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Martín Lardone *
S
tudia Politicæ llega a su número 14. Un verdadero logro y un orgullo
para una publicación académica periódica en nuestro medio. Y un lo-
gro aún mayor para una publicación que no sólo se consolida en cuan-
to a su permanencia en el medio, sino además en cuanto a su calidad, al
cuidado de su edición, a la institucionalización de sus estándares y meca-
nismos de trabajo, y en cuanto a la pertinencia de las temáticas abordadas.
Y es particularmente en este último sentido donde se realiza el espíritu de
nuestra revista.
Cuando lanzábamos el primer número en el año 2003, nos planteábamos
tres ejes centrales que guiaban la edición de SP. El federalismo, la interna-
cionalización y la enunciación. Los dos primeros hacían referencia a la
producción y a la difusión de un saber desde el interior de Argentina, pero
que fuera capaz de superar esas vetustas dicotomías. Significaba integrar
nuestra producción académica al resto del mundo, y a la vez invitar y
compartir en nuestro medio la producción de nuestros colegas de otras la-
titudes.
El tercer eje significaba el compromiso de la tarea académica. El planteo
por el sentido del conocimiento politológico frente a un orden social y polí-
tico que genera pobreza, exclusión y marginalidad, y en el que esa desi-
gualdad amenaza con minar las bases de la democracia efectiva, de la liber-
tad. SP asumía el desafio de abrir estos debates, y estas búsquedas, sin
renunciar por ello al rigor científico, a la calidad académica, y a la plurali-
dad de enfoques y de perspectivas.
Editorial
STUDIA POLITICÆ Número 14 ~ otoño 2008.
Publicada por la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales,
de la Universidad Católica de Córdoba, Córdoba, República Argentina.
* Decano de la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Univer-
sidad Católica de Córdoba.
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STUDIA POLITICÆ
14 ~ otoño 2008
Este número 14, es una muestra más de cómo se plasman estos principios.
Y de cómo las ideas y la práctica se entrelazan de diversas maneras. Javier
Auyero y sus coautores nos proponen un excelente análisis de los proble-
mas que plantea el clientelismo político en términos de la acción colectiva.
Ricardo Costa y Teresa Mozejko nos plantean una muy lucida reflexión
acerca del discurso como práctica. Asadollah Azhir nos propone una mirada
de esta relación en torno al conflicto de medio oriente, en el que la dimen-
sión ideal de la política se imbrica fuertemente con la realidad del conflicto.
Finalmente, Leandro Medina nos invita de una manera muy precisa a repa-
rar sobre la parte más material del manejo de las ideas: las bibliotecas.
Studia Politicæ ha recorrido ya un largo camino, y ha realizado en gran me-
dida los objetivos que le dieron vida. Ha realizado y realiza su espíritu.
Pero el crecimiento y la consolidación institucional, la producción de cono-
cimiento, su significación ético/política, su comunicación y su intercambio,
la ampliación de sus fronteras, son tareas y desafíos permanentes. Por ese
camino transitamos y transitaremos.