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8. A propósito de la “condición de mujer” de Juana Manuela Gorriti, rea-
lizan una observación incisiva de cara al estudio de otros “casos”
(Santa Teresa de Avila, Sor Juana Inés de la Cruz, etc.): “Ser mujer im-
ponía en la época limitaciones a la probabilidad de ser aceptada y re-
conocida como escritora. Pero ello no es suficiente para que, como
sucede en algunos estudios llamados subalternos, se extrapole la condi-
ción de mujer convirtiéndola, como propiedad aislada, en principio de
definición de una competencia y un discurso subalterno”. ¿En qué me-
dida el análisis del discurso como práctica contribuye a un estudio dife-
rente de estas cuestiones?
En el trabajo que mencionas (2004) prestamos especial atención al hecho
de que la competencia del agente social está conformada por una diversidad
de recursos y propiedades socialmente valorados y, por ello, eficientes en la
relación, es decir, con capacidad de generar aceptación, reconocimiento o,
por el contrario, rechazo, minusvaloración. La ascendencia familiar (padre
y tíos protagonistas de los procesos de la independencia), educación, el he-
cho de ser mujer, extranjera en Lima cuando escribe, son algunas de las
propiedades que conforman la capacidad de Juana Manuela de ser reconoci-
da. Pero, así como puede variar la cotización de las mismas propiedades en
diferentes momentos en una sociedad, también la valoración de las mismas
propiedades puede variar según las sociedades (en Salta de Argentina y
Lima de Perú); y ello influye no sólo en el volumen sino también en la
composición de la competencia. De allí la importancia que adquiere la ges-
tión de la propia competencia, el poner de relieve aquellas propiedades es-
pecialmente valoradas en el ámbito y momento en que se actúa (educación,
sobre todo la relacionada con el manejo de los modales de la aristocracia,
condición de letrada), o silenciar otras, ya sea porque pueden producir efec-
tos negativos (esposa, aunque separada, de Belzú, presidente de Bolivia,
país con el que Perú mantiene relaciones duales de alianzas y conflictos), o
resultar indiferentes (como el hecho de ser hija de José Ignacio Gorriti y fa-
miliar de Martín Güemes, personajes de la independencia argentina desco-
nocidos, en ese momento, en Lima). La condición de mujer es, en la época,
una propiedad importante en cuanto generadora de valoración a-priori ne-
gativa del discurso; sin embargo, no puede ser considerada de manera aisla-
da, ignorando otras propiedades y recursos, para afirmar que su condición
de mujer convierte su discurso en subalterno. La gestión de la propia com-
petencia lleva, en todo caso, a que la posesión de propiedades socialmente
descalificantes en la época (mujer, negro, indígena) busque ser compensada
por la especial inversión y acumulación en otras. Para medir la probabilidad
de que su producción literaria fuese aceptada en Lima, no podría dejarse de
lado la inversión en relaciones que hace Juana Manuela Gorriti, ayudada
RICARDO L. COSTA - D. TERESA MOZEJKO