La presencia obrera en los orígenes
del peronismo en la ciudad de San
Francisco, Córdoba (1943-1946)*
The working presence in the origins
of Peronism in the city of San
Francisco, Córdoba (1943-1946)
Sara Perrig**
* Este artículo forma parte de una investigación mayor dedicada a estudiar los orígenes y
conformación del peronismo en distintas localidades del interior de la Provincia de rdoba.
Agradezco los aportes y sugerencias de Sandra Gayol, Gerardo Russo, Mercedes García Fe-
rrari, Maximiliano Fiquepron, y Dámaris Mombelli. Asimismo, agradezco las valiosas reco-
mendaciones de los/as evaluadores/as anónimos/as de este manuscrito.
** Investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Cientícas y Técnicas (CONI-
CET). Centro de Conocimiento, Formación e Investigación en Estudios Sociales de la Uni-
versidad Nacional de Villa María (CCONFINES-UNVM-CONICET). Argentina, Córdoba,
Villa María. ORCID: 0000-0003-4967-3487. sara_perrig@yahoo.com.ar.
http://dx.doi.org/10.22529/sp.2025.66.03
STUDIA POLITICÆ Número 66 invierno 2025 pág. 67–104
Recibido: Recibido: 08/02/2025 | Aceptado: 08/06/2025
Publicada por la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales
de la Universidad Católica de Córdoba, Córdoba, República Argentina.
Resumen
En general, en los estudios sobre el peronismo en el interior del país -salvo
excepciones- el elemento obrero ha quedado en un segundo plano, en tanto
se trataba de territorios aún no marcados por el proceso de industrializa-
ción. En el caso de la Provincia de Córdoba, ha primado el estudio del
papel que le cupo en la conformación del peronismo a actores conserva-
dores o grupos disidentes del partido radical, con escasa atención a grupos
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obreros o sindicales. El presente artículo indaga la presencia obrera en una
localidad del interior provincial, la ciudad de San Francisco, y su rol en las
elecciones presidenciales de 1946. Dicho rol se explica en la constitución
de San Francisco como una ciudad industrial dentro de la economía agroex-
portadora de Córdoba, lo cual transformó relaciones sociales e identidades
colectivas, a la vez que generó una situación de particularidad dentro de la
provincia. El artículo involucra hipótesis de trabajo vinculadas al proceso
de industrialización en la ciudad, los trabajadores, el papel sindical y gre-
mial, y la relación del peronismo con sus oponentes -sobre todo el comunis-
mo- a quienes disputó su liderazgo y penetración territorial.
Palabras clave: San Francisco, trabajadores, peronismo, oposición, elec-
ciones de 1946.
Abstract
In general, in studies on peronism in the interior of the country -with some
exceptions- the worker element has remained in the background, because
these were territories not yet marked by the industrialization process. In
the case of the Province of Córdoba, the study of the role that conservative
actors or dissident groups of the radical party played in the formation of Pe-
ronism has taken precedence, with little attention to labor or union groups.
This article investigates the working-class presence in a locality in the pro-
vincial interior, the city of San Francisco, and its role in the 1946 presiden-
tial elections. This role is explained in the constitution of San Francisco
as an industrial city within the agro-export economy of Córdoba, which
transformed social relations and collective identities, while generating a
situation of particularity within the province. The article involves working
hypotheses linked to the industrialization process in the city, the workers,
the union role, and the relationship of Peronism with its opponents -espe-
cially communism- with whom it disputed their leadership and territorial
penetration.
Keywords: San Francisco, workers, peronism, opposition, 1946 elections.
Introducción
El principal interés de este artículo reside en indagar la presencia obrera
en San Francisco y su rol en los orígenes del peronismo. En general,
en los estudios sobre el peronismo en el interior del país -salvo ex-
cepciones- el elemento obrero ha quedado en un segundo plano, en tanto se
trataba de territorios aún no marcados por el proceso de industrialización.
En la Provincia de Córdoba, ha primado el estudio del rol que le cupo en la
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conformación del peronismo a actores conservadores o grupos disidentes del
partido radical, antes que a grupos obreros o sindicales (Tcach, 2006; Cama-
ño Semprini, 2014). Los primeros estudios que abordaron los orígenes del
peronismo en las provincias tomaron como base la diferenciación con Bue-
nos Aires (marcada por el apoyo de los trabajadores) y resaltaron la presencia
central de actores conservadores (Mora y Araujo, y Llorente, 1980; Torre,
1990; Tcach, 2006; Macor e Iglesias, 1997). Otra serie de estudios pusieron
el acento en la presencia de militantes y dirigentes provenientes del radi-
calismo (Kindgard, 2001; Aelo, 2002; Macor, 2003; Martínez, 2008; Ariza,
2010; Garzón Rogé, 2010). Mientras que un número menor de trabajos abor-
daron el elemento obrero y popular, donde destacan los aportes de Gutiérrez
y Rubistein (2012); y Gutiérrez, Lichtmajer y Santos Lepera (2019) sobre la
importancia del sindicalismo azucarero en la irrupción del peronismo en la
Provincia de Tucumán.1
El presente artículo contribuye a dicho campo de estudios atendiendo a los
orígenes del peronismo en una localidad del interior de la Provincia de Cór-
doba: San Francisco, vinculando su desempeño especíco a lo acontecido
a escalas regional, provincial y nacional. La elección de la ciudad de San
Francisco se justica debido a que es y era una de las más importantes -por
población y actividad económica- de la provincia. En esta última, la con-
uencia entre lo político y lo cultural -basada en lo tradicional, lo moderno,
y su condición universitaria y religiosa- convivía con la adopción del modelo
agroexportador, y una encrucijada de caminos viales y ferroviarios que la
destacaban como centro comercial y de acumulación económica (Agüero,
2015). Tal como sostiene Tcach (2006), durante el peronismo, Córdoba fue
bastión del radicalismo argentino y se constituyó en eje de la oposición cató-
lica nacional. A su vez, en su seno tuvieron lugar los primeros intentos gol-
pistas contra Juan D. Perón en 1945, y en 1955 fue epicentro de la conjunción
cívico-militar que lo derrocó.
San Francisco se inscribe en esta provincia, y permite -de ahí su interés- ob-
servar modos peculiares y especícos de lo acontecido a escalas provincial y
1 Si bien algunas exceden la temporalidad de este trabajo, resultan ineludibles, asimismo,
las investigaciones de Mercedes Prol (2019) para el caso santafecino; José Marcilese (2015)
para Bahía Blanca; Solís Carnicer (2009) sobre Corrientes; y Nieto (2015) sobre Mar del
Plata. Asimismo, cabe mencionar los artículos de César Tcach (2003; 2013) que, aun cuan-
do no se ubican en la misma línea analítica de este artículo, indagan sobre el mundo obrero
en la Provincia de Córdoba y, en tanto tal, constituyen un antecedente valioso para la pro-
puesta aquí contenida.
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nacional. Cabecera del Departamento San Justo, era la cuarta ciudad en can-
tidad de habitantes (24.384) de la provincia, según el censo de 1947, después
de las ciudades de Córdoba capital, Río Cuarto y Villa María.2 Su fundación
data de 1886, pero su constitución ocial como ciudad tuvo lugar en 1915.
En la geografía provincial, destacaba por ser un asentamiento de inmigrantes
italianos, principalmente piamonteses. A principios del Siglo XX, alrededor
del 80% de la población de San Francisco se componía de peninsulares de
origen y sus descendientes de primera generación. Esta densidad poblacional
le valió el tributo de “capital del Piamonte argentino”, tal cual rezaba (en
castellano, italiano y piamontés) el cartel de ingreso a la localidad (Ferrero,
2015, p. 55). La inuencia cultural que trajeron los inmigrantes -muy vincu-
lada en la época al progresismo y el pensamiento de izquierda- fue central
en la composición social y cultural de la sociedad de San Francisco, a la vez
que conllevaría a una dicotomía entre quienes eran dueños de las fábricas y
quienes las trabajaban (Mastrángelo, 2011, pp. 126-127).
San Francisco poseía una actividad industrial diversa y en continua expan-
sión, vinculada no solo al agro, donde destacaba la producción alimentaria y
de maquinarias agrícolas, con fuerte presencia de la fábrica de pastas Tam-
pieri, sino también a la industria maderera, metalúrgica, de la construcción,
plásticos, textil, y de artefactos no eléctricos, destacándose, en este último
caso, las máquinas de coser Godeco, que proveían a diversos sectores de la
Argentina y el exterior. Su particularidad no era ser una ciudad totalmen-
te ajena a características anes al modelo agroexportador -las tenía-, sino
lograr, mediante un buen número de empresarios, un desarrollo industrial
-primero, asociado al agro, y luego a otros rubros varios- que le permitió
expandirse considerablemente respecto a otras localidades provinciales, y
constituirse hasta la actualidad en el polo industrial más importante del inte-
rior cordobés (Mastránegelo, 2011, p. 122).
Este artículo analiza cómo en la ciudad de San Francisco los trabajadores
adquirieron un papel importante en los orígenes del peronismo en su vincu-
lación a un proceso de industrialización en continuo crecimiento y expansión
que transformó relaciones sociales e identidades colectivas, a la vez que ge-
neró una situación de particularidad dentro de la provincia. La investigación
involucra hipótesis de trabajo vinculadas al proceso de industrialización en
2 El Censo Poblacional de 1947 estableció que la población de San Francisco era de 24364
habitantes, de los cuales 11901 eran varones y 12453 mujeres (IV Censo General de la
Nación, 1947).
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la ciudad, los trabajadores, el papel sindical y gremial, y la relación del pe-
ronismo con sus oponentes -sobre todo el comunismo- a quienes disputó su
liderazgo y penetración territorial.
El escrito se divide en tres apartados. En el primero, se introducen las ca-
racterísticas que asume San Francisco desde su origen, la inmigración, y los
modos en que se va constituyendo como una ciudad ligada al desarrollo in-
dustrial y el trabajo productivo. El segundo, analiza el ascenso político de
la gura de Juan D. Perón desde el golpe de Estado de 1943 -en particular
durante 1944 y 1945- destacando el rol de la Secretaría de Trabajo y Previ-
sión, la conformación de una oposición antiperonista, y las repercusiones
locales del 17 de octubre. Finalmente, el tercer apartado se centra en el con-
texto electoral de 1946, la centralidad que adquirió el debate laboral, y las
particularidades que asumen los resultados electorales en la ciudad respecto
al Departamento San Justo -del cual San Francisco era cabecera- y a nivel
provincial.
Procuro producir una mirada extracéntrica -concepto acuñado por Macor y
Tcach (2003)- a los nes de estudiar los modos en que el peronismo con-
tribuyó a la reconguración del mapa político y social de una localidad de
la Provincia de Córdoba, San Francisco, con el n de visibilizar aspectos
y vicisitudes que hacen a la complejidad de los escenarios políticos de la
época. El estudio de las relaciones entre el peronismo y el elemento obrero
en el interior del país, a la vez que invita a la apertura de nuevos marcos
de conocimiento, contribuye a generar historias políticas contrastantes de
la perspectiva nacional al considerar la diversidad y las pluralidades de los
espacios (Knight, 1998, p. 168). Como sostiene Bandieri (2018), no por el
recorte geográco estudiado -que en mismo no dice nada-, sino por las
líneas problemáticas que encarna y que a menudo disputan con una historia
nacional aún generalizante (p.4).
Teniendo en consideración los aportes existentes, este artículo busca contri-
buir al campo de los estudios locales y regionales con nuevas miradas que
permitan abordar territorios parcialmente o no estudiados.3
3 Este trabajo recupera como principal fuente de información la publicada por el periódico
local, La Voz de San Justo (LVSJ), único durante el período, fundado en 1915 y con vigen-
cia en nuestros días, sumado a otras fuentes documentales que hemos podido localizar de
manera fragmentaria. Dicho periódico mantuvo cierta neutralidad argumentativa respecto
al gobierno surgido del Golpe de 1943 hasta el año 1945 donde deja entrever su oposición
al peronismo. Dicha oposición se expresaba, principalmente, con escasa regularidad, en
alguna columna política; mientras que la mayoría de las noticias se limitaban a un rol in-
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La ciudad de San Francisco y su constitución a partir del desarrollo in-
dustrial y el trabajo productivo
La ciudad de San Francisco está situada en el departamento San Justo, en el
centro este de la Provincia de Córdoba. Tres factores fueron centrales en su
formación: 1) el establecimiento de una comunidad de colonos italianos (prin-
cipalmente piamonteses); 2) la instauración del Molino Meteoro, en 1882,
y el Molino Iturraspe, en 1889, que facilitaron la actividad industrial en sus
inicios; y 3) la Estación Ferroviaria, cuyo crecimiento se da a partir de 1890.
En 1883, José Bernardo Ignacio Iturraspe -oriundo de la localidad de Espe-
ranza, en la Provincia de San Fe- junto a Don Antonio Agrelo compraron las
tierras de lo que actualmente es San Francisco. Iturraspe estableció en ellas la
sede de su actividad comercial y durante los dos años posteriores comenzó la
búsqueda de futuros colonos, quienes, en su mayoría, fueron italianos, entre
ellos los hermanos Casalis, que actuaron como apoderados de Iturraspe en la
zona. La Ley de Colonias del 2 de agosto de 1886 facilitó el desarrollo de la
colonia de San Francisco, exceptuándola de todo impuesto scal por el plazo
de 7 años. Finalmente, la Estación de Ferrocarril dio lugar al crecimiento del
núcleo poblacional que otorgaría sonomía a la actual urbe (Emiliani et al.,
1986, p. 27).
Tras la creación del Registro Civil, la Parroquia y la Municipalidad, el 2 de
setiembre de 1894 se realizaron los primeros comicios municipales, siendo
electo intendente Don Benjamín Dávila, quien dio inicio al proceso de or-
denamiento institucional. Con la ley provincial nº2436 del año 1915, San
Francisco fue constituida ocialmente como ciudad.
El primer desarrollo industrial de San Francisco tuvo lugar con la creación
de los molinos, en particular el Molino Iturraspe, modelo en su tipo en todo
el país. En 1904, Juan Bialet Massé armaba en su “Informe sobre el estado
de la clase obrera” que:
El molino del señor Iturraspe es sin duda el más grande del interior de la
República: paga desde 6 pesos diarios a 1,5 a sus operarios, y muele 50.000
kilos por día. Las instalaciones amplias y grandiosas son lo más perfecto y
completo que hay en el país; llenadas todas las condiciones de seguridad.
formativo y a realizar una crónica de los hechos. No es objeto de este artículo trabajar el
posicionamiento político del periódico, por lo cual este será retomado solo en los casos en
que se lo considere pertinente con relación al estudio propuesto.
SARA PERRIG 73
El señor Iturraspe, en varias visitas que le hice en San Francisco, me mani-
festó que buscaba la fórmula para dar una participación en las utilidades a
empleados y obreros (Bialet Massé, 2010, pp. 270-271).
El ferrocarril y la industria molinera fueron centrales en el crecimiento de
San Francisco, así como el punto de inicio de una identidad local que se
forjaría alrededor de la industrialización y el trabajo productivo. En las dos
primeras décadas del Siglo XX, se produjo un crecimiento sostenido en la
actividad manufacturera y la fabricación de repuestos para maquinarias agrí-
colas (así como para carpintería, muebles y aberturas) que comenzaron a
suplir, con el correr de los años, a los producidos en el exterior. También a
principios de ese siglo, se creó la fábrica Tampieri -por un italiano del mismo
nombre- orientada a la producción deera de óptima calidad. Tampieri fue
reconocida a nivel país por su técnica moderna y su capacidad comercial.
También por emplear a un gran número de obreros, quienes tuvieron un papel
clave en la historia del trabajo de San Francisco, siendo protagonistas -con
una importante presencia de mujeres y niños- de una huelga en reclamo de
mejoras en las condiciones laborales en 1929.4
Durante la década de 1920 fue dos veces intendente municipal Serafín Tri-
gueros de Godoy (1922-1925 / 1925-1928), con una tercera intendencia de
1932 a 1936.5 Este intendente, fundador del Comité Popular de Defensa Co-
munal, tuvo un papel importante en vinculación a los obreros y obreras de
San Francisco que le valió el mote de “padre de los pobres” (Mastrángelo,
2011, p. 149). Entre otras medidas, estableció el sistema de transporte de
pasajeros y una enseñanza pública más inclusiva, que incluía la provisión de
4 La huelga de 1929 que involucró además trabajadores de las fábricas Miretti y Cía. y
los Molinos Boero, supuso una serie de conictos por mejoras salariales, reducción de
la jornada laboral y el derecho a constituir sindicatos que culminó con graves incidentes
y detenciones. La protesta se extendió por varios meses y movilizó a buena parte de la
población de San Francisco. Una investigación pormenorizada sobre esta huelga se lee en
Mastrángelo (2006). La autora apela a fuentes escritas y a la historia oral para analizar la
inuencia que tuvo la izquierda en el conicto, en particular el Partido Comunista, en una
sociedad que se denía en la conjunción entre “características conservadoras y experiencias
políticas radicalizadas” (p. 27). Puede consultarse también sobre el tema: Camarero (2007).
5 Según pudo constatar Mariana Mastrángelo (2011), Serafín Trigueros de Godoy y el resto
de su familia estaban empadronados en los padrones del Partido Laborista de San Francisco
en el año 1945 (p. 157). Como veremos en el próximo apartado su nombre no gura entre
las principales guras del laborismo local, sin embargo, podemos inferir que participó en la
conformación del peronismo ya que fue nombrado comisionado municipal entre octubre de
1948 y febrero de 1949 (Casalis et al, 1986, p. 107).
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útiles, la copa de leche, y la incorporación de un mayor número de docentes.
Durante su tercera intendencia creó la Ocina Municipal de Trabajo, pionera
en el país; asimismo, construyó el edicio de la Asistencia Pública, incor-
porando nuevos consultorios y especialidades (Mastrángelo, pp. 153-154).
En las décadas de 1930 y 1940, San Francisco participó activamente del pro-
ceso de sustitución de importaciones. Para esta época, el sector metalúrgico
se constituyó en un elemento central para valorar la importancia de la acti-
vidad industrial en la ciudad. La producción estaba orientada, sobre todo, a
la fabricación de motores eléctricos, destacándose la Metalúrgica Macagno.
Adquirió importancia, asimismo, la instalación de fábricas de producción de
cosechadoras, la confección de repuestos más sosticados para maquinarias
agrícolas, y la producción de bicicletas y motocicletas, entre otros (Cravero
et al., 1986, pp. 172-173).
Durante la Intendencia del Dr. Raúl Villafañe (1936-1940), de la Unión Cívi-
ca Radical (UCR), San Francisco adquirió su sonomía de ciudad moderna.
En estos cuatro años se fundaron la Estación Terminal de Ómnibus; el edi-
cio de Correos y Telégrafos; la Escuela del Barrio Iturraspe y la Escuela
Vocacional Nocturna con orientación técnica; se crearon parques, plazas y
centros recreativos, y se realizaron las obras de los desagües pluviales. Ade-
más, hubo un fuerte impulso a la instalación de industrias nuevas mediante
la eximición de impuestos municipales (Baronetti et al., 1986, p. 84). Tam-
bién durante la administración de Villafañe, y con motivo de cumplirse los
50 años de la fundación de San Francisco, el Concejo Deliberante denió el
escudo municipal con el propósito de sellar la identidad local (Ordenanza nº
526, 1936). Sostenía el Dr. Joaquín Martínez -involucrado en su diseño- en
ocasión del cincuentenario de la ciudad:
San Francisco la gran ciudad de hoy, ha sintetizado en heráldico blasón la
calidad de nuestro pueblo y el orgullo de nuestra procedencia. En el óvalo
inferior de nuestro escudo una gavilla de trigo en oro habla de nuestro
origen y de nuestra prodigiosa tierra de cultivo; al centro, las cuatro abejas
rumorean en un cielo de patria y paz, el castigo bíblico: “ganarás el pan con
el sudor de tu frente”, y arriba, en lo alto, armando la apoteosis, el triunfo
resplandeciente de la rueda dentada de la industria, emblema y síntesis de
nuestras fuerzas creadoras (Martínez, citado en Boscatto y Pezzano, 2007,
pp. 102-103).
Dicho escudo demuestra que, llegada la década de 1940, San Francisco se
aanza como una ciudad caracterizada por el desarrollo industrial y el traba-
SARA PERRIG 75
jo productivo. Así, la rueda dentada de la industria, las abejas que simboli-
zan la laboriosidad de la colmena humana, y las espigas, que representan la
actividad agrícola vigente, maniestan una localidad pujante y en continuo
progreso.6
Escudo de San Francisco creado en 1936. Ordenanza n°526, 1936
Entre 1940 y 1943, ejerció la intendencia el Dr. Eugenio Savino, también por
la UCR, gura signicativa durante los años posteriores debido a su oposi-
ción al peronismo local. No fue una gestión de grandes obras. Sin embargo,
un dato para destacar se centra en algunas políticas de atención a demandas
de los trabajadores de la comuna, como la vigencia del sábado inglés y la ins-
tauración de un salario mínimo; también el crecimiento de las Ferias Francas
para la comercialización de artículos alimenticios a bajo precio. Su mandato
se vio interrumpido por el golpe de Estado de 1943, aunque permaneció en
su cargo hasta el mes de octubre (Casalis et al, 1986, pp. 98-99). Como en
otras localidades provinciales, una sucesión de comisionados se hizo cargo
de la Intendencia hasta las elecciones de 1951, donde resultó electo Miguel
Visconti, del Partido Peronista, quien había sido comisionado municipal en-
tre julio y diciembre de 1947.7
6 Este escudo original sufrió pequeñas modicaciones, pero mantuvo su esencia a través de
los años. Los cambios estuvieron en la incorporación de hojas de laurel en el lugar donde
originariamente se leía “Córdoba” y “Rep. Argentina” (Boscatto y Pezzano, 2007, p. 106).
7 Entre 1943 y 1952 hubo 16 comisionados en San Francisco. Entre 1943 y 1946, los co-
misionados fueron: el Dr. Eugenio Savino (5/6/1943 - 26/10/1943); Luis Eduardo Lom-
bau (26/10/1943 - 4/2/1944); Federico Uriburu (4/2/1944 - 23/6/1944); Alberto Rose-
76 STUDIA POLITICÆ Nº 66 invierno 2025
En las décadas de 1940 y 1950 tuvo lugar un proceso de consolidación y
fuerte expansión de la actividad industrial a partir de dos hechos fundamen-
tales: las condiciones económicas favorables para Argentina tras la Segunda
Guerra Mundial, y las medidas instrumentadas para el desarrollo industrial
por parte del gobierno nacional surgido tras el golpe de Estado de 1943.
En San Francisco, como en otras localidades del interior del país, la imple-
mentación de una política de créditos a tasas bajas fue fundamental para el
desarrollo de pequeñas y medianas industrias. Durante estos años, se crearon
nuevas fábricas, a la vez que crecieron y se expandieron las ya existentes,
favoreciendo la exportación a otros países (Cravero et al., 1986, p. 174).
Otro hecho importante, fue la creación, en 1942, de la Fábrica Militar San
Francisco, destinada a la producción de insumos básicos. Esta fábrica tuvo
la particularidad de emplear a un gran número de mujeres para la costura de
municiones.
Obreras de la fábrica militar, años 1940
Lo cierto es que ya en 1946 el Departamento San Justo, del cual San Francis-
co era cabecera, contaba con la mayor cantidad de establecimientos indus-
triales de la Provincia de Córdoba después de la Capital.8
lli (23/6/1944 - 14/10/1944); Nicasio López (14/10/1944 - 11/1/1945) y Carlos Olguín
(11/1/1945 – 22/05/1946).
8 El Censo Industrial de 1946 arrojó la existencia de 220 establecimientos industriales con
2800 personas ocupadas; 518 comercios con 1537 personas y 10 transportes con 287 perso-
nas (IV Censo General de la Nación, 1946). Este número se incrementó en los años siguien-
SARA PERRIG 77
Estas características permiten presuponer una conguración del peronismo a
escala local que se aleja de las interpretaciones hoy vigentes sobre el surgi-
miento y consolidación del peronismo en el interior del país y, en particular,
sobre la Provincia de Córdoba.
El Golpe de Estado de 1943 y el ascenso político de la gura de Juan D.
Perón
El 4 de junio de 1943 se inició una etapa inédita en nuestro país que puso n
al gobierno de Ramón Castillo en la presidencia desde 19409. En Córdoba, el
gobernador Santiago del Castillo y el vicegobernador Arturo U. Illia fueron
desplazados de sus cargos. San Francisco no fue una excepción, como en
muchas otras localidades, el intendente, Eugenio Savino, permaneció unos
meses como comisionado hasta que lo sucedió Luis Lombán, ex gerente del
Banco Nación entre 1921 y 1924.
Una de las primeras medidas que se tomó en la ciudad fue la clausura del Co-
mité del Partido Comunista, ante lo cual el secretario general, Pedro Rubin,
declaró que no tenían ningún comité, y que cuando querían reunirse lo hacían
en cualquier lugar y momento (LVSJ, 11/06/1943). Lo cierto es que, tanto
a nivel nacional como en ámbitos locales, la expansión del comunismo era
interpretada por el nuevo gobierno militar como algo que había que combatir,
lo que Hernán Camarero (2018) llamó una “estrategia de aplastamiento”. A
nivel local, el comunismo estaba presente en sindicatos y gremios, y tenía
fuerte anclaje en la Federación Juvenil Comunista.10 El 28 de julio aparecie-
ron en diversos lugares de la ciudad letreros con propaganda comunista, la
policía llevó adelante distintos allanamientos y procedió a detener a militan-
tes que fueron liberados tras prestar declaración. Las detenciones se llevaron
a cabo después de encontrarse en varias casas folletos y pintura con las cua-
les se habrían ejecutado los “sucesos de vandalismo” (LVSJ, 28/07/1943).
En setiembre del mismo año, el Ministerio del Interior provincial dispuso la
tes en San Francisco, destacándose el año 1949 en la fundación y radicación de industrias,
considerado el “año de consolidación del polo industrial en la ciudad” (LVSJ, 10/12/1949).
9 Sobre el golpe de 1943 ver, entre otros: Del Campo, 1983; Rouquié, 1981; Potash, 1986;
Torre, 1989; Zanatta, 1999; Miranda y López, 2023.
10 Como sostiene Mariana Mastrángelo (2011), desde principios del siglo XX comenzó a
asentarse en San Francisco una cultura obrera radicalizada que, por distintas circunstancias
-como la huelga de 1929-, tenía hacia 1943 una fuerte presencia en la ciudad (p. 119).
78 STUDIA POLITICÆ Nº 66 invierno 2025
detención de cinco sindicalistas comunistas locales, supuestamente implica-
dos en los carteles propagandísticos pintados en la ciudad. Los cinco fueron
trasladados a la capital (LVSJ, 10/09/1943). Los hechos de persecución pro-
siguieron durante los años 1944 y 1945.
Tcach (2020) sostiene que una de las características de la represión política
al comunismo en Córdoba es que no solo afectó a sus dirigentes políticos
-quienes se negaban a ser cooptados- sino también a los militantes de base,
donde el principal elemento a considerar era la inuencia o reconocimiento
que podían tener en sus lugares de trabajo (p. 193). En el caso de San Fran-
cisco, el comunismo era una fuerza política presente en la ciudad, asociada
tanto a una experiencia y militancia gremial y sindical previa, como al accio-
nar y organización de los jóvenes y el estudiantado. Una particularidad, que
coincide con lo que Rebeca Camaño Semprini (2016) observa en el caso de
Río Cuarto -segunda localidad poblacional más importante de la provincia
después de la Capital- es que en San Francisco el comunismo fue perseguido,
pero no proscripto de la vida política.
Lo cierto es que, más allá de todos estos incidentes, el nuevo gobierno sur-
gido del golpe de Estado del 3 de junio tuvo varios apoyos a nivel local.11
A un mes del golpe, instituciones locales12 adhirieron a los propósitos de la
intervención mediante una declaración en la que sostenían:
La ciudad de San Francisco, en sus múltiples manifestaciones unánimemen-
te y respondiendo a un espontáneo impulso, expresan al señor interventor
la más amplia y decidida adhesión a sus patrióticos propósitos, formulando
los mejores votos por el éxito de su gobierno, asegurándole que este pueblo
eminentemente trabajador, acostumbrado a luchar con sus propios medios,
sabe valorar y comprender profundamente el momento histórico que vive
el país. Por eso, decididamente, está cerca de usted dispuesto a secundarlo
y colaborar sin reparar en sacricio para el bien de nuestra querida provin-
cia (LVSJ, 27/07/1943).
11 Tres militares con el título de presidente se sucedieron en el mando: los generales Arturo
Rawson (que estuvo a cargo del país durante tres días), Pedro Pablo Ramírez y Edelmiro J.
Farrell, este último asumió la presidencia desde el 9 de marzo de 1944 hasta el 4 de junio
de 1946.
12 Entre otras, el Centro Comercial e Industrial; el Rotary Club; el Jockey Club; el Aero
Club; el Sport Automóvil Club y la Sociedad Rural.
SARA PERRIG 79
Este apoyo se debilitaría cuando la atención hacia los trabajadores, mediada
por el accionar político de Juan D. Perón, generara conictos con la patro-
nal y pusiera al Estado en el centro del debate laboral. Tal como argumenta
Belini (2003), la alianza inicial del gobierno con sectores de la burguesía y
la Unión Industrial Argentina, “que se expresó en declaraciones y apoyos
mutuos [así como] en los festejos del Día de la Industria de 1943 y 1944,
fue seguida por una crítica de la dirigencia industrial a la orientación de las
políticas económicas y laborales” (p. 90).13
Resulta cierto que Juan D. Perón fue el heredero del golpe de 1943 en la me-
dida en que, a partir de ese momento, se fue generando una identidad política
que se coronaría -como una especie de parteaguas- el 17 de octubre de 1945
(Lida y López, 2023). El mismo Perón se encargó de incorporar a la litur-
gia peronista esa fecha -en la cual asumió sus dos presidencias- facilitando
su institución como movimiento fundacional del peronismo (Plotkin, 1993).
En San Francisco, el coronel no tardaría en ser reconocido como una gura
política, como lo testimoniaría el año 1944, de una fuerte ebullición social y
sindical a nivel local.14 Este año tuvieron lugar algunos hechos signicativos
en la industria de la ciudad, entre ellos, la construcción del primer torno ar-
gentino y la fabricación de la primera máquina de coser argentina, “Godeco”,
conocida como la “máquina de la puntada perfecta”, hasta el momento pro-
ducto de importación (Bienedell, 2017, p. 155). 1944 fue un año importante
para la producción local, pero también para los/las trabajadores/as, quienes
comenzaron a advertir respuestas a reclamos de muchos años en las políticas
impulsadas por Perón.
El 11 de marzo, panaderos y ladrilleros elevaron al delegado de la Secretaría
de Trabajo y Previsión, Ricardo Mariani, pliegos de condiciones laborales y
mejoras de salarios. Ante ello, se establecieron multas a empresas por infrac-
ciones en el trabajo de menores, descanso dominical y sábado inglés (LVSJ,
12/03/1944). Desde entonces, se sucedieron visitas de funcionarios naciona-
les y provinciales que presidieron asambleas obreras en el Cine Teatro Colón
13 Con relación a la industria, Belini (2023) señala como principales medidas del gobierno
surgido en 1943 la creación, en tan solo un año, de una Secretaría con rango Ministerial; la
Fundación del Banco Industrial y la declaración del decreto de industrias, todas medidas
aplaudidas por la UIA (p.90).
14 Juan D. Perón irrumpió en la escena pública nacional en sus sucesivos roles de Secretario
de Trabajo y Previsión; Ministro de Guerra y Vicepresidente de la Nación, acompañado de
un creciente apoyo popular.
80 STUDIA POLITICÆ Nº 66 invierno 2025
o en la Unión Ferroviaria. En el mes de julio se realizó un acto de adhesión
al gobierno nacional organizado por núcleos estudiantiles y gremios locales,
“la columna de obreros se dirigió desde la sede de la Unión Ferroviaria, mar-
chando por el boulevard 9 de Julio hasta el mástil donde se formaban otros
nutridos grupos de personas” (LVSJ, 01/08/1944). Uno de los hechos más
importantes fue la conformación, también en julio, de la Federación Gremial
de Obreros de Tampieri y Cía., presidida por el delegado de la Secretaría de
Trabajo y Previsión, Dr. Ángel Tello. Sus integrantes “habían resuelto consti-
tuirse en un organismo gremial, a cuyo n habían invitado a visitar San Fran-
cisco a un representante de dicha repartición nacional” (LVSJ, 16/07/1944).
Tampieri fue acusada por “infracción a las leyes obreras”. La empresa de-
fendía su derecho a acogerse a la ley nacional nº11544 (48 horas de trabajo
con pago de 48 horas), ante la ley provincial n°3546 de 44 horas laborales
pagándose 48 horas. Finalmente, al fracasar la conciliación entre el sindicato
y los empresarios, se sancionó a la empresa en $50000 (LVSJ, 27/10/1944).
Sin embargo, la conictividad continuó en 1945.
En el mes de noviembre, gremios y sindicatos locales enviaron una invita-
ción para visitar la ciudad a Juan D. Perón “en reconocimiento de las mejo-
ras conquistadas en favor de la clase trabajadora” y con el objeto de “inte-
riorizarlos directamente de la situación de algunos gremios locales” (LVSJ,
14/11/1944). En diciembre, por su parte, tuvo lugar una concentración obrera
masiva con el n de “imponer el estricto cumplimiento de diversas leyes
del trabajo”; entre los oradores estuvieron presentes delegados de la Fábrica
Tampieri; la Fábrica Magnano; la Fábrica Militar de Municiones; Obreros
Albañiles y Anexos, y gremios en general (LVSJ, 02/12/1944).
Si el año 1944 fue un preludio del conicto laboral en la ciudad, con inter-
venciones recurrentes de la Secretaría de Trabajo y Previsión15, 1945 daría
muestras sucientes de la penetración del peronismo a nivel local en térmi-
nos del apoyo y atención a las demandas de los trabajadores. Perón era una
gura que comenzaba a asentarse en el juego político y que tenía a los traba-
jadores como uno de sus principales aliados. Esta situación se lee también en
otros lugares; en el caso de la Provincia de Tucumán -salvando las distancias
contextuales- el peronismo irrumpió en el tejido social en una conjunción
entre la “concreción de anhelos” postergados y la “construcción de dere-
15 La Secretaría de Trabajo y Previsión fue una de las instituciones de anclaje nacional que
actuó sobre la política social en la Provincia de Córdoba y que, como tal, responde al pro-
ceso de construcción institucional del peronismo durante sus primeros años (Philp, 2000).
SARA PERRIG 81
chos” colectivos que favoreció su conformación en un movimiento político
(Gutiérrez, Lichtmajer y Santos Lepera, 2019, p. 9).
Durante 1945 -momento en que buena parte de la historiografía reconoce
como punto inicial de la periodización del peronismo clásico, sobre todo por
la magnitud de la subjetivación peronista que supuso el 17 de octubre- San
Francisco recibió tres veces la visita de Juan D. Perón. La primera fue el 27
de febrero, en cuya ocasión el personal de Tampieri y Cía., que venía en con-
icto con la patronal desde el año anterior, le entregó un petitorio exigiendo
que la fábrica cumpliera con la semana laboral de 44 horas. Perón impartió
un discurso de salutación en la estación de trenes ante una “gran cantidad
de público” y recibió diversos obsequios (LVSJ, 28/02/1945). Muy cerca de
esa fecha, el 1 de marzo, regresó a la ciudad para ver las dependencias de la
Fábrica Militar (LVSJ, 02/03/1945) y, nalmente, el 27 de diciembre, para
cerrar el año, pasó en gira proselitista (LVSJ, 28/12/1945).
Durante el mes de agosto, el conicto de los obreros con la fábrica Tampieri
y Cía. se agudizó, en tanto esta decidió paralizar sus actividades debido a la
falta de harina, alegando que 700 obreros quedarían sin trabajo, lo que “re-
percutiría sensiblemente en la economía de la ciudad”. La fábrica interpuso
un pedido de intervención al coronel Perón, requiriendo que la Junta Regu-
ladora de la Producción Agrícola aumentara la cuota de trigo asignada a los
molinos locales (LVSJ, 16/08/1945). Ante la situación, el Sindicato de Obre-
ros Fideeros también envió un telegrama a Perón solicitando la intervención
de la Secretaría de Trabajo y Previsión y pidiendo que, una vez solucionado
el conicto, se garantizara que todos los obreros fueran incorporados a su
trabajo (LVSJ, 18/08/1945)16. Finalmente, el 20 de agosto, la fábrica reanu-
sus actividades ante una solución favorable de la Junta Reguladora de la
Producción Agrícola que garantizaría la provisión necesaria de trigo (LVSJ,
19/08/1945).
El apoyo que Juan D. Perón iba adquiriendo entre los obreros locales tenía
como contracara aquellos que acordaban con sus opositores. En San Fran-
cisco, el antiperonismo se nutrió de varios sectores -como en otras zonas
del país- si bien resalta la presencia de jóvenes, más especícamente estu-
16 Durante este año, la Secretaría de Trabajo y Previsión medió en varios conictos a ni-
vel local. En setiembre, por ejemplo, se desató una disputa entre patrones y obreros de la
Fábrica de Sillas de B. A. Magnano y Cía., generando una situación de huelga en reclamo
por un aumento salarial, que concluyó nalmente en un acuerdo entre ambas partes (LVSJ,
18/09/1945).
82 STUDIA POLITICÆ Nº 66 invierno 2025
diantes, quienes se organizaron primariamente en defensa de “los valores
democráticos”. El 29 de julio se constituyó la Federación de Estudiantes Se-
cundarios a favor de “los principios democráticos de nuestras instituciones”,
y en la Escuela del Trabajo se creó un centro para la “unión del estudiantado
democrático”, de raigambre comunista. El 30 de agosto, estas organizacio-
nes tuvieron como contracara la conformación del Centro Confraternidad
de Estudiantes Secundarios, simpatizante, a diferencia de los otros dos, del
peronismo (Bienedell, 2017, p. 166). La disputa ideológica se hizo sentir
cuando se quitaron horas cátedras a docentes de distintos institutos de ense-
ñanza secundaria por oponerse a los postulados de la Revolución de 1943, en
particular, el Colegio Nacional “San Martín”; la Escuela Normal y la Escuela
del Trabajo. Los alumnos se negaron a volver a las aulas mientras duraran las
sanciones; al nal, la huelga cesó sin que se reincorporara a ninguno de los
cesanteados. El Centro Confraternidad de Estudiantes Secundarios calicó la
huelga de “inopinada y extemporánea”, sosteniendo la necesidad de “debatir
los problemas que puedan afectarnos sin recurrir a medios violentos” (LVSJ,
05/09/1945).17
Por su parte, y con relación a las principales fuerzas políticas opositoras, el
27 de agosto se constituyó a nivel local la “Alianza Democrática Argenti-
na” -que unía a demócratas, radicales, socialistas y comunistas- título coin-
cidente con el organismo del mismo tipo creado previamente en Córdoba
capital. Se estableció que la nueva entidad “no abriga propósitos ni nes
políticos electorales y en nada afecta la condición de aliados a los partidos
políticos, siendo su única nalidad bregar por los postulados de democra-
cia, libertad y repudio de los regímenes nazifascistas” (LVSJ, 28/08/1945).
La Secretaría de la Organización quedó en manos del exintendente radical
Eugenio Savino.
Lo cierto es que, para aliados y opositores, el año 1945 quedaría marcado por
los acontecimientos del 17 de octubre que, como en el resto del país, gene-
17 La oposición juvenil al peronismo fue una constante durante todo el período y su organi-
zación desde sus inicios dista de lo que puede observarse en otras ciudades como Río Cuar-
to y Villa María. En la autodenominada Revolución Libertadora de 1955, el estudiantado
tuvo un rol preponderante en San Francisco mediante la conformación de la Federación
Libre de Estudiantes Secundarios (FLES), en oposición a la Unión de Estudiantes Secun-
darios (UES) en su lial local. En este sentido, protagonizó diversas acciones, incluyendo
la ocupación de las calles en “maniesta expresión de júbilo” al festejar la renuncia del
Coronel Juan. D. Perón (LVSJ, 17/04/ 1955 y 22/09/1955).
SARA PERRIG 83
raron una inexión en San Francisco.18 A nivel local, las repercusiones que
tuvo lo sucedido en Buenos Aires se vivieron el 18 de octubre, y supusieron
el acatamiento total al paro obrero que se llevó a cabo en todo el país:
La paralización de las actividades fue completa, habiéndose iniciado entre
el personal de las industrias para extenderse después a los obreros y em-
pleados de toda clase de establecimientos. A medida que se iba haciendo
efectivo el cierre aumentaba el número de obreros y obreras que, organi-
zados en manifestación, circulaban por distintas calles de la ciudad dando
vivas al coronel Perón […] La paralización alcanzó a las salas cinemato-
grácas, hoteles y bares, todos los cuales cerraron sus puertas poco antes
de las 21 (LVSJ, 19/10/1945).
El periódico La Voz de San Justo hablaba de “obreros y obreras” que se ple-
garon a la manifestación, lo que evidencia el trabajo femenino en la ciudad.
El paro de actividades continuó “en su totalidad” hasta el 19 de octubre al
mediodía. Además de la manifestación, hubo un acto encabezado por de-
legados de los principales gremios y sindicatos locales: representantes de
los obreros molineros, ferroviarios, del sindicato de obreros de la Fábrica
Magnano, el sindicato de mozos y los obreros deeros, entre otros. Si bien
el diario reconocía la magnitud de la jornada también incluía críticas en sus
páginas: “La jornada ha dejado un saldo dolorosísimo, tanto por sus con-
secuencias morales como materiales, que han de tener efectos hondamente
perturbadores en el conjunto de la vida nacional” (LVSJ, 20/10/1945). Por su
parte, el 4 de noviembre, la Alianza Democrática Argentina local realizó una
declaración, publicada por el periódico, en la cual refería a “los oprobiosos
sucesos acaecidos el 17 y 18 del mes de octubre”:
La táctica demagógica de la dictadura, con miras a abrir camino al candi-
dato ocialista, no ha reparado en medios para ofrecer a la opinión pública
el espejismo de supuestas multitudes que apoyan al gobierno […] Nuestra
ciudad, tampoco pudo sustraerse a la demostración de fuerza del electora-
lismo ocialista, como tampoco faltó el episodio vergonzante del ataque
contra una biblioteca popular, centro de la cultura que ha merecido y mere-
ce el más alto respecto de la ciudad. Frente a todo la A.D.A. exhorta a todos
los ciudadanos a estrechar las para cerrar el camino de la candidatura
ocial, cuyo apoyo gravita en ciertas reparticiones públicas, en dirigentes
18 Acerca de la importancia del 17 de octubre en los orígenes del peronismo ver: James
(1987); Torre (1995); Luna (2012); Plotkin (2012).
84 STUDIA POLITICÆ Nº 66 invierno 2025
sindicales dispuestos a obedecer directivas que favorezcan el inesperado
“salvador” que le ha salido a la República y, nalmente en algunos sectores
de obreros a quienes engaña un panorama de mejoras que se dan al precio
de la libertad (LVSJ, 4/11/1945).
Las repercusiones que el 17 de octubre tuvo en quienes ya comenzaban a
ubicarse en las las del peronismo y el antiperonismo hablan de la magnitud
del acontecimiento no solo a nivel nacional, sino también local. El dirigente
del Sindicato de Obreros Fideeros, José Juan Castagno, recuerda, 50 años
después de aquella jornada, los sucesos vividos y su rol como orador “ante
una multitud de trabajadores” en la Plazoleta de Ferrocarriles Argentinos:
El 17 de octubre de 1945 se vivió en la ciudad de una forma muy intensa
porque fue masiva la decisión de los trabajadores de defender los bene-
cios que habían obtenido de Perón lo que signicaba, sin ninguna duda, de-
fender la gura de este líder. Era una angustia generalizada saber que Perón
se encontraba detenido en la isla Martín García y por eso todos decidieron
salir a la calle con la nalidad de lograr su liberación […] Sin exagerar,
el 90 por ciento de los trabajadores adherían al peronismo. El caso es que
el 18 de octubre, tras conocer los hechos acontecidos en Buenos Aires,
decidimos no mantenernos al margen de los acontecimientos que marcaron
esa fecha. Casi naturalmente, sin haberlo organizado anteriormente, los di-
rigentes de los distintos sindicatos, coincidimos realizar una concentración
para expresar nuestro afecto a Perón (LVSJ, 17/10/1995).
Un grupo de manifestantes congregados en la estación de FF.CC. del Estado
durante las manifestaciones realizadas en esta ciudad durante la tarde de ayer.
La Voz de San Justo, 19/10/1945.
SARA PERRIG 85
El año continuó con más conictos entre obreros y patrones que supusieron
la intervención de la Secretaría de Trabajo y Previsión, tal el caso de un plie-
go de condiciones presentado por los obreros panaderos el 8 de noviembre,
en el cual reclamaban un aumento de salarios y mejora de las condiciones
laborales, y que se resolvió mediante la conformación de un consejo de con-
ciliación con integrantes de ambas partes (LVSJ, 8 y 11/11/1945).
El 14 de noviembre quedó constituido el Partido Laborista local en un clima
de reorganización de las fuerzas políticas en la ciudad. El 27 de diciembre, en
gira proselitista, Perón impartió un discurso en el que sostenía:
El exvicepresidente comenzó diciendo que era la tercera vez que llegaba a
San Francisco y que, como en las anteriores, experimentaba la satisfacción
de encontrarse en una ciudad de trabajo que con su laboriosidad engran-
dece a la patria. Expresó después el orador que el pueblo argentino debía
unirse en una causa común y contra un enemigo común, agregando algunas
consideraciones sobre política social que fueron recibidas con entusias-
mo por el público. Finalmente, el coronel Perón se despidió del pueblo de
San Francisco con “un abrazo de hermano” y, siempre entre los aplausos
de la concurrencia, regresó al tren. Desde la plataforma, el exvicepresi-
dente distribuyó entre el público distintivos del Partido Laborista (LVSJ,
28/12/1945).
La irrupción del peronismo en la localidad puede leerse tanto en las trans-
formaciones en el mundo del trabajo y en la trama de relaciones entre los
trabajadores y el empresariado, como en la politización social que alcanzaría
mayor expresión en el contexto preelectoral. El peronismo se erigía como un
actor protagónico en la ciudad. En San Francisco, el 24 de febrero de 1946,
la fórmula Juan Domingo Perón-Hortensio Quijano conseguiría una victoria
única en el Departamento San Justo, con resultados notorios dentro del con-
junto provincial.
El debate laboral como eje central del contexto eleccionario de 1946 en
San Francisco
El crecimiento de la gura de Juan D. Perón implicó una reconguración
del mapa partidario y de las relaciones al interior de cada una de las fuerzas
políticas, tanto a nivel nacional y provincial como regional y local. En la
ciudad de San Francisco, dicha reconguración se hizo sentir a nes de 1945
86 STUDIA POLITICÆ Nº 66 invierno 2025
en la reorganización de la Unión Cívica Radical en los núcleos principista e
intransigente -con miras a la supuesta elección de intendente- así como en
la conformación del Partido Laborista que atravesaría conictos y disputas
internas. A ello se sumaba un clima social que pondría el debate laboral como
tema principal de la agenda pública. Los dos primeros meses de 1946, cir-
cundantes a las elecciones nacionales, serían de una fuerte agitación social,
donde los obreros, ante la posibilidad de hacer oír sus demandas se levanta-
rían en reclamo de sus condiciones de trabajo.
El 8 de enero, al no cumplirse las obligaciones impuestas por el decreto
33.302 referente a aumento de salarios y pago de aguinaldo, se registraron
numerosos paros en todo el país. La Voz de San Justo no pudo aparecer por
el término de dos días, pero mantuvo la información sobre el desarrollo huel-
guístico a través de las pizarras (LVSJ, 11/01/1946). El 11 de enero, informó
que San Francisco fue la única ciudad del país donde el acatamiento fue ab-
soluto después que la junta de sindicatos locales resolvió decretar la huelga
general por tiempo indeterminado19. Los comercios y talleres cerraron sus
puertas mientras grupos gremiales recorrían las calles de la ciudad vigilando
el cumplimiento del cierre. La huelga se extendió un día y medio hasta que,
por disposición de la Secretaría de Trabajo y Previsión, los obreros fueron
exhortados a volver a sus puestos de trabajo (LVSJ, 11/01/1946). El diario
La Voz de San Justo mencionaba la injerencia de dicha Secretaría en los gre-
mios reriendo a la “propaganda política y social que se buscó con la huelga”
(LVSJ, 11/01/1946). Así, el 12 de enero, publicó la columna política “Una
denuncia grave”, donde advertía acerca de los nexos entre los sindicatos y los
gremios locales con la Secretaría de Trabajo y Previsión (LVSJ, 12/01/1946).
Como consecuencia de la huelga general se agudizó un conicto entre em-
pleadores y obreros panaderos, a la vez que 15 obreros fueron dejados cesan-
tes en el Molino Boero (LVSJ, 11/01/1946). Asimismo, el 14 de enero, repre-
sentantes de distintas entidades patronales dispusieron un paro de comercios
e industrias por 24 horas en protesta contra el decreto 33.302 que, según La
19 La Junta de sindicatos locales estaba presidida por el obrero metalúrgico Alberto Marini.
La integraban la Sociedad de Artes Grácas de San Justo; el Sindicato de Obreros Meta-
lúrgicos; la Unión General de Mozos y Anexos; la Sociedad de Estibadores; la Sociedad de
Obreros de la Fábrica de Aceite Vegetal, el Sindicato de Obreros Molineros (Molino Río de
La Plata y Molino Boero); la Sociedad de Albañiles y Anexos; el Sindicato Unión de Obre-
ros Curtidores y Anexos; el Sindicato de Obreros Fideeros y Anes; la Sociedad de Obreros
de Magnano y Anexos; la Sociedad de Cocineros; el Sindicato de Obreros Panaderos y la
Sociedad de Obreros Sastres (LVSJ, 11/01/1946).
SARA PERRIG 87
Voz de San Justo, también fue total (LVSJ, 16/01/1946). A todos estos hechos
se sumaron disputas internas entre obreros peronistas y comunistas con re-
lación a la representatividad y movilización gremial. Tras un acto realizado
por la Federación Juvenil Comunista “ante un público numeroso”, y cuya
principal oradora fue una mujer, Dolly Lonatti, fueron detenidos dos obreros
peronistas por supuesta agresión al secretario general de la juventud comu-
nista local, Carlos Salvagno (LVSJ, 12/01/1946).
Ante un escenario de conicto entre obreros y representantes de distintas en-
tidades patronales, el Partido Laborista intentó organizarse como fuerza po-
lítica con el n de sostener la candidatura del Coronel Juan D. Perón. En San
Francisco, como en otras localidades del interior del país con características
socioeconómicas diversas -tal el caso de Tandil, que analizan Gayol, Melón
y Roig (1988)-, el Partido Laborista se constituyó como una fuerza política
organizada en la premura del contexto. Achaval Becú (2012) sostiene que,
en la Provincia de Córdoba, no todos los radicales que apoyaron a Perón lo
hicieron desde las las de la Junta Renovadora, sino que muchos se unieron
al laborismo, por lo que este estuvo lejos de conformarse como un partido
obrero20. Esta situación diere en el caso de la ciudad de San Francisco, don-
de el laborismo terminó por denirse como un partido de los trabajadores.
En principio, el principal obstáculo estuvo en la existencia de dos facciones
en pugna por la conducción partidaria: una encabezada por el presidente in-
terino del Partido local -Raúl A. Lombardi- más vinculada al mundo gremial
y sindical; y otra por el vicepresidente -Arturo Pezoa- quien provenía de la
UCR y solicitó la intervención del comité nacional por maniobras contrarias
a la carta orgánica, en particular, por la forma en que se había efectuado la
designación de candidatos (LVSJ, 18/01/1946). Ante la ausencia del presi-
dente Pablo López21, quien se encontraba en diligencia en la Capital Federal,
el presidente interino, Raúl A. Lombardi, decidió expulsar a Arturo Pezoa
del partido, junto a miembros aliados, declarándolos “abiertamente en rebel-
día contra los principios del partido. No pudiéndose aceptar incorrecciones
que atentan contra la honestidad moral y principios del Partido Laborista”
20 También Jessica Blanco (2016) sostiene que el Partido Laborista de Córdoba no puede
identicarse como un partido esencialmente obrero ya que la mayoría de sus miembros no
provenían de origen sindical.
21 Podemos inferir, a partir de diferentes menciones de LVSJ, que Pablo López -presidente
del PL y candidato a senador por el Departamento San Justo- mantenía estrechas relaciones
con el sector de los trabajadores; no encontramos ninguna referencia a que haya provenido
de la UCR, o de algún otro partido político con presencia local.
88 STUDIA POLITICÆ Nº 66 invierno 2025
(LVSJ, 19/01/1946). Por su parte, la facción representada por Arturo Pezoa
decidió expulsar a Raúl A. Lombardi por ejercicio ilegítimo de la autoridad,
mientras este último sostenía haber sido “autorizado a ejercitar tales funcio-
nes por el organismo provincial del partido, hallándose en posición además
del local del Comité y de la documentación de éste” (LVSJ, 20/01/1946).
Finalmente, Arturo Pezoa renunció al Comité Laborista local junto a otros
miembros de la Comisión Directiva (LVSJ, 26/01/1946) y Raúl A. Lombardi
asumió la vicepresidencia.22 De este modo, la facción que ganó la pulseada
en la conformación del laborismo local fue la vinculada al mundo gremial y
el sindicalismo.23
Durante enero, el conicto obrero continuó con huelgas como la de los traba-
jadores de la usina local, y reclamos de mejoras salariales y laborales como
sucedió con la Sociedad de Albañiles y anes (LVSJ, 22/01/1946). Sin em-
bargo, un acontecimiento terminó de instalar el debate laborar en la agenda
pública local. En febrero, Tampieri y Cía. decidió despedir a 500 obreros por
abandono de su lugar de trabajo. El hecho se produjo tras una huelga de 24
horas en protesta por el despido de un compañero y la negativa de la empresa
de reincorporar a otro que volvía del servicio militar (LVSJ, 05/02/1946). En
su columna “El fruto de la demagogia”, La Voz de San Justo sostenía:
Nada hubiera ocurrido si las relaciones entre patrones y obreros no hubie-
ran experimentado la inuencia disolvente y desquiciadora de una presunta
política social que ha trastornado las relaciones económicas y sembrado
el odio de clase entre los trabajadores […] Y en lo que respecta a los pa-
trones, se hace todo lo posible para convencerlos de que se encuentran
22 Arturo Pezoa, quien ociaba como vicepresidente, junto a otros miembros de la Comisión
Directiva que renunciaron al Partido Laborista local -Carlos Spinelli, secretario general;
Rogelio Barreto, tesorero; Raúl Giménez, revisor de cuentas- habían militado previamente
en otros partidos políticos, principalmente la UCR. En su renuncia argumentaron: “fuimos
a sus las renunciando a nuestros anteriores partidos políticos porque creímos que era un
gran movimiento de renovación, de superación de valores morales y caemos en el mismo
maniobrerío político” (LVSJ, 26/01/1946).
23 En la ciudad de Río Cuarto, por el contrario, fueron de origen radical quienes conforma-
ron, principalmente, el laborismo local (Camaño Semprini, 2014). Esta situación coincide
con lo sostenido por Achaval Becú (2012). Algo similar ocurrió en la conformación del
Partido Laborista en la ciudad de Villa María, integrado sobre todo por radicales. En esta
ciudad, los trabajadores -vinculados al sector servicios antes que fabril- tuvieron un papel
preponderante en los orígenes del peronismo, pero no con relación al laborismo, sino a un
movimiento popular comandado por un exintendente, Salomón Deiver (Perrig, 2023)
SARA PERRIG 89
en una situación de desventaja y que, como ha llegado el momento de las
grandes transformaciones sociales, deberán pagar muy caro el delito de ser
patrones, demostrándoles, en la teoría y en la práctica, que nunca tienen ra-
zón, porque esta se encuentra siempre del lado de los grupos que disfrutan
del triste privilegio de ser halagados por esa política demagógica (LVSJ,
06/02/1946).
El Partido Comunista local también se expresó ante el hecho solidarizán-
dose con los obreros en conicto y señalando la necesidad de que fueran
“inmediatamente incorporados todos al trabajo”. No obstante, señalaba que
los obreros no debían aceptar “imposiciones patronales ni prepotencia de la
secretaría naziperonista” (LVSJ, 07/02/1946). El conicto culminó cuando,
al no poder encontrar una solución, la delegación regional de la Secretaría de
Trabajo y Previsión, a cargo de Ricardo Mariani, derivó el caso a Córdoba
capital (LVSJ, 07/02/1946). Ricardo Tampieri, dueño del establecimiento,
aceptó la reincorporación de los obreros, a excepción de tres trabajadores
a los que identicó como “elementos perturbadores” (LVSJ, 09/02/1946).
Tras ser noticado, el Sindicato de Obreros Fideeros aceptó la propuesta,
solicitando a la Secretaría de Trabajo y Previsión que solucionara la situación
de los tres trabajadores que serían dejados cesantes, entre ellos el secretario
general del sindicato, Alberto Morini (LVSJ, 10/02/1946). Si bien la disputa
menguó, el sindicato siguió denunciando supuestos abusos de autoridad por
parte de la patronal (LVSJ, 12/02/1946). En una de las denuncias en las que
se acusaba a la patronal de modicar los relojes internos para confundir al
personal en los horarios de ingreso y salida del trabajo, el sindicato sostenía:
Así es como se mueve la rma que se jacta de ser la más grande productora
en su género y que pese a vender sus productos a superior precio de las
demás, niega a sus obreros el benecio que acuerda el decreto 33302/45
porque según ellos no tienen ganancias; mientras que otras casas análogas
de mucha menor producción lo han cumplido (LVSJ, 12/02/1946).
En este convulsionado febrero, la disputa eleccionaria se visualizó en su
totalidad en vísperas del día 24 en que se celebrarían los comicios. A co-
mienzos del mes, el Partido Laborista -con Pablo López como presidente y
Raúl Lombardi como vicepresidente- favoreció la constitución de un Comité
Femenino, convocando a asistir “al local de la calle Corrientes 363 a seño-
ras y señoritas que deseen adherir al mismo”. La presidencia quedó a cargo
de Juana Fornara, del ya mencionado Sindicato de Obreros Fideeros (LVSJ,
01/02/1946). La incorporación de una rama femenina al laborismo no fue
90 STUDIA POLITICÆ Nº 66 invierno 2025
algo generalizado en el interior cordobés; en el caso de San Francisco, la
decisión respondía, seguramente, a una presencia femenina importante en
el mundo del trabajo e incluso con experiencia política ligada a la actividad
gremial.
Barry (2013) sostiene que visualizar la relación entre mujeres y laborismo
arroja luz sobre la participación femenina desde los inicios del peronismo,
y con anterioridad a la conformación del Partido Peronista Femenino (PPF).
No obstante, este es un aspecto poco estudiado de la relación entre mujeres y
peronismo, dado que la historiografía se ha inclinado más a analizar la con-
formación del PPF y el papel preponderante de Eva Perón. Spinetta (2017)
sostiene que en la Provincia de Córdoba “la participación femenina en ad-
hesión a la gura de Perón aparece discretamente entre nes del año 1945 y
la campaña electoral, pero adquiere fuerte visibilidad después de la victoria
en las urnas” (Spinetta, 2017, p. 57). En San Francisco, en cambio, esa pre-
sencia fue notoria con anterioridad, e implicó una actuación importante y
reconocida dentro del laborismo local y a favor de la candidatura del Coro-
nel Juan D. Perón. Así, el Comité Femenino encabezó la organización de un
acto público el 9 de febrero con autoridades locales y departamentales que
el diario local calicó de “muy concurrente” (LVSJ, 10/02/1946), a la vez
que favoreció concentraciones como la que se realizó el 18 del mismo mes
con motivo de la proclamación de los candidatos que el partido y la Unión
Cívica Radical Junta Renovadora sostendrían en las elecciones del domingo
siguiente (LVSJ, 10/02/1946 y 19/02/1946):
La asamblea que tuvo lugar en la intersección del Bulevar 25 de mayo y
Av. Dante Alighieri, reunió una gran cantidad de público, destacándose la
presencia de numerosas mujeres. Desde mucho antes de la hora jada para
la iniciación del acto el público comenzó a congregarse en torno al palco le-
vantado en el lugar indicado […] Grupos de personas llevando carteles con
leyendas alusivas y con la egie de los candidatos llegaron de distintos ba-
rrios de la ciudad, sumándose a los grupos que, en torno del palco, enarbo-
laban banderas argentinas y camisas suspendidas de largos palos, las que se
agitaban al compás de los estribillos que recitaba la concurrencia. Hicieron
uso de la palabra el candidato a senador por San Justo, señor Pablo López,
ocupando después la tribuna el candidato a gobernador, señor Argentino
Auchter, quien se rerió en su discurso a su programa de gobierno. Luego
ocuparon la tribuna el Dr. Luis A. Pereyra, candidato a senador por San Jus-
to, la Señorita Molina en representación del Comité Femenino Laborista,
el doctor Raúl Lucchini, candidato a diputado provincial, la señorita Pabla
SARA PERRIG 91
Villarreal, en nombre de las mujeres laboristas y el señor Anselmo Pablo,
quien recitó una poesía de carácter político (LVSJ, 19/02/1046).
El diario mencionaba la presencia femenina en el acto tanto en concurrencia
como en la participación de mujeres como oradoras. Esta situación diere de
la UCR, que también proclamó sus candidatos en la ciudad con bastante an-
telación al laborismo.24 El acto fue el 2 de febrero, ociado por el exintenden-
te Eugenio Savino, y tuvo como interlocutor directo al peronismo, a quien se
catalogó bajo el mote de “naziperonismo”. Savino interpeló en su discurso a
los “auténticos obreros” frente a “las turbas que gritan ‘Alpargatas sí, libros
no’, en consonancia con el discurso de la UCR a nivel provincial y nacional.
Contó con todos oradores varones, entre ellos, Eduardo Estivil, candidato
a intendente de la ciudad, cargo que nalmente no se elegiría; el candidato
de San Francisco a diputado provincial, Dr. Juan B. Fassi y la participación
del ex gobernador de Córdoba, Dr. Amadeo Sabattini, quien habló también a
los “obreros de San Francisco” y recuperó parte de su gestión a cargo de la
gobernación (LVSJ, 03/02/1946).
También el Partido Demócrata proclamó sus candidatos en la ciudad. Lo hizo
el 8 de febrero en un acto destinado a la “juventud de San Francisco”, donde
anunció la creación de un “Comité de la Juventud Demócrata Renovación”
con el objeto de “apoyar la candidatura a intendentes y concejales que pre-
sente el partido en la contienda que se aproxima” (LVSJ, 08/02/1946). Como
hemos observado, buena parte de la oposición local al peronismo estaba en
los jóvenes, por lo que no es extraño que fuese un grupo que considerar
por el resto de los partidos políticos. El acto se inició con el discurso del
presidente del Comité de la Juventud, Enrique de Rossi, quien censuró las
políticas del gobierno en tanto “teorías dictatoriales”. Le siguió el Dr. Enri-
que Venturuzzi, presidente del comité de circuito, quien tuvo a su cargo la
proclamación de los candidatos, y explicó “porqué la ciudadanía debía votar
la fórmula presidencial de la Unión Democrática en el orden nacional y por-
qué debía, en cambio, en el orden provincial, dar su voto a los candidatos del
Partido Demócrata.” Todos los oradores, varones, entre los que se sumaron
24 El crecimiento de la participación femenina en la UCR local se vería en años posteriores.
En las elecciones nacionales y locales de 1951, las mujeres se expresaron primordialmente
por el peronismo, al igual que los hombres. Sin embargo, fueron dos mujeres radicales -y
no peronistas- las que ocuparon las primeras bancas femeninas en el Concejo Deliberante:
las señoras Rosa Sibanik de Tortone y Valentina Fantone de Medina. Esto invita a indagar
la conformación de un antiperonismo femenino en la ciudad.
92 STUDIA POLITICÆ Nº 66 invierno 2025
el Dr. José Venturuzzi, candidato de San Francisco a diputado provincial, y el
candidato a gobernador, ingeniero Rodolfo Martínez exaltaron los “valores
de la libertad y la democracia” en un discurso que -al igual que la UCR- no
difería demasiado del que el Partido Demócrata impartiera en otras localida-
des provinciales, aunque destaca la importancia dada a la juventud (LVSJ,
09/02/1946).
El Partido Socialista, por su parte, realizó un acto público el 10 de febre-
ro con la presencia del candidato a gobernador Arturo Orgaz y Constanti-
no J. Esper, de San Francisco, como candidato a diputado nacional (LVSJ,
12/02/1946). Mientras tanto, el Partido Comunista, de cuyo acto se menciona
“una nutrida concurrencia”, proclamó a Calixto J. Filippi -de importante ac-
tuación comunista en la ciudad- como candidato a diputado provincial. Nin-
guno de los dos partidos hizo referencia al ejecutivo local, como sí lo hizo la
UCR y el Partido Demócrata. El acto contó con la presencia del candidato a
gobernador, Miguel Contreras, quien rerió a “los procedimientos desleales
empleados por el adversario en la lucha preelectoral en Córdoba y en esta
ciudad.” También disertó la señorita Luisa Shojer en representación de la
juventud comunista local (LVSJ, 17/02/1946)25.
En un escenario convulsionado, y en los días previos a las elecciones, el dia-
rio local endureció su crítica al peronismo con una clara inclinación a la fór-
mula presidencial de la Unión Democrática. La gráca “Vote la fórmula de la
libertad. Unión Democrática contra el Nazifascismo” ocupó buena parte de
la tercera página en todas sus ediciones, asimismo se incorporó la columna
política “¡Sepa el pueblo votar!”, donde se sostenía que cada ciudadano tenía
“el deber inexcusable de votar a conciencia” (LVSJ, 22/02/1946):
Es el candidato del “cueste lo que cueste y caiga quien caiga”, en cuyo
honor se enarbolan camisas junto a banderas de la patria. Ahí están, sinte-
tizados en símbolos, los valores por los que debe optar la ciudadanía en los
comicios de hoy: de un lado, el símbolo del odio y la violencia fomentados
por una demagogia desenfrenada que pretende retrotraer a la República a
los períodos más sombríos y oprobiosos de su historia; del otro lado, el
símbolo de la patria, que es promesa de paz, de honor, de libertad y de de-
25 La actuación del Partido Comunista y el Partido Socialista en la ciudad, que incorporó
guras locales en las listas, muestra la importancia que tenían estos dos partidos a nivel
local, sobre todo el comunismo. Esta situación diere de otras localidades importantes de la
provincia, como el caso de Villa María, donde el Partido Comunista y el Partido Socialista
eras fuerzas políticas casi inexistentes (Russo, 2022; Perrig, 2023).
SARA PERRIG 93
mocracia […] He ahí el dilema que la ciudadanía debe resolver hoy en las
urnas. Sepa el pueblo votar! (LVSJ, 24/02/1946).
En la edición del 24 de febrero, el diario repasaba los resultados de las elec-
ciones presidenciales del año 1937 y de diputados nacionales en el año 1940.
En ambos casos, tanto en la ciudad de San Francisco como en el departa-
mento San Justo había resultado victoriosa la Unión Cívica Radical, seguido
de Concordancia, en 1937, y el Partido Demócrata, en 194026. Para La Voz
de San Justo, dichos resultados alimentaban “la enorme expectación públi-
ca existente en torno a los resultados de los comicios de la fecha” (LVSJ,
24/02/1946).
El 24 de febrero de 1946 tuvieron lugar los comicios en los que se eligieron
autoridades legislativas y presidenciales. El número de votantes en el Depar-
tamento San Justo alcanzó los 32952 ciudadanos, de los cuales 6642 eran de
San Francisco, con 32 mesas habilitadas (LVSJ, 21/02/1946).27 El día de los
comicios, asistieron a sufragar 5536 personas, casi el 83,4% del padrón elec-
toral, en lo que el diario local nombró como una “concurrencia extraordinaria
de votantes” (LVSJ, 25/02/1946). Los días posteriores a los comicios, La Voz
de San Justo intentó sostener la información de que la Unión Democrática
había ganado en la provincia, pero el 3 de marzo se vio obligado a reconocer
que “En Córdoba se mantiene la ventaja inicial de los candidatos de la Unión
Democrática. En cambio, en la elección provincial ocupa el primer lugar
el candidato a Gobernador del Peronismo” (LVSJ, 03/03/1946). Este dato
se sostendría en el escrutinio nal, con una ventaja de 33936 votos para la
fórmula presidencial de José P. Tamborini-Enrique Mosca de la Unión De-
mocrática sobre la fórmula de Juan D. Perón- Hortensio Quijano por el labo-
rismo. En cambio, en la elección a gobernador, los laboristas obtuvieron una
ventaja de 183 votos con la fórmula Argentino Auchter-Ramón Asís, fren-
te a los candidatos Antonio Medina Allende y Juan Irós de la UCR (LVSJ,
26 En las elecciones presidenciales de 1937 en San Francisco, los resultados fueron: Radi-
cales, 1939; Concordancia, 1309; Socialistas 84; en blanco, 97. En las elecciones de Dipu-
tados Nacionales de 1940: Radicales, 2044; Demócratas, 1492; Socialistas, 108; en blanco,
90. Mientras que, para la gobernación de la provincia, los resultados fueron: Radicales,
2265; Demócratas, 1708, Socialistas, 92, en blanco, 48 (LVSJ, 24/02/1946).
27 El número de votantes en San Francisco triplicaba a las localidades que le seguían en
cantidad dentro del departamento: Las Varillas, con 2222 votantes; Arroyito, con 1951 vo-
tantes; y Balnearia, con 1888 votantes. La mayoría de las otras localidades no pasaban los
mil ciudadanos inscriptos alcanzando, muchas de ellas, entre 100 y 300 votantes. El depar-
tamento San Justo estaba compuesto por 40 localidades (LVSJ, 21/02/1946).
94 STUDIA POLITICÆ Nº 66 invierno 2025
22/03/1946). Cabe aclarar que, en Córdoba, el Partido Demócrata presentó
sus propios candidatos, separado de la Unión Democrática, lo que favoreció
la victoria del laborismo.28
La situación de San Francisco fue diferente a la del conjunto provincial y
el Departamento San Justo en el cual se encontraba inserta. En este último,
con la mayor cantidad de electores después de la Capital, la Unión Demo-
crática obtuvo una mayoría de 5370 votos sobre el laborismo en la elección
presidencial, mientras que, en la gobernación, la Unión Cívica Radical se
impuso por 1759 votos sobre los candidatos del Partido Laborista (LVSJ,
17/03/1946).29 Las mayores diferencias a favor de Tamborini-Mosca se die-
ron en el Departamento San Justo (Amaral, 2018, p. 231). En cambio, en
San Francisco, que era la localidad más grande del departamento, triunfó el
peronismo tanto en la elección de presidente como en la de gobernador. Los
resultados fueron: 1) 2797 votos para la fórmula Perón-Quijano y 2623 para
el binomio Tamborini-Mosca y, 2) en el caso de la gobernación: 2643 para
los laboristas, 1792 para los radicales, 732 para los demócratas, 187 para los
comunistas, y 69 para los socialistas (LVSJ, 17/03/1946). También el comu-
nismo hizo una buena elección en la ciudad, tanto sobre el socialismo como
con relación a otras localidades del Departamento San Justo, seguido de 30
votos obtenidos en la localidad de Brinkmann y un promedio de entre 5 y 10
votos en las otras localidades donde logró representatividad.
Lo cierto es que la particularidad de San Francisco en el mapa departamental
y en el interior provincial se explica, probablemente, en el apoyo que el pe-
ronismo logró en los trabajadores que, si bien no estuvo exento de conictos,
permitió que ambas elecciones resultaran victoriosas en la ciudad. Samuel
Amaral (2018) sostiene, con relación a los obreros que apoyaron a Perón en
otras zonas del país, que “en Córdoba, sin un proceso de industrialización
semejante al de Capital Federal y el Gran Buenos Aires, actores sociales que
no existían no podían transformarse en actores políticos” (p. 244). Esta tesis
es compartida por buena parte de la historiografía de la provincia. Sin embar-
go, San Francisco no respondía directamente a la geografía agroexportadora
de Córdoba, era una ciudad en continuo crecimiento vinculado a la expan-
28 Para una reconstrucción de los resultados electorales en la Provincia de Córdoba, ver:
Amaral (2018); Russo (2022) y Camaño Semprini (2014).
29 Esta situación se repite en casi todas las localidades del Departamento, con el primer lu-
gar para la UD y el segundo para el laborismo en las elecciones presidenciales, y el primer
lugar para la UCR y el segundo o tercero para la UD o el laborismo en las elecciones a
gobernador (LVSJ, 17/03/1946).
SARA PERRIG 95
sión y consolidación industrial. En varias oportunidades Juan D. Perón y Eva
Duarte de Perón visitaron la ciudad para la inauguración de obras públicas
o el anuncio de políticas obreras. Tal como sucedió en el año 1948, cuando
con motivo de inaugurar el servicio de provisión de aguas corrientes, ambos
destinarían un emotivo y largo discurso a “los obreros y las obreras de esta
ciudad tan laboriosa” (El Orden, 25/02/1948).
En San Francisco, el debate laboral fue el escenario que atravesó y dio conte-
nido al contexto electoral de 1946, no porque fuera algo nuevo, sino porque,
con el peronismo, adquirió un nuevo cariz cuando los y las trabajadores/
as locales comenzaron a percibir respuestas certeras a sus demandas, reco-
nocimiento y obtención de nuevos derechos y garantías en la resolución de
conictos con la patronal. Esta situación favorecería nuevamente su victoria
en la ciudad en 1951, incluida la Intendencia, al mismo tiempo que llevaría
a la población local a vivenciar un feroz proceso de desperonización una vez
sucedida la autodenominada Revolución Libertadora, en el año 1955.
Consideraciones nales
La pregunta acerca de qué es el peronismo no es sino la pregunta por los
orígenes y la controversia, por develar cómo logró construir una base política
amplia en provincias del interior del país caracterizadas por la adopción del
modelo agroexportador, tal el caso de Córdoba. Los escenarios son múltiples,
de allí que todo intento de generalización oculte la complejidad del asunto,
ya que, dentro de cada espacio provincial, las particularidades tensionaron
constantemente con las semejanzas, generando situaciones que bien pueden
poner en discusión lo sostenido en escalas de análisis más amplias.
Este artículo es solo una de las aproximaciones posibles acerca de cómo se
conformó el apoyo a Juan D. Perón en San Francisco, y el aporte que recibió
del elemento obrero en una ciudad vinculada a un proceso de industrializa-
ción que revestía cierta situación de particular dentro del conjunto provincial.
Desde sus inicios, la ciudad de San Francisco se constituyó alrededor del de-
sarrollo industrial y el trabajo productivo, donde la inmigración de italianos
(sobre todo piamonteses) jugó un rol preponderante.
La irrupción del peronismo y su progresiva conformación como movimiento
político a nivel local se entramó a un reclamo laboral presente en la ciudad
que incluía disputas históricas entre obreros y empresarios. Esto puede leer-
se tanto en las transformaciones en el mundo del trabajo y en la trama de
96 STUDIA POLITICÆ Nº 66 invierno 2025
relaciones entre los trabajadores y el empresariado, como en la politización
social que alcanzaría mayor expresión en el contexto preelectoral. Tanto el
peronismo como los/las trabajadores/as fueron actores políticos claves en un
proceso local de construcción del nuevo escenario político que se abría en la
Argentina de mediados del Siglo XX e incluía, a nivel local, una lucha histó-
rica de demandas por mejoras en las condiciones de trabajo.
A diferencia de en otras localidades de la provincia, en San Francisco el de-
bate laboral inundaría la agenda pública tanto con posterioridad al Golpe de
Estado de 1943 como en el propio contexto eleccionario de 1946. No era algo
nuevo, pero el ascenso político de Juan D. Perón y el reconocimiento al mun-
do obrero, le hacía adquirir un nuevo ímpetu. En este escenario, otras fuerzas
políticas ligadas a la actividad gremial y sindical -principalmente el comu-
nismo- disputarían con el peronismo su penetración ideológica y territorial.
Al mismo tiempo que el crecimiento de este último traería aparejado un an-
tiperonismo que enraizaría, fuertemente, en el estudiantado y la juventud.
Las mujeres, por su parte, tendrían en San Francisco, una presencia femenina
organizada desde los orígenes del peronismo muy notoria respecto a otras
localidades del interior provincial. La incorporación de una rama femenina
al laborismo no fue algo generalizado en el interior cordobés; en el caso de
San Francisco, su inserción política, principalmente a partir del mundo labo-
ral, las vería reunirse en un Comité Femenino del Partido Laborista con un
rol central en la campaña electoral, pero también, aunque en menor medida,
dentro de la oposición. Las mujeres se congregarían, organizarían eventos y
actos, protestarían y actuarían como oradoras junto con sus pares varones.
El crecimiento de la gura de Juan D. Perón implicó una reconguración
del mapa partidario y de las relaciones al interior de cada una de las fuerzas
políticas, tanto a escala nacional y provincial como regional y local. En San
Francisco, la facción que ganó la pulseada en la conformación del laborismo
fue la vinculada al mundo gremial y el sindicalismo. Pero la actuación del
Partido Comunista y el Partido Socialista en la ciudad, que en 1946 incor-
poró guras locales en las listas, también muestra la importancia que tenían
estos dos partidos, sobre todo el comunismo.
Cabecera del Departamento San Justo -el cual reunió la mayor cantidad de
votos antiperonistas de la provincia- San Francisco expondría una realidad
distinta: el peronismo sería el gran victorioso tanto a nivel nacional como
provincial. El carácter industrial de la ciudad y, por consiguiente, una historia
de luchas y reivindicaciones de derechos por parte de los/las trabajadores/as
SARA PERRIG 97
favoreció al peronismo. El caso de esta ciudad lleva a pensar, una vez más,
cómo los estudios locales pueden evidenciar la fragilidad de cualquier in-
tento de generalización historiográca al enfocarse en áreas geográcas más
pequeñas -como ciudades y pueblos- desentrañando sus propias particulari-
dades, no con el n de derribar, sino solo contrastar una historia nacional, o
incluso provincial, que aún tiene mucho por indagar.
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del Departamento Ejecutivo Nº 535, del 8 de septiembre de 1936.
Ha sido ordenada la clausura del Comité Comunista en esta ciudad. La Voz de San Justo,
11/06/1943.
Instituciones locales adhirieron a los propósitos de la intervención. La Voz de San Justo,
27/07/1943.
Para reprimir la propaganda comunista ha tomado medidas la policía. La Voz de San Justo,
28/07/1943.
Dispuso el M. del Interior la detención de comunistas en Esta. La Voz de San Justo,
10/09/1943.
Han presentado un pliego de condiciones los obreros panaderos. La Voz de San Justo,
12/03/1944.
Más de 15 personas sindicadas como comunistas han sido detenidas en Esta. La Voz de San
Justo, 28/03/1944.
Se realizaron ayer en nuestra ciudad dos asambleas obreras. La Voz de San Justo,
16/07/1944.
Se realizó un acto de adhesión al gobierno. La Voz de San Justo, 01/08/1944.
Obreros locales piden una audiencia al Coronel Perón. Más de 15 personas sindicadas como
comunistas han sido detenidas en Esta. La Voz de San Justo, 21/10/1944.
Se reunirá en Córdoba una C. de Conciliación. La Voz de San Justo, 27/10/1944.
Se invitará al Cnel. Perón a visitar esta Ciudad. La Voz de San Justo, 14/11/1944.
Mucho público concurrió a la presentación obrera realizada anoche en nuestra Ciudad. La
Voz de San Justo, 02/12/1944.
En un viaje a Tucumán paso ayer por ésta el Vicepresidente de la Nación. La Voz de San
Justo, 28/02/1945.
El Coronel Perón visitó ayer la Fábrica de Cartuchos. La Voz de San Justo, 02/03/1945.
Debido a la falta de harina paralizará a partir de mañana sus actividades la Fábrica Tampie-
ri. La Voz de San Justo, 16/08/1945.
Sigue sin solución la situación planteada a la Fábrica Tampieri. La Voz de San Justo,
18/08/1945.
Mañana reanudará su trabajo la Fábrica Tampieri. La Voz de San Justo, 19/08/1945.
Fue constituida en nuestra ciudad la Aliana Democrática Argentina. La Voz de San Justo,
28/08/1945.
102 STUDIA POLITICÆ Nº 66 invierno 2025
Dióse por terminada la huelga de los estudiantes secundarios. La Voz de San Justo,
05/09/1945.
Logróse un acuerdo sobre salarios en una Fábrica local. La Voz de San Justo, 18/09/1945.
Fue total la paralización de actividades, pero no fue alterado el orden. La Voz de San Justo,
19/10/1945.
Después del estallido. La Voz de San Justo, 20/10/1945.
Dio una Declaración la A. Democrática de nuestra Ciudad. La Voz de San Justo, 4/11/1945.
Dió una declaración la Alianza Democrática de nuestra ciudad. La Voz de San Justo,
04/11/1945.
Presentaron un pliego de condiciones los obreros panaderos. La Voz de San Justo,
08/11/1945.
El pedido de mejoras formulado por los obreros panaderos. La Voz de San Justo, 11/11/1945.
Pasó ayer por esta ciudad el Coronel Juan D. Perón. La Voz de San Justo, 28/12/1945.
Los gremios locales realizaron una huelga general. La Voz de San Justo, 11/01/1946.
Una denuncia grave. La Voz de San Justo, 12/01/1946.
Detúvose a los autores de una agresión. La Voz de San Justo, 12/01/1946.
Es total el cierre del comercio y la industria en esta ciudad. La Voz de San Justo, 16/01/1946.
Se ha planteado una seria disidencia en el Partido Laborista local. La Voz de San Justo,
18/01/1946.
Se agrava el conicto planteado en el Partido Laborista de esta ciudad. La Voz de San Justo,
19/01/1946.
Singular derivación tiene el conicto del P. Laborista. La Voz de San Justo, 20/01/1946.
Realizaron ayer un paro los obreros de la usina local. La Voz de San Justo, 22/01/1946.
Llegaron a un acuerdo directo constructores y sus obreros en Esta. La Voz de San Justo,
22/01/1946.
Renunciaron cuatro miembros del Comité Laborista Local. La Voz de San Justo, 26/01/1946.
Se constituyó el Comité Femenino del P. Laborista. La Voz de San Justo, 01/02/1946.
Ante una asamblea numerosa y entusiasta la Unión Cívica Radical proclamó anoche sus
candidatos en esta ciudad. La Voz de San Justo, 03/02/1946.
Por tiempo indeterminado clausura sus puertas la Fábrica Tampieri. La Voz de San Justo,
05/02/1946.
Fruto de la demagogia. La Voz de San Justo, 06/02/1946.
El conicto de la Fábrica Tampieri. La Voz de San Justo, 07/02/1946.
SARA PERRIG 103
Gremialismo y política. La Voz de San Justo, 07/02/1946.
El P. Demócrata proclamará hoy sus candidatos en esta ciudad. La Voz de San Justo,
08/02/1946.
Constituyó una magníca Asamblea Cívica el acto de proclamación de los candidatos del P.
Demócrata. La Voz de San Justo, 09/02/1946.
El sindicato de deeros tratará hoy la propuesta de la rma Tampieri. La Voz de San Justo,
09/02/1946.
Mañana retornarán al trabajo los obreros de la Fábrica Tampieri. La Voz de San Justo,
10/02/1946.
Realizó un acto público el Partido Laborista organizado por el Comité Femenino. La Voz
de San Justo, 10/02/1946.
Se reanudaron ayer las actividades en la Fábrica Tampieri. Declaración del Sindicato de
Fideeros por supuestos abusos de la fábrica. La Voz de San Justo, 12/02/1946.
Mucho público concurrió al acto realizado por el Partido Socialista. La Voz de San Justo,
12/02/1946.
El Partido Comunista proclamó ayer sus candidatos. La Voz de San Justo, 17/02/1946.
Anoche se proclamó a los candidatos del P. Laborista. La Voz de San Justo, 19/02/1946.
Alcanzan a 32.952 los inscriptos en el Depto. San Justo. La Voz de San Justo, 21/02/1946.
Sepamos votar. La Voz de San Justo, 22/02/1946.
Sepa el pueblo votar. La Voz de San Justo, 24/02/1946.
Cifras de los últimos comicios realizados en nuestra provincia. Cómputos de San Francisco
y San Justo. La Voz de San Justo, 24/02/1946.
Con toda normalidad se realizaron los comicios de ayer. La Voz de San Justo, 25/02/1946.
En Córdoba se mantiene la ventaja inicial de los candidatos de la Unión Democrática. En
cambio, en la elección provincial ocupa el primer lugar el candidato a Gobernador del
Peronismo. La Voz de San Justo, 03/03/1946.
La Unión Democrática obtuvo mayoría en el Departamento San Justo. La Voz de San Justo,
17/03/1946.
En San Francisco ha logrado mayoría el Partido Laborista. La Unión Democrática obtuvo
mayoría en el Departamento San Justo. La Voz de San Justo, 17/03/1946.
Por una mayoría de 183 votos ganó el laborismo en la Provincia. La Voz de San Justo,
22/03/1946.
San Francisco: Proyecciones impresionante alcanzó el recibimiento que San Francisco tri-
butó al Gral. Perón. El Orden, 25/02/1948.
El año de consolidación del polo industrial de San Francisco. La Voz de San Justo,
10/12/1949.
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Se anunció la constitución de la Federación Libre de Estudiantes Secundarios. La Voz de
San Justo, 17/04/1955.
Una entusiasta manifestación hubo ayer en esta ciudad. La Voz de San Justo, 22/09/1955.
José Juan Castagno. Evocación de un orador obrero del ’45 en San Francisco. La Voz de
San Justo, 17/10/1995.