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Este plan también es conocido como el VIII Plan de la Nación.
2.2) El giro a la derecha ideológica de los partidos políticos
tradicionales en Venezuela
Mientras que, en el caso peruano, las resistencias sociales a las reformas eco-
nómicas no fueron la constante, en Venezuela, la situación difiere enorme-
mente. Se sostiene que este país presenta un proceso de reformas con avances
y retrocesos permanentes (Paramio 2006). El Presidente Carlos Andrés Pérez,
de Acción Democrática (AD), el partido político con mayor arrastre electoral
en el histórico marco de lucha bipolar venezolano, introduce, a inicios de
1989, un conjunto de reformas a las que se las denomina “Gran Viraje”
9
. En
el arribo de Pérez al poder, influye decisivamente el recuerdo de su exitosa
Presidencia en los años setenta, cuya gestión se caracterizó por el uso popu-
lista-clientelista de la renta petrolera. El plan contenía medidas de aplicación
inmediata y otras entendidas como de aplicación paulatina. Según Guerra y
Ponce de Moreno (2005), las principales medidas anunciadas fueron, entre
otras: decisión de acudir al Fondo Monetario Internacional y someterse a su
programa, liberación de las tasas de interés, unificación cambiaria con la eli-
minación del tipo de cambio preferencial, eliminación de los antiguos precios
subsidiados, adelgazamiento del aparato estatal, apertura de los mercados, de-
terminación del tipo de cambio en el mercado libre de divisas e incremento
gradual de las tarifas de los servicios públicos.
El partido al que pertenecía el Presidente, de filiación socialdemócrata, no
compartía el paquete de medidas que había sido diseñado por un conjunto
de técnicos que no pertenecían a la agrupación. Días después de tomar la
iniciativa carácter público, tiene lugar el famoso “Caracazo”, explosión so-
cial que fue duramente reprimida y poseyó una influencia, nada desdeñable,
en lo que restó de la Presidencia de Pérez. Los analistas coinciden en que
quienes impulsaron las reformas no supieron apreciar, efectivamente, el
menguado nivel de apoyo que éstas generarían en la sociedad. Se afirma
que la sociedad venezolana, a diferencia de la peruana, aún no se hallaba
persuadida respecto a la conveniencia de la implementación de políticas
rupturistas con el modelo de desarrollo hasta el momento imperante (Torre,
1998) (Paramio, 2006). En este marco de convulsión, acontecen, en 1992,
dos intentos de golpes de Estado que denunciaban la situación de margina-
ción en la que se encontraba parte importante del pueblo venezolano y que
catapultan al reconocimiento público al teniente coronel Hugo Chávez, ac-
tual Presidente de Venezuela.
Entre las consecuencias más relevantes de esta política económica, la litera-
tura especializada destaca, en primer lugar, el deterioro de las condiciones
PABLO BIDERBOST - GISELLE DE LA CRUZ HERMIDA