93
*
Artículo original en inglés – Traducción de Hernán Camps.
**
University of Colorado and NBER.
***
Universidad federal de Pernambuco – UFPE.
****
Universidad de Brasilia – UNB.
*****
Michigan State University – MSU y Escuela de Economía de la Fondación Getúlio
Vargas – Sao Paulo.
Lee Alston
**
, Marcus Melo
***
, Bernardo Mueller
****
y
Carlos Pereira
*****
Resumen
Los Estados usualmente difieren de manera importante en cuanto a la
provisión de bienes públicos y corrupción. ¿Por qué algunos gobiernos
estatales son capaces de proveer adecuados servicios de salud y educa-
ción pero otros tienden a especializarse en la provisión de bienes priva-
dos como empleo público y transferencias clientelares? ¿Por qué algunos
Estados son más capaces de promover desarrollo económico mientras
que otros permiten un estancamiento? ¿Por qué la corrupción es más pre-
valente en algunos Estados que en otros? Explorando la idea de que las
instituciones políticas son determinantes importantes de las políticas im-
plementadas por los Estados, proponemos un modelo para estudiar el
proceso de toma de decisiones y después testeamos sus implicancias en
Las elecciones que hacen los
gobernadores: Los roles de los
“checks and balances” y la
competencia política.
*
Código de referato: SP.96.XVII/10.
STUDIA POLITICÆ Número 17 ~ otoño 2009
Publicada por la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales,
de la Universidad Católica de Córdoba, Córdoba, República Argentina.
94
STUDIA POLITICÆ
17 ~ otoño 2009
datos de unidades estatales brasileras para el periodo que va desde 1999
hasta 2006. El interés de estos tests empíricos es estudiar el impacto de la
competencia política y los “checks and balances” en las características
de las políticas de los Estados. La competencia política y los “checks and
balances” tienen efectos importantes en las elecciones hechas por los go-
bernadores y otros actores políticos al determinar cuánto tiempo esperan
estar en el poder, lo que pueden hacer cuando están en el poder y a qué
costos. Desarrollamos un índice de “checks and balances” para los Esta-
dos brasileros y testeamos la interacción de los “checks and balances”
con la competencia política. Encontramos que el impacto de la compe-
tencia política varía con el grado de “checks and balances”.
Abstract
States usually differ markedly in terms of public goods provision and
corruption. Why are some state governments able to provide adequate
health and education services, but others tend to specialize in the provi-
sion of private goods such as public sector jobs and targeted transfers to
specific clienteles? Why are some states better capable of promoting
economic development while others allow stagnation? Why is corrup-
tion more prevalent in some states than in others? Why are some states
more efficient in the provision of publicly-provided goods and service
than others? Exploring the idea that political institutions are important
determinants of the policies implemented in states, we propose a model
of the policymaking process and then test its implications with state-lev-
el data for the period 1999 to 2006 in Brazil. The focus of the empirical
tests is on the impact of political competition and checks & balances on
the characteristics of the policies that emerge in the states. Political com-
petition and checks & balances have important effects on the choices
made by governors and other political actors by determining how long
they expect to be in power, what they can do while in power, and at
what costs. We develop an index of checks & balances for Brazilian
states and test the interaction of checks & balances with political compe-
tition. We found that the impact of political competition varies with the
degree of checks & balances.
I. Introducción
E
L objetivo principal de este artículo es entender las condiciones que
llevan a políticas públicas predatorias o virtuosas. Brasil es nuestro
laboratorio y es ideal por la variación en condiciones socio-econó-
micas entre los estados, aun bajo el paraguas de la Federación Brasilera
que controla muchos de los determinantes de nivel macro. El enfoque de
esta investigación son los determinantes de la amplia variación en resulta-
dos de políticas entre los estados brasileros. Estamos particularmente inte-
resados en la corrupción y la provisión de bienes públicos.
95
Hablando de manera general, los estados brasileros exhiben una gran simi-
litud con respecto a sus rasgos macro institucionales establecidos en las
constituciones de los estados. Los políticos, tanto en la rama ejecutiva
como en la legislativa, son elegidos cada cuatro años con representación
proporcional, listas abiertas para los primeros y pluralidad con segunda
vuelta para el segundo. Los legisladores no tienen límite de periodos. A los
gobernadores se les permite una sola reelección y son muy poderosos a ni-
vel estatal, equipados con varias herramientas institucionales para gober-
nar. El proceso de toma de decisiones dentro de las legislaturas es muy
centralizado, con un impacto extremadamente bajo y un sistema de comités
poco profesional. De hecho, los cuerpos legislativos son mayormente reac-
tivos a la dominación del ejecutivo. Las cortes estatales son formalmente
independientes y en algunos casos trabajan como un constreñimiento im-
portante a las preferencias del ejecutivo. Cada estado posee tribunales de
cuenta que supervisan la ejecución de los presupuestos. Incluso con estas
grandes similitudes en términos de capacidades institucionales los veinti-
siete estados brasileros son muy distintos en relación con sus resultados
económicos y políticos.
Dadas las mismas capacidades institucionales, cuáles son los determinantes
de los diferentes resultados de políticas. Reconocemos que existen aspec-
tos económicos como los inventarios de los niveles de inversión económi-
ca, la integración con otros estados, el mercado internacional y las inver-
siones extranjeras que juegan roles importantes en los resultados
económicos y políticos. Sin embargo, nos gustaría destacar que los aspec-
tos micro institucionales relacionados con las políticas estatales y el proce-
so de toma de decisiones juegan un rol clave en explicar las diferentes per-
formances políticas y económicas en el nivel estatal en Brasil. Esas
incluyen la competencia política medida como competición electoral en las
legislaturas nacionales y estatales, el margen de victoria de quienes buscan
la reelección relacionado con sus rivales, la volatilidad electoral, el tamaño
de las coaliciones y las asignaciones “pork barrell”. Creemos que estos fac-
tores tienen un impacto decisivo en la producción de bienes públicos. Tam-
bién investigamos dimensiones intertemporales de las elecciones de los po-
líticos como la durabilidad de los grupos de elite en el poder. Si
comparamos los gobernadores con escasos horizontes políticos con gober-
nadores dominantes que dirigen sus estados por varios periodos, los prime-
ros tendrán pocos incentivos para proveer bienes públicos y promover el
desarrollo económico. Los gobernadores dominantes en cambio tendrán in-
centivos para promover el desarrollo económico porque sienten que se be-
neficiarán privadamente de una expansión de los recursos disponibles en
sus estados. Esta es la llave para explicar el dilema presentado por la exis-
LEE ALSTON - MARCUS MELO - BERNARDO MUELLER - CARLOS PEREIRA
96
STUDIA POLITICÆ
17 ~ otoño 2009
tencia de gobernadores en estados institucionalmente débiles que depredan,
mientras que otros proponen medidas para aumentar el bienestar y la provi-
sión de bienes públicos.
En la próxima sección proveeremos una revisión de la literatura y posicio-
naremos nuestra contribución. En la sección III presentaremos una descrip-
ción intuitiva de nuestro modelo. En la sección IV presentaremos nuestros
resultados empíricos, resaltando los resultados de los “checks and balan-
ces” y la competencia política. Finalmente, en la conclusión, resumiremos
los hallazgos y discutiremos sus implicancias para investigaciones futuras.
II. Los determinantes de la provisión de bienes públicos
En la última década, la comprensión teórica de los determinantes institu-
cionales de la gobernanza y de los problemas de corrupción ha crecido no-
tablemente (Persson y Tabellini 2000; Bueno de Mesquita et al. 2003; Bes-
ley 2006; Treisman 2007). El trasfondo de esta literatura es que la
gobernanza involucra en gran medida la habilidad de proveer bienes públi-
cos. Recientes contribuciones han enfatizado el estudio de los incentivos
que los políticos tienen para llevar a cabo la provisión de bienes privados.
Bueno de Mesquita et al. (2003) ha desarrollado un programa de investiga-
ción orientado a explicar la elección entre bienes públicos, bienes privados
y enriquecimiento personal, potencialmente aplicable a un gran número de
configuraciones políticas, tanto democráticas como no democráticas. Ellos
han investigado “las circunstancias bajo las cuales los líderes descubren
que la ganancia personal promueve los beneficios públicos y crean benefi-
cios especiales para sus aliados políticos... se demuestra que el grado en el
cual ellos eligen enfatizar una forma de beneficio por sobre las otras de-
pende de las instituciones bajo las que operan.” Los autores encuentran que
el tamaño de la coalición de gobierno es crítica para la elección de bienes
públicos por sobre bienes privados y el enriquecimiento personal.
Las investigaciones de los determinantes institucionales de la provisión de
bienes públicos y privados en los países desarrollados y en desarrollo están
creciendo, pero la mayoría de los estudios empíricos existentes se enfocan
en el nivel nacional. Un numero escaso (pero cada vez mayor) de contribu-
ciones han explicado este problema en un nivel sub-nacional y entre esta-
dos (Besley, Persson y Sturm 2005; Calvo y Murillo 2004; Remmer 2007;
Stokes 2005; Magaloni 2002; Chibber y Noorudin 2004). Estas contribu-
ciones generalmente se enfocan en uno o en pocos factores explicativos so-
ciales e institucionales como determinantes de los gastos públicos, por
ejemplo la ideología, la fraccionalización étnica, el tipo de sistema de par-
97
tidos, y el compromiso creíble. Alesina y Roubini (1999) exploraron el rol
de los factores ideológicos en la provisión de bienes públicos. A su vez,
Alesina et al. (2003) presentan el argumento de que la fraccionalización ét-
nica y le heterogeneidad social alientan la provisión de bienes particulares
a grupos étnicos mientras que desincentiva la provisión de bienes públicos.
Un argumento contrastante es provisto por Chibber y Noorudin (2004)
quienes encontraron evidencia apoyando a Persson y Tabellini (2000).
Ellos proponían que la representación proporcional lleva a una menor pro-
visión de bienes públicos. Chibber y Noorudin (2004) proponen que los es-
tados dentro de sistemas bipartidistas proveen más bienes públicos que los
estados con sistemas multipartidistas, reflejando un contraste entre las es-
trategias de movilización. En los sistemas bipartidistas los partidos políti-
cos requieren el apoyo de muchos grupos sociales y por lo tanto, proveen
servicios públicos para ganar las elecciones. En los sistemas multipartidis-
tas, se necesita solo una pluralidad de votos para ganar, por lo que los par-
tidos usan bienes selectivos, más que públicos, para movilizar segmentos
menores de la población.
El rol de los partidos es también enfatizado en otras contribuciones, pero el
enfoque de ellas se encuentra sobre la credibilidad y las imperfecciones del
mercado político. Keefer y Vlaicu (2007) por ejemplo proponen un modelo
de competencia electoral donde los candidatos tienen dos medios costosos
de hacerlos creíbles: gastar recursos para comunicarse directamente con los
votantes o explotar las redes pre-existentes de clientelismo. En sus mode-
los los costos de construir credibilidad son endógenos y llevan a transfe-
rencias más orientadas, corrupción y una menor provisión de bienes públi-
cos. Un estudio relacionado presentado por Robinson y Torvik (2005)
argumenta que proyectos de infraestructura sobredimensionados (elefantes
blancos) son un tipo particularmente ineficiente de redistribución que son
atractivos políticamente cuando los políticos encuentran difícil hacer pro-
mesas creíbles a sus seguidores. Esto muestra que es la misma ineficiencia
de estos proyectos la que los hace políticamente atractivos porque permite
sólo a algunos políticos prometer creíblemente la construcción y por lo
tanto entran en una redistribución creíble.
Atribuir problemas de la provisión de bienes públicos a las políticas clien-
telares es tautológico, por definición las políticas clientelares promueven
incentivos selectivos en la provisión de bienes públicos, desincentivando
los llamados directos a los votantes que son esenciales para partidos políti-
cos de masas creíbles (Keefer 2005). Remmer (2007) y Calvo y Murillo
(2004) se concentran sobre los incentivos políticos que influencian la habi-
lidad y la voluntad de los políticos para tomar como objetivo la asignación
hacia simpatizantes políticos (ver también Alesina, Bakir y Easterly 1999).
LEE ALSTON - MARCUS MELO - BERNARDO MUELLER - CARLOS PEREIRA
98
STUDIA POLITICÆ
17 ~ otoño 2009
Los partidos políticos diversifican sus recursos invirtiendo en bienes priva-
dos y públicos para la redistribución, dependiendo de los electorados a los
que apuntan (Magaloni, Diaz-Cayeros y Estevez 2002). Calvo y Murillo
(2004) exploran un modelo que considera tanto el lado de la demanda (las
variadas dependencias sobre recursos del sector publico a lo largo del elec-
torado) y el lado de la oferta clientelar (donde descubren una discrimina-
ción partidaria), y explican por qué algunos de aquellos que buscan la re-
elección tienen más posibilidades de beneficiarse del “pork”. El uso de
transferencias particulares para comprar apoyo es una práctica común en
muchos países pero puede parecer rara debido a que el voto secreto escon-
de las acciones a los punteros políticos; los votantes pueden renegar, acep-
tar los beneficios y después votar como ellos decidan. Sin embargo, como
se argumenta en Stokes (2005) las maquinarias políticas usan su profunda
inserción en las redes sociales de los votantes para intentar esquivar el voto
secreto e inferir los votos.
Nuestro enfoque para el estudio de la provisión de bienes públicos parte de
las lecciones de la literatura existente pero incorpora una serie más amplia
de factores institucionales y políticos (incluyendo su interacción). Sumado
a esto, construimos sobre las concepciones de la literatura académica acerca
de los “checks and balances”. Usamos una noción extendida de “checks and
balances” que incluye los medios de comunicación, los fiscales públicos,
las agencias reguladoras independientes y los tribunales de cuentas, dentro
de las diferentes instituciones que regulan los gastos de los gobernadores.
Varios autores han mostrado cómo la influencia de los gobiernos sobre los
medios de comunicación afecta la corrupción. Adsera et al. (2003); Brunet-
ti y Weder, (2003); Djankox (2003); y Besley y Prat (2006) presentan evi-
dencia de que el control de los medios de comunicación por parte del go-
bierno afecta la corrupción. En nuestro modelo testeamos el control de los
medios por el gobernador como un determinante del gasto publico. Sobre el
rol de los “checks and balances” hay una amplia literatura teórica y empíri-
ca apoyando la visión de que la separación de los poderes mejora la calidad
del gobierno en los niveles nacionales y estatales (Persson, Roland y Tabe-
llini 2002; Alt y Lassen 2003; Alt y Lassen 2008). Como controles adicio-
nales de las decisiones de los gobernadores hemos incluido las instituciones
judiciales y cuasi judiciales. Más que examinar cada actor o institución po-
lítica por separado, observamos la interacción relevante de los jugadores
institucionales con el objetivo de capturar mejor el proceso de elaboración
de políticas en los estados Brasileros. Al hacer esto, incorporamos un rango
más amplio de jugadores y los ubicamos dentro de nuestros modelos de in-
teracciones estratégicas. Este “nuevo enfoque de la separación de poderes”
(De Figueiredo, Jacobi y Weingast 2006) nos permite estudiar fenómenos
interrelacionados que ocurren en diferentes instituciones.
99
III. Las instituciones, los jugadores y los poderes
Para edificar nuestro modelo formal proveemos una discusión intuitiva de
nuestras hipótesis. Las variables claves son el nivel de institucionalización
de los “checks and balances” y el nivel de competencia política en el esta-
do. Por institucionalización entendemos esencialmente lo robusto de los
“checks and balances”. Los ambientes altamente institucionalizados son tí-
picamente estados que tienen instituciones regulatorias efectivas, tribuna-
les de cuentas autónomos e independientes, legislaturas estatales con staff
profesional y comisiones activas, burocracias funcionales, fiscalías públi-
cas proactivas junto con otras instituciones deliberativas como los conce-
jos. Por competencia entendemos la competencia política. Ambientes con
baja competencia son caracterizados por el control que mantienen las elites
en los estados. Usualmente en Brasil los gobernadores ejercitan un gran
control sobre los medios de comunicación y sobre la elección de los candi-
datos en los niveles estatales.
La tabla 1 muestra las posibles combinaciones de estas variables y los resul-
tados posibles. En la celda superior derecha coexiste una baja competencia
con “checks and balances” débiles. Debido a que la competencia es baja y
las elites políticas dominan el espacio político, las elites políticas pueden te-
ner horizontes de políticas de largo plazo. En estas circunstancias hay incen-
tivos para la innovación en el estado, y para la creación de una burocracia
profesionalizada y austeridad fiscal. Los gobernadores son alentados a rela-
cionarse en la producción de bienes públicos que generan resultados en el
largo plazo. Sin embargo debido a la debilidad de los “checks and balances”
también habrá incentivos para que las elites se involucren en la provisión de
bienes privados y en la apropiación de recursos públicos para uso privado.
En la celda superior izquierda hay una combinación de alta competencia y
“checks and balances” débiles. En estos casos hay fuertes incentivos para
la provisión de bienes privados y la corrupción, debido a que las elites tie-
nen un horizonte temporal corto. Bajos niveles de “checks and balances”
proveen el ambiente ideal para prácticas predatorias, particularmente si el
nivel de competencia es alto. Esperamos bajos incentivos para la provisión
de bienes públicos y consecuentemente un desarrollo pobre.
En la fila de abajo se representan los casos de altos niveles de “checks and
balances”. Los altos niveles de “checks and balances” crean incentivos
para la provisión de bienes públicos, pero su interacción con los niveles de
competencia pueden producir resultados divergentes. La baja competencia
puede crear incentivos para el clientelismo que es mitigado por los fuertes
“checks and balances” sobre el ejecutivo. En cambio, altos niveles de com-
petencia pueden crear volatilidad en las políticas en el caso de que haya
LEE ALSTON - MARCUS MELO - BERNARDO MUELLER - CARLOS PEREIRA
100
STUDIA POLITICÆ
17 ~ otoño 2009
una tradición de fuerte competencia política en el estado. Esta es la situa-
ción cuando se dan de baja buenos proyectos políticos debido a la polariza-
ción de las preferencias o a las prácticas predatorias adoptadas por las eli-
tes para diferenciarse de sus adversarios.
IV. Midiendo y testeando el impacto de los “checks and balances” y la
competencia política en las políticas públicas.
El modelo presentado más arriba muestra cómo las decisiones de los go-
bernadores sobre la provisión de bienes públicos, privados o enriqueci-
miento personal, es determinada por parámetros relacionados con los
“checks and balances”, las instituciones políticas y las características so-
ciales y económicas de los estados. La discusión de los modelos mostró los
canales a través de los cuales se ejercen sus efectos y da ejemplos concre-
tos de los parámetros. En esta sección testeamos el impacto de los paráme-
tros en las elecciones de los gobernadores. Esto es, efectuamos un mapeo
de las instituciones y las características de las políticas públicas y estima-
mos una ecuación en forma reducida usando información para todos los es-
tados brasileros para dos legislaturas, la de 1999-2002 y la de 2003-2006.
1
Variables dependientes
El primer desafío de esta estrategia es obtener las medidas de las variables
dependientes. Usamos seis medidas diferentes de bienes públicos, privados
o corrupción. La manera más obvia de capturar la provisión de bienes pú-
1
Periodos anteriores no fueron incluidos debido a la falta de información para varias
variables de estos períodos.
Tabla 1: Competencia vs. “checks and balances”
Competencia
Alta
Ambiente politico predatorio
-políticos con horizontes políticos
limitados. Ej. Rondônia
Incentivos para mejorar la gobernanza
Puede producir volatilidad en las
políticas si las preferencias están
polarizadas
Ej. Rio Grande do Sul
Baja
Politicas patrimonialistas
empresariales
Ej. Bahia
Incentivos para mejorar la
gobernanza
Ej. Minas Gerais
Baja
Alta
Cheches & Balances
101
blicos es mediante una medida directa de los gastos en estas áreas. Usamos
los gastos en salud y sanidad divididas por el total de gastos. Sin embargo
los bienes públicos no provienen únicamente en la forma de gastos directa-
mente apuntados al receptor final. Los bienes públicos también toman la
forma de acciones que mejoran el funcionamiento del gobierno, como la
mejora del sistema impositivo o la realización de importantes reformas.
Muchas de estas acciones implican grandes costos que verán sus frutos en
el futuro, por lo que la elección del político sobre si busca estas acciones,
dependerá de su horizonte político. Buscamos medir los bienes públicos de
esta naturaleza mediante el uso de una variable dependiente, un índice de
eficiencia del gasto en los estados desarrollado por Ferreira Junior (2006),
en el cual se cubre el periodo 1995-2004. El índice es un ratio de la parte
del total de gastos que es gastado efectivamente en los bienes públicos fina-
les, esto es aquellos que son provistos (incluyendo la deuda) dividido por el
costo administrativo y otros costos intermedios involucrados en la produc-
ción de esos servicios. Los estados con un valor más alto de estos índices
proveen más bienes públicos a un costo más bajo. Este índice también cap-
tura parcialmente la noción de bienes privados ya que un bajo valor de éste
puede reflejar que partes más grandes del presupuesto estatal están siendo
destinadas a empleados públicos y compañías de construcción más que al
servicio final en sí mismo. La idea de usar esta variable para capturar la no-
ción de la elección de los gobernadores de proveer bienes públicos vs la de-
cisión de proveer bienes privados, es que la mejora de este índice, esto es la
eficiencia del gasto público, es una tarea difícil para un gobernador, quien
puede o no estar dispuesto en incurrir en esos costos dependiendo del nivel
y el tipo de competencia política que encara, como así también del nivel de
institucionalización del estado. Los gobernadores que prevén periodos más
largos estarán más inclinados a buscar mejorar la eficiencia del gasto. Igual-
mente los gobernadores en los estados que están más altamente institucio-
nalizados y que tienen más “checks and balances” (ej. Poder judicial más
independiente, fiscales públicos, oficinas de auditoría, prensa libre y una
sociedad vigilante) pueden tener menos habilidad para evitar de manera
oportunista las inversiones en mejorar la eficiencia del gasto.
Una medida de los bienes privados que usamos como variable dependiente
es el porcentaje de gastos totales que son usados para salarios de empleados
públicos y beneficios. La entrega de trabajos ha sido una forma tradicional
de clientelismo en la política estatal y local, que sólo recientemente empezó
a ser controlada por la ley de responsabilidad fiscal. La idea es determinar
si la competencia política y los “checks and balances” afectan la decisión
del gobernador de llevar a cabo esta práctica. Sumado a esto, medimos la
variación en los gastos en empleados públicos de los primeros dos años de
cada periodo con los segundos dos años para observar si los efectos de la
LEE ALSTON - MARCUS MELO - BERNARDO MUELLER - CARLOS PEREIRA
102
STUDIA POLITICÆ
17 ~ otoño 2009
proximidad de las elecciones incrementa esta forma de clientelismo y si es
también afectada por la competencia política y los “checks and balances”.
La última variable dependiente que emerge del modelo presenta un desafío
aún mas grande, cuantificar la información sobre corrupción y actividades
ilegales de los políticos. Para proveer una medida proxy para el enriqueci-
miento personal que los gobernadores y otros políticos obtienen de su car-
go, usamos información del tribunal superior electoral que requiere a todos
los candidatos a oficinas políticas una declaración pública de sus riquezas.
Hay problemas con esa información, ya que un político puede mentir o re-
portar menos de sus bienes y también debido a que no existe información
de todos los políticos, ya que algunos de ellos no informan y otros al no
presentarse a elecciones al final de sus mandatos no están requeridos de re-
portar sus riquezas nuevamente. Claramente esto genera el potencial de
que exista un sesgo de selección. Sin embargo nuestras observaciones son
todas a nivel estatal, no a nivel individual, por lo que tomamos un prome-
dio de las variaciones de la riqueza para todos los diputados estatales. Pue-
de parecer que esta no es una buena variable proxy si el número de diputa-
dos de la muestra para crear las observaciones de cada estado no es
representativa. Sin embargo no habrá sesgo de selección ya que está rela-
cionado con la estimación econométrica. En todo caso, mitigamos este pro-
blema usando el número de diputados que fue usado para crear cada obser-
vación como un regresor en las regresiones de panel.
2
La tabla 2 resume
las variables dependientes que usamos y provee las fuentes.
2
En su estudio de los financiamientos de campaña, Samuels (2002, p. 851) destaca que
la información se conforma a las expectativas de sentido común respecto a las diferen-
cias entre candidatos, entre puestos y entre partidos políticos y que estos patrones no po-
drían emerger nunca si las contribuciones declaradas fueran falsas.
Num.
1
2
Nombre
Variación en la
eficiencia del
gasto
Variación de la
riqueza de los
diputados
estatales
Descripción
El incremento del índice de eficiencia del
gasto que mide el ratio de gastos finales
comparados con los inputs o los medios
(gastos administrativos) durante el
periodo de 4 años. Información para
1999-2002 and 2003-2004.
Variación porcentual de la riqueza
declarada por los representantes de la
legislatura estatal. Promedio para todos
los diputados en los estados en que halla
información. Información para 1999-2002
y 2003-2006.
Fuente
Ferreira Júnior, S.
(2006).
Rodrigues (2006)
Políticos do Brasil.
Tabla 2 – Variables dependientes
103
Variables explicativas
La mayoría de las variables capturan diferentes aspectos de la competencia
y la fragmentación política en cada estado. Usamos tanto el número efecti-
vo de partidos como así también el índice de competencia electoral en las
legislaturas estatales. También incluimos el número de partidos en la coali-
ción del gobernador, lo que afecta la habilidad del ejecutivo de llevar a
cabo su agenda a través de la legislatura
3
. También tenemos el margen de
victoria del gobernador actual en las elecciones anteriores (en la primera
ronda) lo que provee una medida del poder y la expectativa de mantenerse
en el poder. Siguiendo la misma idea hemos creado una variable que captu-
ra el poder de los gobernadores mediante la interacción de variables bina-
rias “dummy” para aquellos gobernadores que han ganado, con los márge-
nes por los que ganó. Esta variable elige a aquellos gobernadores que han
tenido altas expectativas de mantenerse en el poder y por lo tanto permite
testear el impacto de los horizontes de decisión más amplios sobre las deci-
siones de política. La recepción de fondos desde el nivel federal también
puede afectar las decisiones de los gobernadores debido a que muchas de
las enmiendas involucran trabajos en obras públicas, que potencialmente
crean oportunidades para corrupción que involucran a políticos en los nive-
Num.
3
4
5
6
Nombre
Gasto en empleo
público
Variación del
gasto en empleo
público
Déficit primario
Gastos en salud
y sanidad
Descripción
Gasto total en empleo público (salarios y
beneficios) como porcentaje de los
gastos totales del estado. (Promedio
para 1999-2002 y 2003-2005)
El incremento en el gasto en empleo
público (%) de un promedio de los
primeros dos años en el periodo electoral
relativo a los segundos dos años.
La diferencia entre gastos no financieros
e ingresos no financieros divididos por el
total de los ingresos.
Gastos totales en salud y sanidad
dividido por el total de gastos.
(promedio para 1999-2002 y 2003-
2005)
Fuente
IPEADATA.
IPEADATA.
Ferreira Júnior, S.
(2006)
IPEADATA.
3
Idealmente nos gustaría tener medidas de si cada gobernador se enfrentó con un go-
bierno unido o dividido, sin embargo esta información no está disponible para la mayo-
ría de los estados, especialmente ya que puede cambiar en un mismo periodo legislativo
de acuerdo a la evolución del ciclo político.
LEE ALSTON - MARCUS MELO - BERNARDO MUELLER - CARLOS PEREIRA
104
STUDIA POLITICÆ
17 ~ otoño 2009
les estatales y municipales como por ejemplo gobernadores, intendentes y
diputados (Samuels, 2002). Como variable proxy adicional para la compe-
tencia política tenemos información sobre el gasto en campañas electorales
que los candidatos tienen que declarar al tribunal electoral superior des-
pués de las elecciones. Presumiblemente, mientras más se gasta más ajusta-
da fue la elección. La última variable explicativa es la educación, el PBI
per cápita y la concentración del ingreso (Gini). Educación es usada como
proxy en el modelo para la respuesta electoral a los bienes públicos y pri-
vados. El PBI per cápita y la concentración del ingreso controlan otras va-
riables que están relacionadas con el desarrollo del estado y su nivel de in-
greso. La descripción de las variables explicativas y sus fuentes están
resumidas en la tabla 3.
4
Tabla 3 – Variables explicativas
4
Las estadísticas descriptivas de todas las variables dependientes y explicativas se
muestran en el apéndice.
Num.
1
2
3
4
Nombre
# Efectivo de
partidos en la
cámara de
diputados
# Efectivo de
partidos en la
legislatura estatal
Índice de
competencia
electoral de la
cámara de
diputados
Índice de
competencia
electoral en la
legislatura estatal
Descripción
Medida de la competencia
política en la cámara de
diputados basado en el numero
y tamaño de los
partidos.Información para
1999-2002 y 2003-2006.
Medida de la competencia
política en le legislatura estatal
basado en el numero y tamaño
de los partidos.
Información para 1999-2002 y
2003-2006.
Medida de la competencia
política en la cámara de
diputados basado en el número
de candidatos por banca.
Información para 1999-2002 y
2003-2006.
Medida de la competencia
política en la legislatura estatal
basado en el número de
candidatos por banca.
Información para 1999-2002 y
2003-2006.
Fuente
Almanaque de Dados
Eleitorais (Laboratório de
Estudos
Experimentais)http://
www.ucam.edu.br/leex/
Almanaque de Dados
Eleitorais (Laboratório de
Estudos Experimentais)
http://www.ucam.edu.br/
leex/
Almanaque de Dados
Eleitorais (Laboratório de
Estudos Experimentais)
http://www.ucam.edu.br/
leex/
Almanaque de Dados
Eleitorais (Laboratório de
Estudos Experimentais)
http://www.ucam.edu.br/
leex/
105
Tribunal Superior Eleitoral
www.tse.gov.br/internet/
index.html
IPEADATAhttp://
www.ipeadata.gov.br/
Construido por los
autores.
Tribunal Superior Eleitoral
www.tse.gov.br/internet/
index.html
http://
www2.camara.gov.br/
IPEADATA http://
www.ipeadata.gov.br/
IPEADATAhttp://
www.ipeadata.gov.br/
IPEADATAhttp://
www.ipeadata.gov.br/
El número de partidos en la
coalición partidaria del
gobernador como fue
registrada en la Corte Suprema
Electoral. Información para
1999-2002 y 2003-2006.
Número de votos recibido por
el primer lugar en la elección a
gobernador (primera ronda)
dividido por el número de votos
del segundo lugar. Información
para las elecciones de 1998 y
2002.
Margen de Victoria en las
próximas elecciones a
gobernador (ver 6) es igual a
una dummy con valor uno
cuando el gobernador fue
reelecto. Esta variable captura
el efecto de los gobernadores
que se sienten seguros en el
cargo.
Variable dummy con valor uno
si el gobernador del estado es
miembro del partido del
presidente.
Valor promedio de las
enmiendas individuales y
colectivas ejecutadas en cada
legislatura dividida por el PBI/
1000 del estado. Promedios
para 1999-2002 y 2003-2006.
Porcentaje de la población
mayor de quince que es
analfabeta.
Índice de Gini de
concentración del ingreso.
El Producto Bruto Interno de
cada estado dividido por el
total de población.
N
o
de partidos en
la coalición del
gobernador.
Margen de Victoria
en la elección a
gobernador
Margen esperado
para los
gobernadores
reelectos
El gobernador es
miembro del
partido del
presidente
Pork
Educación
Gini
PBI per capita
5
6
7
8
9
10
11
12
Num. FuenteDescripciónNombre
LEE ALSTON - MARCUS MELO - BERNARDO MUELLER - CARLOS PEREIRA
106
STUDIA POLITICÆ
17 ~ otoño 2009
V. Midiendo los “checks and balances”
Aunque existen varias variables obvias y creíbles para medir la competen-
cia política, no es tan sencillo medir los “checks and balances”, un concep-
to que ni siquiera es posible definir de manera clara. Para crear un índice
de “checks and balances” recolectamos información al nivel estatal sobre
siete variables. Estas se encuentran centradas en la existencia, efectividad e
independencia de varios tipos de agencias y organizaciones que tienen ro-
les importantes en los “checks and balances” en diferentes niveles de go-
bierno, como por ejemplo, el judicial, los fiscales públicos y los medios de
comunicación. Estas variables están descriptas en la tabla 4 junto con sus
fuentes. Hemos transformado estas medidas en un solo índice tomando el
primer elemento de un análisis de los principales componentes y subse-
cuentemente normalizando el rango de cero a uno
5
.
5
Redujimos las tres variables del poder judicial y las tres variables de los fiscales
públicos a un índice único mediante un análisis de los componentes principales an-
terior al análisis de los componentes principales usando las siete variables de la ta-
bla 4. Nótese que estimamos los dos periodos juntos para crear un índice compara-
ble en el tiempo. La normalización fue llevada a cabo usando la siguiente fórmula:
}),{},{/(}),{(
111 NNN
xxMinxxMaxxxMinx , que no distorsiona la
distribución de la variable. Sumado a este procedimiento creamos un índice de “checks
and balances” usando el promedio de las categorías de cada variable, para permitir la
comparabilidad entre variables con diferentes unidades. El índice de componentes prin-
cipales y el índice de categorías estuvieron altamente correlacionados (0.88), lo que pro-
vee evidencia de lo robusto del resultado. El índice de componente principal fue elegi-
do debido a que es el procedimiento estándar para crear índices en la literatura más
reciente.
Tabla 4 – Variables usadas para crear el índice de “checks and balances”
Num.
1
Nombre
Agencias
regulatorias
Descripción
El índice de regulación de la
gobernanza mide la gobernanza
de las agencias estatales y
federales en Brasil basadas en
información de encuestas.
Estados que no poseen
agencias en el momento del
estudio se establecieron en 0.53
(promedio para los otros
estados. Información para 2004/
2005.
Fuente
Correa, Melo, Mueller and
Pereira (2006).
107
Num.
2
3
4
5
6
7
Nombre
Judicial
*
Fiscales
públicos
*
Oficina de
auditoría
Concejo de
Justicia
Nacional
(CNJ)
Medios
Índice de
comunidad
cívica
Descripción
Índice compuesto de tres
variables usando un análisis de
componentes principales: i) un
índice de eficiencia calculado con
fronteras no paramétricas de
eficiencia; ii) ratio del número de
casos juzgados sobre los casos
abiertos; iii) número de nuevos
casos abiertos cada 100,000
habitantes.
Indice compuesto por tres
variables usando un análisis de
componentes principales: i) gastos
en fiscales públicos por habitante;
ii) numero de fiscales por cada
100,000 habitantes; iii) numero de
staff por cada 100,000 habitantes.
Un índice del nivel de actividad en
cada oficina de auditoría del
estado (TCE).
Número de procedimientos
iniciado en cada estado por el
CNJ (agencia que sirve como
control del poder judicial) dividido
por el PBI del estado (dividido por
100.000). Información para el
2006.
Porcentaje de todas las
concesiones de los medios en
cada estado que no se encuentran
en manos de políticos.
Un índice de comunidad cívica en
los estados construido por los
análisis de los principales
componentes usando (i)
participación electoral (1990-
2006), (ii) voto de legenda (1990-
2006), y (iii) trabajadores del
sector sin fines de lucro per capita
(Estudio ABONG-IBGE 2002).
Fuente
i) Swengberger, 2006, pg
79. ii) Ministério da Justiça.
2004. Diagnóstico do Poder
Judiciário. iii) CNJ
Indicadores Estat. da
Justiça Estadual 2005, pág.
278, 2004.
Sadek and Lima (2006).
Melo and Pereira (2006).
Corregedoria Nacional de
Justiça. 2006
Santos, S. S. e Capparelli.
2005
Timothy Powers.
* Variables para las cuales hay información separada para ambos periodos 1999-2002 y
2003-2006.
LEE ALSTON - MARCUS MELO - BERNARDO MUELLER - CARLOS PEREIRA
108
STUDIA POLITICÆ
17 ~ otoño 2009
El índice de “checks and balances” es mostrado en la tabla 8 ordenado de
mayor a menor. En promedio los resultados son intuitivos y encajan razo-
nablemente bien con las nociones preconcebidas de qué estados tienen me-
jores instituciones. Los estados más abajo en la lista son todos aquellos que
nuestros conocimientos anteriores esperaban encontrar al final de la lista y
Rio Grande do Sul al tope de la lista también parece encajar. En promedio
el índice parece razonable y será usado en tests econométricos tanto para
estimar los efectos directos sobre las variables dependientes como así tam-
bién el efecto sobre la manera en que la competencia política afecta las va-
riables dependientes.
Num Estado Índice C&B Num Estado Índice C&B
1999-2002 2003-2006
1 Rio Grande do Sul 0.813 1 Rio Grande do Sul 1.000
2 Distrito Federal 0.775 2 Rio de Janeiro 0.728
3 Rio de Janeiro 0.684 3 São Paulo 0.684
4 Mato Grosso do Sul 0.619 4 Distrito Federal 0.671
5 São Paulo 0.569 5 Mato Grosso do Sul 0.585
6 Santa Catarina 0.555 6 Santa Catarina 0.545
7 Espírito Santo 0.530 7 Minas Gerais 0.519
8 Pernambuco 0.509 8 Espírito Santo 0.506
9 Rondônia 0.501 9 Pernambuco 0.483
10 Minas Gerais 0.426 10 Bahia 0.454
11 Bahia 0.414 11 Paraná 0.402
12 Mato Grosso 0.390 12 Goiás 0.400
13 Sergipe 0.389 13 Mato Grosso 0.377
14 Goiás 0.387 14 Sergipe 0.345
15 Paraná 0.378 15 Rondônia 0.318
16 Amazonas 0.299 16 Amazonas 0.315
17 Amapá 0.271 17 Ceará 0.258
18 Ceará 0.248 18 Amapá 0.247
19 Pará 0.227 19 Pará 0.242
20 Paraíba 0.207 20 Alagoas 0.183
21 Acre 0.198 21 Paraíba 0.161
22 Tocantins 0.189 22 Tocantins 0.159
23 Alagoas 0.186 23 Acre 0.146
24 Piauí 0.088 24 Piauí 0.059
25 Rio Grande do Norte 0.032 25 Roraima 0.049
26 Roraima 0.023 26 Maranhão 0.043
27 Maranhão 0.000 27 Rio Grande do Norte 0.029
Media 0.367 Media 0.367
Desv. est. 0.222 Desv. est. 0.240
Tabla 5 – Indice de “checks and balances”
109
VI. Estimación - Resultados
El propósito de las estimaciones es analizar cómo los ambientes políticos e
institucionales afectan las características de las políticas que emergen de
los estados brasileros. Las seis variables dependientes (ver tabla 2) captu-
ran las elecciones de los gobernadores de proveer bienes privados, públi-
cos o enriquecimiento personal. Las dos variables que representan los bie-
nes privados son los gastos en servicio civil y la variación en los gastos en
servicio civil a lo largo del periodo político. Las tres variables que miden
la provisión de bienes públicos son el déficit primario, los gastos en salud
y la eficiencia del gasto. Esta ultima variable captura la corrupción que
está usada como proxy por la variación en la riqueza de los políticos a lo
largo del periodo de gobierno. Entonces hacemos una regresión con cada
una de estas variables contra una serie de variables explicativas que pue-
den ser clasificadas en tres categorías de variables. El primero son los
“checks and balances” descriptos en la sección anterior, que proveer una
medida cuantitativa del nivel de constreñimiento institucional contra el
comportamiento oportunista por parte del gobernador. El segundo es una
serie de variables que miden el nivel de competencia política enfrentada
por el gobernador. Finalmente existen variables que controlan las caracte-
rísticas sociales y económicas del estado, el PBI per cápita, la concentra-
ción de la riqueza y la educación. Sumado a esto, controlamos para los
efectos fijos. Las estimaciones son por lo tanto formas reducidas que cap-
turan el efecto neto de los parámetros del modelo sobre las variables de-
pendientes, sin la pretensión de estimar un modelo estructural que incluiría
la relación entre las variables dependientes. Hemos usado un panel de
veintisiete estados brasileros a lo largo de dos periodos de gobierno de cua-
tro años (1999-2002, 2003-2006). La estimación fue hecha controlando los
efectos fijos excepto en dos casos donde un test de multiplicadores Lagran-
ge recomendó efectos aleatorios.
6
Cuando analizamos los resultados es importante mantener en mente las dis-
cusiones de la sección anterior sobre los impactos esperados de los “checks
and balances” y la competencia política en las variables dependientes. El
6
En dos casos el test de multiplicadores Lagrange recomendó efectos aleatorios. Nóte-
se que le simultaneidad no es un problema en estas regresiones ya que no hay razones
para sospechar que las variables que miden las decisiones de los gobernadores puedan
llegar a tener una causalidad inversa sobre los “checks and balances” o las variables que
miden competencia política. Dado el reducido tamaño de la muestra relativo a la gran
cantidad de variables explicativas potenciales, las especificaciones fueron escogidas de-
jando de lado variables estadísticamente insignificantes, excepto por el índice de “chec-
ks and balances” y el PBI per cápita que se mantuvieron en todos los tests.
LEE ALSTON - MARCUS MELO - BERNARDO MUELLER - CARLOS PEREIRA
110
STUDIA POLITICÆ
17 ~ otoño 2009
modelo muestra que estos factores trabajan a través de un gran número de
canales (ver apéndice) y que los impactos finales de los “checks and balan-
ces” y la competencia política en las decisiones de los gobernadores son
ambiguas. En la tabla 6 presentamos la estimación de resultados para las
cinco primeras variables dependientes. Se hizo una regresión de la colum-
na gastos de empleo público contra las tres categorías de variables descrip-
tas más arriba. Como se ha destacado, los trabajos en el sector público han
sido una forma importante de clientelismo en la política brasilera y sirven
como una medida de la provisión de bienes privados. El coeficiente del ín-
dice de “checks and balances” es negativo y estadísticamente confiable
(5 %) indicando que los constreñimientos de las otras ramas gubernamen-
tales y las agencias como el poder judicial, los fiscales públicos, las ofici-
nas de auditoría estatales y los medios de comunicación limitan la tenden-
cia histórica de los gobernadores de llevar a cabo políticas clientelares. Un
incremento en uno de la desviación estándar en el índice de “checks and
balances” con las otras variables explicativas en sus medias (categorías
“dummies” en cero), reduce el porcentaje de gastos en empleados públicos
de 43.6 % a 38.3 % de los ingresos estatales. Este es un impacto importan-
te e indica que las características de los ambientes institucionales de los es-
tados, que nosotros denominamos “checks and balances”, es un importante
determinante de la política pública del estado. De nuestras medidas de
competencia electoral, en tres variables se encontraron efectos estadística-
mente confiables sobre los gastos en empleados públicos. La primera es el
nivel de competencia electoral para la legislatura estatal (candidatos por
banca), que tiene un impacto no lineal, incrementando los gastos en los ni-
veles más bajos de competición y siendo éstos decrecientes a niveles más
altos de candidatos por banca (el promedio es 4,6). Este resultado indica
que los estados con altos niveles de competencia electoral tendrán, ceteris
paribus, menor empleo público. Considerando esta forma tradicional de
clientelismo en Brasil, este resultado puede ser interpretado como un indi-
cador de que, después de un umbral, la competición política tiene un efec-
to virtuoso. Las otras dos variables de competencia política con efectos
significativos en la columna, miden aspectos relacionados con el horizonte
temporal de los gobernadores. El primero es el margen de victoria en las
elecciones futuras para los gobernadores que se presentaron para un segun-
do término. Esta variable captura la probabilidad esperada de mantenerse
en la oficina, ya que las victorias con amplios márgenes generalmente no
son sorpresas sino que son anticipadas de antemano. Esta variable debería
variar positivamente con el horizonte de tiempo de los gobernadores. La
segunda es una variable “dummy” para los gobernadores que han perdido
la mayoría en la legislatura (lame ducks), quienes ya están en su segundo
mandato, y por lo tanto son inelegibles para presentarse para una reelec-
111
ción y deberían capturar un horizonte temporal más bajo. Nuestros resulta-
dos indican que ambas variables reducen los gastos en el empleo público.
Los gobernadores que esperan mantenerse en el poder por otro periodo de
cuatro años parecen evitar el clientelismo mediante empleo público, mien-
tras que los “lame ducks”, quienes tienen horizontes más estrechos para
quedarse en el gobierno, también parecen llevar a cabo una menor distribu-
ción de trabajos. Una posible explicación es que la creación de trabajos lle-
va mayores beneficios en el tiempo en la forma de apoyo sostenido de los
individuos más que de las entregas únicas de beneficios por cada elección.
Como tal, es de menor utilidad a un gobernador saliente quien preferirá,
quizás, perseguir recursos más “en el bolsillo”. El PBI per cápita y la con-
centración del ingreso (coeficiente de gini) entraron en la regresión para
controlar el nivel de desarrollo y las características socioeconómicas de los
estados (educación no se encontró que fuera estadísticamente significati-
va). Los resultados muestran que, ceteris paribus, mientras mayor es la
concentración del ingreso en los estados, mayores son los gastos en empleo
público, aunque el efecto es no lineal y se reduce a medida que la concen-
tración aumenta. Controlamos con otra característica que no varía entre es-
tados para ver los efectos fijos. La R cuadrada reportada está dentro del R
cuadrado ya que estamos llevando a cabo estimaciones de efectos fijos.
7
El
valor es de cero. Esto indica que nuestras tres categorías de variables expli-
cativas explican una buena parte de la variación en la variable dependiente.
7
La medida de dentro de R
2
mide cuánto ayuda el modelo al tratar de predecir nuevas
observaciones en uno de los estados que ya se encuentra en nuestra muestra.
Tabla 6 – Determinantes de las decisiones de los gobernadores
Índice de Checks &
Balances
Checks & Balances
Index squared
Nivel inicial de empleo
publico (%)
Competencia en la
legislatura provincial
Competencia en la
legislatura provincial
sqrd.
(1) Gasto en
empleo público
(%)
-0.231
**
(-2.39)
0.069
**
(2.63)
-0.007
**
(-2.84)
(2) Variación en el
gasto en empleo
público en el ciclo
electoral
-1.250
*
(-1.95)
-7.352
***
(-3.24)
-0.097
**
(-2.61)
(3) Deficit
primario
-89.222
**
(-2.26)
58.065
*
(1.91)
(4) Gastos en
salud (% del
PBI)
0.010
*
(1.91)
0.008
*
(1.85)
LEE ALSTON - MARCUS MELO - BERNARDO MUELLER - CARLOS PEREIRA
112
STUDIA POLITICÆ
17 ~ otoño 2009
Competencia electoral
Cámara de diputados
Número efectivo de
partidos en la legislatura
provincial
Número de partidos en la
coalición del gobernador
Margen de victoria en la
última elección (Gob.)
Margen de victoria
esperado en las
próximas elecciones
Gobernador en el partido
del presidente
Gobernador Lame duck
Pork (%pbi/1000)
Coeficiente de Gini de
concentración de la
riqueza
Gini squared
PBI per cápita
PBI
Educación
Período
Constant
Método
Períodos
Observaciones
R-squared (within)
(1) Gasto en
empleo público
(%)
-0.013
(-1.57)
0.001
(0.78)
-0.004
(-0.73)
-0.016
***
(-2.93)
-0.015
*
(1.73)
8.693
*
(1.75)
-7.984
*
(-1.79)
-0.0548
**
(-2.36)
-1.650
(-1.17)
Fixed Effects.2
periods, 27
states
1999-2002
2003-2006
54
0.75
(2) Variación en el
gasto en empleo
público en el ciclo
electoral
-0.015
*
(1.68)
-0.169
**
(-2.33)
0.142
**
(2.11)
0.058
(0.49)
1.407
**
(2.24)
Fixed Effects.2
periods, 27 states
1999-2002
2003-2006
54
0.51
(3) Déficit
primario
-3.584
*
(-1.92)
0.445
**
(2.11)
3.935
**
(2.37)
-0.0001
***
(-3.39)
-1.249
*
(1.87)
4.063
(1.54)
87.458
***
(4.03)
Fixed
Effects.2
periods, 27
states
1999-2002
2003-2006
54
0.63
(4) Gastos en
salud (% del
PBI)
0.012
***
(3.20)
0.003
*
(2.09)
0.004
(1.44)
-0.018
***
(-3.35)
-0.008
*
(-1.77)
0.0002
***
(3.74)
0.0.13
(1.45)
-0.077
(-1.67)
Fixed Effects.2
periods, 27
states
1999-2002
2003-2006
54
0.85
Notas: En paréntesis, t-stats.
***
indica significativo al 1 %,
**
al 5 %, an al 10 %
113
La segunda columna en la tabla 6 también usa el porcentaje de gastos en em-
pleos públicos como una medida de los bienes privados, sin embargo, más
que usar el promedio de los valores sobre los cuatro años del periodo político,
usa el incremento en los promedios de los primeros dos años y de los últimos
dos años. Mediante esta regresión evaluamos si los “checks and balances” y
la competencia política tienen un efecto variable dependiendo del ciclo políti-
co, esto es, la distancia a la próxima elección. El promedio de variación en el
gasto en empleo público dentro del ciclo electoral es poca (aproximadamente
un 2 %), pero esto enmascara una variación mucho más amplia entre estados
individuales (máximo 44,9 % y mínimo de -46,9 %). La columna 2 en la tabla
6 muestra que un incremento en los “checks and balances” reduce la propen-
sión a contratar más empleados públicos a medida que se acerca la elección.
Una desviación estándar de uno incrementando los “checks and balances”,
con todas las variables en su media (las “dummies” en 0), podría causar una
variación en el empleo público a lo largo del periodo electoral de 0.6 % a -
20.3 %, nuevamente un impacto bastante significativo.
8
Encontramos que cuatro de nuestras variables de competencia política son
estadísticamente confiables y con un gran impacto en los cambios en el
porcentaje del presupuesto asignado al empleo público. Tanto los altos ni-
veles de competencia electoral en la legislatura estatal como un número
más grande de partidos en la coalición del gobernador limitan la contrata-
ción a medida que la elección se aproxima. Los resultados proveen eviden-
cia empírica del impacto neto de la competencia política sobre los bienes
privados, esto es
0<
π
r
E
. La regresión también mostró que los estados cu-
yos gobernadores eran del mismo partido del presidente, tienden menos a
incrementar la contratación sobre el periodo electoral que aquellos de otros
partidos. Sumado a esto se encontró que los gobernadores “lame duck”
tienden a incrementar la contratación en sus términos. La columna 2 mues-
tra que, aquellos empleados públicos que fueron contratados lo fueron pre-
eminentemente hacia el fin de los periodos de los gobernadores. Esto es,
aunque ellos prefieren poner menos esfuerzo en proveer bienes privados en
la forma de trabajos gubernamentales, posiblemente para concentrar bene-
ficios personales en ellos, sin embargo tienen el incentivo de establecer un
fait accompli para atar las manos de la próxima administración contratando
más empleados. Aunque no se encontró que el PBI per cápita fuera signifi-
cativo, se mantuvo en la regresión para controlar las características sociales
y económicas de los estados.
8
Ya que la variable dependiente es variación, controlamos el nivel inicial de empleo
público en cada periodo. Como se esperaba se encontró que la variable tiene un impacto
negativo en la variación subsecuente, indicando que los estados que ya tienen altos nive-
les de empleo tienen menor margen para aumentar el mismo.
LEE ALSTON - MARCUS MELO - BERNARDO MUELLER - CARLOS PEREIRA
114
STUDIA POLITICÆ
17 ~ otoño 2009
En la columna tres de la tabla 6 la variable dependiente es el promedio del
déficit primario de los estados en cada periodo de cuatro años.
9
La idea es
que, mantener las finanzas públicas en orden provee beneficios a los ciuda-
danos del estado como un todo y como tal tiene las cualidades de un bien
público. Más aun, unas finanzas públicas balanceadas requieren esfuerzo de
parte del gobierno y tienen un más alto costo de oportunidad, en este sentido
el gobernador con un horizonte temporal corto tendrá mucho para ganar de
incurrir en déficits. El impacto de los “checks and balances” en el déficit es
negativo, aunque convexa.
10
Como es de esperar, los estados donde diferen-
tes actores limitan al ejecutivo, como las oficinas de auditoría, los fiscales
públicos y los medios de comunicación, éste tiende a tener un déficit más
bajo o superávits más altos (“dummies” establecidas en 0 y periodo estable-
cido en 1999-2002). Una desviación estándar incremental de uno en los
“checks and balances” incrementa los superávits de un 6 % a un 15 %. Nue-
vamente, la evidencia apunta a un importante impacto de los “checks and
balances” en las políticas públicas. De las variables de competencia política
encontramos que tres de los coeficientes son estadísticamente confiables y
grandes. El primero es el coeficiente de competencia electoral en las elec-
ciones estatales para diputados federales. Los representantes en el congreso
nacional juegan un rol importante en defender el interés de los estados en el
nivel federal y en particular en asegurar transferencias más altas al estado.
Claramente el nivel de competencia entre los grupos de diputados federales
afectará la habilidad y propensión a cooperar o competir en esta tarea. Simi-
larmente la relación entre los gobernadores y los diputados debería tener
consecuencias importantes para las políticas adoptadas. A pesar de la impor-
tancia para la cooperación no está claro a priori cuál es el impacto que la
competición tendrá sobre las características de las políticas públicas. Nues-
tros resultados muestran que mientras más altos son los niveles de competi-
ción más bajos serán los niveles de déficits. Del otro lado, un número más
grande de partidos en la coalición del gobernador en la legislatura estatal
llevan a déficits más grandes, posiblemente debido a la necesidad de aplacar
más intereses. La información también indica que los gobernadores que son
del mismo partido del presidente (FHC en el primer periodo y Lula en el se-
gundo) tienden a tener menos disciplina fiscal. En principio una proximidad
más alta con el gobierno federal puede llevar a finanzas públicas que pue-
den ser mejores o peores, por ejemplo, a través de transferencias más altas o
9
Mientras más alto es el valor más alto será el déficit, por lo que valores negativos im-
plican superávits.
10
La curva para el déficit primario predicho tiene una pendiente negativa de 0 a 0.77 y
luego se levanta. 54 de nuestras observaciones se encuentran en la porción negativa, ex-
cepto por tres.
115
a través de una aplicación menos estricta de las normas de responsabilidad
fiscal. Nuestros resultados indican que el efecto predatorio domina. En últi-
mo lugar los controles socioeconómicos indican que los estados más ricos
(PBI total y no el per cápita) y los estados más educados tienen déficits pri-
marios menores, ceteris paribus. En la última columna de la tabla 6 la varia-
ble dependiente es gastos en salud como un porcentaje del total de los gas-
tos, un intento de medir la provisión de bienes públicos en una manera muy
directa. Encontramos que los “checks and balances” están relacionados de
manera positiva en un nivel de significancia estadística de un 10 %. Con to-
das las variables establecidas en sus valores medios (“dummies” estableci-
das en cero) el nivel de gasto de salud se eleva de 13.5 % a 15.8 % del total
de gastos. Este es un impacto considerable, aunque no podemos establecer
en este análisis si los gastos adicionales provienen del costo de otros bienes
públicos o de políticas con objetivos más específicos. También se encontró
que la competencia política tiene un efecto virtuoso en el gasto en salud.
Los estados con mayor competencia electoral, tanto al nivel estatal como al
nivel federal, así como los estados con partidos más efectivos en las legisla-
turas estatales, tienen una proporción más alta de gastos hacia salud. Los
gobernadores “lame duck”, de otro lado tienden a tener un nivel más bajo de
gasto en esta área, como los gobernadores que están en el mismo partido del
presidente. En ambas instancias el efecto de competición más baja es el de
reducir el nivel del bien público. También se ha encontrado que los estados
que reciben mas “pork” en la forma de enmiendas de presupuestos indivi-
duales (dividido por el PBI) tienen gastos en salud más altos, posiblemente
porque estas enmiendas a menudo se revierten directamente en gastos rela-
cionados con salud o, alternativamente liberan recursos de otras áreas para
ser usados en salud. Finalmente, los estados más ricos gastaron una propor-
ción más alta de sus gastos totales en salud aunque el efecto no es estadísti-
camente confiable a niveles convencionales. En la columna 1 de la tabla 7
presentamos los resultados para la variable que captura la decisión del go-
bernador de buscar su propio beneficio opuesto al beneficio público como
un todo o el de grupos privados.
11
Evitamos llamar esto una ecuación de co-
rrupción ya que la corrupción también puede ser una manera de obtener be-
neficios privados e incluso públicos. Debido a que la búsqueda de un bene-
ficio personal usualmente es ilícita no hay información disponible que mida
este comportamiento de manera directa. Como proxy usamos el incremento
11
Para esta categoría de resultados estimamos el modelo usando efectos aleatorios debi-
do a que un test de especificaciones de Hausman bajo una hipótesis nula de que los efectos
individuales no se encuentran correlacionados con otros regresores en el modelo no recha-
zó la hipótesis nula: columna (1) -
2
8
χ
= 9.17, p-value = 0.3282; columna (2) -
2
6
χ
=4.10,
p-value = 0.6636. Nótese que este test se lleva a cabo sin intercepciones o “dummies”.
LEE ALSTON - MARCUS MELO - BERNARDO MUELLER - CARLOS PEREIRA
116
STUDIA POLITICÆ
17 ~ otoño 2009
en el patrimonio personal declarado al tribunal electoral supremo por los di-
putados estatales antes y después de cada periodo de cuatro años en el po-
der. Idealmente tendríamos relacionado el uso de la información del incre-
mento en la riqueza de los gobernadores como la variable dependiente, pero
había demasiadas observaciones perdidas ya que los gobernadores que no
pudieron o eligieron no presentarse para la reelección no tienen que declarar
su riqueza. Nuestra asunción al usar los diputados estatales es que hay una
correlación altamente positiva entre el incremento en la riqueza del gober-
nador y la de otros políticos en cualquier estado dado. La columna 1 mues-
tra que el índice de “checks and balances” tiene un índice no lineal negativo
y un impacto incremental en la variación de la riqueza, indicando que aque-
llos estados con “checks and balances” (medidos como la calidad del poder
judicial, los fiscales públicos, las oficinas de auditoría, las agencias regula-
torias, los medios de comunicación y la comunidad civil) tienen niveles más
bajos de incremento en la riqueza para sus diputados estatales. Con una des-
viación estándar de uno incrementando los “checks and balances” con todas
las variables establecidas en sus niveles de media, se reduce el promedio de
incremento en la riqueza de los políticos de 232 % a 168 % en el periodo
político de cuatro años. Este resultado indica que en los estados con ran-
kings más altos de “checks and balances” hay fuerzas que mitigan el uso del
poder por parte de los políticos para buscar su propio enriquecimiento.
Idealmente nos gustaría hacer esta afirmación para el caso específico de los
gobernadores estatales, pero debido a la falta de información sobre su varia-
ción de riqueza podemos sólo presumir que el mismo efecto aplica para
ellos también. Se encontró que varias variables de competición política
afectan la variación de la riqueza de los políticos. El efecto de la competen-
cia electoral dentro de la legislatura estatal tiene un efecto negativo y esta-
dísticamente confiable (10 %) sobre la variación de la riqueza de los diputa-
dos. Este índice mide el número relativo de candidatos por banca, indicando
un efecto virtuoso de la competencia política en controlar el comportamien-
to oportunista. De manera similar, mientras más grande es el número de par-
tidos en la coalición del gobernador, menor será el incremento en la riqueza
de los diputados estatales (significativo en un 5 %). No tenemos una predic-
ción de cómo el número de partidos en la coalición afectaría la habilidad de
acumular riqueza a través de coimas. Tener que atraer y manejar una coali-
ción más fragmentada puede requerir que el gobernador conceda más bene-
ficios a los diputados de la coalición. De otro lado, si el gobernador tiene
una supermayoría, entonces tendrá mas partidos en la coalición, lo que le
permite al gobernador usar a un partido político contra el otro y por lo tanto
conceder menores beneficios. Que el efecto es negativo provee evidencia
nuevamente del impacto virtuoso de la competencia política. Nuestros resul-
tados también indican que, mientras más grande es el número efectivo de
partidos para los cuales los estados tienen representantes en el congreso na-
117
cional, más grande es el incremento en la riqueza de los diputados estatales.
Este es un caso donde mayor competencia o fragmentación política lleva a
un mayor beneficio personal para los políticos dentro del estado.
Nuestro modelo no predice el signo de esta relación entre los diputados estata-
les y los federales; nuestro resultado únicamente sugiere que existe una robus-
ta relación positiva reflejada en la información. Para poder interpretar esto se-
ría necesario analizar la relación entre los políticos locales (diputados
estatales e intendentes) y los representantes federales del estado. Presumible-
mente la llave para entender esta relación es el “pork” traído por los legislado-
res federales para áreas locales específicas dentro del estado, que es crucial
para fortalecer la popularidad y las oportunidades de reelección. Este proceso
también es una importante fuente de corrupción ya que la implementación de
los proyectos involucrados permite una sobrefacturación y coimas. Una mane-
ra de interpretar nuestro resultado es que en los estados donde hay más parti-
dos políticos trayendo el “pork”, los diputados estatales consiguen una mayor
porción. La riqueza de los diputados también se incrementa en los estados
donde los gobernadores ganan la próxima elección y donde su margen de vic-
toria es más grande. Construimos esta medida para capturar el efecto sobre los
gobernadores de sentirse más seguro en su puesto. El coeficiente estimado po-
sitivo y significativo (1 %) muestra que aquellos gobernadores con horizontes
de más largo plazo permitieron mayores incrementos en la riqueza personal de
los diputados estatales. Este resultado es contrario a la noción de un final de
juego, dando un incentivo para el comportamiento oportunista. Puede ser que
los gobernadores que están en el poder por más tiempo sean más poderosos y
más capaces de resistir investigaciones ya que tienen privilegios e inmunida-
des mientras se encuentran en su oficina, lo que los lleva a más, en vez de me-
nos, comportamiento oportunista. Finalmente no se encontró que el PBI per
cápita fuera estadísticamente significativo, sin embargo se mantuvo para ase-
gurar que la variable de “checks and balances” no esté simplemente capturan-
do el efecto de un mayor desarrollo económico.
Tabla 7 – Determinantes de la variación en la riqueza de los políticos y
la eficiencia del gasto
Índice de Checks & Balances
Índice de Checks & Balances
Squared
Nivel inicial de eficiencia del gasto
Nivel inicial de riqueza
(1) Variación en la
riqueza de los políticos
-8.385
**
(-2.12)
6.359
*
(0.102)
0.0000
(0.66)
(2) Eficiencia del
gasto
1.183
**
(2.04)
-0.084
(-1.27)
LEE ALSTON - MARCUS MELO - BERNARDO MUELLER - CARLOS PEREIRA
118
STUDIA POLITICÆ
17 ~ otoño 2009
Competencia electoral para la legislatura estatal
Competencia electoral
Cámara de diputados
Número efectivo de partidos en la cámara
Margen esperado de victoria en las próximas
elecciones
Número de partidos en la coalición del
gobernador
Gobernador en el partido del presidente
Gini
PBI per cápita
Número de respondientes/banca en la variable
de riqueza
Constant
Method
Periods
Observations
Hausman test for random vs. fixed effects
R-squared
-0.284
*
(-2.44)
0.436
**
(2.50)
0.698
***
(2.95)
-0.141
**
(-2.18)
0.113
(0.53)
-2.599
(-1.31)
4.34
***
(2.89)
Random Effects -2
periods, 27 states
1999-2002
2003-2006
54
χ
2
(8)= 9.17
p-value = 0.3282
R-sq: within = 0.4610
between = 0.2718
overall = 0.3546
0.105
**
(2.06)
-0.225
**
(-2.38)
-0.160
(-0.95)
3.505
(1.35)
-0.103
*
(-1.62)
-1.343
(-0.92)
Random Effects2
periods, 27 states
1999-2002
2003-2006
54
χ
2
(6)= 4.10
p-value = 0.6636
R-sq: within = 0.2310
between = 0.3421
overall = 0.2803
(1) Variación en la
riqueza de los políticos
(2) Eficiencia del
gasto
Notas: En paréntesis, t-stats.
***
indica significativo al 1 %,
**
al 5 %, and
*
al 10 %.
La segunda columna en la tabla 7 muestra los resultados para la variable
que mide la eficiencia del gasto. La idea básica es que la mejora de los
gastos tiene la característica de los bienes públicos en el sentido de los be-
neficios para población en general, así como también de tiene característi-
cas de inversión ya que estos esfuerzos típicamente tienen costos de ante-
119
mano y beneficios diferidos. Ya que algunos estados empiezan con un alto
nivel de eficiencia del gasto, tienen una menor posibilidad de mejorar, así
que usamos el nivel inicial de eficiencia del gasto como un control: su va-
lor en 1998 para el primer periodo y para 2002 para el segundo periodo. El
coeficiente estimado para esta variable es negativo pero no confiable en in-
tervalos de confianza generalmente aceptados.
12
Nuestros resultados
muestran que el índice de “checks and balances” tiene un efecto positivo y
significativo (5 %) sobre la eficiencia del gasto. Un incremento en la des-
viación estándar de uno en los “checks and balances” con todas las varia-
bles en sus medias, incrementa la eficiencia del gasto de 16 % a 43 %, una
mejora muy importante, aunque notamos una vez más el problema de que
típicamente los “checks and balances” evolucionan muy lentamente en el
tiempo. Como dijimos anteriormente, encontramos que la competencia
electoral en la legislatura estatal tiene un efecto virtuoso, que lleva a nive-
les más altos de mejora en la eficiencia del gasto. Sin embargo, el efecto
opuesto fue encontrado para la competencia electoral en la cámara de dipu-
tados. Ninguno de los otros coeficientes de competencia política fue con-
fiable estadísticamente. Qué lecciones se pueden obtener acerca de los de-
terminantes de las opciones de los gobernadores sobre la provisión de
bienes públicos, privados y beneficios personales de las seis regresiones en
las tablas 6 y 7. Nuestros resultados indican que los “checks and balances”
tiene un impacto virtuoso sobre el comportamiento de los gobernadores; el
nivel de bienes públicos se incrementa, mientras que los bienes privados y
el enriquecimiento personal cae. Es importante notar que este resultado no
es simplemente una correlación espuria de los “checks and balances” con
los altos niveles de desarrollo ya que controlamos el PBI per cápita en to-
das las regresiones. La segunda conclusión es que las variables de compe-
tencia política son altamente influyentes en las decisiones de política de los
gobernadores. En general las variables de competencia política tienen un
efecto virtuoso, incrementando la provisión de bienes públicos y reducien-
do los bienes privados y el enriquecimiento personal. Finalmente, encon-
tramos que las variables sociales y económicas como el PBI per cápita, la
educación y la concentración de la riqueza, tienen un efecto sorprendente-
mente escaso.
13
Los resultados dan un fuerte apoyo a la importancia de los
determinantes políticos e institucionales de la política.
12
Para el Segundo periodo sólo tenemos información de los gastos para 2003 y 2004.
La suma de 2005 y 2006 debería fortalecer nuestros resultados ya que muchos efectos
pueden entrar en juego hacia el final del periodo.
13
En versiones anteriores incluimos variables para la pobreza, el Índice de Desarrollo
Humano, recursos naturales, exportaciones y violencia, pero ninguna de estas variables
tiene un impacto en la política.
LEE ALSTON - MARCUS MELO - BERNARDO MUELLER - CARLOS PEREIRA
120
STUDIA POLITICÆ
17 ~ otoño 2009
14
Adoptamos el método gráfico de analizar términos de interacción multiplicativos
propuesto por Brambor, Clark and Golder (2006). Muestra toda la información de la in-
teracción de las variables, incluyendo la información necesaria para hacer inferencias.
VII. La interacción de la competencia política y los “checks and
balances”
El modelo de la sección 3 predice que la competencia política y los “checks
and balances” son determinantes clave de las características del proceso de
toma de decisiones, la regresión en la sección 4 provee evidencia de los sig-
nos y magnitudes de estas relaciones. Encontramos que la competencia po-
lítica tiene efectos virtuosos en algunos casos y efectos predatorios en
otros.
14
Sumado a esto, el coeficiente de la variable de “checks and balan-
ces” fue grande y estadísticamente significativo en todas las regresiones y
se encontró que siempre tiene efectos virtuosos. Ahora enfocaremos la in-
vestigación en las posibles interacciones entre la competencia política y los
“checks and balances”. Nuestro modelo permite la posibilidad de que los
“checks and balances” funcione de manera indirecta al afectar la manera en
que la competencia política impacta en las decisiones de política. Por ejem-
plo, el impacto de la variable competencia política puede ser más fuerte o
más débil si los “checks and balances” está más desarrollada. En principio
ambas dimensiones pueden reforzar cada una de las otras o trabajar en di-
recciones opuestas. Aquí separamos si la interacción existe y si lo hace, qué
forma toma. La estrategia que perseguimos es agregar a los “checks and ba-
lances” las variables de competencia política en las regresiones anteriores.
Esto es, podemos cuantificar y sacar inferencias del efecto de variación de
la competencia política sobre las características de la política, como el nivel
de cambio en los “checks and balances”. Esto nos permitirá determinar, por
ejemplo, si el efecto de la variación de la competencia política sobre la ri-
queza de los políticos es más o menos restrictiva a medida que nos move-
mos de estados con menor “checks and balances” hacia aquellos en que es
más alta. Si encontramos que el efecto de la competencia política es más
fuerte (esto es, más grande en términos absolutos) en los estados más insti-
tucionalizados, entonces podemos concluir que la competencia política y
los “checks and balances” se complementan. Si el efecto de la competencia
política se hace más pequeño o incluso se transforma en estadísticamente
igual que cero, entonces podemos concluir que ambas dimensiones son sus-
titutas. Volvimos a estimar cada una de las seis regresiones en las tablas 6 y
7 incluyendo la interacción multiplicativa entre el índice de “checks and ba-
lances” y cada uno de las siguientes variables de competencia política; i)
competencia electoral en la legislatura estatal, ii) competencia electoral en
la cámara de diputados; iii) el número de partidos en la coalición del go-
121
15
Dado el tamaño de la muestra se corrió una regresión separada para cada termino
multiplicativo resultando en 36 regresiones
16
Los otros gráficos están disponibles a solicitud.
bernador; iv) el margen de victoria en la última elección; v) gobernadores
lame duck y vi) gobernadores en el partido del presidente.
15
Antes de pre-
sentar los resultados agregados es útil examinar algunos de los resultados
individuales para entender la técnica investigativa. Nos concentraremos en
si las variables de competencia política tienen efectos virtuosos o predato-
rios y si la interacción con los “checks and balances” es un sustituto o un
complemento. De estas interacciones mostramos sólo un gráfico debido a
limitaciones de espacio y el resto serán resumidas en la tabla 8.
16
El grafico 1 muestra el resultado de la interacción de los “checks and ba-
lances” con el número de partidos en la coalición del gobernador cuando la
variable dependiente es el incremento en la riqueza de los diputados estata-
les. La pendiente de la línea es el coeficiente estimado de cada nivel de
“checks and balances”. Las líneas cortadas con los límites superiores e in-
feriores del intervalo de confianza de 95 % a lo largo del rango de contro-
les gubernamentales. Cuando este intervalo contiene el valor cero, el coefi-
ciente estimado para el nivel de control gubernamental puede ser
considerado como estadísticamente igual a cero. Nótese que para bajos ni-
veles de controles gubernamentales el coeficiente estimado es negativo y
estadísticamente confiable, por lo que más partidos políticos en la coali-
ción tienen el efecto de reducir los incrementos en la riqueza de los diputa-
dos a lo largo del periodo político. Este es sencillamente el resultado obte-
nido en la sección anterior y adscribe un efecto virtuoso a este tipo de
competencia política. Aquí el valor agregado del efecto interactivo es que
podemos observar cómo el impacto del tamaño de coalición varía cuando
los controles gubernamentales varían. Si los controles gubernamentales se
incrementan el coeficiente estimado se vuelve más chico (cercano a cero).
Para valores de “checks and balances” de 0.39, el coeficiente se vuelve es-
tadísticamente igual a cero indicando que para aquellos puntos en la com-
petencia política la variable no afecta la riqueza de los diputados. Como
mostramos en la tabla 5, 16 estados en el periodo 1999-2002 y el periodo
2003-2006 están en el rango debajo del 0.39 donde el coeficiente es esta-
dísticamente significativo. Debido a que el número de partidos en la coali-
ción sólo afecta la variable dependiente en estados donde hay bajos “checks
and balances”, la presunción es que con estas dimensiones hay substitutos.
Cuando los estados tienen “checks and balances” que funcionan adecuada-
mente contra el comportamiento oportunista de los políticos, la competencia
política es innecesaria.
LEE ALSTON - MARCUS MELO - BERNARDO MUELLER - CARLOS PEREIRA
122
STUDIA POLITICÆ
17 ~ otoño 2009
Resumimos los resultados de las regresiones con términos interactivos en la
tabla 8. Las seis variables dependientes son los encabezados de las colum-
nas y las seis variables de competencia política forman las filas. Cada celda
provee seis piezas de información. La primera línea muestra si la variable
política se incrementa o decrece, ceteris paribus, la variable dependiente.
También clasifica este impacto como virtuoso (V) o depredatorio (P). Nóte-
se que esta clasificación no depende solamente del signo estimado de los
coeficientes y de si la variable dependiente es un bien público, privado o
para enriquecimiento personal, sino que también de la relación con la com-
petencia política. Puede tener sentido codificar todas las variables para que
incrementen la competencia política. Mientras que las primeras tres varia-
bles políticas incrementan la competencia política, lo opuesto es cierto de
las últimas tres. Siendo un gobernador lame duck o haber ganado las últimas
elecciones por un margen más alto, son ambas instancias de baja competiti-
vidad política desde el punto de vista del gobernador. La segunda línea en la
celda establece si la interacción entre los “checks and balances” y la compe-
tencia política es un sustituto o un complemento. La tercera línea en la celda
provee información sobre el rango de controles gubernamentales en los que
la interacción es estadísticamente significativa. La cuarta línea nos da los in-
tervalos de confianza usados en el análisis. Finalmente la quinta celda lista
el número de estados en cada periodo (1999-2002 y 2003-2006) para los
cuales el impacto de la interacción fue estadísticamente significativo.
Gráfico 1 – Efecto del número de partidos en la coalición del gobernador
en la variación de la riqueza de los políticos
123
17
En este caso la variable explicativa entra en la regresión incluyendo un término cuadrado para que su impacto cambie a medida que la
variable se incrementa. A valores bajos de competencia electoral el impacto en los gastos en empleo público es positivo, por lo que tiene
un impacto predatorio y complementario. En valores cercanos a la media, no tiene impacto. En valores más altos el impacto es negativo
(virtuoso) y tiene una acción substituta con C&B. Las fórmulas para calcular el coeficiente estimado y los errores estándar fueron modifi-
cados para tener en cuenta el efecto cuadrático. Para las fórmulas correctas en estos casos ver http://homepages.nyu.edu/~mrg217/
interaction.html.
Tabla 8 – Interacción entre las variables de competencia política y los Checks and Balances
Variable de
competencia política
Competencia política
en la legislatura
provincial
Competencia
electoral en la
cámara de diputados
Variable dependiente
Variable’s impact:
Interaction with C&B:
Significant range:
Level of confidence:
# states sig. each
period:
Variable’s impact:
Interaction with C&B:
Significant range:
Level of confidence:
# states sig. each
period:
I
Gasto en
salud
(Bien público)
+ (V)
Complement
0.31 – 0.55
95%
10 / 11
+ (V)
Complement
0.24 – 1.00
95%
17 / 17
II
Eficiencia del
gasto
(Bien público)
+ (V)
Substitute
0.00 - 0.38
95%
13 / 15
- (P)
Complement
0.24 – 0.64
95%
15 / 15
III
Déficit
primario
(Bien público)
No impact
- (V)
Complement
0.28 – 0.92
95%
25 / 26
V
Variación en
el gasto en
empleo
publico
(Bien privado)
- (V)
Complement
0.04 – 0.38
95%
12 / 15
No impact
VI
Variación de
la riqueza
(Beneficio
personal)
- (V)
Substitute
0.00 – 0.38
95%
13 / 15
No impact
IV
Gasto en
empleo
publico
(Bien privado)
+ / -
(P/V)
17
Comp. / Sub.
0.00 – 1.00
95%
27 / 27
- (V)
Complement
0.47 – 0.76
95%
7 / 8
LEE ALSTON - MARCUS MELO - BERNARDO MUELLER - CARLOS PEREIRA
124
STUDIA POLITICÆ
17 ~ otoño 2009
Número de partidos
en la coalición de
gobierno
Margen de Victoria
en la última elección
(Gob.)
Gobernador Lame
duck
Gobernador en el
partido del
presidente
Variable’s
impact:Interaction
with C&B:Significant
range:Level of
confidence:# states
sig. each period:
Variable’s impact
Interaction with C&B:
Significant range:
Level of confidence:
# states sig. each
period:
Variable’s impact:
Interaction with C&B:
Significant range:
Level of confidence:
# states sig. each
period:
Variable’s impact:
Interaction with C&B:
Significant range:
Level of confidence:
# states sig. each
period:
No impact
+ (P)
Substitute
0.16 – 0.34
90%
8 / 8
- (V)
Substitute
0.20 – 0.33
90%
5 / 5
- (V)
Substitute
0.00 – 0.47
95%
18 / 18
No impact
No impact
No impact
- (V)
Substitute
0.00 – 0.25
90%
10 / 10
+ (P)
Complement
0.27 – 0.52
90%
10 / 10
No impact
No impact
+ (V)
Complement
0.17 - 0.55
90%
18 / 15
No impact
- (P)
Substitute
0.04 – 0.22
90%
8 / 8
- (P)
Complement
0.27 – 0.43
90%
8 / 6
No impact
- (V)
Substitute
0.08 – 0.41
90%
14 / 13
No impact
+ (V)
Complement
0.31 – 1.00
95%
15 - 16
No impact
- (V)
Substitute
0.00 – 0.39
95%
16 / 15
No impact
No impact
No impact
Código: + o – indica si la variable de competencia política tiene un efecto positivo o negativo en la variable dependiente. (V) o (P) indican si el efecto es virtuoso o
predatorio. La segunda línea en las celdas de resultados muestra si la interacción entre competencia política y checks and balances es substituta o
complementaria. La tercera línea provee el rango de checks and balances para los cuales el coeficiente estimado es estadísticamente significativo y la quinta
línea muestra cuántos estados están en ese rango para el periodo 1999-2002 / 2003 – 2006. La cuarta línea muestra el nivel de confianza usado para inferencia.
Nótese que las primeras tres variables de competencia política están relacionadas positivamente a la competencia y que las últimas tres están relacionadas
negativamente y esta información ya está incorporada en el etiquetamiento (V) o (P).
125
Hemos notado que la misma variable política puede tener tanto efectos pre-
datorios como virtuosos a lo largo de diferentes variables dependientes. El
número de partidos en la coalición de gobierno, por ejemplo, tiene un efec-
to virtuoso en las columnas V y VI reduciendo los bienes privados y el en-
riquecimiento personal, la tabla 8 muestra la incidencia de los resultados
junto con las dos dimensiones depredadora/virtuosa y sustituto/comple-
mento. Muestra que en 14 de los 20 casos donde se encontró un impacto,
la competencia política tiene un efecto virtuoso. Sin embargo han habido
cinco casos en los cuales más competición implicó una reducción en los
bienes públicos o más bienes privados/ganancia personal. La naturaleza de
las interacciones fue también no homogénea, con 10 casos donde los
“checks and balances” reforzaron el impacto de la competencia política
(complemento) y nueve donde éste mitigó el impacto (sustituto). El impac-
to variable de las variables de competencia electoral y la diferente natura-
leza de la interacción con los “checks and balances” puede parecer pertur-
bador para algunos lectores que prefieren un resultado único y que abarque
todo, adscribiendo el mismo impacto e interacción a lo largo de las varia-
bles dependientes como encontramos en los “checks and balances”. Sin
embargo nuestros resultados de la competencia política simplemente refle-
jan el hecho de que diferentes variables miden diferentes aspectos de la
competencia política. La competencia política abarca diferentes atributos
que están presentes en diferentes grados en cada una de las variables que
usamos. Algunos de los atributos capturan temas relacionados con el hori-
zonte temporal del gobernador, así como aquellos predominantes en la va-
riable “lame duck” y el margen de victoria de las últimas elecciones. Otros
atributos capturan temas relacionados con la competencia y la existencia de
mayor o menor número de jugadores de veto, como las variables de com-
petencia electoral. Otro atributo más que puede permear la variable de
competencia política involucra los costos de transacción en los intercam-
bios políticos, en las variables que miden el número de partidos en la coa-
lición del gobernador. Cada uno de esos atributos permea en un mayor o
menor grado cada una de las variables de competencia política, por lo que
niveles más altos de competencia política pueden tener diferentes efectos
sobre la variable dependiente dependiendo de qué variable está involucra-
da. Para ver esto, compárese el impacto esperado de la variable “lame
duck” y la variable que mide el margen de victoria en la ultima elección.
Tanto el gobernador “lame duck” como el que ha ganado en la elección an-
terior por un margen importante están en una posición de reducida compe-
tencia política, ya que el primero no se puede presentar para reelección y el
segundo supuestamente tiene una ventaja importante para ganar la próxima
elección. Sin embargo el impacto de esta competición reducida puede razo-
nablemente trabajar en diferentes direcciones. Mientras que el gobernador
LEE ALSTON - MARCUS MELO - BERNARDO MUELLER - CARLOS PEREIRA
126
STUDIA POLITICÆ
17 ~ otoño 2009
“lame duck” tiene un horizonte temporal corto y menos incentivo electoral
para buscar buenas políticas el otro tiene un horizonte temporal más largo
y puede encontrar en su interés buscar buenas políticas. La variable de
margen de victoria se encontró que tiene un efecto virtuoso en dos instan-
cias y la variable de “lame duck” tiene un efecto predatorio en dos casos y
un efecto virtuoso en uno.
18
El hecho de que diferentes variables de com-
petencia política pueden tener diferentes efectos e interacciones simple-
mente refleja la variedad de incentivos contenidos en diferentes variables.
Si, sin embargo, uno tuviera que clasificar cada una de las variables de
competencia política como virtuosa o predatoria, entonces la conclusión
será que la competencia política es abrumadoramente virtuosa, ya que cin-
co de las seis variables han tenido impactos predominantemente virtuosos
en las variables de políticas públicas.
19
Sólo el margen de victoria en la úl-
tima elección implica que más competencia lleva a prácticas públicas pre-
datorias. En todos los otros casos la competencia política es mas a menudo
que no, virtuosa.
VIII. Conclusiones
Hemos modelado y testeado los determinantes de las políticas públicas en
los niveles estatales en Brasil, en particular la decisión por parte de los go-
bernadores de buscar bienes públicos, privados o para su enriquecimiento
personal. Nuestros hallazgos promedios son que los «checks and balances»
y la competencia política son importantes determinantes de las decisiones
de política de los gobernadores. Nuestros resultados empíricos muestran
que unos “checks and balances” mejor desarrollados tiene un impacto fuer-
te sobre las decisiones de los gobernadores de incrementar los bienes pú-
blicos y restringir la provisión de los bienes privados, y en la búsqueda de
beneficios personales. Los resultados de la competencia electoral no son
tan claros, ya que las diferentes variables usadas para medir la competencia
política capturan diferentes atributos de los incentivos enfrentados por los
gobernadores. Sin embargo, la evidencia apunta a la predominancia abru-
madora del impacto virtuoso de la competencia política en la decisión de
18
Nótese que en la tabla 8 la clasificación de virtuoso o predatorio considera el efecto
de un incremento en la competencia política. Aquí nos referimos a los efectos de un in-
cremento en el margen de victoria y a ser un “lame duck” versus el primer periodo de
gobernador, esto es, en ausencia de competición por lo que las clasificaciones están da-
das vueltas.
19
Esta clasificación simplemente considera la frecuencia del efecto en la variable de
competición política (virtuosa o predatoria) en las seis variables dependientes.
127
política. Sumando los efectos directos de los “checks and balances” y com-
petencia política, analizamos si existió una interacción de estos factores
impactando las decisiones de los gobernadores. Analizamos si los impactos
de la competencia política sobre las características de las políticas en el es-
tado son afectados por el nivel de “checks and balances”. Aquí la evidencia
fue dividida en aproximadamente igual número de instancias en que los
“checks and balances” aumentaron o mitigaron el efecto de la competencia
política. Dado que se encontró que la competencia política tiene un efecto
abrumadoramente virtuoso, esto significa que son deseables más altos ni-
veles de “checks and balances”, ya que esto o amplificará aquellos efectos,
cuando la interacción es complementaria, o actuará como un reemplazo
cuando la interacción es un sustituto.
Bibliografía
ADSERÁ, Alicia; BOIX, Carles and PAGE, Mark. (2003). “Are you being served? Political
accountability and quality of government”. Journal of Law, Economics and Organi-
zation, 19 (2): 445-490.
A
LESINA, Alberto; BAQIR, Reza and William EASTERLY (1998). “Redistributive Public
Employment.” NBER Working Paper Series Nº 6746.
ALESINA, Alberto, and ROUBINI, Nouriel (1999). Political cycles and the macroeconomy.
Cambridge, MA: MIT Press.
ALESINA, Alberto; BAQIR, Reza & EASTERLY, William (1999) “Public goods and ethnic
divisions.” The Quarterly Journal of Economics, 114:1243-1284.
ALSTON, Lee and Bernardo MUELLER. (2006). “Pork for Policy: Executive and Legislati-
ve Exchange in Brazil” The Journal of Law Economics and Organization. 22(1)
Spring.
A
LSTON, Lee; MELO, Marcus; MUELLER, Bernardo and PEREIRA, Carlos. (2005). “Politi-
cal Institutions, Policymaking Processes and Policy Outcomes in Brazil” Inter-Ame-
rican Development Bank.
A
LT, James and LASSEN, David D. (2003) “The Political Economy of Institutions and
Corruption in American States” Journal of Theoretical Politics. 15: 341-365
———. (2008) “Political and Judicial Checks on Corruption: Evidence from American
State Governments.” Economics & Politics, 20 (1): 33-61.
BESLEY, Timothy; PERSSON, T. and STURM, D. (2005). “Political Competition and Econo-
mic Performance: Theory and Evidence from the United States.” London School of
Economics, working paper.
B
ESLEY, Timothy and PRAT, Andrea (2006). “Handcuffs for the Grabbing Hand? The
Role of the Media in Political Accountability” American Economic Review 96(3):
720-36.
B
RUNETTI, Aymo and WEBER, Beatrice (2003). “A Free Press is Bad News for Corrup-
tion.” Journal of Public Economics 87: 1801-24
LEE ALSTON - MARCUS MELO - BERNARDO MUELLER - CARLOS PEREIRA
128
STUDIA POLITICÆ
17 ~ otoño 2009
BRAMBOR, T.; CLARK, W. R. and GOLDER, M. (2006). “Understanding Interaction Mo-
dels: Improving Empirical Analyses”, Political Analysis, 14: 63-82.
B
UENO DE MESQUITA, Bruce; SMITH, Alasdair; SILVERSON, R. M. and MORROW, James
D. (2003). The Logic of Political Survival, Cambridge, MASS: MIT Press.
C
ALVO, E. and MURILLO, M. V. (2004). “Who Delivers? Partisan Clients in the Argentine
Electoral Market”, American Journal of Political Science, 48 (4), October: 742–757.
C
ORREA, P.; MELO, M. A.; MUELLER, B. and PEREIRA, C. (2006). Regulatory Governance
in Infrastructure Industries: Assessment and Measurement of Brazilian Regulators.
1
St
ed. Washington: The World Bank Publications, 2006. v. 1000, 77 p.
C
ORREGEDORIA NACIONAL DE JUSTIÇA. (2006). Relatório Anual das Atividades da Corre-
gedoria Nacional de Justiça – Ano Base 2006. Brasília.
D
JANKOV, Simeon; MCLIESH, Caralee; NENOVA, Tatiana and SHLEIFER, Andrei, “Who
Owns the Media?” (2001). Harvard Institute of Economic Research Paper Nº 1919.
———. (2003) Who owns the media?, Journal of Law and Economics, 46 (2): 341-82.
DE FIGUEIREDO, Rui J. P.; WEINGAST, B., and JACOBI, T. (2006) “The new separation of
powers approach to American politics”, in WEINGAST, B. and D. WITTMAN eds. The
Oxford Handbook of Political Science, Oxford and New York, 199-221.
D
ENZAU, A. T. and M. C. MUNGER. (1986). “Legislators and Interest Groups: how Unor-
ganized Interests get Represented.” American Political Science Review 80(1): 89-
106.
F
ERREIRA JÚNIOR, S. (2006). As Finanças Públicas nos Estados Brasileiros: Uma Ava-
liação da Execução Orçamentária no Período de 1995-2004, Tese de doutoramento,
Universidade de Viçosa.
IBGE. (2004). Perfil dos Municípios Brasileiros: Gestão Pública. Rio de Janeiro, Pes-
quisa de Informações Básicas Municipais.
K
EEFER, Phillip and VLAICU, Razvlan (2007) “Democracy, credibility and clientelism”,
Journal of Law, Economics, and Organization.
———. (2005) Democratization and clientelism: why are young democracies badly go-
verned? World Bank, Policy Research working paper series nº WPS 3594.
M
AGALONI, Beatriz; DIAZ-CAYEROS, Alberto and Federico ESTÉVEZ. (2002). “The Ero-
sion of Party Hegemony, Clientelism, and Portfolio Diversification: The Programa
Nacional de Solidaridad (Pronosol) in Mexico.” Presented at the Annual Meeting of
the American Political Science Association, Boston.
M
INISTÉRIO DA JUSTIÇA. (2004). Diagnóstico do Poder Judiciário. Brasília: Ministério
da Justiça.
———. (2006). II Diagnóstico Defensoria Pública no Brasil. Brasília: Ministério da
Justiça.
P
EREIRA, Carlos and MUELLER, Bernardo. (2004). “The Cost of Governing: Strategic Be-
havior of the President and Legislators in Brazil’s Budgetary Process”. Comparative
Political Studies, 37(7):781-815.
PERSSON, Torsten; ROLAND, Gerard. & TABELLINI, Guido. (1997), “The separation of
powers and political accountability”. The Quarterly Journal of Economics, 112 (4):
1163-1202.
129
PERSSON, Torsten and TABELLINI, Guido (2000). Political Economics: Explaining Eco-
nomic Policy. Cambridge, MA: M.I.T. Press.
R
EMMER, Karen (2007) “The Political Economy of Patronage: Expenditure Patterns in
the Argentine Provinces, 1983-2003”, The Journal of Politics, 69, (2) (May).
ROBINSON, James and TORVIK, Ragnar (2005) “White elephants”, Journal of Public Eco-
nomics, 89, (2-3), February: 197-210
RODRIGUES, F. (2006). Políticos do Brasil: Uma Investigação sobre o Patrimônio Decla-
rado e a Ascensão Daqueles que Exercem o Poder, Rio de Janeiro, Editora Publifol-
ha, 424 páginas.
S
ADEK, Maria. T. e LIMA, F. D. (2006). Diagnóstico Ministério Público dos Estados.
Brasília: MJ.
SAMUELS, David (2002). “Pork-Barreling is Not Credit-Claiming or Advertising: Cam-
paign Finance and the Sources of the Personal Vote in Brazil”, The Journal of Poli-
tics, 64(3): 845-863.
S
ANTOS, S. S. e CAPPARELLI. (2005). “Coronelismo, Radiodifusao e Voto: a Nova Face
de um Velho Conceito” in Valerio B
RITTO; Cesar BOLANO (Org.). Rede Globo: 40
Anos de Poder e Hegemonia. 1 ed. São Paulo: Paulus, v. 1, p. 71-101.
SANTOS, Wanderley G. (coordinador) Almanaque de Dados Eleitorais (Laboratório de
Estudos Experimentais) http://www.ucam.edu.br/leex/ (accessed in Jan. 2007).
STOKES, Susan. (2005). “Perverse Accountability: A Formal Model of Machine Politics
with Evidence from Argentina.” American Political Science Review (99): 315-325.
TREISMAN, Daniel (2007). “What have we learned about corruption from ten years of
cross-national political research?” Annual Review of Political Science, 10.
LEE ALSTON - MARCUS MELO - BERNARDO MUELLER - CARLOS PEREIRA