos procesos como toma de decisión, lenguaje y
comunicación efectiva que no son abordados en el presente.
En relación a la anticipación que prevé la herramienta de Construcción de
Escenarios y que responde a la pregunta ¿qué pasaría si…?
La Construcción de Escenarios tienen que ver, también, con la simulación y
los juegos de roles, todos ampliamente utilizados en la gestión, transforma-
ción y resolución de conictos, con excelentes resultados.
Reconoce sus antecedentes en la Teoría de los Juegos y citamos “Herramien-
ta útil para modelizar situaciones de interacción estratégica […] sirve para
estudiar de modo estructurado, sencillo y analítico multitud de situaciones
de interacción estratégica” (Steinberg, 2008). A los nes del presente toma-
remos dos conceptos que nos permitan responder.
6. ¿Qué es la simulación?
Es un proceso de diseñar un modelo de un sistema real y llevar a cabo expe-
riencias con él, con la nalidad de aprender el comportamiento del sistema o
de evaluar diversas estrategias para el funcionamiento del sistema (Shannon,
1988).
Es un ejercicio de escritorio que recrea una situación hipotética frente a la
cual los participantes deberán tomar decisiones basadas en la información
que reciben durante el ejercicio (OPS, 2010). De allí que, en nuestra expe-
riencia de utilización de la herramienta para resolución de conictos públi-
cos, combinar escenarios y simulación van de la mano.
Podemos distinguirlos al menos frente a los dos conceptos vertidos de pande-
mia y de sindemia. En el primero, más ligado a la posibilidad de una vacuna
que permita volver a cierta normalidad anterior. Decimos esto con precau-
ción, pues los efectos en la cultura, hábitos, costumbres aún hay que estudiar-
los en profundidad.
En caso de una sindemia, a convivir con distintas cepas, mutaciones, olas de
este virus u otros.
7. Imaginando el post-pandemia-sindemia y sus escenarios
Dentro de la construcción de escenarios y siempre en ejercicio de imagi-
nación contrastados con algunos datos, podemos mencionar al menos tres:
28 STUDIA POLITICÆ Nº 53 otoño 2021
mejor, peor y de statu quo. Recordemos que la técnica implica proyectar y al
igual que las simulaciones ayudar a prever comportamientos del sistema o de
los actores. Veamos un ejemplo aleatorio.
Mejor escenario: la vacuna anti-COVID-19 comienza a ser masivamente
aplicada en muchos países que han rmado contratos con tres laboratorios
y se espera que afortunadamente en el término de 12 meses ya estará siendo
aplicada incluyendo una muy signicante parte de los habitantes de los paí-
ses del hemisferio Norte. Réplicas de las vacunas son producidas en América
Latina con licencia de los laboratorios iniciales de Estados Unidos, Reino
Unido, China, Rusia e Israel. Los administrados deben recibir dos dosis den-
tro de un periodo corto. Hay que articular la logística vinculada al transporte,
distribución y mantenimiento en frío de las dosis. Se especula que la pande-
mia del COVID-19 termine a nales del 2022. Mientras tanto, el análisis de
riesgos de un nuevo virus, si bien no totalmente predecible, implica gestionar
ese riesgo. Algunos gobiernos empiezan a desarrollar módulos para que sus
ciudadanos, adquieran nuevas conductas frente al riesgo. Por ejemplo, entre-
nando en una conducta cotidiana que prevalezca frente a peligros de conta-
gios en general, higiene preventiva que también disminuye riesgos de otras
epidemias locales. La Organización Mundial de la Salud se reorganiza a n
de actuar con alertas tempranas y produce simulaciones de cómo minimizar
el impacto global de una próxima epidemia. Comprendiendo cientícamente
mejor las causas prevalentes que generan epidemias, la educación general
adopta criterios de salud pública, y la gobernabilidad nacional e internacio-
nal provee las condiciones socio-económicas, o religiosas-culturales para
evitar que los sectores más potencialmente afectados en el pasado puedan
socializarse voluntariamente a un cambio de conducta. Los conictos están
presentes, pero su gestión se ve como una herramienta de elección para una
buena gobernanza.
Peor escenario: las vacunas contra el COVID-19 se retardan unas más que
otras en distintos laboratorios y países para ser aprobadas, y de llegar en can-
tidades sucientes. Mientras tanto dos disputas son posibles en la población:
la primera es la oposición de un porcentaje de la población de recibir la va-
cuna, debido a dudas acerca de los males efectos potenciales. Recientemente,
una encuesta de 19 países demostró que solo el 70 por ciento de la población
de estos países está dispuesta a recibir la vacuna y un 30 por ciento declaran
que resistirán a recibir la vacuna (Lazarus, Ratzan, Palayew, et al., 2020). La
segunda, son disputas por las prioridades dentro de la población de los que
se suponía serían los destinatarios de los primeros envíos de la vacuna en los
EDWARD E. KAUFMAN, GUSTAVO S. MESCH Y ALEJANDRA RUIZ 29
países con quienes se había rmado contrato no pueden llegar a recibirlos y
no es claro cuándo sucederá. Solo un porcentaje de los destinatarios han sido
vacunados cuando se produce la suspensión temporaria de los envíos. Una
de las vacunas producidas afecta sorpresivamente con efectos secundarios
negativos. Podría un mercado negro manejado por un grupo no-estatal sur-
gir y hacer circular vacunas que han sido robadas o ilícitamente negociadas
con laboratorios productores. En varios países una nueva ola de COVID-19
comienza nuevamente a despegar. Es posible que para los meses de invierno
2022 de los países del hemisferio Norte se produzca la mutación del CO-
VID-19. Hay aceleración de escaladas de conictos y su tratamiento es según
se presenten.
Statu quo: es más cercano a la sindemia en cuanto a su persistencia en el
tiempo. Las secuelas a largo plazo que ya se presentan en los que han pasado
un tiempo enfermos por el virus persisten, y la población universal adopta
como lo cotidiano muchas de las restricciones imperantes en el presente. Una
segunda y tercera ola del COVID-19 se renueva en un número signicativo
de países, y los hospitales no pueden proveer tratamiento a los distintos sec-
tores. Hay escalada de conictos.
Estos u otros escenarios pueden ser más o menos reales, con datos que va-
liden las acciones a tomar, pero contribuyen como práctica para entrenar
equipos, validar procesos de toma de decisión y generar opciones para la
gestión de riesgo ante nuevos eventos o futuras crisis.
Evidentemente, se puede aprender de las mejores prácticas que han contribui-
do a la gestión para gestionar o transformar posibles divergencias. El uso de
los denominados semáforos como por ejemplo en Israel, utilizando el semá-
foro como guía –del rojo al verde– y con un sistema de encierre y apertura
respectivamente puede inuenciar la sensible conducta de centros urbanos.
También recordando las expresiones de solidaridad y de ayuda que se ma-
nifestaron al inicio de la pandemia, podríamos imaginar que habitantes en
ciudades “verdes’ podrían voluntariamente contactar por aplicaciones o celu-
lares a otros ciudadanos en una ciudad roja y expandir la solidaridad y facilitar
el uso de las buenas prácticas. Así se pueden incorporar las conclusiones de la
denominada técnica de lecciones aprendidas que suele usarse en la transfor-
mación de conictos para la planicación de nuevos escenarios y un efecto
multiplicador en el proceso mismo o en otros, provincias, países o regiones.
En el campo de la transformación de conictos, el desarrollo conjunto de es-
cenarios futuros imaginarios, pero considerados realistas por los individuos o
30 STUDIA POLITICÆ Nº 53 otoño 2021
grupos confrontados, es un instrumento de gran valor. Tomando los tres que
serían los mínimamente plausibles (situación mejora, empeora o se mantiene
como en la actualidad) generalmente ocurre que las partes en conicto tien-
den a consensuarse más respecto al futuro que ponerse de acuerdo a la situa-
ción actual. Por lo tanto, como brevemente explicamos más adelante en este
artículo, un mecanismo muy útil es el llamado “backcasting” (palabra inven-
tada, del pronóstico para atrás al presente, que hemos utilizado en decenas de
conictos intra-grupales, inter-grupales, de micro a macro tamaño funciona
en buena medida a través de distintas culturas y continentes, (a excepción de
Australia y Asia donde no hemos experimentado, aproximadamente en 50
talleres y 20-30 países).
En relación a COVID-19 y de acuerdo a los pronósticos de reconocidos ex-
pertos “El pandémico Coronavirus va a estar presente en una forma u otra”
…”, “la gente deberá ser vacunada en intervalos regulados” a n de controlar
la pandemia se requiere una vacunación global, pero el COVID-19 no será
una enfermedad como el smallpox (viruela) y requerirá vacunación en inter-
valos regulados para siempre10.
Por otro lado, Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director de la Organización
Mundial de la Salud, dijo “tenía la esperanza de que esta pandemia estará
superada dentro de dos años como fuera el caso de la pandemia de la ‘Gripe
Española’ y que el avance de la tecnología podría permitir que el mundo
detenga el coronavirus: aún en un tiempo más breve” (BBC Radio, programa
TODAY, 9.11.20).
Consideramos que las opiniones divergentes respecto a la continuidad de
pandemias, o ciclos ascendentes y descendentes de estas, sería importante no
solo constatar mutación de previos virus o confrontar un nuevo tipo. En el
pasado, las olas de pandemia llegaban a varios países o aun continentes, pero
no parecían ser conectadas unas pandemias a las otras. Quizá contextualizan-
do en lo que sabemos de la vida desde el principio de la humanidad el listado
de pandemias, brevemente condensado, nos da la pauta de sus dimensiones
globales, número de víctimas y tiempos que se van alejando o acercando
de una pandemia y más que tan solo predecir el n de cuantas olas el CO-
VID-19 nos presente, qué podemos hacer para prevenir lo que ya algunos
nos recomiendan “aprender a vivir con la/s pandemia/s en una sindemia”.
La relevancia de una introspectiva histórica podría ser importante para la
10 Sir Mark Walport, miembro del Scientic Advisory Group del gobierno británico, BBC
Radio, programa TODAY, 9.11.20
EDWARD E. KAUFMAN, GUSTAVO S. MESCH Y ALEJANDRA RUIZ 31
discusión si estamos frente a una primera sindemia o que las olas pandémi-
cas se expanden y restringen más o menos rápidamente que anteriormente.
Este cuadro quizá pueda ser disputado, dada la falta de datos rigurosos en las
etapas iniciales de nuestra era y falta global de datos AC. Más aún faltarían
variables adicionales, como números aún aproximados de los contagiados
a n de computarlos. Con prudencia y reconociendo un cierto zigzagueo,
podríamos especular que la recurrencia de pandemias, quizá con la globali-
zación, se va haciendo más frecuente; que hay una tendencia en el número
total de muertos: que algunas pandemias como el ébola han tenido carácter
regional o subregional más que global, pero no son tabuladas a pesar de que
pueden haber causado mayor número de muertos que la pandemia.
Tabla 1. Comparativo de pandemias que afectaron a la humanidad
VIH Inuenza
A
Inuenza
Asiática
Inuenza Cólera Inuenza
A
Muertos
totales
~36
millones
~1 millón ~2
millones
~20-50
millones
~800
mil
~1
millón
Años
activo
1981 -
presente
1968 1956-1958 1918-
1920
1910-
1911
1889-
1890
Zona
cero
República
democrática
del Congo
Hong
Kong
China Mundial India Asia -
América
Cólera Peste
negra
(Peste
bubónica)
Plaga de
Justiniano
(Peste
bubónica)
Plaga de
Antonino
(Desco-
nocida)
Muertos
Totales
~1 millón ~75-200
millones
~25
millones
~5
millones
Años
activo
1852-1860 1346-
1353
541-542 165
Zona
cero
India Asia Europa Europa
Fuente: elaboración propia en base a “A PATH TO DISCOVER” de Natesan Ramalingam
Iyer y MPHOnline
32 STUDIA POLITICÆ Nº 53 otoño 2021
Por otro lado, para llegar a post-corona, la transición a esta anhelada etapa,
es muy probable que la enfermedad no solo deje secuelas corporales y men-
tales, sino también que las lecciones aprendidas igualmente sean elaboradas,
como asimismo las mejores prácticas aprendidas a nivel global.
Contar con equipos entrenados respecto a futuros padecimientos es razón
suciente para poder montar una vigilancia y si el virus no es el anticipado,
también en esos casos, teniendo en existencia modelos de simulación para
resolución de conictos pandémicos sería una ventaja importante en achicar
los tiempos y ganar vidas cuando la situación real se presenta.
8. Generación de conanza y construcción de consenso
Las herramientas del campo de la transformación de conictos también pue-
den colaborar donde se requiere construir consensos. En el presente ejemplo
y para simplicar asumamos que el conicto es bilateral y no multilateral.
Brevemente, la estrategia de desagregación transformativa del conicto nos
permite cuatro etapas: 1) transformación personal (resultado de nuevas ha-
bilidades, cada participante individualmente internaliza la ventaja y posibi-
lidad de llegar a soluciones compartidas); 2) intra-grupal, llegar a encon-
trar denominadores comunes dentro de mi propio grupo; 3) transformar con
creatividad soluciones paso a paso hacia un documento de consenso con el
grupo rival convocado; y 4) gestación de un plan de acción para implementar
el documento de consenso, la primera etapa en detalle y las siguientes más
generalizadas, pendientes a la evaluación conjunta de los resultados de los
primeros pasos; y así, eventualmente contribuir a la transformación del con-
icto, del laboratorio a la realidad.
Buscar desagregar el conicto como en el caso de un rompecabezas nos ayu-
da a completar las partes que conforman los bordes y seguir luego con más
conanza de que sus diferentes formas puedan encontrar su lugar. Valga esta
ilustración si realmente agregamos que aun si no todo completo en un solo
taller de Transformación de Conictos intensivo de semana o más, el deseo
de seguir trabajando en conjunto es un buen inicio. En cada una de esas eta-
pas las herramientas que usamos, pasando de lo simple a lo complejo y de
lo relativamente fácil a dicultoso. La secuencia es: desarrollo de relaciones
de conanza, experimentación con nuevas habilidades de transformación de
conicto, generación de denominadores comunes y, nalmente, transforman-
do el documento de consenso en un plan de acción para los participantes
mismos, lo más realista e innovador posible (Bourse y Kaufman, pp. 5-11).
EDWARD E. KAUFMAN, GUSTAVO S. MESCH Y ALEJANDRA RUIZ 33
9. Resiliencia
En el Marco Sendai se dene “resiliencia” como “la capacidad de un sistema,
comunidad o sociedad expuestos a una amenaza para resistir, absorber, adap-
tarse y recuperarse de sus efectos de manera oportuna y ecaz, lo que inclu-
ye la preservación y la restauración de sus estructuras y funciones básicas”.
Siendo también una de las prioridades de acción. Conectaremos la resiliencia
con la idea de gobernanza.
Pensando en los problemas de gobernanza un concepto útil reere a la re-
siliencia de los sistemas sociales y políticos. El concepto de resiliencia está
relacionado con el concepto de “recreancy”, que se reere a la expectativa
de que las instituciones sociales (gobierno nacional, provincial y municipal,
sistema de salud, fuerzas de seguridad) confronten en forma eciente y capaz
situaciones que ponen en riesgo las vidas de ciudadanos (Freudenburg, 1993).
De acuerdo a Michele Grossman de la Universidad de Deakin, resiliencia se
reere a “la medida de que los sistemas sociales y políticos y sus interdepen-
dencias están actuando en forma efectiva durante la pandemia”. Es un princi-
pio de un sistema social y político que es adaptativo y dinámico, respondiendo
con efectividad a nuevas circunstancias. Debido que la situación de contagio
y letalidad está en constante cambio, la resiliencia demuestra la habilidad del
sistema político, médico y social de cambiar rumbo constantemente en forma
cohesiva y unicada. En este proceso es importante cuestionar qué debilita
la resiliencia de las sociedades durante la pandemia. Una respuesta propues-
ta que debe ser considerada está en un reciente artículo, que indica que la
dicultad, por ejemplo, de los Estados Unidos de América en confrontar la
pandemia, es una deciencia en la resiliencia. Que es consecuencia de haber
entrado en la crisis en un estado de polarización extrema, desigualdad en el
acceso a servicios de salud y hospitales, un poder Ejecutivo que rechazó la
coordinación con la comunidad cientíca, una resistencia a cambiar esquemas
y aprender de la nueva situación de otros países (Friedman, 2020).
Conclusiones
La gestión del riesgo para su gobernanza en tiempos de pandemia o sindemia
implica aplicar los lineamientos pertinentes del Marco Sendai y una ecaz
comunicación del riesgo y de la crisis. Confundir ambas dimensiones puede
llevar a medidas infructuosas.
La comunicación del riesgo se conecta de manera directa con la potenciali-
dad de los conictos. Por tanto, es por más pertinente incluir el campo de la
34 STUDIA POLITICÆ Nº 53 otoño 2021
gestión, transformación y Resolución de Conictos a la gestión gubernamen-
tal en general y en la de riesgo en particular.
La interacción con los profesionales formados en los Métodos Adecuados
de Resolución de Conictos podría aportar mucho a los Comités de Cri-
sis, Centros de Operaciones de Emergencias y diseño de protocolos para la
comunicación del riesgo, conectando desde la prevención de conictos ge-
nerando escenarios alternativos y hasta la preparación de un plan de acción
que son ejemplos puntuales de los instrumentos que ya existen en su caja de
herramientas.
Las experiencias desde las universidades alientan la formación de dirigentes
políticos, ONG y ciudadanos en general para abordar los benecios de una
mirada centrada en un desplazamiento del paradigma confrontativo a uno
colaborativo, con eje en el bien común, alentando la idea de gobernabilidad
y gobernanza. Allí se presenta el desafío de crear una cultura coexistencial
inuenciada por identidades diferentes compartidas para benecio de todos.
En nuestro artículo COVID-19: Pandemia y Academia ya citado nos hemos
extendido en las implicancias de la vinculación entre las denominadas me-
jores prácticas para buen gobierno y la resolución de conictos con las con-
ceptualizaciones de autogestión, autorresponsabilidad, la creación de con-
sensos y agregamos la construcción de escenarios y conanza para dotar de
herramientas autocompositivas para una mejor gobernanza. También para
entrenamientos de equipos, anticipación para la toma de decisiones y gestión
de intereses divergentes.
La resiliencia como acción prioritaria en las recomendaciones Sendai, pero
conectadas con la innovación, la creatividad y la reinvención, tanto en la post
pandemia-sindemia, como en los procesos por venir.
COVID-19 implica más allá de toda consideración al sufrimiento humano la
posibilidad de recrear un nuevo paradigma centrado en algunas evidencias
que ya podemos visualizar: reinvención de los espacios educativos media-
tizados por la tecnología, robótica, efectos en las prácticas del mundo del
trabajo, redimensionamiento del consumo y sus expectativas, impactos am-
bientales, percepción sobre conceptos como vida, muerte, felicidad, seguri-
dad a escala planetaria.
De lo micro a lo macro: la autogestión, la autorresponsabilidad. Es una he-
rramienta que en la pandemia puede rendir buenos resultados ya que nadie
puede controlar todo. Los Estados utilizan muchos recursos para asegurar la
EDWARD E. KAUFMAN, GUSTAVO S. MESCH Y ALEJANDRA RUIZ 35
vigilancia de protocolos, con algunas percepciones de que roza el avasalla-
miento de derechos constitucionales.
Los liderazgos en la pandemia sociales, cientícos, políticos, culturales y
medios requieren formación en MARCs, pues contribuye a generar mejo-
res acuerdos. Otorga mayor legitimidad cuando hay consenso. Imponer un
protocolo autoritariamente y no cumplirlo por parte de quienes deben dar el
ejemplo (caso de principales representantes gubernamentales que rehúsan
usar la máscara) llevan a descreer del líder, “predicar por el ejemplo” a-
grantemente no se cumple; y se conecta con el concepto de fatiga de crisis:
llega un momento en que se pierde el miedo a desobedecer las instrucciones.
Y lleva al recrudecimiento de reacciones violentas.
En momentos de someter este artículo para publicación, en el debate sobre
el COVID-19 se ha introducido el término “vaccine diplomacy” donde go-
biernos con sus cancillerías y agencias, se esfuerzan de ser los primeros en
recibirlas para su gente y en cantidades sucientes o aun acaparamiento. Más
que el precio, la urgencia se relaciona no solo con procesos electorales, sino
también las cantidades, generando problemas de discriminación con países
de bajo recursos11. También y no menor es la cuestión de logística para el
transporte y mantenimiento en condiciones de frío de las vacunas hasta ahora
experimentales. Un capítulo aparte deberá referirse a las resistencias que las
vacunas provocan en algunos sectores de la población. Y, por tanto, nuevos
conictos.
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